Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

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«Constelaciones» en el Valle Inclán/CDN.

Constelaciones es una obra de teatro contemporánea que explora la relación entre X, una física cuántica, e Y, un apicultor. Su encuentro parece casual, pero se plantea la historia a través de la teoría de los universos paralelos y del concepto del multiverso, mostrando cómo una misma relación puede desarrollarse de formas radicalmente distintas dependiendo de pequeñas elecciones, circunstancias o coincidencias.

Y en la puesta en escena se traduce en un juego de múltiples opciones de parejas de actores y actrices…y de banda sonora que acompañe la variante…todo esto lo elige el público antes de empezar la función. Y así, asistimos a una propuesta que nos deja pensando cómo serían las otras opciones, mientras suena la música que el resto del equipo actoral realiza como banda de música en directo.

Adolfo Simón

«Antígona González» en CondeDuque.

Antígona González ha perdido a su hermano menor, como la Antígona de Sófocles, y le busca para darle sepultura. Enfrentándose a las amenazas, el miedo y los prejuicios sociales, la división familiar, y la impotencia. Este hermano perdido puede presuntamente haber sido reclutado por el crimen. Lo medular es que nunca volvió y ella se rehúsa a olvidar, ya que el recuerdo asegura la permanencia y el olvido nos desvanece.

La actriz entra en múltiples espacios documentales para transitar por diferentes Antigonas que han existido teatralmente en Latinoamérica. Y entre estas diferentes miradas del personaje, aparece Antígona Gonzalez para buscar entre las piedras a su hermano desaparecido. Teatro político y combativo.

Adolfo Simón

«Play Dead» de People Watching dentro del Festival RIESGO en la Sala ROJA-Concha Velasco del CANAL.

En un mundo que parecía irreal, primavera del año 2000, pandemia mundial, seis artistas que se habían conocido en la escuela de circo de Montreal decidieron, durante ese periodo de aislamiento, investigar a través de internet maneras en las que se pudiera compartir la intimidad con el público. Fue la semilla que unió un proyecto original que decidieron llamar People Watching.

Para inaugurar la Segunda Edición del Festival Riesgo no se podía haber elegido mejor obra. En esta propuesta de Circo-Danza-Cabaret, seis intérpretes realizan grandes acrobacias y pequeñas acciones poéticas. Durante la hora que dura el espectáculo, nos mantienen clavados en la butaca, observando con tensión cada momento de emoción y riesgo físico. Un espectáculo arriesgado y emocionante que confirma lo que ya se planteó en el origen del Festival: «Existe otro circo y para todo tipo de público.»

Adolfo Simón