Pequeños dramas sobre arena azul en La casa de la portera
Las mascotas terminan pareciéndose a sus amos o estas a ellos. Hay algo inquietante en Pequeños dramas sobre arena azul ya que, ante la sorpresa que nos genera ver a actores que interpretan personajes y animales humanizados, esta se diluye para situarnos ante seres con emociones y contradicciones, pasando los humanos a situarse en un espacio más animal y los bichos a pequeños corazones sobre el alfeizar de una ventana. En este inquieto lugar de Lavapiés sigue teniendo cabida todo tipo de propuestas dramatúrgicas, es un espacio camaleónico que acoge a seres de otro tiempo, a personajes del futuro y a miradas diferentes sobre nuestra realidad, como esta de seres humanos salvajes y animales de compañía sensibles.
Adolfo Simón


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