¡Ay! de Eva Yerbabuena en las Naves del Español
Eva Yerbabuena da un nuevo salto vertiginoso de riesgo en su carrera, con este Ay!, sonido del quejío que transforma en grito de tragedia griega. Asistimos a un ritual realizado desde la contención y el gesto mínimo. No hay aspavientos ni desmesura, desde el principio en el que atraviesa la luz cenital como entrando en el círculo de lucha hasta el recorrido que realiza durante la obra, por la cotidianeidad deformada de los elementos habituales en el espacio vital de la gente…una silla, una mesa…Todo está medido y elaborado con precisión dramatúrgica. Y detrás, el coro duro de hombres que cantan y tocan para que ella luche con los fantasmas de la intolerancia y busque la salida del laberinto. Un trabajo honesto, esencial y de trazos puros. Una obra llena de emociones amordazadas. Un espectáculo que no se evaporará fácilmente de la memoria de los que lo vimos.
Adolfo Simón


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