«El jardín quemado» en el Teatro de la Abadía
En El jardín quemado aparecen dos asuntos fundamentales del teatro de Mayorga. Por un lado, la memoria y su dificultad de juzgar el pasado. «El pasado -ha dicho Mayorga- es imprevisible, está no menos abierto que el futuro y laten en él preguntas que pueden poner en peligro el presente que se arriesga a observarlo». Por otro lado, la imaginación -y, con ella, el teatro- como vía de escape desde una realidad áspera, cruel, tal cual puede serlo la de los derrotados en una guerra.
El texto de «El jardín quemado» mantiene vivo el espíritu de autor… crear universos paralelos donde la memoria, el tiempo, lo poético y lo metafórico convivan a través del lenguaje y de los personajes. En esta propuesta, el director juega con el autor gracias a un elenco estupendo que hace volar el misterio de la locura para que se vuelva más transparente que nunca. Una pieza que contiene muchos elementos para que el teatro no solo sea un espacio de entretenimiento si no, también, de reflexión inquietante.
Adolfo Simón


Debe estar conectado para enviar un comentario.