Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

«A chorus line» en el Teatro Calderón

Estamos en un teatro de Broadway a mediados de los años 70. El espectáculo empieza en medio de una audición para una nueva producción musical. El director, Zach, y su asistente, Larry, ponen a prueba a los candidatos. Diecisiete de ellos disputan la ronda eliminatoria, pero aún queda lo más difícil, Zach busca un coro potente formado por cuatro chicos y cuatro chicas, y antes de tomar la decisión final quiere saber más sobre los candidatos. Así pues, les pide que se presenten y hablen sobre sí mismos. Con cierta reticencia, todos acabarán hablando sobre su pasado. A través de los números musicales iremos conociendo sus sueños y secretos mejor guardados, hasta llegar al número culminante, One, donde las personalidades individuales de los bailarines se fundirán en una identidad nueva y colectiva, la del Coro, constituyendo una compañía que no parece tener fin.

Normalmente, los coros o los secundarios en teatro están al fondo o al lado de la acción, aquí se les da protagonismo porque tienen derecho a contar sus historias, a enseñar lo complicado que es vivir fuera del foco y aún así, seguir peleando por un sueño. El musical es un canto a la vida y los deseos. Este espectáculo huye de la espectacularidad que normalmente tienen los musicales y no precisa de grandes decorados ni efectos, basta con un buen casting y una dirección precisa. En el Teatro Calderón luce mucho y nos reconcilia de nuevo con el teatro que tan dificil tiempo ha vivido durante la pandemia, de nuevo tiene una oportunidad de lucirse con el patio de butacas lleno, como se merece un buen coro.

Adolfo Simón

A chorus line', una producción de Antonio Banderas | Madridiario

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