«Invisible» de La Joven en el Teatro de la ABADÍA.
¿Quién no ha deseado alguna vez ser invisible? ¿Quién no ha deseado alguna vez dejar de serlo? Invisible nos presenta una historia emotiva y diferente a través de los ojos de un niño que tiene un poder muy especial. El problema es que aún no controla bien esa extraordinaria habilidad. A veces, cuando más ganas tiene de volverse invisible, es cuando más gente le ve y otras, en cambio, cuando deseaba que todos lo vieran, a su cuerpo le daba por desaparecer.
La Joven continua desarrollando el trabajo comprometido con la juventud en escena y en el patio de butacas. He asistido a una función de campaña escolar y es un placer ver cómo los jóvenes conectan cuando se les habla de sus preocupaciones y deseos. En este caso, el montaje es excelente en todos los aspectos, el elenco joven trabaja a fondo cada idea y resolución física para conmover y hacer pensar. Y el resto de elementos artísticos también aportan lo necesario para que la puesta en escena atrape de principio a fin.
Adolfo Simón


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