La vida en tiempos de guerra de Saraband Teatro en La casa de la portera
Hay un principio delecioso en esta adaptación libre y actualizada de Casa de muñecas de Henrik Ibsen…Los actores, copa de vino en mano nos dan la bienvenida con una canción que se cuela suavemente en nuestros oídos, a continuación, dicen unas frases celebres sobre la dificultad de amar, nombrando al autor de las mismas. Cuando este momento se evapora, entramos en otra propuesta escénica, una suerte de teatro naturalista donde se nos muestra una versión actualizada de la obra de Ibsen, todo parece que fluye, los personajes creados hace más de un siglo podrían existir hoy. Una de las cosas positivas de esta propuesta es el equilibrio que se ha dado a todos los personajes de la obra, las cinco columnas sobre las que se asienta la historia tienen prácticamente la misma importancia, son, en definitiva…unos niños inmaduros atrapados en experiencias adultas. La primera parte transcurre bastante fluída pero a partir del ecuador, todo empieza a dilatarse y las situaciones crispadas lo son excesivamente. No se qué hubiera pasado si aquella imágen inicial hubiera sobrevolado sobre toda obra…
Adolfo Simón


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