Los Divinos en el Teatro Español
El Teatro Español de Madrid ha presentado esta navidades el espectáculo musical Los Divinos, bajo la dirección musical de Ara Malikian y Juan Francisco Padilla, con la dirección y dramaturgia de Marisol Rozo, sabíamos que de la mano de Malikian los conciertazos de la 2 de TVE habían adquirido una calidad espléndida y una alegría que no se asocia a la música clásica, en El Español me ha quedado claro porqué este hombre es tan especial. Creía que el año 2012 iba a terminar oscuro y pesado y gracias a Los Divinos lo he terminado lleno de alegría y con un optimismo que había olvidado, no puedo borrar de mi mente las caras de felicidad de un público que abarrotaba el teatro, un sonrisa dibujada en las caras de los adultos, no digamos de los niños, que había unos cuantos, conforme se iba desarrollando el espectáculo, casi naïf, que nacía en el escenario y pasillo central del patio de butacas, unos virtuosos de la música que hacen virguerías con sus instrumentos, Juan Francisco Padilla, guitarra, Inma Almendros, violín, Jorge Fournadjiev, violonchelo, el propio Ara con el violín y la maravillosa voz de José Manuel Zapata, un tenor de los habituales de la opera de Berlín, clara, limpia, armónica, era como tener a Pavarotti en El Español, un repertorio divertido, un espacio escénico mágico, no puedo más que decir BRAVO, BRAVO y agradecerles que me hayan devuelto, al menos por unos días la felcidad.
Ángel Savín
“Caprichos para Violín y Cuerpo”. Dragones en el Andamio y Ara Malikian. Teatro Bellas Artes
Teatro Bellas Artes
“Caprichos para Violín y Cuerpo”
Dragones en el Andamio y Ara Malikian
Ara Malikian nos propone de nuevo los “caprichos” de Paganini reinterpretados con un aire fresco gracias a las coreografías propuestas por Marisol Rozo, Ángel Bello y Santiago Congote. En escena aparecerán junto al violinista cinco bailarines, incluida Marisol, que se han atrevido a acompañar esta majestuosa obra con su cuerpo. Malikian se mueve como por su casa con el violín, como si fuese una tarea diaria tocar estos caprichos, acercándonos a todos la música clásica sin ningún tipo de ceremoniales ni purismos aunque manteniendo un virtuosismo y una interpretación impecable. Así nos demuestra que para ser un gran intérprete no hace falta ser lejano, excéntrico y orgulloso, todo lo contrario, humilde y cercano. El mismo Nicolo Paganini dio nombre a sus caprichos para acercarlos a la humanidad, a la naturaleza, a los sentimientos… y así lo ha querido también el intérprete en esta ocasión.
La dramaturgia propuesta por Rozo es vitalista, armónica y cercana y encuadra con esa visión que hace que Malikian esté muy cómodo en el escenario, participando de las risas cuando es necesario e implicándose en la obra. A muchos puristas que van a oir los enrevesados y diabólicos caprichos y la interpretación maestra toda esta parafernalia les parecerá que sobra, que rompe la armonía…pues yo les doy la solución: cierren los ojos y escuchen.
Luis Mª García Grande.



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