Es el día del cumpleaños de Branko, un joven de 25 años que sufre una enfermedad progresiva. Esta enfermedad lo tiene en silla de ruedas. El cumpleaños de Branko, es la excusa argumental para espiar los entrañables lazos de una familia. La obra trata el tema de “la diferencia”. ¿Cómo se tolera “la diferencia” en la trama familiar?.
Y la puesta en escena, en el peculiar espacio de Timbre 4 en Madrid, permite que el público, realmente, sea un gran voyeur de las relaciones íntimas de los personajes, no hay barrera en entre la ficción y los que observan desde la realidad. Un trabajo que recupera el teatro sin artificios que necesita del espectador para cerrar el círculo del rito.
Adolfo Simón











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