Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

CRÍTICAS

“Soñé una lenta masacre” en la Nave de Cambaleo

“Soñé una lenta masacre” es la pesadilla que recuerda los miedos, es una transformación y la ocupación de otro cuerpo. Es la muestra del punto donde los polos opuestos se encuentran. Es la fuerza de una pluma y la flecha en el telón de Aquiles. Se trata de un paseo largo por la evolución de las cosas, el cambio que trasmuta y vuelve al origen convertido en oposición. Una historia personal que nos recuerda que venimos al teatro a compartir este viaje de manera colectiva. ¿Cuántos años tienen las piedras? ¿Cuánto habrán caminado para llegar a ser lo que son? ¿Cuantas veces se habrán golpeado para que nosotros disfrutemos de sus suaves cantos?.
Es la piedra que tiro cuando escondo mi mano y dejo que desaparezca en el mar. Es el mar que se traga mi irá y mi rabia.
Estamos compuestos por materia orgánica y materia gris, y es esto precisamente lo que nos recuerda Menager. Nuestro esqueletos sigue albergando huecos deseosos de ser llenados, de ser tocados, pero sobre todo, de ser bailados una última vez.
Patricia Jorge


Crimen y Telón en el Centro de Arte Fernán Gómez

Un homenaje al teatro universal con forma de thriller de género negro, ambientado en un cercano futuro en que las artes están prohibidas y nuestro planeta, convertido en Ciudad Tierra, es liderado por una inteligencia artificial con un ejército de drones. Una investigación contrarreloj en que el asesino podría ser cualquiera. Una fantástica metáfora con la que Ron Lalá nos invita a reírnos de nuestros comportamientos que muchas veces fomentan el desprecio por la cultura cuando es esencial para el aprendizaje y crecimiento de una sociedad. Un espectáculo musical refrescante y locuaz que nos hace pensar sobre nuestra realidad y sobre nuestro posible ¿futuro?.
Adolfo Simón

 


Lo(r)ca en Nave 73

Una tragedia homosexual sobre hombres obligados a confrontar su identidad sexual, como resultado de una sociedad en la cual la homosexualidad es considerada una enfermedad mental. A partir de textos de varias obras de Federico García Lorca, en una adaptación contemporánea en clave de estudio psicológico se desarrolla una experiencia a través de la cuál, se cuestiona si el deseo es lícito o ha de estar condicionado por moralidades sociales. Una mirada sugerente sobre la obra y personalidad del gran poeta granadino.
Adolfo Simón


PING, EL PÁJARO QUE NO SABÍA VOLAR en CUARTA PARED

Ping nace, solo, sin referencias, no sabe quién es. Sueña en volar con otros pájaros, ese anhelo y los contrastes del mundo que le rodea le llevan a definir lo que desea, a descubrir su esencia. Descubriéndose y observando ese mundo se siente muy feliz y la supervivencia se convierte en un juego muy divertido. Con esta pieza se cierra el ciclo en homenaje a María Parrato, una pieza deliciosa que nos invita a descubrir que el conocimiento es algo que surge gracias a la intuición y al deseo de evoluacionar.
Adolfo Simón


La traviata de Anto Rodríguez en Pradillo

Violetta celebra una fiesta en la que conoce a Alfredo, un joven de buena familia que le declara su amor. Con mucho miedo por sentirse incapaz de amar y ser amada decide finalmente empezar la relación con Alfredo lejos de su vida pasada como cortesana. El padre de Alfredo exige a Violetta que deje a su hijo para salvar la honra de la familia. Ella, destrozada por el dolor, abandona a Alfredo y le hace creer que está enamorada del Barón. En una fiesta, Alfredo humilla a Violetta delante de sus amigos, pero el padre de este interrumpe la escena para despreciarlo por su conducta y contarle la verdad. Alfredo arrepentido se encuentra con Violetta enferma de tisis. Justo antes de morir en sus brazos, le pide a su amado que se case con una buena mujer. Este podría ser el resumen de la ópera de Verdi, la escenificación, normalmente dura unas tres horas, aquí, nos encontramos, en cambio, ante una visión peculiar de la obra, una vez narrado el cuento, Anto Rodríguez se dedica a convocar nuestra atención sobre una serie de momentos o enfoques de la pieza para que descubramos lo que hay más allá de la narración convencional. Una performance operística muy interesante para abrir la segunda etapa de la nueva programación de Pradillo.
Adolfo Simón


“El encuentro” de TRA TRA Teatro en el Umbral de La Primavera

De un lado, una compañía teatral encabezada por Montse, una joven con una necesidad de hacer Memoria. Del otro, un nombre que es Memoria, Marcos Ana. Y de otro, tres actores viajan por diferentes tiempos y espacios rodeados de contradicciones, recuerdos, posibilidades, historia… Cualquier cosa puede ocurrir. En ese juego de búsqueda e indagación, los personajes agotarán todas las posibilidades que hay en su imaginario para tratar de hacer realidad una quimera y…¿Lo que se imagina puede ser real solo con desearlo?. Esta es una experiencia para dar lugar a la memoria cuando tan fácilmente se desvanece.
Adolfo Simón


DEADTOWN, The Forman Brothers’ Wild West Show The Forman Brother’s Theatre en Naves Matadero

Deadtown es una sorprendente pieza teatral de cine mudo en tres dimensiones. Las imágenes que se proyectan no solo funcionan como una escenografía o ilustración sino como un set vivo que al conectarse con el actor crea una realidad mágica similar a las películas de Karel Zeman. En esta mezcla de animación (históricamente un punto fuerte de la industria del cine checo), potentes elementos visuales, música en vivo, efectos sonoros, su tradicional trabajo artesanal con marionetas y el trabajo de los actores, cruzan los límites de las ilusiones ópticas y encuentran un nuevo mundo. Como en otros espectáculos de los Forman, los espectadores no entran solo en una sala de teatro sino que se adentran en un universo original creado para cada show, que en esta ocasión será el Antiguo Oeste. La obra se divide en dos partes sin pausa, en la primera, asistimos a una recreación de los espectáculos de circo y variedades de aquella época. Pero de repente, ante una pregunta, todo se transforma para hacer viajar por un mundo de ensoñación y belleza inusual. Una experiencia nada habitual que nos propone perder el miedo a los límites del arte y sus combiaciones.
Adolfo Simón


El ángel exterminador en el Teatro Español

Adaptar una gran novela o una película reconocida como de las mejores de la historia es un gran reto. Se puede caer en la complacencia y reproducir de algún modo la narrativa y estética, craso error. Y se puede dar un punto de vista personal, en función del equipo que aborde la revisión de ese material. Evidentemente, la película de Buñuel no ha perdido fuelle a día de hoy y tal vez, la mejor forma de que siga viva es que llegue una adaptación de la misma al teatro ya que es una película que transcurre en interior y eso facilita la traslación a un escenario. Lo más importante es mantener el espíritu y lo que la obra original plantea. En esta propuesta que se ha estrenado en el Teatro Español, se nos muestra en encierro a un grupo de personajes cargados de máscaras tras las que esconden sus miserias y podredumbre. En los interludios de su declive, van apareciendo en el patio de butacas invertido, unos personajes que parece están experimentando la decadencia de este grupo que, una vez liberado, volverá a refugiarse en los brazos de la fe. Aunque el final vuelve a darnos la sensación de que todo sigue igual o que los cambios no serán posibles mientras no haya una autentica extinción.
Adolfo Simón


La manada en La puerta estrecha

Dentro de los múltiples rincones que tiene La puerta estrecha, la cocina comedor es uno de los más sugerentes, allí espera el público antes del inicio de las funciones y allí, en algunas ocasiones también se han mostrado allí escenas, pero nunca se había hecho una pieza entera en ese lugar. La manada es un tiempo en la vida de unos seres que viven con sus propias reglas, aquí les vemos en un momento de intimidad donde la comida es un elemento que les comunica y expone. La frontera entre la realidad y la ficción es muy fina, apenas imperceptible, a un palmo de nuestras narices, vemos y escuchamos la complicidad y maquinación de un triángulo complejo.
Adolfo Simón


Hablar por hablar en el Teatro Bellas Artes

La radio ha sido y será una pieza fundamental en la comunicación. Muchos de nosotros hemos crecido oyendo radio, a veces más relacionada con el teatro y otras, con la música o las historias. Los oyentes han sido fundamentales y en un formato como el de Hablar por hablar…esencial!. Ahora le ha llegado el turno a este programa de ser traslado a la escena, por un lado, con historias extraídas de la narradas por los oyentes y otras escritas para la ocasión. La escena juega con la idea del programa en directo en el que, a veces, las historias cobran vida y se escenifican frente al ojos del espectador. La realidad se da la mano con la ficción…y los protagonistas de la radio terminan siendo también, protagonistas de la obra de teatro. Un juego de espejos social.
Adolfo Simón


¿Fin? en Nave 73

Jorge y Alicia son una pareja aparentemente consolidada que llega a su FIN. Ponen el punto y final a una relación que, desde el principio, vemos que está rota. Ninguno de ellos se resiste, son conscientes de que la herida es demasiado profunda como para seguir poniendo tiritas. Y tras muchas discusiones, tras haberlo hablado, meditado… Deciden emprender caminos por separado. Pero…¿Qué pasaría si el final fuese un principio en el que poder replantear todo lo que hemos experimentado como seres humanos?. Todo se puede reinventar pero hay cosas que tienen que ver con los sentimientos, que serán eternos, ocurra lo que ocurra. Un viaje en el tiempo y el corazón.
Adolfo Simón


No te asuste mi nombre en Cuarta Pared

No te asuste mi nombre se inspira en un cuento de nuestra cultura tradicional en la que se incluyen poemas que versan sobre la muerte y la vida, nuestra condición efímera y preciosa, de grandes literatos como Espronceda, Lorca, Eduardo Galeano o, el filósofo griego, Heráclito de Efeso. Sorprende y fascina que el teatro para público familiar aborde temas de gran calado con una cuidada puesta en escena.
Adolfo Simón


La tristeza de los ogros en el Teatro del Canal

Este espectáculo supuso la consagración de Fabrice Murgia en el Festival de Aviñón. Ahora llega a los Teatros del Canal en versión castellana.
El 20 de noviembre de 2006, Bastian Bosse, alemán de 18 años, disparó a cinco compañeros de su instituto. Después se suicidó. Había cumplido con precisión el plan que había anunciado en las redes. Unos meses antes, la austriaca Natascha Kampusch, de la misma edad, escapaba de la casa donde había vivido diez años secuestrada. A partir del blog personal de Bosse y de las entrevistas que Kampusch concedió durante y después de su hospitalización, la primera obra de Fabrice Murgia trama una fábula que muestra el desconcierto de su generación. Pero él matiza: «No es una obra sobre Kampusch y Bosse, sino sobre la pérdida de la infancia».
En la nueva línea de programación de los Teatros del Canal, nos encontramos ante otra pieza enigmática. Una propuesta escénica en la que un ogro febril hace de maestro de ceremonias para mostrarnos la intimidad y obsesión de los personajes. Cuesta creer que los seres sobre los que se ha ficcionado, han existido en realidad, como reza el dicho…»A veces, la realidad supera la ficción». Durante algo más de una hora, entramos en la cabeza de estos personajes para saber qué les mueve hacia el dolor y el delirio. No nos encontramos un juicio sobre ellos, la pieza deja abierta la posibilidad de que nosotros, descubramos las razones por las que estos personajes sucumben al abismo del horror. No hay juicio ni justificación, lo terrible es la exposición cruda y dura.
Adolfo Simón
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/fabrice-murgia/


Pájaros que bailan

No siempre hay coincidencias temáticas en la cartelera de Madrid y menos si tienen que ver con la danza. Esta semana se han estrenado dos piezas donde los pájaros son el denominador común de la pieza.
Guintche es el nombre de un pájaro en Cabo verde y también se llama así a las prostitutas. Marlene Monteiro Freitas realiza un rito corporal salvaje, en la primera parte su cuerpo se divide, sus piernas están en frenesí constante y la parte superior de su cuerpo, genera múltiples expresiones y juegos mímicos. Conforme abanza el rito tribal, va descomponiéndose de su piel de pájaro para convertirse en un ser frágil lleno de miedos y fantasmas que traduce, en movimientos neuróticos, a través de su puesta en la escena en la sala Negra del Teatro del Canal.
Black apple y los pájaros sellados es la última creación de Chevi Muraday que se ha estrenado en la sala Margarita Xirgu del Teatro Español. En ella aborda una propuesta donde la teatralidad es el eje de la función. Texto, movimiento y espacio escénico construyen momentos de gran intensidad dramática. Un viaje onírico al miedo que atenaza nuestras relaciones personales, conviriténdolas en mundos a la deriva.
Adolfo Simón


Musicales de gente corriente

Dentro de la programación de musicales en la cartelera de Madrid, no solo hay espectáculos de gran formato, los hay también más manejables que, además, incluyen canciones que todos podemos tararear o que nos hacen pensar que con la música se puede encontrar salida de los momentos duros del día a día.
Grandes éxitos trae de nuevo al escenario al presentador Jorge Javier Vázquez. La producción es suya y vuelve al espacio donde más sueña despierto…el teatro. Es una propuesta más sencilla y hábil que la anterior, aquí, se muestra el teatro dentro del teatro, la dificultad de encontrar espacio de brillo dentro de un mundo hóstil. Y para ello, no duda en reírse de si mismo y rodearse de un equipo excelente: Juan Carlos Rubio en el texto y dirección y a Marta Ribera en plenas facultades artísticas, pero hay otros elementos ricos que aportan energía y juego…más actores y un grupo de músicos excelentes.
Casi normales es otro musical de formato medio, en este caso, es Nina la que conduce un barco poco habitual en este tipo de obras ya que, aunque está montado con dinamismo, narra una historia dramática en la que se reconoce mucho público de hoy…Un mundo lleno de dolor al que hay que sobreponerse.
Adolfo Simón


La autora de las meninas de Ernesto Caballero en el CDN

En un futuro no muy lejano la crisis financiera que sacude Europa obliga al Estado español a desprenderse de su patrimonio artístico. Ante la posibilidad de la venta de Las meninas, una afamada monja copista recibe el encargo de realizar una réplica exacta del original velazqueño. Este es el punto de partida de la obra, una hipótesis que tal vez no esté tan lejos de nuestros días. Gracias a esta premisa y al talento de Carmen Machi, transitamos por la fragilidad del arte, la facilidad para hacer concesiones al pensamiento único, en definitiva, para vender el alma al diablo don dinero. Con una puesta en escena sencilla donde los tres actores dibujan un tiempo sin respeto por el arte y la tradición, descubriremos que la bondad no está siempre en los aparentes corderos porque debajo de está piel está el lobo.
Adolfo Simón


Jan Fabre, el visionario insomne

He tenido que dejar pasar un tiempo después de la experiencia de Monte Olympus, como se deja pasar el tiempo tras un día de desenfreno sexual y emocional, cuando se alargan las horas para seguir con el aroma de la piel de otro cuerpo en las fosas nasales. O cuando has estado velando a un familiar muerto, sabiendo que esa noche será la última que podrás mirar su rostro antes de que se convierta en polvo…Esas noches dejan la cabeza ebria y el cuerpo maltrecho, como si hubieras tenido un accidente y la conmoción estuviese a medio camino entre el placer y el dolor.

Ahora entiendo, tras haber vivido la experiencia de las 24 horas de Monte Olympus, lo que vive cada noche de insomnio Jan fabre y lo que pretende que el público sintamos frente a ese torrente de imágenes y sensaciones inagotables que es este periplo. No es un viaje ascendente hacia la cima de la montaña, es un descenso y caída por un acantilado hacia los infiernos y paraisos más temidos, aquellos donde todo está escrito de sangre y purpura. Pocas veces ocurre que días antes ya esté el cuerpo y la mente en estado alterado, como esperando que llegue la celebración, el mismo día experimenté una preparación sensible para el rito…¿Sería así para los griegos?.

Cuando se entró en la sala, dos seres blancos esperaban en la escena, como recibiendo nuestra energía. No había nada más que ocho mesas blancas también, cuatro a cada lado y una pantalla gigante al fondo, blanca…Era un espacio a medio camino entre un tanatorio o la sala de bodas de un pueblo antes de la fiesta…¿Qué banquete nos van a ofrecer?… Todo el mundo se mira en el patio de butacas…Hay una mezcla de inquietud y excitación…

Y empieza el viaje…La escena se llena de seres mágicos que entran en extásis bailando frenéticamente…Ya no hay vuelta a atrás, el cuerpo no responderá a la mente aunque las horas de madrugada hagan desfallecer…Los ojos duelen pero es imposible dejar de mirar la escena, nada de lo que ocurre allí deja indiferente y hay que esperar a lo que pueda llegar, no perder detalle…

No me voy a acordar de las cosas que no me interesaron, de las redundancias, de las repeticiones…de cada momento en el que estuvimos contra los límites físicos, emocionales o sensoriales. Voy a recordar la belleza salvaje que de repente inundaba la escena, la suspensión del tiempo y el dolor en imágenes poderosas abortadas de una pesadilla, de la locura sin límites en los constrastes que se componen como si un cincel arañase la escena…

Ahora, pasadas las horas…recorto los momentos que me dejaron sin pulso, los monto en mi memoria como si de un videoclip único se tratáse y lo guardo en algún rincón de mi cerebro. No volveré sobre ello, lo dejaré reposar en mi imaginario para que alimente mi locura y el placer por el misterio, lo desconocido, lo imposible…

Jan Fabre ha de exorcizar los fantasmas que le asaltan en las noches de insomnio, ha de liberar su cabeza de los monstruos que le visitan…que bueno si el horror se puede tornar belleza y animar al mundo a soñar despierto, en vigilia…en sueño.

Hay sueños que se componen de pesadilla y ternura, esa es la clave, aceptar que la tragedia y lo grotesco pueden convivir, es una forma de ser más libre en la vida, en este mundo cargado de horror y muerte.

El viaje llega a su fin y termina con la misma energía y generosidad de un equipo de interpretes sobrenaturales, hacen que lo sencillo sea mágico y que lo difícil se convierta en oxigeno. Ellos son los artifices de este monumento creativo…Me niego a poner etiquetas a este trabajo, ni como genero ni como valoración. Los que estuvimos allí las 24 horas, cuidados por el teatro del Canal y su personal, sabemos lo que se experimentó y es algo muy difícil de traducir en palabras.

Ya está, ahora hay que volver a la realidad, a ese día a día donde lo feo nos sale al paso y la transgresión la amordazamos en la pelvis.
Adolfo Simón


Diotima de María Zambrano en La puerta estrecha

Siempre que acudo a La puerta estrecha, al cruzar su umbral, tengo la sensación de que viajo en el tiempo y el espacio, es como si pudiera llegar, a través de sus muros, al corazón de Buenos Aires, a un barrio que ama el teatro, el rito eterno. Afuera queda el asfalto y el ruido de Madrid, el frío invierno obliga a la gente a correr a sus casas, hay poco tiempo para detenerse ante la poesía. Hoy he podido viajar también desde la sala peculiar de este teatro a otro momento de nuestra historia, aquel en la que María Zambrano seguía tejiendo palabras con las que construir pensamiento y humanidad. Y, además, no solo había palabra sobre la escena, había poesía en cuerpo y alma. Probablemente, en estos momentos, una de las mejores propuestas escénicas, llena de atmósferas y belleza transgresora este en esta sala: Diotima de María Zambrano es una de las piezas que nos permite fulminar los tópicos de lo que ha de ser teatro de ideas. Aquí hay rito sagrado y emoción en cada pasaje, en cada rincón, en cada objeto y sonido…No es una obra convencional, por suerte, es una experiencia sensorial, de emoción inteligente. Vayan y canten una nana cuando se acueste la luna en la cuna.
Adolfo Simón


La memoria de la danza

Vivimos tiempos en los que todo va muy deprisa, todo evento aparece y desaparece con una fugacidad brutal. Por suerte, hay lugares que se preocupan por recuperar y mantener espacios de memoria sobre el arte que en otro momento fue vanguardia.
Esta semana se llevó a cabo en La casa museo de Lope de Vega una conferencia con demostración de bailes de aquella época a cargo de María José Ruiz Mayordomo con breves piezas ejecutadas por miembros de su compañía, Esquivel Danza & Música. Esta actividad nos permitió conocer la importancia que tenía este arte para la sociedad de aquel tiempo.
Y en la Fundación Juan March, se ha recuperado la pieza de baile y cante… La romería de los cornudos. Una ocasión excepcional para ver de nuevo sobre la escena una de las obras emblemáticas que estrenó La argentinita en su época. Una nueva versión recreada coreográficamente por Antonio Najarro y para la ocasión se ha rodeado de un elenco excelente para esta nueva mirada sobre un hito de nuestra memoria dancística.
Adolfo Simón


María Parrato en Cuarta Pared

Estamos en un año de muchas celebraciones teatrales. Otra profesional de la creación escénica, María Parrato, también cumple dos décadas dedicada a la investigación del teatro para público familiar. Durante tres semanas se podrán ver tres propuestas diferentes: Palabras de caramelo, No te asuste mí nombre y Ping, el pájaro que no sabía volar. La primera pieza ya se ha podido disfrutar este fin de semana y la acogida por parte del público ha sido unánime, la sala a rebosar se emocionó con esta historia poética llena de discurso sensible hacia los seres con discapacidad y los lugares olvidados por el mundo…Un niño sordo en el Sahara es el punto de partida para un viaje para que reflexione un mundo autista sobre las desigualdades.
Adolfo Simón


Dt x 2

El Curro Dt está celebrando sus veinte años de trayectoria y para ello han tenido la sugerente idea de recuperar varios espectáculos creados durante estas dos décadas y mostrarlos en diferentes salas de la ciudad de Madrid. Sin duda es una oportunidad para que sus piezas las vean espectadores que suelen moverse por espacios concretos y, sobre todo, para tener la ocasión de ver obras que en su momento tal vez no tuvieron la repercusión mediática necesaria. «Frida, pies para que os quiero…» es una de las propuestas más ambiciosas realizada durante estos años por el colectivo. No solo es un homenaje a la gran pintora mejicana; mostrando múltiples facetas de ella como persona y artista, también es la recuperación de un tiempo en el que todo el mundo vivía la esperanza por crear un nuevo horizonte para la sociedad. La tortura por la enfermedad y la lucha por la vida son el hilo conductor de la obra en la que un grupo de actores bailarines componen imágenes poderosas y nos sumergen en el universo de un tiempo a través de los pinceles de una de las genios del siglo XX. En nave 73 todavía se puede disfrutar este mes de la pieza que muestra, a través de la danza, las pinceladas de un tiempo en lucha. Y este fin de semana, en su sede habitual, se ha programado «Spam», una breve pieza de Inma Janeiro creada en residencia artística en Dt.
Adolfo Simón


La tumba de María Zambrano (pieza poética en un sueño) de Nieves Rodríguez Rodríguez en el CDN

En el epitafio de la tumba de María Zambrano se pueden leer las siguientes palabras: «Levántate, amiga mía, y ven».
Un niño hambriento, en una noche de verano, se refugia en el cementerio y las pronuncia invocando a Zambrano, quien, con ayuda de María Niña, le dará de comer. Pero fuera hay muchas personas pasando hambre. Entonces María Zambrano intentará desesperadamente encontrar la última palabra, aquella que seguía buscando en 1988 cuando se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Cervantes: la palabra perdida, la palabra única, secreto del amor divino-humano. Una palabra que nos alimente ante la incertidumbre social y política en que vivimos: Paz. Es muy complicado recuperar la memoria de personajes ilustres en la escena, se suele caer en lo biográfico, en lo literario, en lo informativo…Por suerte, en esta propuesta se ha optado por la poesía y la elípsis. Tanto en el texto como en la pieza escénica y el trabajo actoral, hay la necesidad de buscar un cruce de caminos entre la belleza de un tiempo perdido, con los sueños de un futuro improbable y el deseo por que la palabra que sea emblema eterno se nombre cada día…Paz. Una obra que no solo recupera la memoria si no que propone soñar un mundo mejor.
Adolfo Simón


CabareterasRockeras en La Infinito

Hay una canción que de vez en cuando tarareo…»Las chicas son guerreras»…y es verdad, allí donde una mujer se pone bajo un foco, luce mucho más que cualquier hombre. Las mujeres son más atrevidas, más arriesgadas, más divertidas y transgresoras…Y este disparatado espectáculo de cabaret no convencional da muestra de ello. ¿Qué elementos ha de tener un cabaret?…Pues música, historias, provocación, diversión…de todo esto se puede encontrar en CabareterasRockeras; que se puede disfrutar los miércoles de enero en La Infinito-Calle Tres Peces, 22 de Madrid. No vayan esperando convención, ni un guión cerrado, vayan y relajénse porque las canciones igual se quedan a la mitad…y los juegos terminan con sorpresa final…vamos, que todo lo que se puedan imaginar, igual no es lo que ocurre y… ¿Qué mejor sorpresa antes de irse a la cama que la de…imprevisible!?…¿Cabaret?…Locura!!!…
Adolfo Simón


Obra de Dios en el Teatro Bellas Artes

Volver a Madrid tras el empacho de celebraciones navideñas se hace mejor si es con una sonrisa gracias a que Obra de Dios realiza una travesura para salirnos de esa intensidad con la que a veces miramos los edictos religiosos. Mejor empezar el año desmitificando de algún modo los grandes mandatos, a ver si, de esta forma, con un poco de humor e ironía, podemos asumir el día a día de otro modo. Ahora, tras Madrid, queda una larga gira para el montaje.
Adolfo Simón