Los Gondra de Borja Ortiz de Gondra en el CDN
¿Por qué escondían los abuelos una cesta de pelotari rota en un armario que había venido de Cuba en el siglo XIX? ¿Por qué nadie quiso hablar de la carta recibida en 1985? ¿Por qué faltaban en el álbum familiar algunas fotografías de la romería de 1940? ¿Era cierto que don Alberto había dejado en 1898 una novela que nadie encontró? ¿Qué había pasado realmente la noche del 12 de mayo de 1874 en el caserío Gondra entre los dos hermanos? Estas preguntas han perseguido al autor en su periplo personal, interrogantes que todos nos podríamos haber hecho si cambiamos fechas y lugares. La familia suele ser un espacio de secretos encerrados en un armario cuya llave se tiró al mar en una noche de tormenta. La familia genera en cada uno de nosotros un laberinto de espejos cóncavos donde es difícil reconocernos y descubrirnos más allá de la infancia perdida. Hay obras de teatro que hablan del mundo en general y otras se ubican en espacios íntimos y concretos, generando, un eco mucho más universal. Este texto indaga sobre la memoria personal del autor para, en un acto de sinceridad brutal, mostrarnos un lugar atravesado por el tiempo en el que todos nos reconocemos en ese frontón de confrontación.
Adolfo Simón

Eroski Paraiso en el Matadero Madrid
¿Qué sería de nosotros si tuviéramos que representar nuestras vidas ante una cámara? ¿Cómo nos enfrentaríamos a la experiencia de nuestro pasado? En un mundo que nunca se detiene, el pasado tiene algo de desecho frente a las estimulantes luces de un presente con colores brillantes y estanterías de aluminio. Eroski Paraiso es un montaje muy especial. Una ficción íntima, cotidiana, a ras de suelo, donde no se ensalza el ayer sino que se pone la lupa sobre una transición, un cambio generacional que ha separado dos periodos muy cercanos en el tiempo; la vida de un pueblo de Galicia a finales de los 80 y el presente de una niña nacida en esa época que sin embargo ha crecido ya en un mundo totalmente diferente. Paradójicamente es ella la que confronta a sus padres con su propia experiencia y desvela en el diálogo la belleza de lo sincero, de la rutina cotidiana que nos ha hecho quienes somos. La sinceridad asusta en esta obra. Los personajes se parecen a nosotros. No hay muro, no hay cristal. Es nuestro mundo, como era y como es. No deberíamos temer mirarnos para recordar que el paraíso ha cambiado de sitio. No se la pierdan.
Fran Martínez

La cantante calva en el MacDonald´s en Cuarta Pared
Ionesco escribió La cantante calva a partir de un método para aprender inglés… ¿Qué referente habría elegido hoy si tuviera que escribirla?, tal vez un restaurante de comida rápida; allí ocurren muchas veces las cosas más absurdas. Hongaresa acaba de cumplir veinte años proponiendo espectáculos contemporáneos y este es el último, un nuevo viaje a la indagación de la escritura y propuestas escénicas para un público de hoy.
Adolfo Simón

A House in Asia de Agrupación Señor Serrano en el Teatro de la Abadía
En este western escénico la realidad y sus copias se confunden, dibujando así un retrato despiadadamente pop de la década que siguió al 11-S, la semilla del siglo XXI. La inteligencia no tiene por qué estar reñida con lo divertido ni el juego con la crítica política. A House in Asia es un prodigio endiablado donde la dramaturgia unida al teatro documento generan un viaje performático en el tiempo y el pensamiento que, a menudo, nos separa o acerca al instinto animal. Desde una mecánica perfecta entre tecnología y objetos, nos narran el tránsito de la evolución ética del ser humano a través del cruce de múltiples narraciones y situaciones disparatadas. Inteligencia divertida para paladares exquisitos. No se la pierdan.
Adolfo Simón

#malditos16 (Escritos en la escena) Fernando J. López en el CDN
Hay una corriente de teatro actual denominado teatro documento que indaga sobre temas de nuestro pasado o presente que hay que poner a la luz para una sociedad ciega. A veces, el resultado de estos trabajos resulta demasiado distante y no conecta del todo con el espectador. La obra de Fernando J. López junto a un equipo cómplice dirigido por Quino Falero, pone en el punto de mira, un tema que siempre ha sido tabú, ese momento en que el niño ha de convertirse en adulto y ningún traje le viene bien; no puede vestir de nuevo su cuerpo y su corazón porque ha dado un salto al vacío y no se reconoce en el espejo de los escaparates. Ahí llega la angustia, la incomunicación que sitúa a los jóvenes al borde del precipicio. Es algo sobre lo que no se habla, ni antes ni después de la tragedia, es algo que no se sabe afrontar desde ningún lugar, ni familiar ni social. Este montaje es valiente y sencillo, va directo al corazón para que ilumine nuestras mentes. Es una obra que debiera ser apoyada por las instituciones para que se pueda ver y comentar a la salida de cada teatro en el que se represente, porque en nuestras manos está que desaparezca el malditismo de un tema que hay que conseguir que deje de ser silencio sordo.
Adolfo Simón

Jardiel, un escritor de ida y vuelta en el CDN
Ya sé que es un tópico decir que si este artista español hubiera nacido aquí o allá sería internacional, pero en este caso es verdad, si Jardiel Poncela fuese francés, inglés o americano, se estaría representando cada día en algún lugar del mundo, desgraciadamente, en este país que como bien decía él, la envidia es uno de nuestros rasgos particulares, se escenifica de vez en cuando. Un precursor de muchas cosas, ingenioso y original que, además, supo escapar de un tiempo oscuro a través de una visión del mundo inteligente y disparatada. Hay autores que deberían ser obligatorios de lectura y visionado en los teatros por parte de la juventud de este país, otros mundos futuros nos depararían. Mientras tanto, profesionales como Ernesto Caballero que admira profundamente a Jardiel, lleva a la escena una obra de este genial autor, Un marido de ida y vuelta, convirtiéndola en un homenaje respetuoso sobre su figura y lo que representa hoy. Jardiel, un escritor de ida y vuelta sitúa a este autor y a una profesión denostada en el lugar de respeto que toda la sociedad española debería tenerle. Y se hace con una puesta en escena que es todo un homenaje sensible al teatro…¿Qué decorado podía haber para que ocurriesen allí las escenas de Jardiel?…Un trozo del María Guerrero, convertido en una corrala del siglo XX para que en ella ocurra la locura del teatro y que ese decorado vuele al final, hacia el mundo de los sueños.
Adolfo Simón

«Eroski Paraíso» en las Naves del Español
Eroski Paraíso es la primera producción de Chévere tras recibir el Premio Nacional de Teatro. Estrenada en marzo de 2016 en Donosti/San Sebastián.
Chévere nos presenta una comedia documental que explora la memoria colectiva, la deriva vital y la transformación de las relaciones dentro de una pequeña comunidad, a partir de historias reales recogidas sobre la sala de fiestas O Paraíso, que funcionó en Muros, un pequeño pueblo de la costa gallega, entre 1972 y 1990, y que al cabo de los años fue convertida en un supermercado Eroski. Un hecho que, cambiando los nombres, se ha repetido en infinidad de lugares de toda España, donde los cines, las salas de fiesta y otros espacios de socialización se han ido transformando en espacios de consumo. Una metáfora viva de la transformación social ocurrida en los últimos 35 años en España.
La pieza sorprende desde su inicio por la naturalidad demostrada en la interpretación, con un comienzo difuso en el que van apareciendo los personajes dentro de un ficticio supermercado, que en realidad es un plató donde se rememorarán los recuerdos de los años 80 que tienen los padres de una directora novel: Alexandra. Los actores juegan constantemente con los apartes de una manera magistral. La reflexión que se produce sobre la búsqueda de la naturalidad a la hora de interpretar, de plasmar la realidad a través de actuaciones irreales, de conseguir que algo parezca verosímil aunque sea algo escrito en un guión, es uno de los puntos fuertes de esta pieza en la que se juega constantemente a la confusión entre lo ficticio y lo real y la mezcla de planos temporales.
Merece la pena visitar este supermercado y rememorar con los personajes tiempos que… seguramente no fueron tan felices como los recordamos ahora, pero que dejaron una huella en cada uno de nosotros.
Luis Mª García Grande.

Criatura en Nave 73
Criatura es una experiencia que trasciende el escenario para insertarse entre el público. El ritual magnético que se desarrolla por y entre los dos intérpretes Consuelo Trujillo y Borja Maestre inunda la escena y sobrevuela por las cabezas y los corazones sensibles del respetable. Durante una hora, dos cuerpos van invadiendo el espacio sagrado para generar palabra física que embriaga a los espectadores, creando una atmósfera sensorial importante.
Adolfo Simón

Fuenteovejuna en el Teatro Español
Antonio Álamo en la dramaturgia y Pepa Gamboa en la dirección dan forma a esta insólita
aproximación a Fuentevoejuna que nace como heredera de una de las experiencias teatrales que más revuelo mediático suscitó en la temporada de 2010. En aquel momento se adaptó La casa de Bernarda Alba, como un experimento teatral dirigido a dar voz a los habitantes de El Vacie, el poblado chavolista más grande y antiguo de Europa. Con ello se puso en escena a un grupo de mujeres sin alfabetizar y se les colocó con mínimos filtros ante una montaña de la escena como es la obra de Lorca. Y gustó. Si uno piensa en la etimología de la palabra chabola -vocablo que proviene del francés jaole, jaula-, se entiende mejor el mérito de lo que Pepa Gamboa consigue mostrar y poner de relieve. Con este nuevo montaje, se consigue hablarnos por boca de Lope al tiempo que nos enseña a las gentes de una Sevilla que nunca vemos, la de El Vacie. Este Fuentovejuna es sobre todo un acercamiento a sus voces, sus cuerpos, sus vidas. Sobre la escena se adivina aún alguna referencia escenográfica a su entorno. Se trata de un trabajo más ambicioso que el montaje anterior, que además produce un teatro más completo. La propuesta escénica ha dividido bien el espacio cedido a estas mujeres como testimonio -su realidad, quiénes son y de dónde vienen- y al texto que manipulan. Asimilan la palabra de Lope de una manera natural e interesante por poco afectada, maravillosamente teatral en su sinceridad. La dramaturgia y puesta en escena ha sabido borrar con oficio y sabiduría los rasgos de amateurismo, ofreciendo un espectáculo compacto de teatro. También conviene que la elección del texto es un acierto, en esa pintura llena de fuerza de una revuelta popular contra las instituciones que les aplastan y secan, que roban sus vidas en un sentido más real que metafórico. La propuesta está reforzada por la actuación profesional de David Montero y Bea Ortega, así como la voz en off de Iñaki Gabilondo. Estarán en el Teatro Español hasta el 29 de febrero y merece la pena sentarse en la butaca y disfrutar de este entramado entre lo clásico y lo contemporáneo, la crudeza de la ficción y la aún más cruda muestra de lo real.
Rafael Ruiz Pleguezuelos

MADferia propone otro modelo de feria
No existen fórmulas que funcionen, pero si hay opciones para reinventar lo conocido y sobre todo, arriesgar aun sabiendo que puede resultar fallido el intento. Si todos nos mantenemos en el espacio de confort, poco o nada cambiará el panorama de las artes escénicas de nuestro país. Es curiosa la evolución que ha realizado MADferia a lo largo de sus ediciones. Se ha pasado de ser un escaparate local a mostrar lo que es interesante como referencias actuales en la danza y el teatro. Se podía pensar en hacer un programa barato, pero se opta por intentar que el presupuesto permita acoger los mejores trabajos. Se podrían mostrar unos espectáculos y tomar café para que los que acuden compartan opiniones, pero se esfuerzan para que, además de propiciar esos encuentros, también haya ocasión de generar espacios donde los profesionales se reciclen y compartan sus trayectorias. En cuatro días han movilizado a muchos creadores y gestores alrededor de un discurso actual con obras como Frankenstein, no soy un monstruo…Sinergia, Cul de sac y Bette & Joan. Poéticas diferentes para abrir la mente de quien ha de hacer posible que los escenarios tengan otro color en el futuro.
Adolfo Simón


Y MADferia…sigue!
Hoy se ha llevado a cabo la segunda jornada de MADferia, de nuevo hubo actividades técnicas dedicadas a profesionales y también se desplegó una nueva página de propuestas escénicas. Es importante que en una feria de este prestigio se ponga el acento en esos trabajos que, tal vez estrenados hace unos meses, han de recuperarse para que sigan el curso de exhibición y claro, apostar por lo más sugerente de la cartelera de Madrid y como no, dar un buen empujón a estrenos que han de tener larga vida por el gran interés del trabajo y que, si no se encuadran en este tipo de escaparates, igual consiguen menos visibilidad. El día empezó con una propuesta para público familiar: Feo de Caramuxo Teatro en la que se anima a los más pequeños a ser tolerantes y aceptar de la diferencia, sin ñoñerías. A primera hora de la tarde nos deleitaron con una propuesta de danza espléndida: Animales de hermosa piel de La Intrusa y un poco más tarde, otro espectáculo sugerente, esta vez de danza teatro: Dystopia en Cuarta Pared. La jornada se cerró con una obra de teatro documento que estará en cartel en los Teatros del Matadero hasta el 5 de febrero. Si hasta esa fecha han de elegir entre la cartelera, no lo duden, vayan a ver Eroski Paraíso de Chévere, pocas veces se encuentra en un escenario un pedazo de vida cargado de humor y emoción; un frágil trabajo entre el documento, la indagación y el compromiso, hecho con corazón e inteligencia. No puedo cerrar esta crónica sin reseñar que hoy se presentó también el documental sobre los 40 años de La Tartana, un documento necesario para entender mejor la creación de hoy en nuestro país y el tránsito que se dio de un tiempo en blanco y negro al color.
Adolfo Simón

Milagro de Luis Miguel González Cruz en Lagrada
Todos hemos vivido alguna vez el síndrome de Frankenstein, todos en algún momento habríamos querido recuperar una relación perdida o la ausencia definitiva de un ser querido. Pero, cuando ocurre lo inevitable, lo más maduro es aceptarlo y vivir el luto para permitirnos superarlo. Milagro nos plantea una hipótesis sugerente…¿Qué pasaría si nuestra pareja sufre una aparente muerte repentina pero vuelve del más allá?…Y sobre todo…¿Qué tipo de relación se puede restablecer si la persona afectada vuelve sin memoria de lo vivido?. A partir de aquí, aparecen múltiples situaciones en las que la memoria construida provoca un combate de deseo por conseguir que la nueva vida se decante hacia un futuro que no tiene que ver con lo que se vivió realmente. Ese pulso dramático genera una reconstrucción del pasado que nunca sabremos si fue así, para desencadenar en un momento final que nos reconcilia con lo que motivó la vuelta a la vida. La puesta en escena, sencilla y efectiva nos facilita seguir el recorrido de la trama.
Adolfo Simón

Adicto en la Sala Dt
El amor, la soledad…los abandonos nos dejan como esos peces que abren y cierran la boca a través del cristal de una pecera, sin cesar, para poder respirar y sobrevivir. Esta pieza que se recupera en la sala Dt transita entre la instalación, la peformance y la danza, en un ritual inquietante que sitúa nuestras emociones frente al particular álbum de fotos que todos tenemos en nuestra biografía, ese que tal vez nunca deseamos que existiese pero que forma parte ya de la geografía de nuestra piel.
Adolfo Simón

Summer evening en Cuarta Pared
Un chico y una chica en el porche de una casa hablando, ¿de qué? ¿tienen algo que esconder? ¿son pareja y tienen un conflicto? Summer evening, a partir del cuadro homónimo del pintor norteamericano Edward Hopper, encierra infinidad de relatos posibles. De la misteriosa conversación que entabla la joven pareja del cuadro se derivan multitud de escenas con un único punto en común: el inicio de cada historia. ¿Puede un cuadro cobrar vida y que los personajes que le pueblan narren su memoria y construyan sinergias con otros seres reales o imaginarios?, esta es la premisa de la obra, crear un laberinto emocional dramatúrgico por el que transita el espectador.
Adolfo Simón

Perdóname cuando me haya ido en el Teatro del Arte
Perdóname cuando me haya ido es una obra poético-dramática producida por la compañía Lienzo en blanco que profundiza en la necesidad de resolver la tarea más importante del ser humano: entender y entenderse. Durante una hora, dos mujeres transitan por recuerdos y vivencias que han de ordenar y aclarar para poder pasar página y olvidar el rencor y el odio que las separa. Hay viajes en los que hay que liberarse del equipaje para poder llegar a destino.
Adolfo Simón

OUR TOWN en el Centro de Arte Fernán Gómez
La sociedad de hoy en día parece ir a un ritmo galáctico, uno produce, crea y lograr grandes objetivos; y así continuamente. Realmente lo frenético de la situación hace de “Our Town” (nuestro pueblo), una propuesta necesaria para nuestros tiempos. Podemos ver en ella la historia de un pueblo norteamericano a las puertas del auge moderno. Aquí volvemos a las viejas costumbres y los viejos deseos de personas que producen, crean y logran, pequeños objetivos. Un viaje de ida sobre los sueños de estos habitantes y un billete de vuelta a los valores y a la conciencia de lo verdaderamente importante, los pequeños momentos.
África Animú

Navidad en casa de los Cupiello en el CDN
Aitana Galán necesita intervenir con bisturí fino en cada texto que trabaja, entrar entre líneas para crear conexiones con la actualidad. No hace una lectura lineal del material dramático al que se enfrenta. En esta ocasión, la directora mira en diagonal a Eduardo De Filippo y consigue trasladar su crítica a una visión actual de la sociedad que vivimos. Todo esto lo consigue gracias a un equipo de actores cómplice en el análisis escénico.
Adolfo Simón

Ay!, amor divino! en los Teatros del Canal
Me gustan los monólogos que cuentan historias del pasado, del presente…y del futuro. Me gustan los monólogos que parecen confidencias al oído, complicidades compartidas. Me gustan los monólogos que provocan risas y llanto. Me gustan los monólogos que son trozos de vida correteando por el escenario. Por todo esto me gustó el monólogo de Mercedes Morán dirigida por Claudio Tolcachir en los Teatro del Canal. ¡Viva el amor escénico!
Adolfo Simón

DANNY y ROBERTA en el Teatro Lara
«Danny y Roberta» es una propuesta que podemos ver en el teatro Lara. Esta historia consta de dos personajes aislados de toda normalidad social, dos seres habitantes de sí mismos que se encuentran en un punto dónde logran tejer un puente entre ambos. Dejando entrever la necesidad de cada uno y la realidad entre dos mundos, el de los otros y el de ellos. Sin duda estamos ante un texto que no deja indiferente a nadie y en este caso no paro de recordar aquella frase que decía “En el país de los ciegos, el tuerto es el rey”. Y es que sacarnos de la comodidad costumbrista es casi necesario para saber en que punto estamos.
África Animú


La mirada del espectro
Hay espectáculos participativos y hay propuestas escénicas que sitúan al espectador en un lugar crucial para el drama. Entre animar el patio de butacas y perturbarlo hay una fina frontera, pero la razón y la consecuencia de un acto arriesgado es, precisamente, enfrentar a los convocados de piedra y empujarles más allá de los límites que la ficción pone ante su mirada. “Hamlet entre todos” juega con esa doble acepción, por un lado, él está entre todos, solo ante una sociedad que le ve como a un ser extraño sin coherencia en su visión sobre el mundo y, por otro lado, será lo que él desee al final del viaje gracias a todos los que le rodean, entre todos encontrará la salida del laberinto.
Carlos Tuñón viene realizando unas propuestas que se saltan los límites de lo escénico para poner otra mirada angular sobre el drama. Aquí, pone al animal escénico que es Alejandro Pau en medio de un circo romano para ser devorado por las bestias de sus fantasmas. En bloques sociales irá envolviendo el público al personaje, sólo uno será la mirada que susurrará a su nuca: El espectro del padre de Hamlet. En un círculo será elegido el espectador que hará de espectro. He tenido la suerte de ser elegido para esta experiencia y allí, solo en el patio de butacas, como director-espectador tuve la sensación de tratar de mover sus acciones, sus gestos, sus palabras, aunque ya estuviese escrito el final de la tragedia. Allí, desde lejos o cerca, con la mirada o un abrazo, tuve la sensación de estar impulsándole al abismo y sujetándole al borde del precipicio.
Una experiencia curiosa, el desdoblamiento entre público y personaje, entre el deseo de la realidad y la imposibilidad ante el destino inmóvil.
Larga vida a Hamlet en este viaje imprevisible, en esta aventura del caos.
Adolfo Simón

«Niño fósil» en Teatro Lagrada
Existen piezas arriesgadas, no para todos los públicos y que pueden producir pequeños rasguños en nuestro corazón. «Niño fósil», que trata el tema del acoso escolar desde una perspectiva muy profunda, es una de ellas. Una pieza que lleva marcado en la cara, como su protagonista, un futuro incierto. En una visión no realista fuertemente anclada en la realidad, nos vamos sumergiendo, casi a través de un mantra inspirado en el dolor, en el mundo que nos propone este niño, que permanece fosilizado en el interior de un ser que lucha por sacarlo afuera, al menos para que se vea ese pequeño esqueleto que le pincha y escuece. Es incuestionable el largo proceso de introspección que han tenido que efectuar director,creador e intérprete para llegar a este resultado brillante, aunque con tiempos aún un poco alargados.
Den una oportunidad a este montaje que se exhibe los viernes de diciembre en Teatro LAGRADA y experimenten sensaciones, ¿Por qué no?
Luis Mª García Grande
La voz humana de Jean Cocteau en el Teatro Pavón Kamikaze
La luz de una farola en una calle de La Latina, en Madrid, se cuela por la ventana que da al ambigú del Teatro Pavón. Podría ser también una farola de cualquier calle de París, tal vez la que iluminó la habitación donde Cocteau escribió este texto. La luz de la farola permite distinguir una silueta femenina tumbada en un tálamo cama….Hermosa atmósfera creada para la mujer que espera desesperadamente oír la voz amada al otro lado del teléfono. Es un texto que se ha realizado de múltiples formas, fiel al texto y jugando con la posibilidad de adaptarlo según quien lo interprete. Es un texto aparentemente sencillo pero endiablado porque quien lo encarna ha de jugar a dar vida al ausente, al que le habla desde el otro lado del hilo. Es un ejercicio muy apetecible para una actriz en plena madurez, para que despliegue múltiples matices emocionales a lo largo de la breve e intensa pieza. Ana Wagener está en el momento perfecto en su carrera para realizar este viaje al fondo de la soledad y la desesperación. Ana no fuerza nada, deja fluir el texto desde la más absoluta verdad y para ello, le ha acompañado de manera cómplice Israel Elejalde desde la dirección.
Adolfo Simón

Futuribles en Essencia II de Cuarta Pared
Hoy se ha mostrado en Cuarta Pared la obra «Comedia fallida» de Carlos Be. Esta pieza forma parte de un tríptico de proyectos seleccionados para indagar sobre visiones futuras del ser humano, el título del tríptico es «Futuribles» y han sido tres laboratorios que se han realizado durante un proceso límite de tiempo. En la obra de Carlos Be se reflexiona sobre lo que podría ser una dictadura futura que no permitiese expresarse al ser humano con libertad. Mañana le toca el turno a Sergio Martínez Vila con «En la ley» y el sábado a María Velasco con «Robota, la anatomía de un ciborg».
Adolfo Simón




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