La Mirada del Otro en la Sala Cuarta Pared dentro de Surge Madrid II
La mirada del otro es el segundo montaje de la compañía, después del éxito de Proyecto 43-2, una obra que gozó de cierta difusión como muestra de teatro pedagógico. La obra presentada el pasado jueves 9 de abril en la Sala Cuarta Pared, dentro de la segunda edición del Surge madrileño, tiene una conexión temática directa con el primer montaje, y lleva a escena el programa que se realizó a finales de 2010 en la prisión de Nanclares, cuando unos presos de ETA mostraron su deseo de entrevistarse con los familiares de sus víctimas. Las grandes preguntas que plantea al espectador La mirada del otro es si tal diálogo es posible, y si puede llegarse al perdón en una situación así.
La compañía nos presenta tres personajes en escena: un etarra arrepentido, representado por un meritorio Pablo Rodríguez, la mediadora que hace posible tal entrevista entre verdugo y pariente de la víctima, encarnada por Ruth Cabeza, y María San Miguel, en el papel de hija de un concejal asesinado. Si el teatro mantiene ese estrecho vínculo con la realidad que lo convierte en una de las artes más vivas, Marta San Miguel (dramaturgia) y Chani Martín (dramaturgia y dirección), hacen que la realidad lo ocupe todo, ya que han optado por la versión más desnuda del hecho teatral, dejando fuera prácticamente cualquier juego dramatúrgico, sin permitirse más especulación que la simulación escenográfica de los espacios y algún volátil pasaje en el que la hija del concejal asesinado revive su niñez. Esta apuesta por la realidad de magnetófono es acertada la mayor parte del espectáculo, ya que le dota de la frialdad escénica apropiada para un tema tan crudo como el que trata, aunque puede parecer excesiva en momentos determinados de la representación, como si se asistiera a una reconstrucción de los hechos sin mayor aderezo.
La obra es un canto valiente al diálogo como única vía posible de tratamiento del conflicto, y una muestra tan directa como inteligente de cómo se puede tomar un material duro y trabajarlo en escena. La preparación del diálogo entre el arrepentido y la hija del político asesinado que arrastra un dolor sostenido durante catorce años está muy bien conducido, y han sabido distribuir de una manera inteligente el material que remueve las entrañas del espectador, apartando lo sensiblero o lo que conduce negatividad gratuita al espectador.
La Mirada del Otro volverá a la Cuarta Pared los días 7, 8, 9, 14, 15 y 16 de mayo, y es sin duda una recomendación para todo aquel que (como un servidor) guste del teatro que toma su inspiración a ras de tierra.
Rafael Ruiz Pleguezuelos

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