El primer baile del Teatro de los Sentidos en el IDEM de La Casa Encendida
De niños pasaba los veranos en la casa de mi abuela, en el pueblo…Después de comer, me tumbaba en la hamaca que había en el patio, bajo la higuera…mientras mi abuela preparaba la limonada con menta, tarareaba coplas…y al son de su suave voz me dormía…no sé si era en el sueño o en el duermevela… pero en mi cabeza anidaban los gritos de los niños jugando al balón al otro lado de la tapia, los pasos de las muchachas cuando iban camino de la Iglesia, la música de jazz que siempre ponía a esa hora la señora Herminia…A veces llovía suavemente y las gotas se colaban entre las hojas de la higuera, acariciando mi frente…y de golpe…me sentía bailando entre los pájaros que revoloteaban por las nubes…
La memoria es un espacio donde se guardan los recuerdos que fueron y los que deseamos…Y al oler un limón o una ramita de menta, se activan y vuelven a merodear por nuestra cabeza…
El Teatro de los Sentidos ha mostrado en Madrid la experiencia creada durante un taller impartido en La Casa Encendida, dentro del Festival IDEM…No sé si lo que se ha despertado en mi imaginación con ese viaje fue algo que ocurrió en mi infancia o he construido un recuerdo de lo que me hubiera gustado vivir…Lo que sé es que he vuelto a casa tarareando una suave canción, feliz.
Adolfo Simón


Debe estar conectado para enviar un comentario.