«Mauthausen» en Nave 73
Existen muchas maneras de reflejar lo que el holocausto nazi provocó, pero hay propuestas teatrales, como ésta de Nave73, que no pueden dejar indiferente a nadie que las presencie. Manuel Díaz, superviviente del campo de concentración que da título a esta obra y abuelo de la actriz Inma González, dejó un testimonio grabado sobre sus recuerdos. Inma, dirigida por Pilar G. Almansa, genera un personaje dinámico, muy vivo, trabajado y que transmite una fuerza de vivir particular.
Sin caer en dramatismos, humildemente, tal y como lo vivió Manuel, con optimismo vital, se va relatando una vivencia a través de un trabajo teatral muy cuidado, manejando unos elementos escénicos simples pero llenos de significado y que cobran aún más cuando son manejados por la actriz.
En definitiva, Nos encontramos ante una pieza en la que se refleja una herencia transmitida oralmente que nos deja una pequeña joya teatral, muchas veces mejor que otras cosas heredadas.
Luis Mª García Grande
Seguramente vendrán mañana en el Teatro Alhambra de Granada
El Teatro Alhambra inaugura el 2016 con la programación de un montaje local de calidad, a
cargo de la compañía La Bohemia, dirigida por Carmen Ruiz- Mingorance. El texto de Esther Pérez
Arribas se encuentra inspirado, según reza en el programa, en textos de Samuel Beckett, que la
autora transforma y retuerce hasta centrar un tema de especial relevancia en nuestra historia
reciente: los muertos por los paseíllos de la Guerra Civil. La premisa inicial es tremendamente
sugestiva, pues a lo largo de la puesta en escena el espectador asiste a la recreación de una serie
de diálogos imposibles entre muertos de la contienda que yacen enterrados en fosas comunes sin
que nadie les haya encontrado ni identificado todavía.
Bien asentada en la tradición del absurdo, y apoyándose en la reiteración obsesiva y la
angustia desde la incomunicación, la obra tiene la capacidad de conmover en su profunda tristeza,
y en el carácter tremendamente incomprensible de los diálogos que intentan mantener sus
personajes. La atmósfera creada por los sucesivos parlamentos es un curioso mosaico de dejà vus
que consiguen emocionar al espectador. Con dos personajes sólidamente dibujados (Cipri y Pepa,
de cuyas vidas anteriores a la contienda llegaremos a saber retazos) y otros dos algo más
desenfocados y confusos, el cruce de parlamentos imposibles es exitoso a la hora de mostrar la
tragedia de la imposibilidad de descansar cuando se ha muerto en un conflicto como el de nuestra
Guerra Civil y en las circunstancias de injusticia y agravio en las que tantos lo hicieron.
Hay muchos factores a favor a la hora de disfrutar el montaje: la impresionante
escenografía, llamativa y muy bien pegada al texto (trabajo de Juande Martín) y la interpretación de
las dos protagonistas, Cristina Carrascosa e Inma González. La dirección de Carmen Ruiz-
Mingorance sabe ser sobria en el dolor, y dosifica de una manera muy acertada la tensión de un
texto rotundamente trágico.
Rafael Ruíz Pleguezuelos

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