Intensamente azules en el Teatro de la Abadía
Juan Mayorga es el autor contemporáneo que con más asiduidad estrena en nuestras carteleras. Ahora presenta Intensamente azules en el Teatro de la Abadía. De nuevo, fabula sobre su vida a partir de una anécdota sencilla que le haya ocurrido. Como las grandes tragedias o comedias, un simple acontecimiento; en este caso, tener que enfrentarse al mundo con unas gafas de natación, provoca que el día a día de un giro de ciento ochenta grados y todo se vea de otro color, en este caso azul. Los pequeños acontecimientos diarios, los pensamientos profundos, todo se ve más transparente con esas gafas… El público ríe porque siempre es grato ver al hombre normal en medio de grandes catástrofes.
Adolfo Simón

La culpa en el Teatro Bellas Artes
Un psiquiatra es requerido a declarar en favor de un paciente responsable de cometer una masacre. Cuando se niega a hacerlo, su carrera, su ética y sus creencias son cuestionadas, desencadenando una espiral de acontecimientos que convulsionará no sólo su vida, sino la de la persona que más quiere. Mamet, el autor, nos sumerge en una mirada profunda sobre la sociedad de nuestro tiempo, una época en la que los valores y la ética tienen precio y si no se aceptan las reglas del sistema, acabamos fuera del mismo. Una puesta en escena rayando el teatro de cámara donde el peso está en las interpretaciones para que la palabra y el pensamiento sean la columna del discurso.
Adolfo Simón

Un cadáver exquisito de Manuel Benito en Espacio Guindalera
En pleno invierno suizo, dos hombres, uno de ellos polaco y el otro búlgaro, roban el cadáver del actor Charlie Chaplin para pedir un rescate a su viuda. Ella, Oona Chaplin, les asegura que no les va a dar nada por el ataúd ya que, aunque lo amaba, su cadáver no le va a traer de nuevo a su marido. Este es el punto de partida de una obra en la que el autor nos plantea un juego en clave de humor negro para observar la sociedad de nuestro tiempo y sus contradicciones. Una trama que podría haber sido la de alguno de los filmes de Chaplin; esas obras sencillas en apariencia pero que nos hacían reflexionar sobre el poder y la pobreza. Una puesta en escena sencilla con unos actores eficientes nos permiten sonreír viendo un mundo macabro que nos empuja al delito como respuesta a las desigualdades. Como en los cadáveres exquisitos de los surrealista, aquí, nada es creíble aunque todo es verdad.
Adolfo Simón

«Valle Intrap» en Nave 73
No es nada fácil ponerse delante de «Luces de Bohemia» y actualizarlo, reinventarlo y darle un estilo contemporáneo basado en el Madrid de hoy, un Madrid aún tan sórdido y sucio como en tiempos de Valle Inclán a pesar de tanta medida protocolaria por parte del Ayuntamiento, los mendigos con sus carros siguen las calles buscando una dicha dentro de un contenedor.
Kees Harmsen suelta las inquietudes que le asolan a través de la herramienta del esperpento, las va colando una por una: la crítica teatral, la situación con Cataluña, el dinero como motor de la desigualdad,… Para ello se abriga con la compañía Panyvino y con unos actores que apuestan por un formato teatral rompedor y atrevido, donde «lo establecido» no aparece en escena. Se pueden romper los tiempos escénicos como el Trap rompe los ritmos, se pueden romper las costuras del teatro en busca de otras sensaciones, sí por supuesto, y esa es la sensación que me ha dado en este montaje, que hay que relajarse y sumergirse en él, disfrutar sin tiempos, ya que a veces la gente transitando por una sala, perdidos desvariando y saliéndose de un ritmo escénico puede generar el ambiente adecuado para llegar a lo que nos quería contar Valle Inclán.
En definitiva, creo que es un montaje divertido, impactante, que refleja y actualiza el espíritu de su autor y que muchos adolescentes que ahora se plantean sumergirse en la vida y los últimos días de Max Estrella deberían ir a visitar a Nave73.
Luis Mª García Grande.

Mentalismo en el Museo de Cera
Pablo Raijenstein ofrece un espectáculo único en España. Una misteriosa velada recorriendo los pasillos y las salas del Museo de Cera de Madrid para descubrir los secretos paranormales que guarda esta institución. Una vez cerrada al público, los asistentes atraviesan la pinacoteca a oscuras con la única iluminación de unas linternas. Son guiados por una misteriosa escultora, Lorena Toré, con el objetivo de hallar los secretos que guarda el museo. A ello se une la asombrosa capacidad de Pablo Raijenstein para analizar las extrañas figuras y los enigmáticos sucesos que van ocurriendo. Se trata de una propuesta innovadora y sin precedentes donde el ilusionista Raijenstein es capaz de crear increíbles efectos que hacen reflexionar sobre la percepción sensorial hasta al más escéptico. Hasta ahora, los espectáculos de mentalismo tenían poca teatralidad, todo se centraba en la relación del maestro de ceremonias en relación con el público. Aquí, aparece un actor excepcional añadido, el propio Museo, es poderoso e inquietante. El viaje a oscuras hacia los misterios y extraños sonidos del lugar, provoca en el público asistente una sensación de fragilidad total. La primera parte del recorrido la hacemos de la mano de la escultora y en la mitad del camino, aparece el mentalista que, con humor y contundencia nos lleva y trae por un mundo paralelo al que vivimos habitualmente. Una experiencia diferente, novedosa a la vez de cargada de números de mentalismo muy sugerentes.
Adolfo Simón
Más info en: http://www.museoceramadrid.com/

Das Rheingold en el Teatro Real
Con Das Rheingold, se marca el inicio de El anillo del nibelungo, la colosal tetralogía de Richard Wagner y la segunda que el Teatro Real lleva a su escenario desde su reinauguración en 1997. Pablo Heras-Casado, director musical invitado del Real, dirige una orquesta de gran calidad. Robert Carsen, el director de escena canadiense sitúa el prólogo del Anillo en la crudeza de nuestro contaminado mundo actual, donde se despliegan los personajes del conflicto cósmico retratado en la tetralogía; que veremos completa a lo largo de las próximas temporadas. Un reparto con renombrados cantantes wagnerianos como Greer Grimsley, Sarah Connolly y Samuel Youn en una producción de gran espectacularidad donde la visión de nuestro mundo se divide entre los que manejan los hilos del poder y los títeres humanos que aceptan las reglas del juego aunque, de vez en cuando, estos tomen las riendas del poder ya que, quien tiene el dinero es el dueño del mundo. Oscura puesta en escena que muestra un futuro poco esperanzador para la humanidad.
Adolfo Simón

Expografía retrospectiva en los Teatros del Canal
Amalia Fernández ha querido mirar su obra anterior, repensando algunas piezas, huyendo de tener que producir constantemente hacia adelante, cuando hay mucho de lo que se crea sobre lo que es interesante volver la mirada para darle otra perspectiva. Con la colaboración de Anto Rodríguez, han viajado por los espacios no representables de los Teatros del Canal, indagando su uso para encontrar el posible diálogo entre esos lugares de tránsito o gestión con sus creaciones. El viaje para el público es muy interesante porque descubre rincones nunca visitados en el edificio, y porque la mirada ha de posicionarse físicamente o analíticamente sobre los objetos o el espacio. Además, el trayecto se realiza hacia la obra, el lugar, la relación del espectador con la temática y, por último, aparece una mirada interior llena de sensaciones y emociones para el visitante. La mezcla de lenguajes de estos dos artistas encaja perfectamente, Amalia es más abstracta y divertida…Antón más poético e introspectivo. Una experiencia insólita a caballo entre lo museistico y lo teatral.
Adolfo Simón

Feminismo para torpes en el Teatro del Barrio
Es muy importante el humor en la vida, imprescindible. El humor es el mejor vehículo para comunicarse, para decir grandes verdades con un toque de sarcasmo o ironía. Cuando hay que exponer ideas que puedan cambiar la forma de pensar de los demás, igual no conviene ponerse trascendente y prepotente. Y por último, el humor es el lenguaje de la inteligencia…Feminismo para torpes podría haber sido un espectáculo de chascarrillo y frivolidad pero, Nerea, que dice no ser actriz, maneja muy bien la situación y el tempo teatral, juega a reírse de lo terrible para darle distancia y en ese camino, no tiene problema es reírse de si misma. Y para que no todo quede en un monólogo de batallitas, saca a dos actores a escena, Luismi y Laura para plantear situaciones de teatro dentro de la vida, para mostrar más vértices sobre los temas que le importa. Van a seguir en el Teatro del Barrio durante más funciones, seguro que si van, encontrarán discurso y juego, algo que no siempre hay en los escenarios de hoy.
Adolfo Simón

El sueño de la vida en el Teatro Español
Hace varias décadas vi Comedia sin título en el María Guerrero, recuerdo que aquella noche, en el teatro había un temblor en el patio de butacas…Mucha curiosidad por ver cómo funcionaba esa pieza inacabada por haber cortado de raíz la vida del poeta. En aquel tiempo, todo el mundo entendimos que esa obra era como el último aliento de Lorca, como la marca de sangre que nos perseguiría durante cuatro décadas. Era como poner en movimiento el tiempo interrumpido de libertad. Hoy, El sueño de la vida que contiene aquella pieza y un segundo acto que ha recreado Alberto Conejero a partir de pensamientos y reflexiones del poeta, construido escénicamente por Lluís Pasqual en un momento de oficio y sensibilidad extremo, da un salto al vacío sobre aquel espectáculo que también dirigió para, sin dejar de hablar de entonces, entroncar la pieza en nuestro presente, con el corazón sujetado con fuerza en un puño con el que ha dibujado un sueño al borde de la pesadilla; ese pánico que siempre late a nuestro alrededor, detrás de nuestra cuna y que cada cierto tiempo, parece volver de nuevo a quitarse la máscara y mostrar la intolerancia en carne viva. Y además, se ha rodeado de un equipo artístico excepcional que ha puesto su piel y respiración al servicio de este viaje hacia la luz.
Adolfo Simón

Una humilde propuesta en el Ambigú del Teatro Pavón Kamikaze
Este monólogo de Jonathan Swift es un latigazo a nuestra indiferencia. Sin aspavientos, con mesura y moderación, se nos propone que lo mejor que podemos hacer para acabar con los pobres es… comérnoslos. Laila Ripoll junto a Mariano Llorente, llevan a escena el ensayo satírico de Swift con humor e inteligencia. Jugando a una demostración culinaria y a través de la exposición teórica del estudio realizado por un personaje siniestro, nos adentramos en un espacio donde la moral y la ética salta por los aires ante el pensamiento intolerante y delirante de un ser que solo piensa en su beneficio y en disfrutar de la vida a costa de la muerte de los demás. Ante los tiempos que estamos viviendo, se nos congela la sonrisa durante la función porque le idea es surrealista pero la posibilidad de que se convierta en una realidad… Aterroriza!.
Adolfo Simón

Mestiza en el Teatro Fernán Gómez
Mestiza está escrita por la dramaturga Julieta Soria y parte de un encuentro entre un joven Tirso de Molina y Francisca Pizarro Yupanqui, primera mestiza del Perú e hija del conquistador Francisco Pizarro. Con el pretexto de la escritura de una futura Trilogía de los Pizarro, Tirso trata de convencer a Doña Francisca, que lleva un año recluida en su extraño jardín, de que dé rienda suelta a sus recuerdos y experiencias. Este encuentro nos irá mostrando cómo era el pasado para las diferencias entre seres humanos lanzando cabos hacia el presente; descubriendo que no ha cambiado tanto la ética en la sociedad para entender que el mestizaje siempre es una riqueza y no un empobrecimiento en la historia. Además, la música en directo genera una atmósfera emotiva y el trabajo actoral de Gloria Muñoz Y Julián Ortega es vivo y rico en matices.
Adolfo Simón

Un roble en El Pavón Teatro Kamikaze
Hay obras de teatro que por más que uno se empeñe en explicarla, no encuentra las palabras apropiadas, es más, difícilmente nadie entendería la propuesta y dramaturgia de la pieza al escuchar la explicación de lo visto. Además, no conviene hacer spoiler porque perdería toda la magia si decides ir a verla. Si crees que el teatro tiene la capacidad de sorprender y de hacernos entrar en un estado de hipnosis, ve a alguna de las funciones que quedan los próximos lunes en el Pavón Kamikaze. Ve sin expectativas, ve relajado y déjate llevar…seguro que te sorprenderás de lo que ves y de lo que te ocurra. No es teatro convencional, no es una historia al uso…Es una experiencia más que un espectáculo.
Adolfo Simón

El amor en tiempo de crisis
Dicen que el tema que más cambios ha provocado en la historia ha sido la guerra pero yo creo que detrás de las contiendas siempre está el amor y el deseo…Esto muchas veces mueve montañas y cambia fronteras. Además, el amor tiene tantas posibles lecturas que siempre da juego en el arte y en la vida. Y si está en crisis, todavía da más variaciones sobre el tema. Este fin de semana se han visto tres piezas en la cartelera madrileña que hablaban de la crisis y manejo sobre el amor y sus derivados, y al tiempo, también de cómo los cambios sociales hacen que los sentimientos se conviertan en un arma que defiende o destruye.
En Saigón, una obra que llegó al Festival de Una mirada diferente, el acento se sitúa en el efecto social que provoca un cruce de culturas diferentes, provocando a veces el mestizaje y en otras ocasiones, el caos social. Una pieza de gran producción.
En 3 canciones de amor, en Cuarta Pared, con una propuesta más sencilla, se indaga en las múltiples posibilidades que surgen en las relaciones, dependiendo de si se tienen las cosas claras o se está vendido a la mirada que los demás tienen sobre nosotros para desarrollar nuestros afectos y personalidad.
Y en Linda Vista, en la sala Francisco Nieva del CDN…un hombre cincuentón quiere aprovechar su soledad emocional para reinventarse y reconstruir su curriculum de relaciones pero, a veces, estos giros en la vida, conducen a paisajes inhóspitos. Una puesta en escena sencilla, centrada en el trabajo actoral y en lo que el texto propone.
Adolfo Simón

Enciclopedia de fenómenos paranormales Pippo y Ricardo de Rodrigo García en los Teatros del Canal
Lo nuevo que nos trae en esta temporada a los Teatros del Canal, Rodrigo García, tiene un título inquietante, que redunda en ese misterio típico de las obras del creador argentino, donde hasta el mismo instante en el que arranca la función es difícil prever un argumento. Y regresa a nuestros escenarios con su mejor pulso, ese que transita entre el disparate y la filosofía profunda. Un mundo superficial entra en caos y se reinventa, en él, dos personajes que podrían parecerse a esa idea del ser prepotente y vacuo que recorre la vida como si fuese el dueño absoluto. Al final, tras un viaje en el tiempo y en los mundo inhóspitos…los personajes se muestran abiertamente, con esa forma amoral de vivir. Un retrato caustico y brutal de nuestra sociedad de hoy…¿De siempre?.
Adolfo Simón

Señor Ruiseñor en el CDN
En su estudio-museo, Santiago Rusiñol pinta La morfina. Es una pintura muy significativa en su obra ya que él mismo fue adicto a esta droga. El efecto estupefaciente le sitúa ante la irrupción de unas huestes destructivas que deshacen su casa-museo. Sus objetos, pinturas y obras literarias son arrinconados o destruidos. El enfrentamiento y los conflictos se suceden con ferocidad, sarcasmo y humor. Rusiñol defiende unas formas de vida que se resisten a desaparecer ante el asalto de lo que considera la barbarie. Vuelve a la carga el mejor Joglars, siempre tocando temas de rabiosa actualidad pero con la metáfora y el juego como vehículo de comunicación. Lo fácil habría sido de la Cataluña de hoy de manera periodística, pero Ramón Fontserè busca un personaje importante en la historia reciente para, de la mano de su universo, hablarnos de la realidad distorsionada de la actualidad; como si viviéramos bajo el efecto de una droga. Poesía y surrealismo para hablar a fondo de hoy sin hacer una narración superficial.
Adolfo Simón

Besugo por las paredes en el Teatro Lara
Detrimento López es un personaje que podríamos ser nosotros en algún momento de nuestras vidas, de esos momentos en los que no sabemos si cortarnos las venas o hacernos trenzas con ellas. El monólogo es una fórmula muy recurrida para mostrar la personalidad de alguien a fondo, en este caso, aunque por momentos podría parecer una escena de esos espectáculos donde sale un cómico y hace unas gracias sobre la torpeza del ser humano, en cambio aquí, el personaje creado mantiene el juego y la complicidad con el público desde un lugar que no sabemos hasta que punto es fruto de las vivencias de la actriz o de su locura desbordante.
Adolfo Simón

Hermanas(Bárbara e Irene) de Pascal Rambert en El Pavón Teatro Kamikaze
Pascal Rambert dice en el programa de mano que ha escrito este texto para «cuatro cuerpos»; hay otra propuesta que se estrena en Paris con el mismo punto de partida. Y si hay algo claro en los textos y propuestas de Rambert es el cuerpo como protagonista, las palabras salen como flechas de la anatomía de las actrices, verbo que hace referencia a lo callado durante años, a las sombras y luces de las relaciones. No hay artificio en las historias ni propuestas escénicas, tan solo pone luz abierta y espacio para que todo se construya y se destruya. No se puede dejar de pensar todo el tiempo… ¿Con qué método se crean estos personajes tan pegados a la piel de las actrices?. ¿Quién puede hacer este tipo de propuestas?, pues solo actrices prodigiosas como Bárbara Lennie e Irene Escolar. Ellas no tienen un momento de respiro, su cuerpo entra como un huracán al escenario y allí provocan todo tipo de emociones y sensaciones. Teatro despojado de artificio para mostrar el corazón profundo de las relaciones personales.
Adolfo Simón

El Funeral en el Teatro de La Latina
Podría empezar esta nota con un montón de frases tópicas… «Genio y figura hasta la sepultura»…»Una actriz incombustible»…»No hay registro que se le resista». Y hablando de Concha Velasco, no son tópicos, es la realidad. El funeral es un juguete para que Concha llegue a la escena y se ría de todo y con todos. A estas alturas de la película, ella podría quedarse quieta en una silla y mirar a los ojos al público y ese sería el espectáculo mayor del mundo pero ella es una actriz de raza y no puede estar quieta en escena, ella sale por el patio de butacas, aparece en los palcos, atraviesa paredes de atrezo…Concha sale y todo adquiere sentido, el teatro, la vida… los sueños. Gracias Concha por ser tan generosa, por respetar tanto el teatro, por amarlo tan profundamente…No olvidaré la función de hoy, ha sido un buen regalo de reyes.
Adolfo Simón

Horror en el CDN
Dentro del Festival Una mirada al mundo que se programa durante la temporada en el Centro Dramático Nacional, se ha presentado una pieza curiosa ya que, es muy complicado conseguir en teatro una atmósfera de terror inquietante y que no se vea la trampa escénica. Horror consigue, sin texto, que las imágenes que aparecen y desaparecen ante nuestros ojos construyan todos esos miedos y pesadillas que tantas veces nos hacen disfrutar en la oscuridad de una sala. Todo es muy teatral y bebe de muchos efectos que forman parte de nuestro imaginario, también incluyen algunos homenajes a míticas películas de terror. Los silencios, los espacios que se transforman, los cuerpos que mutan ante los ojos del espectador…el humo, la luz, la música o sonidos…todo se ensambla para hacernos disfrutar de casi dos horas de pesadilla placentera…y además, de vez en cuando, un toque de humor alivia el viaje.
Adolfo Simón

La muerte de Sherlock Holmes en los Teatros Luchana
Esta pieza habrá sido un buen regalo de reyes para los que han acudido hoy a su estreno y creo que estará tiempo en cartel porque tiene los elementos apropiados para hacer pasar un buen rato al público que gusta de piezas donde el misterio y el humor se den la mano. Aquí, cuatro actores están todo el tiempo a un paso del esperpento para, con toques de humor inglés, narrar la trama de un malvado que tiene como objetivo conseguir matar al más famoso de los inspectores de la historia y cuando parece que lo ha conseguido… Ah!, la obra da un giro y sigue la trama y la locura. Un espacio funcional y un vestuario divertido ayudan a que la pieza tenga atractivo, pero sobre todo, los actores, muy bien dirigidos, juegan al disparate al cuadro.
Adolfo Simón

Tiza en los Teatros Luchana
Empezamos el año con Tiza en los Teatros Luchana, una obra que sigue programada porque está teniendo muy buena recepción por parte del público. En una «escuela» peculiar que se transforma en el hogar familiar a través de transiciones sencillas, dos actores y dos actrices representan la idea de la escuela y la familia para, a través de la ironía y el humor, desmontar todos los tópicos que forman parte ya de la memoria de comportamientos sociales que nos llevan a la incomunicación y el desatino.
Adolfo Simón

UBÚ LE ROI en NAVE 73
Padre Ubú ha sido ascendido dentro del banco en el que trabaja, pero el aspira a muchísimo más poder, así que planea, junto a su mujer, asesinar al director del banco y hacerse con las finanzas del país. Pero en su camino hacia el poder absoluto se encontrará a enemigos formidables como los grandes medios, los partidos políticos y Vladimir Putin que harán lo posible por fastidiarle la fiesta al nuevo rey Ubú. En esta versión libre de la obra de Jarry se pone el acento en conectar el texto con abusos de poder de hoy en día e invitando al público a realizar su propia mirada sobre la historia. La estética es delirante y procaz, acorde con la narración.
Adolfo Simón

El precio en el Teatro Pavón Kamikaze
Dos hermanos se reencuentran en el desván de la casa familiar después de 16 años sin hablarse. Dentro de poco, la casa debe ser demolida. Víctor, un humilde policía a punto de retirarse, y su esposa Esther, convocan al hermano mayor, Walter, cirujano de éxito, a un encuentro con el tasador para decidir el precio de los viejos muebles familiares. Todo va bien hasta que los recuerdos hacen despertar los fantasmas encerrados en este viejo ático… La propuesta actoral bebe de los grandes montajes en los que se aborda un tema atemporal que siempre lleva a la sociedad al abismo. Para defender estas historias hacen falta actores de grandes registros y de gran aplomo escénico, como el cuarteto que hay en esta función. La atmósfera escénica nos traslada a un espacio sin tiempo en el que la nostalgia y el abandono de los personajes se convierten en muebles sin uso futuro. Una obra que se ha mantenido durante muchas semanas en el top de la cartelera madrileña.
Adolfo Simón

Rojo en el Teatro Español
El desarrollo de la carrera de un actor o una actriz tiene mucho que ver con la suerte, pero también con la inteligencia a la hora de elegir los proyectos, la posibilidad de ir sumando, uno a uno, personajes que muestren las capacidades de estos creadores. Si el teléfono no suena con los proyectos que uno sueña, hay que ponerlos en marcha por propia iniciativa. Juan Echanove ama profundamente el teatro, se ve a lo largo de su trayectoria, la gran mayoría de las obras en las que se ha involucrado han sido retos en cada momento de su recorrido como actor. En muchas ocasiones el personaje estaba lejos de él y aun así, ponía su piel y su corazón al servicio del mismo. Ahora, está, cada tarde en el Teatro Español con Rojo, una obra que parece se la han escrito a él. ¡Qué difícil es encontrar la ficción que mejor habla de la realidad de uno! Juan Echanove es Rojo, todo lo que sobrevuela a su alrededor es solo un frontón donde él lanza sus pelotas éticas. Hay obras que hay que ir a verlas porque tienen unos elementos artísticos apabullantes o elementos espectaculares, aquí hay un actor que habla de su forma de entender el mundo hoy con la excusa del pensamiento de otro artista, pero esta es la esencia de la actuación… «Hacer propia la filosofía de otros». Si quieren ver una lección actoral, vayan al Español.
Adolfo Simón


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