Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

TEATRO

YO, MUSSOLINI de LEO BASSI en la Sala Mirador

Yo, Mussolini es una obra provocadora y divertida, concebida e interpretada por Leo Bassi, pensada para generar optimismo y dar al público que sale del teatro ganas de resistir, o mejor: ¡risistir! con inteligencia a la intolerancia. Mezclando el chiste y la provocación con una reflexión profunda sobre la manipulación política, propone la risa y el pensamiento positivo como antídoto contra el fascismo. Durante la obra, uno va notando como la risa va transformándose en sonrisa y finalmente en mueca de terror. Vivimos unos tiempos convulsos en los que, para no naufragar, braceamos en el mar sin rumbo fijo, sin permitirnos un momento para pensar hacia donde queremos ir y si, sobre todo, nos van a permitir hacer nuestro propio viaje o, en definitiva, alguien va a crear las corrientes sumergidas que nos obligaran a recorrer, sin elección, el camino que el poder marca. Leo Bassi, de nuevo, pone el dedo en la llaga y no deja títere con cabeza.
Adolfo Simón


Firmado Lejárraga en el CDN

Es muy importante poner en su lugar a personajes que han quedado en la sombra por haber nacido en una época oscura. María Lejárraga fue una creadora fundamental en su tiempo, no solo en sus obras si no inspirando a muchos artistas de su época. En este montaje se hace el homenaje que merece esta importante mujer ya que tuvo que estar escondiendo su identidad precisamente por eso, por ser mujer. Y la obra que ha escrito Vanessa Monfort realiza un juego cuántico estupendo para mostrarnos desde dos planos temporales, a través de una investigación que lejos de ser aburrida genera curiosidad y misterio, la vida y obra de esta mujer. Poco a poco vamos descubriendo aspectos sorprendentes de su periplo vital, emocional y creativo. La puesta en escena está al servicio de ese viaje al pasado documental y al presente de respeto por la trayectoria de María Lejárraga. Al final, sentimos que se realiza un acto de homenaje con valor artístico.
Adolfo Simón


Próximo en el Teatro de la Abadía

A través de la historia de Pablo (Lautaro Perotti), un argentino que se encuentra en Australia, y Elián (Santi Marín), un actor español que vive en Madrid, Claudio Tolcachir, autor y director de Próximo, indaga en torno a los vínculos fundados en la distancia. Dos hombres desarrollan una historia de amor marcada por la lejanía física, y poco a poco cada uno se convierte en lo único que el otro tiene en el mundo, pero siempre lejos, sin tocarse. Una pieza que indaga sobre el juego teatral espacial, proponiendo espacios simultáneos usando la misma escenografía para mostrar lugares y tiempos distintos. Los actores ocupan ese espacio como un mapa de su identidad para mostrarse u ocultarse. Una reflexión profunda sobre la deriva que las relaciones están teniendo en los últimos tiempos gracias o por culpa de las nuevas tecnologías.
Adolfo Simón


NISE, LA TRAGEDIA DE INÉS DE CASTRO en el TEATRO de la ABADÍA

A partir de Nise lastimosa y Nise laureada, de Jerónimo Bermúdez, la directora Ana Zamora construye una dramaturgia unitaria que nos permite profundizar en esta visión del mal gobierno, a través de una de las historias más conocidas de la tradición hispanolusa, la leyenda de Inés de Castro, amante del infante don Pedro de Portugal, asesinada en aras de la política del bien común y coronada, después de muerta, como reina del país lusitano. Un nuevo espectáculo de Nao d’amores, como compañía asociada a La Abadía, con su sello inconfundible en el que la música, dirigida por Alicia Lázaro, juega un papel importante. Ana Zamora es el ejemplo claro de la constancia y la fidelidad a un determinado lenguaje teatral que, más allá de modas, ella apuesta por un teatro en el que cree y que necesita que llegue a los espectadores sin desvirtuarse. En Nise alcanza cotas importantes estética y poéticamente, una pieza imprescindible para el público de hoy.
Adolfo Simón


Alexandra (llévame pronto) en CUARTA PARED

Alexandra (llévame pronto) es una reflexión sobre las distintas edades y sobre el sexo como forma de relacionarlas. El apreciar la presencia del otro como quien añora el hogar al viajar lejos un tiempo. No sabemos lo que está siendo nuestra juventud ni lo que será nuestra vejez. Puede que lo único que sepamos realmente es que no queremos morir solos. Segunda pieza del Laboratorio ETC en la que se realiza un pulso de tensión dramática al público para hacerles percibir la dificultad de la existencia humana.
Adolfo Simón


Cómo me cuesta quererte (como te quiero) en el Festival ESSENCIA

Cómo me cuesta quererte (como te quiero) es el fruto de la investigación sobre los enigmas “¿De dónde vengo?” y “¿A qué o a quién honro?”. Esta pieza es la primera de los tres laboratorios realizados a partir de la última convocatoria de los Laboratorios ETC de Cuarta Pared. Este año, la convocatoria ha ido destinada a jóvenes creadores menores de 35 años para indagar sobre los temas que les interesan y preocupan…y como realizan su incursión en una profesión cada vez más inestable. Partiendo de la autoficción y del árbol genealógico, cinco intérpretes y una dramaturga bajo la dirección de una directora, han realizado un collage sensorial lleno de atmósferas con el que invitan al público a transitar con ellos sobre sus dudas existenciales. Un poema tridimensional performático.
Adolfo Simón

https://www.cuartapared.es/funcion/como-me-cuesta-quererte-como-te-quiero-festival-essencia-2019-2019-12-10/


Chicas y chicos en el Teatro Pavon Kamikaze

Ante nosotros aparece una joven mujer que empieza a narrarnos un periplo personal con el que trata de encontrar su lugar en el mundo. El relato parece anecdótico, lleno de juegos divertidos a través de los cuales conocemos el entorno de esta mujer haciendo un pulso al destino para no quedarse atrapada en la rutina ni la inercia. Poco a poco, vamos descubriendo, de forma sutil, que el espacio donde está no es real, que es un lugar simbólico que le permite transitar por los recuerdos y recuperar momentos felices del pasado. En un momento dado hay un giro importante en la trama que nos desvelará las razones de su presencia ante nosotros…Es necesario sobreponerse a la tragedia personal para transitar hacia una sociedad más equitativa, sin diferencias que nos hagan perder el control de los sueños y la vida. Un espacio inquietante para «escribir» sobre él la historia inventada por Dennis Kelly y que bajo la batuta de Lucía Miranda, Antonia Paso da vida de manera sobrecogedora, pasando de la sonrisa a la lágrima sin pestañear.
Adolfo Simón


«Juana» en el Teatro Español

El Teatro Español acoge a «Juana» del 4 al 22 de diciembre en un montaje dirigido y coreografiado por Chevi Muraday y con la dramaturgia de Juan Carlos Rubio. Juana parte de una propuesta escénica que se basa en el papel de la mujer a lo largo de la historia y en la búsqueda de un destino femenino en la tierra a través de la excusa de un nombre: Juana, y de inspiraciones en las mujeres que han poseído el mismo y que lucharon fuertemente por ser ellas mismas imbulléndose en una actriz contemporánea, Aitana Sánchez-Gijón, capaz de contener y representar a través de la palabra y la danza su espíritu libre y luchador.

Sor Juana Inés de la Cruz, Juana «la loca», La Papisa Juana, Juana de Arco, Juana Doña… fueron mujeres adelantadas a su tiempo, comprometidas, condenadas desde su nacimiento solamente por el hecho de ser mujer. Chevy Muraday no ha intentado mezclarlas en un montaje danza-palabra sino que ha ido un paso más allá haciendo que convivan de forma orgánica el texto, la dramaturgia, el movimiento y la danza y destilen los motivos psíquicos que llevaron a estas mujeres a sacar su fortaleza para ser ellas mismas. Ayudado por Alberto Velasco, Maximiliano Sandford y Carlos Beluga, crea un halo de complementariedad al texto demostrando que ha llegado a un punto de perfección en su trabajo coreográfico que lo distingue del resto.

El resultado es un trabajo estéticamente muy potente, donde  la propuesta escénográfica, a través de sus texturas y movilidad,  también es importante y juega un papel fundamental en el discurso que los autores quieren transmitir. Aitana Sanchez-Gijón se adapta perfectamente al lenguaje coeográfico de Muraday y Losdedae, sumándole la magia y profesionalidad de su interpretación, tan medida, tan comprometida como las mujeres que representa.

Luis Mª García Grande

 


Il Pirata en el Teatro Real

Il Pirata, una de las primeras óperas de Vicenzo Bellini, se estrena en el Teatro Real, en coproducción con el Teatro alla Scala de Milán. La producción de Emilio Sagi es perfectamente identificable con su estilo. Se pueden ver trazos muy similares a Luisa Fernanda o Las Bodas de Fígaro. Además, esta ópera que supone un auténtico desafío vocal cuenta con dos repartos de primer nivel que acogen el regreso de aristas como Sonya Yoncheva, Javier Camarena, Celso Albelo y Yolanda Auyanet. Bellini buscó un estilo compositivo deliberadamente innovador y puso particular empeño en lograr una íntima correspondencia entre la música y la narrativa. Il pirata sería el trampolín desde el que Bellini alcanzaría el éxito internacional como maestro del bel canto. Asistimos a una gran y espectacular producción donde el espacio tiene una presencia fundamental para crear las atmósferas fantasmagóricas donde transcurre el drama, lugares míticos se cruzan con espacios palaciegos donde el amor y el poder se dan la mano. La orquesta y los coros son fundamentales en esta ópera, consiguiendo momentos sublimes, como los que consiguen los intérpretes con sus milagrosas voces.
Adolfo Simón


Doña Rosita anotada en los Teatros del Canal

El montaje de Remón es una versión libre, una versión anotada, como reza el título, una destilación en la que el director carga las tintas precisamente sobre ese tiempo suspendido y ese aroma de España de provincias a la hora de la siesta, esa España mesetaria que tan bien conoce. La obra de Lorca se queda atrapada entre los decorados de cartón y el vestido de mangas de jamón, el resto, es un viaje vertiginoso de Remón para entender porque esa obra tiene eco y sentido para él y el público de hoy. Desde esta premisa, tres actores juegan al teatro dentro del teatro para mostrarnos que toda obra, por muy ambientada en un paisaje particular, en una memoria antigua, puede tener una lectura que nos permita verla reflejada en nuestro imaginario contemporáneo.
Adolfo Simón


Guardo la llave en el Teatro Lagrada

El montaje termina con una maleta vacía que representaba a un país futuro en libertad y con un grito…¡Alerta! ante unos pasos que se oyen en la distancia. Estremecedora síntesis para una obra collage que va transcurriendo entre momentos de la Guerra Civil Española con sus consecuencias y fragmentos del presente en el que, de algún modo, volvemos a ver que el ser humano es tan torpe que puede tropezar varias veces en la misma piedra. Una propuesta sencilla en la que los interpretes se desdoblan en varios personajes para dar vida a estas historias cruzadas.
Adolfo Simón


Esperando a Godot en el Teatro Bellas Artes

‘Godot es hoy en día más que una obra de teatro, un clásico del siglo XX. Forma parte de la imaginación colectiva. La fuerza, el humor, la poesía, la ternura, el dolor, la risa que nos transmite esta obra, metáfora de la vulnerabilidad y el coraje del ser humano, siguen vigentes. Es curioso ver como, según el momento social en el que se escenifica este texto, adquiere una lectura particular. En tiempos convulsos como los que vivimos, una obra que podría ser absurda e indescriptible, adquiere una luminosidad brutal. Los actores están en estado de juego continuo para hacer que cada frase, llegue con certeza al cerebro del público.
Adolfo Simón


Un mundo a la deriva

En estos momentos, en Madrid, se está desarrollando la Cumbre del Clima, ese espacio donde lideres de todo el mundo han de ponerse de acuerdo para que este mundo que habitamos deje de ser un barco a la deriva. Coincidiendo con este evento, hay otros espacios donde se exponen los problemas que estamos causando sobre el planeta. Mañana se inaugura la exposición de el Teatro de la Tierra en los Teatros del Canal y hoy he podido asistir a dos representaciones que, de algún modo, tratan este tema. En «Pulmones», en la Sala Mirlo Blanco del CDN, una pareja se plantea tener un hijo pero les bloquea las dudas que surgen cuando revisan todo lo que afectará a su vida y sobre todo, las consecuencias que tendrá una nueva vida en un planeta que agoniza. Y en el Teatro Pavón Kamikaze…»Los hijos» plantea un mundo sin futuro por los efectos de la mano torpe del ser humano, aquí, la trama transcurre a partir del encuentro de unos viejos científicos que se debaten entre sucumbir a una catástrofe nuclear o resistir para dejar una herencia futura sin «muerte anunciada». Está claro que, la sociedad en general se está haciendo cargo del tema que tal vez mayores consecuencias negativas tendrá para la humanidad y no en un futuro muy lejano.
Adolfo Simón


La espuma de los días en el Teatro Español

Ahora está muy al día el teatro autobiográfico en el que el autor, con pequeños giros ficcionales, habla de si mismo y sus circunstancias vitales. María Velasco huye de esta fórmula para apropiarse del universo poético y existencial de Boris Vian, para a fin de cuentas, dejarse atravesar por la obra de este poeta que, a pesar de vivir al borde de la muerte, vive intensamente su final vital. Eso si, en ese epílogo de su existencia, se pelea con el mundo y con Paris…la ciudad del amor por excelencia que, para asombro de todos, se convierte en una postal vieja y acartonada. María Velasco construye un poema brutal escénico donde el amor es sinónimo de vacío, soledad y angustia. Una obra que entra por todos los sentidos, se puede escuchar o sencillamente, abandonarse al paisaje imposible que se forma y deforma ante nuestros ojos.
Adolfo Simón


Why? de Peter Brook en el CDN

Y llega Peter Brook y sin ningún artificio, si ninguna modernez, sin complejidades caprichosas…se pregunta por qué y para qué se hace el teatro…y con tres intérpretes y un músico, crea la magia. Quien le iba a decir al Señor Brook que varias décadas después del Mahabharata iba a llegar a un nivel de síntesis tan esencial como esta propuesta de Why? donde, unos atriles, una alfombra y unos papeles por el suelo, nos permiten viajar por la historia del teatro desde los inicios hasta hoy, haciendo una parada en los principios del siglo XX en Rusia, para enfrentarnos también a la dialéctiva de si la verdad es la propia, la del público o hay una tercera que es el misterio del teatro. Una gran lección de teatro que, en la cumbre de su sabiduría, solo se puede permitir dar Peter Brook.
Adolfo Simón

Resultado de imagen de Why de Peter Brook


Tríptico sobre las guerras en el Festival de Otoño

En la recta final del Festival de Otoño han coincidido tres propuestas donde la guerra, de una forma u otra, ha estado presente.
Lorca no pudo terminar «Comedia sin título» porque llegó la Guerra Civil y con ella, su asesinato, quedó inconclusa, pero ahí, en ese texto breve ya está su dialéctica sobre el teatro y sobre una sociedad pasiva ante la amenaza de la guerra…El monstruo del fascismo está siempre al acecho y no siempre podemos reaccionar a tiempo; no lo olvidemos en estos tiempos. Sara Molina opta por meter el bisturí en el texto para tirar de palabras y frases que le conecten con «las guerras» de hoy…la inmigración, la intolerancia… Tal vez, en ese diálogo está demasiado presente su visión de la lectura actual del texto aunque, como creadora contemporánea, está en su derecho a hacer lo.
Orestes en Mosul de Milo Rau nos presentó un documento periodístico ensamblado con la teatralidad en directo. En un doble plano, asistimos a la escenificación didáctica del proceso de creación de una puesta en escena que, aunque pretendía ser mostrada en pleno Mosul, las circunstancias de peligro no lo permitieron, de ahí que en paralelo a la acción escénica, vemos en una pantalla momentos grabados de ensayos, entrevistas y documentos en Mosul. Un trabajo que, pese a la frialdad documental, nos provocó un viaje real, a pesar de la virtualidad, a las ruinas de una país que es el ejemplo del fracaso de nuestra sociedad actual.
Y para cerrar el tríptico, Hijos de Grecia de Los números imaginarios, una experiencia escénica donde el trayecto por las tragedias griegas, a través de una lectura actual donde la memoria del yo de los actores funciona como dispositivo para conectar con los personajes claves de este periplo dramático. Un collage de estéticas y propuestas donde lo virtual y lo intimista se dieron la mano.
Adolfo Simón


«Juana La Loca» dentro del V Ciclo de Teatro Argentino en el Umbral de la Primavera

Con una puesta sencilla y contemporánea, Nicolás Pérez Costa da vida a siete personajes para contar los mundos de Juana La Loca en una pieza épica-romántica sobre una de las mujeres más famosas de la historia. Su prisión durante más de cuarenta años fue su paraíso, pues allí voló un alma pura rodeada por la crueldad y la ambición de los hombres. A veces damos vueltas por la ciudad, de teatro en teatro, buscando ese momento en el que la escena nos haga olvidar nuestra realidad…No suele ocurrir, los teatros están llenos de efectismo o huecos…sin embargo, perderse por las callejuelas de Lavapiés, a veces recompensa si entras en un espacio como el Umbral de la Primavera donde siempre hay una pieza sugerente, hecha con honestidad y corazón. Juana La Loca pasa como una exhalación por el escenario, sin un instante de vacío, todo está lleno de emoción y concreción…¡Qué difícil es encontrarse a un actor en escena que transita por ella como si hiciera un viaje a los orígenes del rito!.
Adolfo Simón


Tres sombreros de copa en el Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela vuelve a ser escenario de un nuevo estreno: la zarzuela Tres sombreros de copa, una de las obras más ambiciosas de Ricardo Llorca, se representa por primera vez en Europa en este coliseo.
Una vez más volvemos a ese mundo de la melodía y a ese teatro del absurdo: una estupenda combinación escénica que no solo resultará divertida, sino también aleccionadora para todos nosotros. Para llevar a cabo estos objetivos se ha realizado una gran producción donde la escenografía y demás elementos técnicos adquieren un volumen a la altura de los grandes musicales americanos.
Adolfo Simón


Artaud en la Cuarta Pared, dentro del Festival de Otoño

Durante la función, en clave de comedia dramática, el espectador asiste a la desgarradora decadencia de la institución psiquiátrica, situada frente a una sala de fiestas, con una serie de personajes que conviven en un contexto enloquecido, sórdido y violento y que se enfrentan tanto a la incertidumbre del devenir del manicomio como a la represión policial o a la nostalgia por el electroshock en una suerte de fiesta interminable. Desde el patio de butacas asistimos a una experiencia donde el límite entre la realidad y la ficción desaparece, ya no sabemos si lo que vemos es una rememoración de unos hechos o se esta reviviendo una situación real en la biografía de Artaud. A veces se dice que hay espectáculos que son teatro dentro del teatro, yo diría que, aquí…la vida está dentro del teatro.
Adolfo Simón


La fiesta del chivo en el Teatro Infanta Isabel

En `La fiesta del Chivo´ se narran los últimos días del dictador Trujillo en la República Dominicana, el autor se vale para ello del personaje de Urania Cabral, una exitosa abogada que abandonó el país de forma misteriosa siendo una niña. Tres décadas después, regresa para visitar a su padre moribundo, el senador Agustín “Cerebrito” Cabral, un antiguo alto cargo del Régimen que cayó en desgracia. Durante ese viaje, se desvelará el secreto que la protagonista ha guardado celosamente desde su huida. El juego entre los dos tiempos se resuelve de forma sencilla escénicamente. Una propuesta que se basa en el trabajo actoral sobre todo, huyendo de efectismos, centrando la acción en lo que mueve a cada personaje para el desarrollo de su periplo vital.
Adolfo Simón


Ersatz de Julien Mellano / COLLECTIF AÏE AÏE AÏE en el Festival de OTOÑO

«Un cruce entre el teatro y las artes visuales, entre Jacques Tati y Black Mirror. Eso es Ersatz, el resplandor helado de un futuro ya presente». Así presenta el colectivo francés AÏE AÏE AÏE su última creación, con la que el director, performer y escenógrafo Julien Mellano fantasea, libremente, sobre el hombre del mañana. En esta creación muda, Mellano explora la realidad virtual manipulando objetos reales. Con un humor un tanto perturbador, el creador envuelve al público en una misteriosa búsqueda del tesoro, donde los símbolos y los objetos cobran vida en una suerte de cuadro metafórico. Poco a poco vamos descubriendo que lo que parece un juego, en el fondo, es un viaje al misterio del origen del hombre y como, estamos en un tiempo que tal vez no es más que un plano paralelo entre dos tiempos, el pasado y el futuro. Inquietante y sorprendente.
Adolfo Simón


Ecos en el Teatro Español

A finales del siglo XIX la East India Company garantizaba pasajes gratis a la India a aquellas mujeres británicas deseosas de convertirse en las esposas de los oficiales del ejército británico desplegados desde Oriente Medio hasta la India. Más de un siglo y medio después, el Estado Islámico provee de pasaje al Califato Sirio a jóvenes mujeres británicas deseosas de contribuir a la causa islámica, ignorando que terminarán convirtiéndose en una fusión de prostitutas, criadas y yeguas de cría al servicio de un imperio ideológico y religioso. Este paralelismo similar, aunque con tiempo y distancia diferente entre ambos, nos muestra de nuevo que la vida no es más que una rueda que no deja de dar vueltas sobre un mismo sitio, en bucle. La puesta en escena es enigmática, nos sitúa en un espacio atemporal, lleno de espejismos éticos y emocionales.
Adolfo Simón


Cádiz en el Teatro Lara

Cádiz es la historia de esos amigos que son familia. Eugenio, Adrián y Miguel lo son desde niños, pero han dejado de tener cosas en común. Eugenio piensa en futuro, Adrián en presente y Miguel vive en pasado… y con 40 años ninguno de los tres ha crecido lo suficiente para entender que los amigos no son los que ven las cosas de la misma manera, sino aquellos que se aceptan por muy diferente que sea su visión del mundo. Una pieza donde la estupidez es la clave para entender estos tiempos donde el mal llamado sexo fuerte ha perdido fuelle.
Adolfo Simón


Banquete ético en el Festival de Otoño

De un tiempo a esta parte, el Festival de Otoño está realizando una tarea importante para la creación contemporánea de este país y es, incorporar a su programación las últimas producciones o trabajos de revisión de la trayectoria de compañías o creadores que han sido fundamentales en el último cuarto de siglo en un territorio áspero que nunca ha mirado ni respetado lo que se ha desarrollado aquí y que, las nuevas generaciones, tienen otros intereses gracias a ver que hubo quien no cayó en lo fácil ni lo convencional. Este año Sara Molina y El Canto de la Cabra son parte de este programa y sobre todo…Matarile Teatro/Ana Vallés. Tres propuestas se van a poder disfrutar a lo largo del Festival. Tres aristas éticas para conocer más a fondo las razones y el sentido de transitar por el filo de la navaja como funambulistas sin limites durante varias décadas. No ha sido un obstáculo no crear en Madrid si no en la periferia, no ha sido un obstáculo mantenerse firmes ante su visión del arte, no ha sido un obstáculo negar la tentación del éxito y la frivolidad…Ha sido difícil y complicado apostar por su idea del teatro, y ahí están, más fuertes que nunca, con el discurso más potente y firme. Los que hemos visto muchos de sus espectáculos a lo largo de estos años, podemos ver la evolución no solo técnica si no también de contenidos. No hace falta lanzar gritos al aire, es suficiente con susurrar el vacío del presente de nuestra sociedad. En Los limones, la nieve y todo lo demás hay una necesidad de expresar la dificultad de establecer un diálogo entre «materias» diferentes. En DAIMON y la jodida lógica asistimos a un banquete salvaje donde todo es deliciosamente brutal. Una experiencia importante la coincidencia de estos tres trabajos para conocer no solo su trayectoria de esta Compañía si no también, tomar conciencia de en qué país y tiempo nos ha tocado darle lugar a la cultura.
Adolfo Simón