La hija del regimiento de Gaetano Donizetti en el Teatro Real
«La fille du régiment» de Gaetano Donizetti, opéra-comique en dos actos con libreto de J.H. Vernoy de Saint-Georges y Jean-François Alfred Bayard se ha estrenado en el Teatro Real de Madrid. Coproducida por el Metropolitan Opera House de Nueva York, la Royal Opera House Covent Garden de Londres y la Wiener Staatsoper. Con dirección de escena y figurines de Laurent Pelly. La más popular ópera de Donizetti es una comedia irónica, sentimental y con una ácida carga de crítica social que aglutina distintos elementos de los dramas de la época: el mal de amores entre los protagonistas, el respeto al deber y la obediencia paterna, la confrontación de una aristocracia decadente con una burguesía emergente que se impone al Antiguo Régimen… La exaltación nacional en la que vive inmersa Francia en 1840, cuando se estrenó, mostraba el retrato amable y divertido que el compositor hizo del ejército de ocupación francés y la inclusión de algunos números patrióticos. Con su habilidad para crear formas musicales flexibles, jugar con los estilos de moda y parodiar al mismo tiempo la estética conservadora, esta obra que el director de escena Laurent Pelly considera “hilarante y conmovedora, ligera y grave a la vez”, manifiesta un humor inteligente y unos alardes musicales inolvidables. La puesta en escena presentada combina aspectos formales para reproducir las situaciones históricas que hay en la obra e intercala pinceladas irónicas en el escenario para darle una visión actualizada. El lujo de esta función fue poder ver y oír en escena al gran cantante Javier Camarena.
Adolfo Simón
L´elisir d´amore de Gaetano Donizetti en el Teatro Real
Las cosas del teatro…en el patio de butacas estamos en diciembre y en Madrid y en el escenario podríamos estar en Benidorm durante el último mes de agosto. Tras unas propuestas conceptuales e intensas como han sido las producciones presentadas anteriormente en el Teatro Real, en esta producción de L´Elisir d´amore de Gaetano Donizetti dan un giro de ciento ochenta grados para situarnos directamente a la orilla del mar bajo la sombra de las palmeras en una playa abarrotada de bañistas y visitantes. Una escenificación colorista y divertida que sirve de perfecto marco para que alrededor del chiringuito se lleve a cabo este pulso de amor con filtros mágicos falsos de por medio. Hay un trabajo espléndido del coro, de la orquesta y por supuesto de los intérpretes que dan vida a esta pandilla playera y todo es gracias a la inteligencia y sensibilidad de la dirección de escena y de la musical.
Adolfo Simón


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