Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

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«Prisionia» en Madrid.

El Circo de los Horrores presenta su nuevo espectáculo, Prisionia, una experiencia única que mezcla circo, teatro y tecnología. Una historia impactante donde el público se adentra en un inquietante futuro dominado por la inteligencia artificial.

El Circo de los Horrores creó una línea diferente a la que estábamos acostumbrados el público habitual del circo, abrió la puerta a otra estética y narrativa, con Prisionia dan una vuelta de tuerca importante y crean otra marca que se adelanta al circo del futuro. Bajo la carpa circense, no encontramos animales vivos ni payasos… podemos disfrutar del espectáculo más complejo técnicamente y poéticamente de la cartelera navideña en Madrid. La Inteligencia Artificial ha llegado al circo y gracias a ella, se ha construido un espectáculo que tiene teatralidad a raudales, tintes de musical y por supuesto, números impactantes de circo. Todo ello con una energía humana poderosa y bajo el dominio de la AI; un nuevo concepto dramaturgico que dará mucho juego en los escenarios. Prisionia es el gran circo tecnológico del momento.

Adolfo Simón

«Grito» en los Teatros LUCHANA.

Probablemente no haya un lugar en el mundo en el que la libertad de expresión tenga tanto valor, sentido y significado como en el escenario cuando lo pisa un cómico.

Es cierto que el escenario puede ser el púlpito desde el que adoctrinar en positivo o negativo. Es el único lugar donde no hay posibilidad de manipular el discurso, por eso hay que estar muy atento a que se le cuenta al patio de butacas, En Grito, durante dos horas, el actor transita de un tema a otro buscando un diálogo imaginario. Curiosamente, como hacían los bufones de la corte; algo que ya no existe hoy, se expresa la cruda realidad de nuestro tiempo, sin filtro ni maniqueísmo, al final, hay un «público» que espera esta visión del mundo.

Adolfo Simón

«Va de BACH» de Aracaladanza en el Real Retiro.

Inspirado en la música del gran compositor, Va de Bach aproxima la danza a niños y niñas a partir de 5 años. Cinco bailarines, unos globos que cantan o una mano gigante son algunas de las sorpresas que harán volar la imaginación de grandes y pequeños…¡A ritmo de Bach!.

El espectáculo es una constante sorpresa, número tras número se crea en el escenario un universo plástico de gran belleza e impacto. Es una producción muy potente que, pocas veces, se ve en las propuestas para público familiar. El vestuario, la luz, el espacio, la música y las coreografías van desplegando durante una hora, un universo que encaja perfectamente en la música de Bach. Un montaje sensorial y poético para todo tipo de público.

Adolfo Simón

Sobria y Serena con «Té de construyo» en el Teatro del BARRIO.

Té de construyo no solo está formado por canciones espeluznantemente incongruentes y carentes de buen gusto y estilo, sino que también te proporciona un montón de consejos que no has pedido. ¿Pero quienes son estas señoras y qué hacen? Son irreverentes, contestatarias, provocadoras. Como la música que va uniendo sus palabras. En el escenario: un cello, una guitarra y tres voces.

Lo más sorprendente de la propuesta es lo irreverente de los personajes para con la idea de sociedad que se respira siempre en el Teatro del Barrio, es como si se hubieran colado tres señoras de «bien» a criticar las formas y éticas del lugar, vamos, lo que se entiende como una bufonada. Como reír es lo más saludable en el mundo, se acepta el código teatral y somos cómplices. Pero poco a poco, la máscara va cayendo y debajo de esos esperpentos, aparecen las tres mujeres que van contagiando una forma de vida en la que el respeto y el cuidado por el prójimo sea la ley.

Adolfo Simón

«Komunumo, un vuelo entre generaciones» en el Teatro de la ABADÍA.

En la línea de teatro popular, para todas y todos, hecho con humor y amor, el colectivo Eléctrico 28 regresa a La Abadía con Komunumo, un vuelo entre generaciones, la segunda parte del exitoso espectáculo Full House que se pudo disfrutar hace tres temporadas. Una fábula llena de humor, poesía y sorpresas que se detiene en la importancia de cuidarse entre generaciones y de buscar nuevas maneras de vivir.

La obra es una propuesta de teatro de máscaras donde los animales representados tienen una modo de vida similar al de los humanos, es como si estuviéramos viviendo en otro planeta u otro tiempo. Así, a partir de los cuerpos metafóricos, descubrimos lo esencial en las relaciones, sobre todo cuando hay que atender a una nueva vida y darle espacio entre las tareas cotidianas. El juego vocal y sonoro que realiza uno de los interpretes es un efecto muy teatral y sugerente.

Adolfo Simón