Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

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«Ilustres ignorantes» en el Teatro Alcázar

 Ilustres ignorantes es un debate a varias bandas entregado a iluminar las más diversas ramas del conocimiento. durante hora y media se enzarzan en discusiones delirantes, perturbadas, sorprendentes sobre todo tipo de temas: curiosos, metafísicos, culturales o sexuales (follar, chupar y esas cosas). Javier Coronas junto a Pepe Colubí y Raúl Cimas transitan por conversaciones de barra de bar donde aparece el ideario y las ocurrencias que acompañan a un gin tónic. El público disfruta con los imprevistos de una propuesta sin guión que les mantiene atentos porque saben que siempre habrá una ocurrencia genial que les sorprenda. Ricardo Castella fue el invitado especial de esta función

Adolfo Simón

«La vida perra de Juanita Narboni» en el Teatro LARA

Juanita tal como se define así misma, fue una niña atolondrada y torpe, que crece a la sombra de Elena, su hermana menor, durante el máximo esplendor del Tánger internacional. Pero el monólogo se centra sobre todo en su etapa adulta. La historia recorre las distintas fases de su “perra” vida marcada por la soledad, la represión sexual, y el sentimiento de que a todo llega tarde. La huída de la hermana y la muerte de la madre hace aún más profunda, si cabe, esa soledad que crece a medida que va perdiendo a otras personas de su entorno. El personaje entra en decadencia paralelamente en el que lo hace una ciudad que poco a poco va perdiendo su estatuto internacional.

Una nueva adaptación de esta novela que, aunque parece fácil, es endiablada, el personaje transita por muchas emociones en muy poco tiempo. Juanita vive una aparente existencia llena de comodidades pero esas, poco a poco van desapareciendo y lo que podría ser una mujer llena de ilusiones y sueños, se convierte en un juguete roto que no se acostumbra a la soledad impuesta. El espacio de su casa, desde la que observa el mundo, se convertirá también en su cárcel.

Adolfo Simón

Fuenteovejuna de Lope de Vega en la Compañía Nacional de Teatro Clásico

De esta popular obra se han hecho muchas versiones, unas más fieles al texto y otras con adaptaciones libres. En esta ocasión, el público asiste a una ceremonia ritual que va transitando desde lo poético y folclórico hacia un universo salvaje donde se despiertan los instintos ocultos de los personajes. Hay un despliegue fascinante en la propuesta estética, el espacio salvaje y austero, el vestuario tradicional atravesado por detalles contemporáneos, la luz cargada de espejismos y el espacio sonoro lleno de sonoridades y cantos que evocan un viaje atemporal…y transitando por ese universo, un elenco trabajando al borde del precipicio todo el tiempo, no hay un momento de pausa y respiro, todo el mundo está en acción constante. Todo esto bajo la batuta de Rakel Camacho que crea imágenes y momentos de poesía y violencia difíciles de olvidar. No vayan a esta función si esperan ver una obra políticamente correcta con una dicción del verso ortodoxa y con una puesta en escena tradicional…ahora bien, si quieren vivir una experiencia diferente, no se la pierdan, seguro que saldrán conmovidos del teatro. Probablemente es el montaje más teatro-teatro de la cartelera madrileña.

Adolfo Simón