«El jardín quemado» en el Teatro de la Abadía
En El jardín quemado aparecen dos asuntos fundamentales del teatro de Mayorga. Por un lado, la memoria y su dificultad de juzgar el pasado. «El pasado -ha dicho Mayorga- es imprevisible, está no menos abierto que el futuro y laten en él preguntas que pueden poner en peligro el presente que se arriesga a observarlo». Por otro lado, la imaginación -y, con ella, el teatro- como vía de escape desde una realidad áspera, cruel, tal cual puede serlo la de los derrotados en una guerra.
El texto de «El jardín quemado» mantiene vivo el espíritu de autor… crear universos paralelos donde la memoria, el tiempo, lo poético y lo metafórico convivan a través del lenguaje y de los personajes. En esta propuesta, el director juega con el autor gracias a un elenco estupendo que hace volar el misterio de la locura para que se vuelva más transparente que nunca. Una pieza que contiene muchos elementos para que el teatro no solo sea un espacio de entretenimiento si no, también, de reflexión inquietante.
Adolfo Simón

Tabakalera presenta la exposición “KOOPERATIBA”, un diálogo contempooráneo entre la memoria y el archivo
KOOPERATIBA reúne el trabajo de Carla Filipe y Taxio Ardanaz, artistas que abordan el pasado reciente y la memoria histórica a través de los documentos generados por distintos movimientos políticos y sociales.
El título de la muestra, comisariada por Ángel Calvo Ulloa, hace referencia a la acción de colaborar, a aquello que se construye junto a otros. KOOPERATIBA surge precisamente de una puesta en común entre dos maneras de abordar el pasado, y articula un diálogo entre obras, archivos, lenguajes gráficos y formas de representación política vinculadas a distintas experiencias colectivas.

«Jasón y las Furias» dentro de Mérida en Madrid en el Teatro Bellas Artes
Alcanzar el vellocino de oro debía de haber sido su mayor hazaña, pero acabó convirtiéndose en el inicio de su desgracia.
Tras hacerse con él gracias a la ayuda de Medea, Jasón le jura amor eterno y ambos huyen en busca de un lugar que los acoja. Al llegar a Corinto, Jasón pide ayuda al rey Creonte, pero este, a cambio de asilo, le exige casarse con su hija Creúsa.
La puesta en escena es sobria, llena de hallazgos estéticos y con un elenco de gran presencia y compromiso con la propuesta teatral . Uno de los montajes más potentes de los presentados en el ciclo de Mérida en Madrid.
Adolfo Simón

El mágico prodigioso, cuando Calderón conversa con el lenguaje de hoy
Hay algo especialmente atractivo en ver cómo un clásico se resiste a quedarse congelado en el tiempo. Eso es precisamente lo que propone Adolfo Simón con El mágico prodigioso, a partir del texto de Calderón de la Barca. Una versión que pasó por el Corral de Comedias de Alcalá de Henares dentro del Festival Hispanoamericano de Siglo de Oro Clásicos en Alcalá y que busca un encuentro entre la palabra de Calderón y los códigos visuales del público actual. Una mirada contemporánea que encuentra en los títeres, el teatro de objetos y la videocreación una vía de comunicación directa.
Y lo hace sin miedo a mezclar lenguajes.
El diálogo entre un texto del siglo XVII y uno de los espacios teatrales más emblemáticos de nuestro patrimonio tiene algo de ritual. Una conversación entre épocas distintas.
La dirección y versión de Adolfo Simón construyen un espectáculo que respeta la raíz poética de Calderón mientras agiliza el relato para hacerlo permeable a públicos muy diversos.
Desde los primeros minutos queda claro que no estamos ante una puesta en escena convencional. El verso convive con proyecciones, objetos y un universo de títeres que se convierte en uno de los grandes hallazgos de la propuesta. Lejos de funcionar como un simple recurso estético, forman parte esencial de la narración y abren nuevas lecturas sobre la historia de Cipriano; ese hombre que persigue respuestas hasta poner en cuestión sus propias creencias.
Uno de los grandes aciertos del montaje reside en su lenguaje visual. Conviven varios mundos al mismo tiempo. El verso comparte espacio con las proyecciones, los objetos animados y unos sugerentes títeres diseñados y construidos por Eva Gallego y Luis Castilla, realizados en ganchillo y manipulados siempre a la vista, poseen una cercanía especial. No intentan ocultar la mano del intérprete; al contrario. El público observa cómo actor y figura respiran juntos, creando una relación casi orgánica que aporta humanidad incluso a los momentos más fantásticos.
Por momentos aparecen referencias visuales que recuerdan a determinados universos digitales o estéticas próximas al videojuego, algo que acerca la obra a espectadores jóvenes sin necesidad de simplificar el material original.
Pero lo más interesante es que la función no pretende modernizar a Calderón a cualquier precio. No hay una actualización superficial ni una búsqueda desesperada de actualidad. Lo que hace es señalar que muchas de las preguntas planteadas por el autor siguen estando presentes. La necesidad de creer en algo, la dificultad para distinguir la verdad de la manipulación o la lucha constante entre nuestros principios y nuestras ambiciones siguen formando parte de la realidad cotidiana.
Quizá esa sea la mayor virtud de este Mágico prodigioso, acercarse a un clásico desde el respeto, pero sin convertirlo en una pieza de museo. Encontrar nuevas imágenes y demostrar que Calderón todavía puede dialogar con espectadores de edades y sensibilidades muy distintas.
Las historias sobreviven cuando siguen siendo capaces de interpelarnos. Y esta versión encuentra varias maneras de hacerlo. Sin estridencias. Sin discursos impuestos. Simplemente dejando que la poesía, los objetos y la imaginación ocupen el escenario.
Dave Aidan

Sagunt a Escena 2026

«Tobogán» de Rubén Lobato en el Teatro del BARRIO
“Cuando era niño jugaba en un tobogán, un tobogán gigante, y desde ese tobogán nace este monólogo lleno de preguntas… ¿Qué me configura como el hombre que soy? ¿Qué factores me han hecho así? ¿El sexo? ¿El amor? ¿La muerte? ¿Pegarle puñetazos a las paredes? Y lo más importante… ¿soy el hombre que debía ser?”…
A veces, de mayores, seguimos jugando en el parque de atracciones de nuestra infancia, seguimos saltando por el tobogán para encontrar un nuevo horizonte. El actor, con la reproducción de un parque en el fondo de la escena, transita por recuerdos de infancia y adolescencia, con humor negro crea un paralelismo entre su despertar sexual y esos juegos recreativos que tanto le sorprendieron, incluso hoy sigue «jugando» a hacerse mayor.
Adolfo Simón

«Thauma» en el Teatro de la Abadía.
Thauma es un poema escénico centrado en la capacidad de maravillarse y quedarnos suspendidos en un terreno poético que no tiene ni finalidad, ni conclusión, ni cierre. Thauma apela al humor, a la belleza, al misterio y a lo inesperado, a un asombro que no formula pensamiento, pero que puede ser la semilla del propio pensar.
La pieza funciona con la estructura del sueño, de ese tiempo sin tiempo que se crea en nuestro cerebro mientras dormimos. No hay coherencia en las secuencias ni en los materiales y objetos que se activan, tan solo la paleta de colores con los que se atraviesa la obra. Paredes que se mueven, pequeños artilugios que se activan, figuras extrañas que deambulan por la escena, todo ello, construyendo y destruyendo el imaginario habitual en el día a día, en un paisaje imposible.
Adolfo Simón

Encuentros de Pamplona-Iruñeko Topaketak 2026
Los Encuentros de Pamplona-Iruñeko Topaketak 2026 presentan un programa crítico frente a la deriva totalitaria y apelan a la capacidad de diálogo y asombro que todavía posee la cultura.
Del 2 al 12 de octubre, Pamplona volverá a convertirse en un punto de encuentro internacional para el pensamiento, el arte y la cultura con la celebración de la tercera edición de Encuentros de Pamplona / Iruñeko Topaketak, una bienal que reúne a algunas de las voces más relevantes del panorama intelectual y artístico contemporáneo.
La edición de 2026 se presenta con un planteamiento especialmente comprometido con los desafíos del presente. Bajo una mirada crítica hacia las dinámicas de polarización, el auge de los discursos totalitarios y el impacto de las transformaciones tecnológicas sobre la sociedad, la programación propone la cultura como herramienta para fomentar el pensamiento crítico, el diálogo y la construcción de una ciudadanía más consciente.Un programa internacional con más de un centenar de actividades

«Art as Experience» lleva el espíritu y la luz de Canarias a Arte Santander con una propuesta dual e intergeneracional
- La nueva GalleryHouse, dirigida por PSJM (Cynthia Viera y Pablo San José), presenta un diálogo artístico entre Carlos Matallana y Cayetana H. Cuyás.
- La muestra, titulada “Suavecito: la belleza como juego”, apuesta por una estética hedonista y optimista, inspirada en el concepto de «impulso de juego» de Schiller.
Art as Experience, la innovadora GalleryHouse surgida en Las Palmas de Gran Canaria bajo la dirección del colectivo PSJM, llega a Arte Santander con una propuesta que fusiona la excelencia técnica con la vitalidad cromática de las Islas Canarias. PSJM reafirma así su compromiso de proyectar el talento insular hacia el circuito internacional a través de formatos exclusivos.
Para esta edición de Arte Santander, la galería presenta Suavecito: la belleza como juego un stand paritario que pone en diálogo a dos figuras fundamentales de generaciones distintas: Carlos Matallana (1956), artista consagrado con una sólida trayectoria en colecciones nacionales e internacionales; y Cayetana H. Cuyás (1981), destacada artista plástica y cineasta con presencia en importantes ferias y colecciones como el CAAM.
A pesar de la diferencia generacional, la obra de ambos creadores converge en un espíritu común hedonista. Las piezas de Matallana, caracterizadas por sus interiores de rigor técnico y ánimo lúdico, entran en una sutil resonancia con el «jugueteo geométrico» de Cuyás, donde el lienzo reivindica su condición textil.

«Cleopatra enamorada, el musical» en Mérida en Madrid/Teatro de La Latina
Cleopatra Enamorada, El Musical narra la apasionante historia de amor entre Cleopatra (Natalia Millán) y Marco Antonio (Alex O ́dogherty), enmarcada en los últimos años del Egipto ptolemaico y su lucha contra la expansión de Roma.
El Teatro de La Latina, templo del musical español, acoge un musical diferente, estrenado en la edición de Mérida del año pasado, aterriza ahora en Madrid, para mostrar, adaptado al escenario de este teatro, la historia de amor entre Cleopatra y Marco Antonio. Con música en directo, integrada en la escena, seguimos las andanzas de los personajes a través de canciones pegadizas y diálogos dramáticos.
Adolfo Simón






















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