«Hambre» en El Umbral de Primavera.
Carolina María de Jesús, prieta, favelada y madre soltera, encuentra una clave a lo largo de su vida para resistir en su condición de las personas olvidadas de la historia; saber leer y escribir. Algo impensable para la época, máxime siendo mujer. Leía todo lo que pasara por su manos. Obligada a cartonear y vender chatarra en un São Paulo bullante en los años cincuenta del siglo XX, nunca dejó de escribir a lo largo de su vida. Sus intentos de poder publicar sus cuentos y poesías siempre terminaron en fracasos. Es entonces cuando decide escribir un diario sobre la favela: Cuarto de desechos.
A veces, la casualidad propicia que encontremos un material que sentimos hace eco en nuestro interior, eso le ocurrió a Viviana López Doynel, dramaturga y directora de esta pieza, encontrar el texto de «Cuarto de desechos» le impulsó a imaginar su puesta en escena, la necesidad de dar visibilidad desde el teatro a una historia de superación y derrota. Tal vez, si no hubieran espacios como El Umbral de Primavera, no tendríamos la oportunidad de conocer y descubrir a personajes tan fascinantes como el de Carolina María de Jesús y su increíble historia. La posibilidad de realizar esta experiencia en este espacio ha permitido que se lleve a cabo con sumo mimo y el resultado habla de ello, nos encontramos una pieza documental que cobra vida en la escena gracias a un equipo entregado en cuerpo y alma para que el «hambre» nos inquiete durante un tiempo en el patio de butacas.
Adolfo Simón


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