Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

«Dolores, con las alas del amor salté la tapia» en el Teatro Español

Verano del año 2024. El panorama político-social económico-cultural en el que nos encontramos es asfixiante ¿Los sueños? Inalcanzables. Nadie ha logrado convertirse en lo que realmente amaba. La vocación pasó a mejor vida, sobre todo para los teatreros. Los más inteligentes se quitaron de en medio cuando empezaron a cerrar las salas. Otros como José Telón Bravo-Bravo y María Josefa de los Santos, aquella multipremiada pareja que en su día nos deleitaron con sus giras por la provincia del Aljarafe, no desistieron hasta que acabaron desahuciados, sin más escenario que el de la propia calle. Hoy, su decorado son sus propias ruinas. Solo se tienen el uno al otro como espectadores. Ya no son más que Pepe y Pepi: dos estrellas estrelladas.

Esta pieza podría parecer que está creada expresamente para el mundo de teatro y, sin embargo, sería necesario que la viese toda la sociedad, sobre todo esa que quiere vivir ajena al horror, sumergida en el brillo y esplendor. Aunque parece catastrofista, en realidad es muy lúcida y se agradece el humor y el disparate, está llena de momentos y frases que se clavan en el hígado, dejando un extraño sabor de bilis en la garganta. Ay! cuando un cómico se queda sin un trozo de pan en el zurrón, probablemente, la sociedad tiene los dientes llenos de metal.

Adolfo Simón

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