Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

1982, obertura solemne de Lisandro Fiks en el Teatro del Barrio

Hay obras de teatro que tratan sobre acontecimientos vividos por el autor y en otras ocasiones, los textos se escriben para descubrir qué fue aquello que no vivió y que no le permite conciliar el sueño. Cuando hay un agujero negro en la memoria es imposible respirar con tranquilidad, hay que tratar de descifrar los enigmas que provocan preguntas sin respuesta. En 1982, obertura solemne parece que todo ocurre en una tarde de lluvia cualquiera pero en realidad, hay una tormenta al acecho. Los personajes que se encuentran en una situación casual se manejan con todas las máscaras adquiridas a lo largo del tiempo, tratando de ser civilizados en su conversación y comportamiento pero… Ay! el animal está amordazando en los rincones de la memoria y si se le acosa, saltará al cuello del otro. Lo más interesante de esta propuesta, además de descubrir detalles de la guerra de las Malvinas es encontrarse de frente con la idea de que por debajo de las razones está el miedo rondando y que, al empujar las paredes del consciente, puede surgir el monstruo que llevamos dentro y que nos devore. Todos, al final, tenemos el pánico ante la pregunta de qué sería capaz de hacer yo en una situación así. Un viaje brutal al abismo de la sin razón.
Adolfo Simónobertura

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