Los caminos de Federico de Flor Saraví en La Puerta Estrecha
“Los caminos de Federico” recoge en forma de monólogo textos del autor Federico García Lorca. Se trata de una propuesta que evoca una espiral de amor y poesía, trasladando intensamente, la conciencia a la raíz humana. Con la carga visceral propia de estos textos, la actriz transita por un imaginario que nos traslada a numerosos ambientes que cargan, en la palabra, el poder de abrir la puerta a la comunicación. Cuando resuenan las palabras de este autor algo en la tierra vibra, los aires acarician los campos, y es que hay algo de mágico o misterioso, hace que todo aquel que escuche se embauque en un viaje sin retorno. Un viaje que en este caso nos viene dada la mano por el respeto y la sutileza, que nos presenta Saraví.
Patricia Jorge

Maruxa en el Teatro de la Zarzuela
Estrenada en el Teatro de la Zarzuela, el 28 de mayo de 1914. En la nueva producción del Teatro de la Zarzuela se realiza un canto a Galicia, Maruxa es Galicia. Transcurre en el final del mundo conocido para los romanos, como Finisterre, frontera entre la realidad y la leyenda celta. Los libretos de las zarzuelas pecan de melodramáticos y se centran en historias de amor, en general. La música suele sobrevivir mucho más que las historias; es más placentero oír a la orquesta que seguir muchas veces la trama. No obstante, en esta nueva etapa del Teatro de la Zarzuela, hay gran interés por darle un giro dramatúrgico a las narraciones, para conectarlas con el público de hoy. La Maruxa que se puede disfrutar en estos días en Madrid hay una línea paralela en la puesta en escena que, al fondo de la historia de amor, el poder está tramando también; como metáfora de un tiempo sin medida, el abuso sobre la sociedad. La primera parte de la obra nos muestra apuntes de lo que, en la segunda parte, será el estallido de la línea contemporánea de la historia. Seguramente, al público habitual de este teatro no le resultará cómodo el planteamiento, pero hay que empezar a pensar en los espectadores del mañana que quieren seguir disfrutando de nuestras obras líricas sin que se conviertan en material de museo.
Adolfo Simón

Malas hierbas de Carlos Be en el Teatro Lara
Aunque ‘Malas Hierbas’ es una obra original escrita por el dramaturgo Carlos Be, está inspirada en ‘La Muralla’ de Joaquín Calvo Sotelo y con ella quieren rendir homenaje a la que fuera una obra fundamental para la supervivencia del Teatro Lara hace ya más de medio siglo. Cuando se estrenó ‘La Muralla’, el 6 de octubre de 1954, el Teatro Lara no pasaba por su mejor momento y una situación económica insostenible estuvo a punto de obligar a su gestor a cerrar la sala. Fue el éxito de esta producción lo que permitió abonar toda la deuda pendiente y volver a posicionar el Teatro Lara como uno de los centros neurálgicos de la vida cultural madrileña. A veces, un encargo y más si es para hacer un homenaje puede ser un caramelo envenenado ya que es complicado ser fiel a un material referencial y darle una tratamiento personal y actual. A Carlos Be ya no le queda tecla que tocar en su máquina de escribir, si recorremos su obra hay todo tipo de dramaturgias, desde las propuestas más arriesgadas a las más enloquecidas…llegando a adaptar o versionar, como el caso de Malas hierbas, creando una pieza original con su sello. Además, hay algo que ocurre habitualmente y es que al humor no se le da la misma importancia que al drama cuando es mucho más difícil encontrar el tono y el gag en el humor que la intensidad y la lágrima en el drama. Carlos Be sale airoso de esta astracanada porque nos hace reír con un texto que juega con la teatralidad y además, porque le imprime a la puesta en escena un carácter de alta comedia enloquecida que provocó los aplausos del público tras cada escena. Y, además, el elenco es sencillamente delicioso, donde Carmen Mayordomo vuelve a reinventarse y estar a la altura de un personaje que espero, amplié mucho más su presencia en la escena, por derecho.
Adolfo Simón

Billy de Félix Marchand en La Casa Encendida
Dentro de la programación familiar de La Casa Encendida, este fin de semana se ha presentado Billy, una propuesta en clave de clown contemporáneo que dinamizó al publico asistente. Un grupo de estanterías billy es el punto de partida para una aventura de imaginación y disparate.
Adolfo Simón

“Este verano hice parapente y me reconcilié con el vacío” del Antic Teatre en Pradillo
“Este verano hice parapente y me reconcilié con el vacío” es una pieza escénica de nuevas dramaturgias. Un espacio de investigación concentrado en la composición visual, de carácter video-fotográfico, y sonora. Se trata de una brecha a las nuevas posibilidades que nos proporciona la tecnología del siglo XXI, dando recorrido por un imaginario que unen aquellos tiempos anticuados que hoy día nos atreveríamos a llamar vintage. El uso del lenguaje sonoro como nueva línea de composición se ve alterado con el carácter nostálgico de aquellos casetes que recogían los grandes éxitos del momento. Aquellas canciones que hacían bailar a los loros. Todo ello envuelto en la luminosidad geométrica que nos recuerda a los bits de ordenador, delineando geométricamente con una gran variedad de colores. Un encuadre poco convencional pero con un gran atractivo visual y sensorial
Patricia Jorge

Una vida americana de Lucía Carballal en Galileo Teatro
Una madre y sus dos hijas viajan a Minnesota para encontrar al padre norteamericano que las abandonó: Un drama sobre la inutilidad del dolor, entrelazado con una comedia sobre la melancolía. Lucía Carballal plantea una mirada sobre los orígenes y la identidad con la distancia que, a veces, permite ver más a fondo las razones que nos mueven a huir o enfrentarnos a nuestros miedos y deseos. Viajar siempre nos pone frente a paisajes desconocidos, no solo físicos, también emocionales. Esta obra es una metáfora sobre la dificultad para «ser» en un mundo donde lo que más importa es lo que tienes no lo que eres. La puesta en escena transita entre lo real y lo mágico, con esa casa colgada en los árboles que nos sitúa mejor todavía en esa vida sin raíces. El reparto es compacto, Cristina Marcos vuelve a la escena con un papel que le permite mostrar su madurez y la acompañan los jóvenes Esther Isla, Vicky Luengo y César Camino que dan la réplica perfecta para que el drama y la comedia se den la mano continuamente. Uno de los montajes más sugerentes en la cartelera actual.
Adolfo Simón

Dead Man Walking en el Teatro Real de Madrid
El 26 de enero se estrenó en el Teatro Real de Madrid, Dead Man Walking, primera ópera del compositor Jake Heggie, basada en el libro homónimo de la hermana Helen Prejean, llevada al cine como «Pena de muerte» por Tim Robbins con Sean Penn y Susan Sarandon, ganadora del Óscar a Mejor Actriz. Dead Man Walking (Ahí va el hombre muerto) – argot de las prisiones estadounidenses para referirse al condenado a muerte cuando es trasladado desde la celda hasta la silla eléctrica- es una reflexión sobre la pena de muerte y, al mismo tiempo, sobre el poder redentor del amor. La mezzosoprano Joyce DiDonato da vida en el Real a la hermana Helen Prejean, protagonista del drama, bajo la dirección musical de Mark Wigglesworth y escénica de Leonardo Foglia. Una producción contemporánea que permite imaginar el debate sobre el bien y el mal en cualquier época. La intensidad teatral de la puesta en escena a la que se suma el gran trabajo interpretativo del elenco principal hace de esta ópera un espectáculo poco habitual en la cartelera operística. Un viaje personal e intransferible para reconocer los espacios sin luz que hay en nuestro mundo de hoy que no deja de ser un reflejo de nuestros orígenes.
Adolfo Simón

Bollywood, colours of India en el Teatro Luz Philips
Bollywood, colours of India, espectáculo de música y danza con un elenco de bailarines de buen nivel, liderados por el prestigioso coreógrafo, actor y bailarín Sunny Singh transporta al espectador a la India más mística sin moverse de su butaca. Un espectáculo lleno de luces deslumbrantes con video proyecciones hipnóticas que acompañan a coreografías a medio camino entre lo popular y la modernidad.
Adolfo Simón

“Soñé una lenta masacre” en la Nave de Cambaleo
“Soñé una lenta masacre” es la pesadilla que recuerda los miedos, es una transformación y la ocupación de otro cuerpo. Es la muestra del punto donde los polos opuestos se encuentran. Es la fuerza de una pluma y la flecha en el telón de Aquiles. Se trata de un paseo largo por la evolución de las cosas, el cambio que trasmuta y vuelve al origen convertido en oposición. Una historia personal que nos recuerda que venimos al teatro a compartir este viaje de manera colectiva. ¿Cuántos años tienen las piedras? ¿Cuánto habrán caminado para llegar a ser lo que son? ¿Cuantas veces se habrán golpeado para que nosotros disfrutemos de sus suaves cantos?.
Es la piedra que tiro cuando escondo mi mano y dejo que desaparezca en el mar. Es el mar que se traga mi irá y mi rabia.
Estamos compuestos por materia orgánica y materia gris, y es esto precisamente lo que nos recuerda Menager. Nuestro esqueletos sigue albergando huecos deseosos de ser llenados, de ser tocados, pero sobre todo, de ser bailados una última vez.
Patricia Jorge

Crimen y Telón en el Centro de Arte Fernán Gómez
Un homenaje al teatro universal con forma de thriller de género negro, ambientado en un cercano futuro en que las artes están prohibidas y nuestro planeta, convertido en Ciudad Tierra, es liderado por una inteligencia artificial con un ejército de drones. Una investigación contrarreloj en que el asesino podría ser cualquiera. Una fantástica metáfora con la que Ron Lalá nos invita a reírnos de nuestros comportamientos que muchas veces fomentan el desprecio por la cultura cuando es esencial para el aprendizaje y crecimiento de una sociedad. Un espectáculo musical refrescante y locuaz que nos hace pensar sobre nuestra realidad y sobre nuestro posible ¿futuro?.
Adolfo Simón

Lo(r)ca en Nave 73
Una tragedia homosexual sobre hombres obligados a confrontar su identidad sexual, como resultado de una sociedad en la cual la homosexualidad es considerada una enfermedad mental. A partir de textos de varias obras de Federico García Lorca, en una adaptación contemporánea en clave de estudio psicológico se desarrolla una experiencia a través de la cuál, se cuestiona si el deseo es lícito o ha de estar condicionado por moralidades sociales. Una mirada sugerente sobre la obra y personalidad del gran poeta granadino.
Adolfo Simón

PING, EL PÁJARO QUE NO SABÍA VOLAR en CUARTA PARED
Ping nace, solo, sin referencias, no sabe quién es. Sueña en volar con otros pájaros, ese anhelo y los contrastes del mundo que le rodea le llevan a definir lo que desea, a descubrir su esencia. Descubriéndose y observando ese mundo se siente muy feliz y la supervivencia se convierte en un juego muy divertido. Con esta pieza se cierra el ciclo en homenaje a María Parrato, una pieza deliciosa que nos invita a descubrir que el conocimiento es algo que surge gracias a la intuición y al deseo de evoluacionar.
Adolfo Simón

La traviata de Anto Rodríguez en Pradillo
Violetta celebra una fiesta en la que conoce a Alfredo, un joven de buena familia que le declara su amor. Con mucho miedo por sentirse incapaz de amar y ser amada decide finalmente empezar la relación con Alfredo lejos de su vida pasada como cortesana. El padre de Alfredo exige a Violetta que deje a su hijo para salvar la honra de la familia. Ella, destrozada por el dolor, abandona a Alfredo y le hace creer que está enamorada del Barón. En una fiesta, Alfredo humilla a Violetta delante de sus amigos, pero el padre de este interrumpe la escena para despreciarlo por su conducta y contarle la verdad. Alfredo arrepentido se encuentra con Violetta enferma de tisis. Justo antes de morir en sus brazos, le pide a su amado que se case con una buena mujer. Este podría ser el resumen de la ópera de Verdi, la escenificación, normalmente dura unas tres horas, aquí, nos encontramos, en cambio, ante una visión peculiar de la obra, una vez narrado el cuento, Anto Rodríguez se dedica a convocar nuestra atención sobre una serie de momentos o enfoques de la pieza para que descubramos lo que hay más allá de la narración convencional. Una performance operística muy interesante para abrir la segunda etapa de la nueva programación de Pradillo.
Adolfo Simón

“El encuentro” de TRA TRA Teatro en el Umbral de La Primavera
De un lado, una compañía teatral encabezada por Montse, una joven con una necesidad de hacer Memoria. Del otro, un nombre que es Memoria, Marcos Ana. Y de otro, tres actores viajan por diferentes tiempos y espacios rodeados de contradicciones, recuerdos, posibilidades, historia… Cualquier cosa puede ocurrir. En ese juego de búsqueda e indagación, los personajes agotarán todas las posibilidades que hay en su imaginario para tratar de hacer realidad una quimera y…¿Lo que se imagina puede ser real solo con desearlo?. Esta es una experiencia para dar lugar a la memoria cuando tan fácilmente se desvanece.
Adolfo Simón

DEADTOWN, The Forman Brothers’ Wild West Show The Forman Brother’s Theatre en Naves Matadero
Deadtown es una sorprendente pieza teatral de cine mudo en tres dimensiones. Las imágenes que se proyectan no solo funcionan como una escenografía o ilustración sino como un set vivo que al conectarse con el actor crea una realidad mágica similar a las películas de Karel Zeman. En esta mezcla de animación (históricamente un punto fuerte de la industria del cine checo), potentes elementos visuales, música en vivo, efectos sonoros, su tradicional trabajo artesanal con marionetas y el trabajo de los actores, cruzan los límites de las ilusiones ópticas y encuentran un nuevo mundo. Como en otros espectáculos de los Forman, los espectadores no entran solo en una sala de teatro sino que se adentran en un universo original creado para cada show, que en esta ocasión será el Antiguo Oeste. La obra se divide en dos partes sin pausa, en la primera, asistimos a una recreación de los espectáculos de circo y variedades de aquella época. Pero de repente, ante una pregunta, todo se transforma para hacer viajar por un mundo de ensoñación y belleza inusual. Una experiencia nada habitual que nos propone perder el miedo a los límites del arte y sus combiaciones.
Adolfo Simón

El ángel exterminador en el Teatro Español
Adaptar una gran novela o una película reconocida como de las mejores de la historia es un gran reto. Se puede caer en la complacencia y reproducir de algún modo la narrativa y estética, craso error. Y se puede dar un punto de vista personal, en función del equipo que aborde la revisión de ese material. Evidentemente, la película de Buñuel no ha perdido fuelle a día de hoy y tal vez, la mejor forma de que siga viva es que llegue una adaptación de la misma al teatro ya que es una película que transcurre en interior y eso facilita la traslación a un escenario. Lo más importante es mantener el espíritu y lo que la obra original plantea. En esta propuesta que se ha estrenado en el Teatro Español, se nos muestra en encierro a un grupo de personajes cargados de máscaras tras las que esconden sus miserias y podredumbre. En los interludios de su declive, van apareciendo en el patio de butacas invertido, unos personajes que parece están experimentando la decadencia de este grupo que, una vez liberado, volverá a refugiarse en los brazos de la fe. Aunque el final vuelve a darnos la sensación de que todo sigue igual o que los cambios no serán posibles mientras no haya una autentica extinción.
Adolfo Simón

La manada en La puerta estrecha
Dentro de los múltiples rincones que tiene La puerta estrecha, la cocina comedor es uno de los más sugerentes, allí espera el público antes del inicio de las funciones y allí, en algunas ocasiones también se han mostrado allí escenas, pero nunca se había hecho una pieza entera en ese lugar. La manada es un tiempo en la vida de unos seres que viven con sus propias reglas, aquí les vemos en un momento de intimidad donde la comida es un elemento que les comunica y expone. La frontera entre la realidad y la ficción es muy fina, apenas imperceptible, a un palmo de nuestras narices, vemos y escuchamos la complicidad y maquinación de un triángulo complejo.
Adolfo Simón

Hablar por hablar en el Teatro Bellas Artes
La radio ha sido y será una pieza fundamental en la comunicación. Muchos de nosotros hemos crecido oyendo radio, a veces más relacionada con el teatro y otras, con la música o las historias. Los oyentes han sido fundamentales y en un formato como el de Hablar por hablar…esencial!. Ahora le ha llegado el turno a este programa de ser traslado a la escena, por un lado, con historias extraídas de la narradas por los oyentes y otras escritas para la ocasión. La escena juega con la idea del programa en directo en el que, a veces, las historias cobran vida y se escenifican frente al ojos del espectador. La realidad se da la mano con la ficción…y los protagonistas de la radio terminan siendo también, protagonistas de la obra de teatro. Un juego de espejos social.
Adolfo Simón

¿Fin? en Nave 73
Jorge y Alicia son una pareja aparentemente consolidada que llega a su FIN. Ponen el punto y final a una relación que, desde el principio, vemos que está rota. Ninguno de ellos se resiste, son conscientes de que la herida es demasiado profunda como para seguir poniendo tiritas. Y tras muchas discusiones, tras haberlo hablado, meditado… Deciden emprender caminos por separado. Pero…¿Qué pasaría si el final fuese un principio en el que poder replantear todo lo que hemos experimentado como seres humanos?. Todo se puede reinventar pero hay cosas que tienen que ver con los sentimientos, que serán eternos, ocurra lo que ocurra. Un viaje en el tiempo y el corazón.
Adolfo Simón

No te asuste mi nombre en Cuarta Pared
No te asuste mi nombre se inspira en un cuento de nuestra cultura tradicional en la que se incluyen poemas que versan sobre la muerte y la vida, nuestra condición efímera y preciosa, de grandes literatos como Espronceda, Lorca, Eduardo Galeano o, el filósofo griego, Heráclito de Efeso. Sorprende y fascina que el teatro para público familiar aborde temas de gran calado con una cuidada puesta en escena.
Adolfo Simón

La tristeza de los ogros en el Teatro del Canal
Este espectáculo supuso la consagración de Fabrice Murgia en el Festival de Aviñón. Ahora llega a los Teatros del Canal en versión castellana.
El 20 de noviembre de 2006, Bastian Bosse, alemán de 18 años, disparó a cinco compañeros de su instituto. Después se suicidó. Había cumplido con precisión el plan que había anunciado en las redes. Unos meses antes, la austriaca Natascha Kampusch, de la misma edad, escapaba de la casa donde había vivido diez años secuestrada. A partir del blog personal de Bosse y de las entrevistas que Kampusch concedió durante y después de su hospitalización, la primera obra de Fabrice Murgia trama una fábula que muestra el desconcierto de su generación. Pero él matiza: «No es una obra sobre Kampusch y Bosse, sino sobre la pérdida de la infancia».
En la nueva línea de programación de los Teatros del Canal, nos encontramos ante otra pieza enigmática. Una propuesta escénica en la que un ogro febril hace de maestro de ceremonias para mostrarnos la intimidad y obsesión de los personajes. Cuesta creer que los seres sobre los que se ha ficcionado, han existido en realidad, como reza el dicho…»A veces, la realidad supera la ficción». Durante algo más de una hora, entramos en la cabeza de estos personajes para saber qué les mueve hacia el dolor y el delirio. No nos encontramos un juicio sobre ellos, la pieza deja abierta la posibilidad de que nosotros, descubramos las razones por las que estos personajes sucumben al abismo del horror. No hay juicio ni justificación, lo terrible es la exposición cruda y dura.
Adolfo Simón
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/fabrice-murgia/

Pájaros que bailan
No siempre hay coincidencias temáticas en la cartelera de Madrid y menos si tienen que ver con la danza. Esta semana se han estrenado dos piezas donde los pájaros son el denominador común de la pieza.
Guintche es el nombre de un pájaro en Cabo verde y también se llama así a las prostitutas. Marlene Monteiro Freitas realiza un rito corporal salvaje, en la primera parte su cuerpo se divide, sus piernas están en frenesí constante y la parte superior de su cuerpo, genera múltiples expresiones y juegos mímicos. Conforme abanza el rito tribal, va descomponiéndose de su piel de pájaro para convertirse en un ser frágil lleno de miedos y fantasmas que traduce, en movimientos neuróticos, a través de su puesta en la escena en la sala Negra del Teatro del Canal.
Black apple y los pájaros sellados es la última creación de Chevi Muraday que se ha estrenado en la sala Margarita Xirgu del Teatro Español. En ella aborda una propuesta donde la teatralidad es el eje de la función. Texto, movimiento y espacio escénico construyen momentos de gran intensidad dramática. Un viaje onírico al miedo que atenaza nuestras relaciones personales, conviriténdolas en mundos a la deriva.
Adolfo Simón

Musicales de gente corriente
Dentro de la programación de musicales en la cartelera de Madrid, no solo hay espectáculos de gran formato, los hay también más manejables que, además, incluyen canciones que todos podemos tararear o que nos hacen pensar que con la música se puede encontrar salida de los momentos duros del día a día.
Grandes éxitos trae de nuevo al escenario al presentador Jorge Javier Vázquez. La producción es suya y vuelve al espacio donde más sueña despierto…el teatro. Es una propuesta más sencilla y hábil que la anterior, aquí, se muestra el teatro dentro del teatro, la dificultad de encontrar espacio de brillo dentro de un mundo hóstil. Y para ello, no duda en reírse de si mismo y rodearse de un equipo excelente: Juan Carlos Rubio en el texto y dirección y a Marta Ribera en plenas facultades artísticas, pero hay otros elementos ricos que aportan energía y juego…más actores y un grupo de músicos excelentes.
Casi normales es otro musical de formato medio, en este caso, es Nina la que conduce un barco poco habitual en este tipo de obras ya que, aunque está montado con dinamismo, narra una historia dramática en la que se reconoce mucho público de hoy…Un mundo lleno de dolor al que hay que sobreponerse.
Adolfo Simón

La autora de las meninas de Ernesto Caballero en el CDN
En un futuro no muy lejano la crisis financiera que sacude Europa obliga al Estado español a desprenderse de su patrimonio artístico. Ante la posibilidad de la venta de Las meninas, una afamada monja copista recibe el encargo de realizar una réplica exacta del original velazqueño. Este es el punto de partida de la obra, una hipótesis que tal vez no esté tan lejos de nuestros días. Gracias a esta premisa y al talento de Carmen Machi, transitamos por la fragilidad del arte, la facilidad para hacer concesiones al pensamiento único, en definitiva, para vender el alma al diablo don dinero. Con una puesta en escena sencilla donde los tres actores dibujan un tiempo sin respeto por el arte y la tradición, descubriremos que la bondad no está siempre en los aparentes corderos porque debajo de está piel está el lobo.
Adolfo Simón


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