Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

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De Madrid al infierno en La casa de la Portera

Hay una frase que se suele decir cuando se ha vivido en Madrid…»De Madrid al cielo»…Como si después de pisar las calles de esta ciudad solo quedase la posibilidad de subirse a las nubes y flotar. Pero todas las ciudades tienen espacios secretos…Cabarets donde acuden seres heridos a transformar sus máscaras, tanatorios donde el amor surge en medio del camino hacia la luz o azoteas a las que nunca se llega a subir porque el juego se queda atrapado en las habitaciones de la infancia.
El deseo…
Extremo de Benja de la Rosa nos muestra a niños que no pudieron crecer a tiempo y que fueron expulsados de la cárcel de los pueblos al asfalto de las ciudades. Allí, transitan como zombis por la sombra eterna que crean los rascacielos. En la jungla de ladrillos y carmín solo se puede atacar o defenderse y ante esto, hay que elegir entre convertirte en un monstruo más o decidir en el último momento, que tu vida puedes reescribirla de otro modo. El reparto es estupendo pero Paco Manzanedo hace una creación fascinante, le acompañan Jaime Reynolds y Pablo Vega en escena.

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El amor…
Ojalá te hubiera conocido vivo es una obra escrita y dirigida por Sandra Marchena e interpretada por Carmen Mayordomo, Mercedes Lur y David Ordinas/Juan Dávila. Resulta triste que nos pasemos la vida buscando el amor y lo encontremos en la muerte…Menuda ironía. En esta pieza disparatada que recuerda a A puerta cerrada pero en clave de juego cuántico y enloquecido, somos los espectadores los que vivimos parte de esa ficción, situados en el umbral entre la vida y la muerte.

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La amistad…
En la azotea es una obra escrita y dirigida por Marta Aledo, e interpretada por Iñaki Ardanaz, Antonio Galeano y Nacho Redondo. Jon, Xavi y Nacho son tres amigos de toda la vida. Les encanta jugar a juegos de mesa, de roll, de lo que sea. “En la azotea” es una obra que habla sobre los amigos, sus dinámicas, sus miedos, su relación, sus traiciones, sus secretos y sus sueños. Un viaje por ese juego que se empieza en la niñez…la amistad y que se trunca si se rompen las reglas de la partida. Aunque, siempre hay posibilidad de subirse a lo más alto de la casa y desde ahí contemplar la ciudad…El cielo de Madrid.
Adolfo Simón

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«No son maneras de tratar a una dama» en el Teatro Alfil

¿Se puede hacer un buen musical con pocos actores, pocos medios y tres músicos? Pues parece ser que sí. «No son maneras…» es un psicothriller musical que nos proporciona un buen rato de risas y sorpresas. Sorpresa escénica con decorados hechos con máquinas de transparencias, sí, de esas que nos ponían en el instituto para explicarnos tremendos esquemas incomprensibles… gracias a Anna Tusell que aquí se les saca buen partido recreando escenas de salones imposibles que acentúan este texto policíaco y divertido.

Los actores  interpretan personajes típicos de películas del cine negro y llegando a perfilar personajes de cómic en un Manhattan lleno de persecuciones, asesinatos, encuentros inesperados y casualidades…Jorge Gonzalo (Morris), David Ordinas (Kit),Laura Castrillón (Sarah) e Inma Cuevas (Flora, Alexandra, Sullivan, Carmela, Sadie) dan vida a todos estos estereotipos con una gran versatilidad y dinamismo.

Una propuesta interesante para la tarde de los domingos en el Alfil.maxresdefault

Luis Mª García


Venidos a menos en el Teatro Alfil

Por fin algo realmente fresco, irreverente, provocador y provocativo, está sucediendo en el Teatro Alfil, Venidos a menos me ha alegrado el verano y dado un rato de grandes risas. Pablo Puyol y David Ordinas, a este último no le conocía, a Pablo poco, se que se hizo famoso por una serie de televisión que no vi jamás y creía que era un tipo estirado y antipático, no me importa reconocer ahora que me parece un tipo estupendo en el escenario, los dos, hacen un dúo magnífico, se compenetran y su complicidad es deliciosa, sus voces se acoplan perfectamente cantando unas canciones originales muy rítmicas, armónicas y pegadizas, creando un musical de pequeño formato. No hay escenografía y ellos están en constante juego y contacto con el público. A la guitarra está David y al cajón, maracas y demás efectos, Pablo. La lían bien y lo que pudiera ser algo soez, pasa a ser divertimento puro donde se desgranan conversaciones de amigos y se reflexiona sobre los altibajos de la carrera de “artista”, una profesión a la que o se ama con todas las fuerzas o no se puede resistir en ella; espero que resistáis porque sois una gozada de ver, riéndoos de vosotros mismos y que bueno poder hablar de cosas tremendamente duras con distancia y humor. No se lo pierdan, merece la pena, por fin algo que provoca, algo que te hace pensar y sobre todo disfrutar.
Ángel Savín

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