Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

CRÍTICAS

La (Mujer en obras) en Nave 73 dentro de IV Surge

La (mujer en obras) es una de las propuestas de las que podemos disfrutar en IV Surge de 2017. En este caso hablamos de una propuesta de profundidad, donde las lineas de trabajo están constantemente ofreciendo estímulos exquisitos. 11 son las mujeres que hay en escena, 11 historias que se entre cruzan entre el humor y el drama, entre lo real y lo ficticio; un continuo bombardeo de intenciones que hace que viajemos desde la butaca. El uso de la palabra con herramienta, como necesidad, como arma… deja ver un juego que poco tiene que ver con el de los niños. Toca hacerse cargo de una, de todas y de nadie. Sin duda estamos ante una propuesta que marca un círculo en nuestro calendario.
África Anamú


Tebas Motel de Luis Miguel González Cruz en Atenas


Hay un pequeño teatro en la calle Eumólpidas 41 de Atenas donde cada miércoles, en una casa convertida en teatro, en un barrio pintoresco, se representa la obra Tebas Motel. Cuando se entra en el espacio, uno tiene la sensación extraña de entrar a lugar privado que podría convertirse en cárcel, purgatorio o motel de carretera. Además, subir al piso de arriba para asistir al a función, todavía acentúa más la sensación de entrar en la habitación de algún motel perdido en cualquier carretera a ningún lugar.
Al sentarme en una de las sillas plegables, no tengo la sensación de estar en un teatro si no en la habitación de al lado, escuchando lo que ocurre en la continua. Además, hay una ventana abierta que deja entrar la luz de la luna a través de ella y se ilumina el cartel de Motel. Son estas pequeñas joyas que ya se pueden encontrar pocas veces. Esos momentos que se presentan para que la imaginación vuele. Y los personajes cobran vida y da igual que hablen en griego o en castellano…La aventura comienza y ellos se abandonan a la pasión y nosotros con ellos. Al salir, me pierdo en las calles del Barrio de la Cerámica y la magia continua.
Adolfo Simón


«La inopia» en Teatro Kamikaze

En el Teatro Kamikaze ha desembarcado la danza en el mes de mayo con contundencia y buenas propuestas como la de Alberto Velasco, que nos cuenta cómo se transportaba a otro mundo en esas verbenas populares de su infancia, volaba, soñaba y se quedaba en la inopia. Unas verbenas llenas de color, guirnaldas, banderitas, seatspanda y, también, a veces, rodeadas de oscuridad y tensión.

La música puede transportarte a muchos mundos y puede hacerte vivir sensaciones a solas tan buenas o mejor que las vividas en compañía. evadirse en los malos momentos, saltar al vacío, contemplarse a uno mismo, soñar o tener pesadillas…Velasco ha sabido plasmar en un espectáculo esas recreaciones que suceden en su mente cuando suenan unos buenos acordes. Pero para eso ha necesitado la ayuda de buenos amigos coreógrafos como Sol Picó, Chevi Muraday, Daniel Abreu, Carlota Ferrer, Vero Cendoya y Carmelo Segura que han sabido exprimir todo lo que pasa por el cerebro. Además se acompaña de textos de Sonia Barba para expandirse aún más por el escenario, porque en La Inopia, necesita su sitio para ejecutar esas doce coreografías para un bailarín de 120 kilos, orgulloso de sus carnes y moviéndolas con todo el rigor que merece este homenaje a la danza y a la belleza.

Luis Mª García Grande.


“Siempre, en algún lugar” de Paula Quintana en la Mirador

Paula Quintana vuelve con su última pieza “Siempre, en algún lugar”. En este caso, danza, teatro y audiovisuales encuentran una fusión multidisciplinar que no deja indiferente. Si algo hay que destacar en este caso es la propuesta poética constante de la pieza, creando y potenciando la creación de atmósferas. Un cuerpo a la disposición de la narrativa visual, atravesado por la corriente natural de la historia, nos muestra la cara más virtuosa de Quintana. Con el poder visual de las densidades, salimos de la sala con la sensación de habernos recorrido durante horas.
África Anamú


El amante de Harold Pinter en Theatro Pesmatzoglou 5 sótano

Mina Adamaki ha regresado, después de 45 años al sótano del Teatro de Arte donde comenzó su carrera para dirigir El amante de Harold Pinter.
Richard y Sarah son una pareja inglesa que vive en una casa aislada cerca de Windsor, son ricos, tienen una casa maravillosa, elegante, con un jardín. Richard trabaja como asesor financiero en la City, Sarah es la mujer perfecta que ayuda a crear el ambiente ideal para su vida juntos.
La propuesta de dirección genera una visión diferente a las que he visto hasta ahora. Siempre he propone a la pareja aburrida que es animada por un tercer individuo, aquí, el mismo hombre, como juego de complicidad sin pacto con la pareja, se desdobla en ese amante que hará perdurar o estallar la relación. Así, el juego peligroso se instala en la relación para mostrarnos que, a veces, buscamos soluciones que hacen sucumbir el barco.
Con unos excelentes Lazaros Georgakopoulos y Felicidad Giakoumi que crean y sostienen ese triángulo endiablado.
Un lunes de teatro exquisito para después perderse por las calles de Atenas al encuentro de algún amante.
Adolfo Simón


Enseñanza libre y La gatita blanca en el Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela nos presenta una propuesta escénica innovadora, en la que el patio de butacas se convierte en escenario y el escenario y palcos acogen al público para ver dos obras de Gerónimo Giménez que merece la pena rescatar. Todo un despliegue escenográfico que no resta calidad a la interpretación musical y que dinamiza dos obritas que por separado no tendrían tanta relevancia como unidas. Es cierto que reúnen números líricos importantes y que están en el subconsciente de todos nosotros, pero además le dan un barniz muy especial al desarrollarse en la especie de pista de circo que forma el patio de butacas. En «Enseñanza libre» nos adentramos en el mundo del teatro dentro del teatro, la ficción de montar una obra lírica es la excusa perfecta para transitar por el teatro y para renovar su puesta en escena. Algunos números han sido dotados de una espectacularidad creativa que merece la pena disfrutar, como el desfile de lámparas de cristal humanas que forma el coro, cual a modo de vedettes transitan por la escena alrededor de su gran reina, la lámpara principal del teatro, que baja casi hasta el suelo para rendirles pleitesía y que se convierte en un escenario de lujo. En «La gatita blanca» experimentamos con una obra creada en los primeros años del siglo XX pero que enlaza con espectáculos de varietés y revista de los años setenta. Toda una invención de Enrique Viana y Daniel Bianco que devuelve el esplendor a un género que necesita esta renovación y dinamismo. Un acierto, una osadía y un conjunto que nos sorprende y que merecen ser vistos en esta nueva producción del Teatro.

Luis Mª García Grande

 


Díptico en el Teatro Poreia de Atenas

La compañía de teatro «Dolichos» fue fundada en junio de 1998 por el director, actor y traductor Dimitri Tarlow y ha estado radicada en el Teatro Poreia desde el año 2000.
Ofreciendo un repertorio ecléctico, el teatro ha representado una gran variedad de obras, nuevas o no producidas Grecia, como La bestia en la luna de R. Kalinoski o Eurydice de Sarah Ruhl, obras maestras clásicas como El matrimonio de Gogol o Las tres hermanas de Chekhov, el drama moderno estadounidense como Glengarry Glen Ross de D. Mamet, The Woods y Oleanna o Sarah Kane’s Blasted . Además, Poreia en Victoria ha representado obras basadas en novelas griegas clásicas o contemporáneas, como Daphnis de Longus y Chloe y M. Karagatsis, La Gran Quimera, tragedia griega antigua como Las Bacantes de Eurípides, monólogos como «Oblivion» de D Dimitriadis y obras griegas contemporáneas como The Blind Spot por el recién llegado Yiannis Mavritsakis, y juegos basados ​​en trastornos neuropsicológicos como The Man Who de Peter Brook. Muchos directores importantes como O. Koršunovas, C. Grauzinis, R. Jett, Y. Houvardas, S. Livathinos, han trabajado en el Teatro Poreia en Victoria.

El repertorio de esta temporada empezó a finales de septiembre con la premiada producción The Great Chimera. El best seller de M. Karagatsis, adaptado por Stratis Paschalis y dirigido por Dimitri Tarlow. Las entradas se han agotado desde su primera producción para el Festival de Atenas y Epidaurus en julio de 2014 y ha sido vista por más de 60.000 personas.
He podido asistir a una de las representaciones en su hermoso teatro y tengo que reconocer que la producción es impecable. La suma de teatralidad y cine consiguen un efecto hipnótico con el que nos hacen viajar en el tiempo y el espacio para vivir una experiencia emocional muy fuerte de la mano de la protagonista que transita por el borde del precipicio en todo momento.
En enero, después de muchos años, Yiannis Houvardas volvió a la comedia y al vodevil dirigiendo la obra raramente escenificada de Labiche: Le plus heureux des trois. Con un reparto muy potente, donde participan actores de diferentes generaciones entre los que se cuentan Christos Loulis, Lena Papaligoura, Laertis Malkotsis, Aggelos Papadimitriou, Ioanna Kolliopoulou y el propio Tarlow, como actor esta vez. Un trabajo de estilo definido donde todos son piezas que funcionan perfectamente para que el engranaje de locura y disparate haga las delicias del público.

Dos obras muy diferentes que demuestran el buen estado de la cartelera ateniense.

Adolfo Simón


Nadando entre nudos en el Teatro Galileo

“Nadando entre nudos” es una pieza de recuerdos, una propuesta que nos presenta un viaje entre lo que fuimos, lo que siempre quisimos ser y finalmente somos. La danza es la protagonista en este caso, paso a paso vamos desgranando esos sueños de niños que marcan los deseos más profundos de la infancia. Crecer, avanzar y tomar desiciones; nos antepone en la vida como un corredor de obstáculos. Poco a poco uno va determinando a donde va y del modo en que los acontecimientos marca su vida y así, nudo a nudo, vamos acotando miedos.
África Anamú


Re Cordis en el TDA dentro de Surge Madrid

Paul Géraldy, poeta y dramaturgo francés, dijo una vez: Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.
Y… ¿Que pasa cuando no se recuerda nada?
Re Cordis: del latín recordari;
re (de nuevo), cordis (corazón).
Volver a pasar por el corazón.
Viajamos a aquel hotel donde habitan nuestros recuerdos. Momentos vividos anteriormente que tratarán reconstruir el pasado para recapacitar sobre una misma y reconocer todos los roles que completan la verdadera identidad. Re Cordis, proyecto de Alberto Amarilla y Mabel Del Pozo se estrenó ayer en el Teatro del Arte, dentro del Festival Surge Madrid 2017. Una bonita reflexión sobre la identidad interior y los recuerdos del pasado
Recordis busca conectarse con aquello que hace único al teatro, un acontecimiento emocionante y mágico. Mágico como aquel niño que se busca.
Con un camino lleno de humor, Alberto Amarilla da profundidad y un mesaje oportuno y hermoso a cada recuerdo que interpreta.
Historias entrecruzadas en el tiempo y el espacio, risas y personajes inolvidables que habitan en este hotel.
Una obra para ir de paseo con la niña o niño que llevamos dentro, y si no es así, ir en busca de ella.
Detrás de la historia del hombre que no recuerda, está la esencia de la locura, nuestros sueños y nuestros anhelos, la verdadera naturaleza de las emociones, y también el dolor de aquella vida perdida.
Un viaje por lo mas profundo de aquello que nos hace realmente humanos: El arte para crear cosas hermosas.
Olvidar y recordar. Amar y recordar. No con el cerebro, donde se cree que están nuestros recuerdos, sino con el corazón. Re Cordis. Volver a pasar por el corazón. Déjalo reposar, déjalo estar(let it be).
Amérika Liyun


ABConserva memoria en Surge Madrid

Es tarde quizá para revertir la tendencia de nuestra sociedad a identificar sujetos y objetos con su valor de uso. No descubriremos la pólvora señalando que en nuestro día a día aquello que no sirve a una función específica es primero observado con desconcierto y finalmente expulsado del mundo de los humanos, relegado a nuestros vertederos metafóricos, donde descansan las piezas que han perdido su sitio en el engranaje.

Y sin embargo, ¿Por qué esas cosas sin nombre, esos miembros desmembrados son tan irresistibles?¿Su visión activa nuestro miedo a la pérdida, a la muerte, al abandono? ¿O nos mueve el deseo animal de acumular indefinidamente materiales que disimulen nuestra lenta desaparición? En la transformación constante que es el mundo hay pequeñas astillas que van saltando de la trituradora y se acumulan a los márgenes. Antaño deseadas, utilizadas, queridas, van desplazándose del lugar para el que fueron creadas y acumulándose en un extraño orden cuya comprensión trasciende lo humano. Cada objeto tiene una historia, o muchas historias, pero la memoria no está entre sus cualidades. Hasta que un ser vivo no lo lea, no reviva su pasado concediéndole una voz para que sus cicatrices hablen, el objeto es la cáscara de un olvido.

Conservamemoria nos descubre que cuando las cosas pierden su función empiezan a respirar hondo, a mirar al mundo con ojos vivos. Se desprenden de su identidad utilitaria y adquieren la libertad de ser, de brillar en cada esquina de lo posible. Por las grietas de la utilidad se cuela el espíritu y el verdadero amor, como una fuerza roja que late muy profundo. Amigo del absurdo, al que tan bien conoce, su mayor virtud es su capacidad de sorprendernos. Desconcertarse de verdad es duro, pero en la intimidad de una caja de madera el desconcierto es el paso necesario para adentrarse en el camino y comenzar, plenos de inocencia renovada, a enamorarse.
Francisco Martínez


En la orilla en el CDN

En la orilla es la adaptación teatral de la laureada novela de Rafael Chirbes, Premio Nacional de Narrativa y de la Crítica en 2014.
Presentar esta historia no es fácil, ni siquiera para su autor; ¿Trata sobre la corrupción? No. ¿Sobre el crimen? No. ¿Sobre el suicidio? No. ¿De sexo? Tampoco. La literatura trata de la complejidad de la vida.
El hallazgo de un cadáver en el pantano de una pequeña localidad costera pone en marcha la narración. Su protagonista, Esteban, se ha visto obligado a cerrar la carpintería de la que era dueño, dejando en el paro a los que trabajaban para él. Estas circunstancia llevarán a un grupo de individuos al borde del precipio ético y personal, los menos escrupulosos sobrevivirán, el resto, serán pasto del naufragio de nuestro tiempo. Una pieza de teatro que nos obliga a mirar el declive de una sociedad.
Adolfo Simón


El corazón entre ortigas en Teatro Tribueñe

“El corazón entre ortigas” es la última propuesta dirigida por Paco de la Zaranda, estrenada en el Teatro Tribueñe. En este caso hablamos de una propuesta de tiempos, de pasados, de direcciones opuestas que unen el mundo despedazado de Carlos Morla, con nuestra mirada de tiempos modernos. La atmósfera que envuelve la propuesta está cargada de simbolismo que transforma el escenario en micro-mundos, haciendo de nosotros auténticos viajantes. Las palabras vuelan por el espacio y la notas musicales se hacen eco de ello. La suspensión del sonido es ahora el lenguaje utilizado por estos personajes, personajes capaces de hacerse cargo de sus propias palabras y las de otros. Las palabras jamás escritas del pasado. Uno sale con la certeza de haber visto en profundidad el sacrificio, el milagro y la misericordia; de unos seres catárticos y auténticamente vivos.
África Anamú


Mosca en Cuarta Pared

Sudhum vuelve al escenario de Cuarta Pared, en esta ocasión con una pieza sobre el acoso escolar, ese espacio terrible donde los gestos pequeños se vuelven golpes violentos que nos obligan a sobrevivir con dificultad cada día. Una pieza de teatro creada desde el trabajo del actor y el texto. Un espacio dinámico de reflexión se genera en la escena para que el público sienta que no solo es participe si no, también, pieza fundamental para que este tipo de faltas de respeto se evaporen. Un teatro de compromiso con nuestro tiempo.
Adolfo Simón


Iphigenia de Gary Owen en el Pavón Teatro Kamikaze

No estudia, no trabaja. La puedes ver borracha por el barrio, tirada en un banco en la plaza o dando voces a deshoras. Sin embargo, dice que nosotros, todos nosotros, estamos en deuda con ella; y que ya es hora de cobrar lo que es suyo. Iphigenia en Vallecas, a partir de Iphigenia in Splott de Gary Owen, llega al Teatro Kamikaze adaptada y protagonizada por María Hervás y dirigida por Antonio C. Guijosa. Un vehículo, de nuevo, para disfrutar de las inmensas cualidades escénicas que tiene María Hervás. Ella sola, en escena, es capaz de trasladarnos a otro tiempo, otro lugar… y emocionarnos con las vicisitudes de una mujer de hoy que ha de luchar por la dignidad del mundo.
Adolfo Simón


La edad de la ira de Fernando J. López para La Joven Compañía

Los personajes adolescentes de esta novela, finalista al Premio Nadal 2010, toman la voz en este retrato realista y a la vez poético de toda su generación. El supuesto asesinato cometido por Marcos, un estudiante de Bachillerato, constituye el punto de partida de una investigación que nos permite adentrarnos, a través de sus amigos y compañeros de clase, en sus miedos, sueños e inquietudes. De nuevo, La Joven Compañía apuesta por temas candentes para hacer reflexionar a nuestra sociedad de hoy y, sobre todo, a los hombres y mujeres del mañana. Da gusto acudir a las sesiones para Institutos y comprobar la fantástica labor que están realizando para un público que habitualmente no acude al teatro porque sienten que no les dejan espacio para su propia voz, aquí, encuentran un formato sugerente, con temas que les interesan y sobre los que ellos pueden reflexionar. Un trabajo muy recomendable.
Adolfo Simón


La vida es sueño en los Teatros del Canal

Calderón tal vez soñó su obra como un viaje cuántico en el que se realiza un experimento sobre la condición humana y si no lo imaginó, se presta a ello. Carles Alfaro propone que miremos la obra a través de cuatro personajes en un espacio conceptual donde se realiza este viaje a la mente humana. El resultado es sugerente y lo que nos atrapa es la humanidad y sentido escénico que muestran Enric Benavente y Rebeca Valls, cuerpos y presencia a través de los cuales entramos en esta quimera poética.
Adolfo Simón


Usted tiene ojos de mujer fatal en el Fernán Gómez

Está muy bien aclarar en el programa de mano que además de Jardiel Poncela, también es autor Ramón Paso porque él ha hecho una dramaturgia y añadido textos que encajan perfectamente con el texto de Jardiel y lo traen a la actualidad. Y también es interesante que aparezca el añadido…En la radio. Tres líneas de juego escénico se establecen…Por un lado, el proceso de escritura de Jardiel y la puesta en marcha del estreno de «Usted…», por otro aparece el ensayo de lo que será la función radiofónica y finalmente, la propia retransmisión a través del teatro en las ondas. Un pequeño grupo de actores permite el juego de espejos sobre los personajes y las situaciones para que transitemos de su mano a través del disparate y el ingenio verbal.
Adolfo Simón


Punk Rock (La Joven Compañía) en el Teatro Alhambra de Granada

Simon Stephens, el autor del texto original de Punk Rock, es en este momento algo así como el rey Midas del teatro británico. Tiene una visión siempre interesante de la realidad y una buena mano como escritor para mezclar realidad y exceso estilístico. En Punk Rock hace uso de sus mejores ingredientes para ofrecer un texto sobrecogedor sobre la violencia en los colegios, tocando desde su versión más suave al bullying más despiadado, acabando en alto con una reflexión potentísima sobre los casos de violencia con armas de fuego. Aquí el texto nos llega en versión de José Luis Collado y dirección de José Luis Arellano, y lo que presentan está en general bien aclimatado, aunque la traducción se podría haber trabajado más para acercarla al habla de nuestros jóvenes. De cualquier forma, lo que ofrecen es un espectáculo sólido, de buenas interpretaciones y dirección sobresaliente. La Joven Compañía ha sido un regalo en cada montaje que han realizado hasta la fecha, y uno siempre tiene ganas de acercarse a sus propuestas. Víctor de la Fuente está francamente bien en el difícil papel del inestable William, Cristina Gallego, Ana Escriu y Katia Boriado hacen un buen mosaico de roles femeninos nada habituales, Fernando Sainz de la Maza trabaja un buen personaje de acosado y Jota Haya y Juan Frendsa bordan la carga violenta de la obra. En septiembre retomarán la gira de Punk Rock, así que habrá nuevas oportunidades de verles por España. El montaje es una recomendación clara si les gusta el teatro instalado en la realidad, el no complaciente, el que busca remover al espectador en su butaca con los grandes temas de nuestro tiempo.
Rafael Ruiz Pleguezuelos


Lisbeth Gruwez en Teatro Pradillo dentro del Festival de Otoño a Primavera

We’re pretty fuckin’ far from okay trabaja con los temores y las angustias. Lisbeth Gruwez decide situar al público frente a una pareja de bailarines que se presentan en un dispositivo muy simple: un hombre, una mujer, unas sillas, unos pasillos de luz… La coreógrafa no pretende hablar de las parejas, sino del individuo, de sus reacciones emocionales, psicológicas y físicas cuando experimenta temor. En esta pieza intensa y perturbadora, sentimos que nos instalan en un poema físico lleno de vulnerabilidad y precisión. Una partitura perfecta de movimientos que los dos bailarines ejecutan de forma magistral. El público viaja con ellos a una pesadilla llena de vértigos y obsesiones.
Adolfo Simón


Menopause en el Teatro Arlequín

Ambientado en unos grandes almacenes, es la historia de cuatro mujeres con aparentemente nada en común, excepto un sujetador de encaje negro a la venta en la sección de “oportunidades”. ¿Quién no ha cambiado la letra de una canción de moda para contar, a través de ella, nuestros sueños y quimeras?…Pues este juego se propone en este disparatado musical de pequeño formato.
Adolfo Simón


Bejart Ballet Lausanne en los Teatros del Canal

Es un lujo cada vez que viene el Ballet de Bejart a Madrid, todavía recuerdo la ocasión de verlo en el Palacio de los deportes o en el Teatro de la Zarzuela, citas que se quedan instaladas en el disco duro de la memoria para siempre. Al hablar de este ballet hablamos de arte en mayúsculas. Las cuatro piezas que han bailado esta noche: Le mandarín merveilleux, Tombées de la dernière pluie y Bhakti III son excepcionales, pero, sin duda…Boléro es una obra maestra, una de las coreografías más impactantes del siglo XX que sigue viva muchos años después haber sido creada. Se pueden pasar horas delante de Las Meninas o del Guernica porque el gran arte es inagotable, del mismo modo, vivir la experiencia de estar a unos metros de la ejecución de Boléro es una vivencia transformadora; habría que conseguir que todo el mundo contemplase alguna vez esta maravilla. Sólo estarán en los Teatros del Canal hasta el día 30, aprovechen y disfruten de danza arte.
Adolfo Simón
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/bolero-bejart-ballet-lausanne/


Séneca de Antonio Gala en el CDN

Según Antonio Gala, Séneca vivió una época cuya decadencia, corrupción general y sensación de agotamiento, la hacen muy semejante a la nuestra, hay un hombre de Córdoba –el más romano de todos los estoicos y el más estoico de todos los romanos– que personifica las tentaciones que el poder plantea a la ética, y el contagio con que la amoralidad asalta a la virtud. Desde este punto de vista, el autor escribe una mirada al pasado como si fuese un reflejo de nuestro presente; la torpeza del hombre provoca que la historia se repita eternamente. La puesta en escena tiene tienes de musical rock con estética futurista; un gran show mediático que nos remite a la espectacularidad política que vivimos en estos tiempos.
Adolfo Simón


Hablando (último aliento) de Irma Correa en el CDN

Este texto es un poema dramático lleno de imágenes y sensaciones para transitar por el dolor y desesperación de una mujer que representa a muchas y que se muestra desde un desdoblamiento, casi en forma de espejo, frente al espectador. Ainhona Amestoy, de la mano de las dos actrices, construye un universo onírico lleno de acciones y relación entre los personajes, para crear un anclaje del texto y convertirlo en materia escénica.
Adolfo Simón


Bomarzo en el Teatro Real de Madrid

Había una vez una noble familia italiana que hizo construir cerca de su palacio un jardín sin par. Pero no es este el jardín soñado de los cuentos de hadas. Bomarzo es un lugar donde acechan figuras monstruosas esculpidas sobre rocas volcánicas. Un escenario de pesadilla en que Manuel Mujica Lainez sitúa su novela cumbre, que él mismo adaptaría para transformarla en libreto de ópera. El protagonista, el duque Pier Francesco Orsini, es un personaje de cuerpo y mente deformados en busca de la inmortalidad que, creyendo beber una pócima mágica, toma en cambio un veneno que le quita la vida. Mientras agoniza, Orsini rememora episodios decisivos y a menudo traumáticos de su existencia, en un aterrador juego de espejos donde los espectros de piedra no son sino un reflejo de su interior más tenebroso.
El Teatro Real estrena Bomarzo, ópera de Alberto Ginastera con libreto de Manuel Mujica Lainez basado en su novela del mismo título, lo que supone un acontecimiento en Madrid por tratarse de una obra fundamental en el mundo operístico latinoamericano. El director de escena Pierre Audi concibe un espacio mental y claustrofóbico, que pone de relieve la soledad del protagonista, Pier Francesco Orsini, inmerso en el mundo traumático del final de su existencia. El director de orquesta alemán David Afkham, actual director de la ONE, está al frente del Coro y la Orquesta Titulares del Teatro Real y de un reparto internacional encabezado por John Daszak, quien da vida al duque italiano.
Un espectáculo colosal con una factura multimedia que convierte el escenario del Teatro Real en un espacio contemporáneo en el que múltiples lenguajes escénicos se conjugan para construir un monumento virtual en tres dimensiones que se transforma en una monumental obra de arte ante los ojos del espectador.
Adolfo Simón