«Casa de muñecas» en el Teatro Fernán Gómez
Salgo del teatro con el estómago revuelto. Ibsen, versionado acertadamente por Pedro Víllora, lo ha conseguido de nuevo. Parece que nada ha cambiado en los últimos 150 años… ¿ No conocen a Torvald y Nora aún? No, no son la nueva pareja de moda futbolista-modelo, pero se parecen. ¿Es Nora la pionera de las nuevas WAGS? Quizás es una buena ocasión para acercarse al teatro para reflexionar sobre la sociedad y su hipocresía. Tienen en sus manos una buena propuesta de Venezia Teatro, con una escenografía y vestuario potentes y buenos actores que nos van a sumergir perfectamente en la tensión dramática que pretendía el autor.
En la calle esta noche se pasean miles de Noras-WAGS en las típicas cenas de empresa por Navidad. Noras que fantasean con trajes y regalos, Noras que pretenden ser alguien, Noras que buscan su realización profesional y su éxito en la vida, su casita de muñecas, su mansión en La Moraleja, Noras que juegan con la verdad todos los días y sonríen levantando sus copas pensando en nuevas estrategias para convivir con Torvaldos sin pegar portazos.
Luis Mª García Grande

Stockmann de Les Antonietes Teatre en la Sala II del Centro de Arte Fernán Gómez
No recuerdo cuando vi el último montaje de «Un enemigo del pueblo» de Henrik Ibsen…Ah! sí que lo recuerdo, mejor no lo recuerdo…Ya se sabe, a veces se hacen textos importantes en la historia de la literatura dramática por “artistas contemporáneos” que saben más que los autores clásicos, haciendo de su capa un sayo y se quedan tan anchos. Por suerte, aquí, en Stockmann que, además tienen el detalle de poner en el programa de mano…»Adaptación libre», nos encontramos un trabajo potente desde esa versión que va al tuétano de la obra, quitando paja y dejando el texto en una hora y pico, con lo esencial…Una puesta en escena sobria, llena de detalles sencillos que nos hacer transitar por esa historia terrible donde un hombre ve como su dignidad se hunde en la ciénaga de una corrupta sociedad. Los actores están estupendos en ese juego meta teatral que permite hacer uso del público como cómplice de este naufragio social. No hace falta que un montaje tenga nombres de famosos para ir a verlo, no es necesario que la obra se haga en un teatro con grandes telares, a veces, en pequeños espacios sigue existiendo el rito esencial del teatro, ese que nos sitúa frente a nuestras zonas oscuras. Vayan a ver Stockmann, seguro que se reconciliarán con el universo de Talía.
Adolfo Simón
La vida en tiempos de guerra de Saraband Teatro en La casa de la portera
Hay un principio delecioso en esta adaptación libre y actualizada de Casa de muñecas de Henrik Ibsen…Los actores, copa de vino en mano nos dan la bienvenida con una canción que se cuela suavemente en nuestros oídos, a continuación, dicen unas frases celebres sobre la dificultad de amar, nombrando al autor de las mismas. Cuando este momento se evapora, entramos en otra propuesta escénica, una suerte de teatro naturalista donde se nos muestra una versión actualizada de la obra de Ibsen, todo parece que fluye, los personajes creados hace más de un siglo podrían existir hoy. Una de las cosas positivas de esta propuesta es el equilibrio que se ha dado a todos los personajes de la obra, las cinco columnas sobre las que se asienta la historia tienen prácticamente la misma importancia, son, en definitiva…unos niños inmaduros atrapados en experiencias adultas. La primera parte transcurre bastante fluída pero a partir del ecuador, todo empieza a dilatarse y las situaciones crispadas lo son excesivamente. No se qué hubiera pasado si aquella imágen inicial hubiera sobrevolado sobre toda obra…
Adolfo Simón




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