«El encuestador» en La butaca amarilla
En este juego teatral, dos personajes —el Burgués, siempre inquieto, y el Mendigo, atento y paciente— se encuentran en un parque y, a partir de ahí, nada vuelve a ser lo que parece. El Burgués, convencido de que el Mendigo esconde algún misterio, inicia una delirante conversación en la que afloran quejas, sueños de independencia y una buena dosis de surrealismo.
Una breve pieza de teatro del absurdo para mostrarnos dos mundos diferentes en clave de comedia delirante. Un combate de ideas donde el tiempo se detiene y no resuelve los problemas del mundo.
Adolfo Simón


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