Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

“Cuerpos”, proyecto de Nuevo Teatro Fronterizo para La Casa Encendida

¿Deseas ser puta? Mmmm… No, no lo deseo.
¿Deseas ser prostituta? No, no lo deseo.
¿Deseas ser una ramera, una zorra,…? No, no lo deseo.
¿Y una trabajadora del sexo?

¡No insistas! Tu única pregunta, tiene una única respuesta: No, no lo deseo.
Dime: ¿acaso ese es tu deseo?

¿Acaso crees que siento desprecio por quienes están en prostitución?

La lectura dramatizada En riesgo: “Cuerpos”, proyecto de Nuevo Teatro Fronterizo, para La Casa Encendida y Le Monde diplomatique español, dirigida por José Sanchis Sinisterra, con dramaturgia de Lucía Villanova, me ha arrojado a los pies de mi propio corazón, un corazón ávido de Verdad.

La respuesta es ¡No! Yo amo a las mujeres. Somos lo que amamos, no lo que hacemos, y mi amor por ellas, por todas ellas hagan lo que hagan, define mi identidad.

¿Tal vez sienta repugnancia por el sexo? ¿Quizás la violenta, húmeda, fría y rebosante de atávicas soledades, transgresión de mi cuerpo y con ella, el brutal desgarro de mi alma, me hayan condenado al destierro del gozo?

O acaso solo sea que, liberada de tanto condicionamiento heredado haya decidido, dando rienda suelta a mi verdadero “yo”, no volver a responsabilizarme nunca más de la sexualidad masculinizada y masculina, de su acientífica y totalitaria necesidad biológica, ni de la utilidad social del mi vulva.

Mi tardía, hermosa y prístina vulva, tan sagrada como el sagrado espacio entre esas tres paredes, que hoy en vez de revolucionar mentes y agitar corazones, han escupido tierra en mis cansados ojos, al perpetuar en la alta línea de proscenio una injusta, desigual y viejuna institución: la prostitución. Elevada a los altares, cual ninfa…

¿Trabajo dices Ninfa?
Iris dice establecer una mera relación mercantil con las personas:
paga antes de saber mi nombre.
Es la ley del más fuerte: “aquello por lo que pago me pertenece,
puedo usarlo como me de la gana”.
Ella quiere… ¡No importa lo que quiera!
Esconde tus cadenas.
Yo pago, soy yo quien ha de tener aquello que desea.
¡Chúpamela! ¡Más rápido, vamos! ¡Bájate las medias! ¡Quítate las bragas! ¡Ponte a cuatro patas! ¡Voy a metértela hasta romperte la matriz! ¡No chilles zorra!… ¿Te gusta, ehhh?
¡BASTA!
Sexualidad es placer, y yo amo el placer, y yo siento un infinito placer con la fragancia de una rosa, con una insinuada caricia rozando cualquier parte de mi piel, con el leve susurro de las páginas de un libro acabado al anochecer, cuando el sol se esconde y una mimosa sonrisa de luna adormece mis miedos.
El placer ocupa todo mi Ser, no se encuentra del otro lado de mis bragas.

¡No te atrevas nunca más a arrancarlas en nombre de tu idea de sexo, de tus fabricadas fantasías, o de tu propio placer!
¡No te atrevas a prostituir la verdad desde el poder que te confiere ser hombre.

Antes de ti, antes de mí, antes de ellas, la Verdad ya era.
Era antes del rayo y la luz, antes que todo, la Verdad era.

La verdadera libertad reside en ser la mejor versión de una misma, la más elevada…
En conocerse, aceptarse, respetarse, cuidarse y amarse.
¿Satisfacer el deseo sexual de las otras personas es verdadera libertad sexual?

Ninguna persona es lo suficientemente malvada como para ser juzgada.
Ninguna persona es lo suficientemente buena como para juzgarte.

¡Atrévete a conquistar tus sueños! Somos tan iguales: deseamos amar y ser amadas.

¡Mírame a los ojos!… mejor, mira dentro de tu corazón…

La sexualidad es persona a persona, dignidad a dignidad, no cuerpo a cuerpo.

Paloma Martín TorpedoLa-Corseteria-sede-del-Nuevo-T_54365358955_51351706917_600_226

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s