Paseando por los Tablaos (VI): Casa Patas en Suma Flamenca
En Casa Patas se puede disfrutar con garantía de una buena comida y de un buen baile gracias a su taberna y a su tablao, bien preparado y con un sentido del espacio muy estudiado para poder asistir a los mejores espectáculos. En esta semana pudimos comprobar el arte del baile de Inmaculada Aranda y Miguel Tellez. La primera nos sorprendió con unos buenos tangos gitanos en los que demostró su femenidad y arte con este ritmo y el segundo nos divirtió con unas alegrías a su estilo, muy libre y con mucha guasa, ya que para eso ha ganado el Concurso Nacional de Baile por Alegrías de «La Perla de Cadiz».
Como artista invitado y sorpresa pudimos ver en la segunda parte del espectáculo a un inmenso Alejandro Granados.
Inmaculada ha compartido escenario con artistas como El Cabrero, La Macanita, Capullo de Jerez, Chano Lobato y Arcángel, entre otros… ha realizado giras por varios países, solista en festivales y pertenecido a la compañía de Domingo Ortega en una gira por Japón.
Miguel Tellez, bailaor jerezano, perteneciente durante muchos años a la compañía del maestro Güito, ha trabajado con importantes artistas como Manolete, Carmen Linares, Moraito Chico, Eva Yerbabuena y Sara Baras, entre otros… ha realizado giras por todo el mundo y ha impartido clases en multitud de países.
Cante: El Bocadillo, El Falo y el Ciervo
Guitarra: Juan Jiménez, Jony Jiménez
Luis Mª García Grande.
Flamenkass y el duende
Al igual que a un pobre no se le puede echar de la calle » porque es suya», al duende no se le puede echar de un antiguo tablao porque este se venda. El inmueble se vende con todo, con sus paredes, con sus lámparas, con sus vecinos, con sus pobres en la calle y con sus fantasmas. Sí señor ¡También con los fantasmas! Las historias cómicas, trágicas y viscerales de un recinto que ha albergado mucho arte y mucha vida son contadas por tres flamencas y un piano muy especiales que se nos «aparecen» para reivindicar lo que es suyo: el duende flamenco.
Amalia Hornero y Arturo Menoyo han conseguido mezclar con buen atino el teatro con el cante y baile flamencos en una «tragicomedia farsesca», como ellos lo llaman, en la que da cita a su particular forma de ver el duende. No es fácil encontrar artistas que puedan unir una buena interpretación teatral con el cante y baile flamenco y es aquí donde queda demostrado el trabajo multidisciplinar que un actor debe ser capaz de conseguir. Un buen toque de piano de la mano de Pablo Rubén Maldonado remata la faena.
Una pequeña obra hecha a medida para unos actores y unos personajes que se adaptan a la obra hacen que salgamos con un ánimo optimista a pesar de la que está cayendo.
Luis Mª García Grande


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