Color Esmeralda. Farolillos y travestis en el Teatro del BARRIO
Detrás de los farolillos, el albero y las luces. Seduciendo con rebujito y palmas al compás. Oculta entre lonas, pero visible al mundo se encuentra la caseta de “La Esmeralda”. La búsqueda de un espacio seguro puede parecer una utopía, pero cuando las raíces se entrelazan con las ganas de ser te pueden llevar a rincones tan singulares como el Real de la Feria. Las Niñas miran al pasado y suspiran al futuro heredando los principios que llevaron a La Esmeralda de Sevilla a crear una caseta en la que todo tuviese cabida en armonía y jolgorio.
Un hermoso y emocionante homenaje a un personaje transgresor y libre. Solo recordando será posible la reparación y un nuevo horizonte.
Luis García Grande


Debe estar conectado para enviar un comentario.