Nabil AlRaee ha viajado hasta aquí desde Cisjordania para convocarnos al teatro. Nos guiará a través de su biografía en un recorrido atravesado por hitos históricos de la resistencia palestina contra la ocupación colonial. Una ocupación perpetrada primero por el movimiento sionista y más tarde por Israel, respaldada por Gran Bretaña y Estados Unidos, con la aquiescencia de Europa.
No hay que tener miedo al teatro político, es más, hay que ir con la mente abierta, dispuesto a descubrir algo inesperado o algo conocido que hemos olvidado. El teatro ha de ser útil para conmover pero también para remover, para revelar aquello que no nos permitimos ver y miramos para otro lado, sin esos objetivos… ¿Qué sentido tiene el teatro si no nos descubre algo oculto?, a eso le llamaban los griegos…anagnórisis. Preso en la esperanza en una experiencia emocional e intelectual y que mejor manera que vivirla de la mano de un hombre de teatro, un teatrero palestino que ha venido a «desnudar» su memoria para que descubramos realmente la historia de su tierra, de esa de la que lleva una piedra en sus bolsillos. Y sin darnos cuenta, nos descubrimos en su piel, en su experiencia, sin la distancia de la noticia de un telediario. Teatro para accionar.
Adolfo Simón














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