«PRISCILLA, el Musical», en el Nuevo Teatro Alcalá
Hace unos días Belén Esteban dividía a la raza humana en hombres, mujeres y maricones… se olvidaba de varias categorías muy importantes,… entre ellas las Drag Queens. Pero aquí ha llegado el viejo autobús escolar rebautizado «Priscilla» para poner las cosas en orden. Para devolvernos la sensibilidad y el sentido común en este mundo de locos y de locas, para soñar con que algún día no habrá categorías y todos bailaremos los grandes éxitos de la música disco bajo el mismo cielo. Esto es lo que nos demuestra «Priscilla», que existen vidas y que todas tienen los mismos derechos y los mismos sentimientos y que todas se levantan a bailar «I will survive» con una alegría desbocada, que puede haber peligrosas Drags que pelean con rudos mineros, y que saben cuidar de sus hijos como el mejor de los padres, que es necesario tener el valor de coger un viejo autobús y recorrerse media Australia para cumplir con tus sueños.
Simon Phillips, el director, ha sabido plasmar, con prudencia, como él dice, el alma de la película escrita por Stephan Elliot y Allan Scott, imaginando ese desierto y creando escenas e interpretaciones que brillan con luz propia, incorporando unas divas voladoras que le dan más entidad al espectáculo y que se entremezclan en la historia otorgándole más glamour aún. El elenco español es excepcional, con actores curtidos en el musical y en el que no desentona ni un secundario. En nuestra visita vimos a José Luis Mosquera y a Víctor González exultantes en su papel e imaginamos que así también estará Mariano Peña y Christian Escudero.
Sin duda «Priscilla» es el mejor musical que se puede ver ahora en España, por su elenco, por su vestuario, escenografía y gran producción, y no está en esa «Gran Vía Madrileña» está algo apartado, pero rompiendo taquilla. Es indispensable verlo y pasar una noche mágica en ese desierto australiano para darnos cuenta de que lo que nos rodea es prescindible cuando suena una buena canción y tenemos a mano una buena plataforma a la que subirnos. Y esto es debido a que está muy bien montado, a que los actores, cantantes y bailarines son excelentes y a que es un pedazo de guión mezclado con grandes éxitos como en una jukebox que hará sacar a la luz todos nuestros sentimientos. Hay musicales basados en películas que están bien, pero Priscilla no defrauda y se ha vengado de ese bajo presupuesto que tuvo el film australiano para derrochar toda la pluma, lentejuela, strass, y brillantina que ha querido sin dejar de lado la poesía.
Luis Mª García Grande
«Marta tiene un marcapasos»
Hacer un buen musical en el que se encajen 22 canciones de los Hombres G no debe ser tarea nada fácil y eso lo sabe Borja Manso, director y guionista de esta creación hecha en especial para poner la guinda a la carrera musical de los Hombres G. Muchos musicales españoles han sido creados con rapidez y sin una dramaturgia adecuada para rellenar la parrilla y beneficiarse de esta moda que volvió en forma de oleada a la Gran Vía Madrileña. Muchos resultados han sido nefastos… pero en esta ocasión nos encontramos con un trabajo consensuado con los autores de las canciones, meditado largamente y muy cuidado en escenografía, dramaturgia, dirección, coreografía y canto. Los actores encajan muy bien en su papel y el musical está pensado para «exportarse» a México, donde el grupo también ha tenido su tirón. La producción ha sido generosa y se nota que está todo bien cuidado y pensado, incluso el merchandising.
Destacan entre el elenco Nando González y Víctor González (que pudimos verlo de cover de Ringo), Cecilia López y la excéntrica presencia de «la abuela» interpretada por Enriqueta Carballeira.
MARTA TIENE UN MARCAPASOS, producido por Coral Europa, cuenta con libreto y dirección de Borja Manso a partir de la idea original de Andreu Castro, arreglos musicales de Fernando Montesinos, dirección musical de Isaac Ordoñez, coreografía de Myriam Benedited, escenografía de Ana Garay y supervisión creativa de los mismos Hombres G.
El productor del musical, Juan Baena, indicó que “esta aventura comenzó en 2011 cuando llegué a un acuerdo con Hombres G para lanzar el montaje en un momento que a la banda le pareció oportuno”. Un espectáculo en cuya creación el grupo ha participado activamente y que, en palabras de Baena, “está destinado a todos los públicos con el fin de transmitir buena onda, sin fijarnos en lo que hacen los demás”. Afirmó, seguro, que “estamos ofreciendo un producto que encantará a los seguidores de la banda en el que los ingredientes más importantes son el cariño, la ilusión, el trabajo y la simpatía”.
En conclusión, aunque haya personas que no conozcan todo el repertorio de Hombres G y sean más de Mecano o de Disney o de los clásicos Rice o Weber, este musical alcanza un nivel muy aceptable para estar en la Gran Vía y donde quieran llevarlo.


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