Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

«Dirty Dancing, el musical» en el Espacio Ibercaja Delicias

En el verano de 1963, la vida de la joven Frances “Baby” Houseman está a punto de cambiar. Estando de vacaciones con sus padres y su hermana mayor en el lujoso hotel, situado en las Catskill Mountains de Nueva York, descubre accidentalmente una desenfrenada fiesta llena de música y baile en el área de empleados. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, no podrá evitar lanzarse a este mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle, el instructor de baile del hotel. Baby se convertirá en su compañera de baile, tanto en el escenario como fuera de él: dos jóvenes espíritus que se unirán en el que será el mejor verano de sus vidas. 

Es curioso comprobar como algunos espectáculos son ya atemporales, van pasando generaciones tras generaciones de público que, más allá de si vieron la película, tienen ya en su memoria algunas canciones o bailes que se hicieron populares en su momento. Esa historia de adversidades entre dos mundos a los que la música y el baile acerca, conecta con muchos imaginarios de cualquier época. El espectáculo recorre cada escena del film con solvencia.

Adolfo Simón

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