Sonrisas y Lágrimas, en su nueva producción de Theatre Properties, dirigida por Silvia Villaú, deslumbra no solo por su emotiva historia y la inolvidable música de Rodgers & Hammerstein, sino también por una escenografía que traslada al público a la Austria de los años 30. Cada ambiente está diseñado para envolver al espectador en la atmósfera del clásico, desde el convento hasta la villa de los Von Trapp y los majestuosos Alpes.
En nuestro país, el auge del interés del público por los musicales, ha propiciado que se realicen espectáculos desde productoras privadas que atienden títulos que no están en la línea de los que habitualmente se presentan internacionalmente. De este modo, hay una posibilidad para ver de nuevo esas piezas emblemáticas que se mantienen en nuestro recuerdo. Este es el caso de «Sonrisas y lágrimas, el musical» que, con un equipo actoral con grandes dotes interpretativas y vocales, nos lleva a esos mundo oscuros que no hace tanto ensombrecieron Europa.
Adolfo Simón











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