Shapeless de Charlotte Vanden Eynde en La Casa Encendida
En Shapeless, Charlotte Vanden Eynde continúa la investigación sobre el movimiento que comenzó en el solo I’m Sorry It’s (Not) A Story (2009). Entonces el foco estaba en el significado, ahora vuelve a la forma. El punto de partida son los aspectos puramente físicos, formales y dinámicos del movimiento. La dinámica, algo que no estaba especialmente presente en sus trabajos anteriores, aquí se vuelve relevante. Asimismo Charlotte se adentra en un diálogo con el vocabulario de movimiento que ha conformado su cuerpo de bailarina: algo de lo que hasta el momento intentaba desprenderse o más bien ignorar. Tantea los límites de la abstracción, sin excluir la emoción. Charlotte deja levemente atrás la visualidad y la quietud. El cuerpo sigue siendo su punto de partida, pero conscientemente busca una especie de “aformidad”, lo caótico e intangible, una “forma que sea no forma”. Durante la casi hora que duró la performance, el cuerpo de la bailarina no dejó de establecer un pulso entre el rítmo y la energía, consiguiendo momentos de fuerza escénica a pesar de la sencillez de la propuesta teatral.
Adolfo Simón


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