Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

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«Clásicos a Refugio» en el Museo de San Isidro/Veranos de la Villa

Clásicos a Refugio ofrece la posibilidad de redescubrir museos muy importantes para la historia de la ciudad mientras se disfruta de representaciones teatrales. El teatro del Siglo de Oro es el hilo conductor de una experiencia que invita a disfrutar del arte y el conocimiento, en un formato accesible, breve y atractivo, donde la música en directo tendrá un papel fundamental.

Con «Amor místico» se ha inaugurado esta actividad en el corazón del Museo. Una actividad de entrada libre que ha permitido disfrutar de un breve concierto con música y voces en directo. Una propuesta que se agradece ante la tórrida temperatura de las calles de Madrid, dentro de este hermoso Museo, el espíritu ha sido acariciado durante una tarde veraniega.

Adolfo Simón

«Tenet» en los Veranos de la Villa/Conde Duque

Tenet nos invita a cambiar la mirada para cuestionar la realidad que vemos y explorar cómo cambia el mundo cuando lo observamos desde otro ángulo. Ocho acróbatas y un músico presentan una propuesta fresca y vibrante que combina el lenguaje acrobático con una dramaturgia visual.

En un espacio vacío, los acróbatas van creando figuras y construcciones en diferentes lugares de la escena, generando perspectivas insólitas, poco a poco van invadiendo el patio de butacas para invitar al público a participar en su universo visual. Una propuesta sencilla con música en directo.

Adolfo Simón

«Flamenco-rock-andaluz / Medea» del Ballet Nacional de España en el Teatro de la Zarzuela

Flamenco-Rock-Andaluz

Flamenco-Rock-Andaluz surge del recuerdo íntimo y colectivo, transformando los acordes del rock andaluz en puro movimiento coreográfico. Esta propuesta actual abre una nueva dimensión sobre el escenario, donde tradición y vanguardia convergen en una suite flamenca que redefine los límites del género.

Guiado por la mirada de un equipo artístico exclusivamente femenino, el espectáculo renueva con un ritmo único la poesía y la rebeldía que marcaron la banda sonora de toda una generación.

Medea

Medea, hechicera y maga, descendiente del sol, traiciona a su padre y a su raza, asesina a su hermano y ayuda a robar el Vellocino de Oro al aventurero griego Jasón, a quien ama y con quien huye.
Jasón y Medea con sus dos hijos viven en Corinto, donde reina el anciano Creonte, que tiene una bella y única hija, Creusa. El rey Creonte ofrece su joven hija a Jasón, quien la acepta repudiando a Medea.
Para Medea, mujer bárbara, consumida por los celos, no puede brotar justicia, sino una enloquecedora venganza.
Comienza la larga noche de Medea.

Un programa doble muy sugerente, de primeras sorprende conectar la primera parte a la segunda, pero al final, la experiencia dupla deja una sensación muy fuerte a partir de lo experimentado sensorialmente. En la primera, se consigue un éxtasis grande provocado por la música, canto y la intensidad de los cuerpos de los bailarines que transitan como notas musicales en una partitura espacial inquietante.

Y que decir de la reposición de Medea, una obra maestra por la que no pasa el tiempo y que convierte a quien la interpreta en bailarines expresionistas, sin tiempo ni medida, en artistas únicos. Tuve la suerte de ver el estreno con Manuela Vargas y todas las reposiciones siguientes y, algo tiene esa creación, en lo musical, coreográfico o puesta en escena…y por supuesto, interpretativo, para que el patio de butacas vuelva a vibrar sin límite ante cada pasaje y estampa con las que se recorre el destino trágico de este personaje universal.

Adolfo Simón