Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

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La razón blindada de Malayerba en Nave 73

Hoy he tenido doble inauguración, por un lado era la primera vez que acudía a Nave 73 y justo hoy, coincidía con la inauguración de IV Americana, un pequeño e interesante ciclo sobre Creadores de Teatro Iberoamericano que se llevará a cabo hasta el 29 de octubre en este nuevo espacio teatral. Los textos de Arístides Vargas siempre tienen varios niveles de percepción, por un lado nos encontramos a personajes que parece que están instalados en un espacio real, en este caso es una cárcel pero más allá de lo anecdótico, fluyen entre líneas múltiples lecturas sobre el hombre y su necesidad de ser libre, aunque solo sea a nivel imaginario. Aquí, en La razón blindada, estupendamente realizada por el grupo Malayerba, dos hombres juegan a Quijote y Sancho en un laberinto de imágenes y temores que les lleva a una cárcel mayor que la del cuerpo, la de la mente.
Adolfo Simón

Colombia


Ana Garay, escenógrafa y diseñadora de vestuario

Ana Garay ha realizado más de noventa trabajos diseñando escenografías o vestuario…Nos responde a unas preguntas en un momento de intensa actividad creativa…

¿Que proyectos has estado realizando en Quito?
Viaje por primera vez en febrero del pasado año invitada por el director asturiano Jesús Cracio para realizar la escenografía de la obra La casa de Bernarda Alba de Federico Garcia Lorca.  La Compañía compuesta en su mayoría por antiguas integrantes del grupo de teatro Malayerba consiguió estrenar en el Teatro Nacionál Sucre de Quito.Allí conocí a Chia Patiño, su directora,  quien me ha invitado a colaborar en proyectos posteriores producidos por el Sucre como Il Dipttico de Puccini…Sour Angelica y Gianni Schicchi  y este último viaje para una nueva producción de West side story.

¿Como esta teatralmente aquel país?

Quito, se muestra como el centro neurálgico de producción del país. Ecuador ha estado de espaldas a la producción de teatro clásico durante mucho tiempo. Un siglo después el teatro ecuatoriano parece vivir un complejo proceso de transformación coherente al proceso de desarrollo que sufrió la sociedad durante el pasado siglo XX. De todas las voces y corrientes que se muestran cabe destacar la herencia del grupo Malayerba que se configuro a principios de los 80. Con este grupo, la espectacularidad y la militancia ideológica de las agrupaciones anteriores, ha sido sustituida por la necesidad de experimentar con nuevos lenguajes. El teatro de grupo experimental es la forma que mejor sintetiza la experiencia del teatro ecuatoriano. El actor ha incorporado a la palabra nuevos lenguajes que provienen de la danza, la pantomima y el circo.

¿Viste alguna propuesta interesante?

Tengo que decir que en está  ocasión únicamente me he podido organizar escapadas a conciertos y espectáculos de danza programados por la propia Fundación Sucre. En su mayoría productos de importación latina: Bolivia, Colombia, Brasil, Chile…Ahí es donde radica la riqueza cultural de estos países. Lo permeable de su cultura les ha permitido en los últimos tiempos rutas de distribución abiertas.

¿Has conocido el trabajo de otros escenógrafos allí?

Tengo que decir que escenógrafos tal y como estamos denominados en España, no. Con quien si he podido contactar es con artistas plásticos que cultivan otras disciplinas y que  se han mostrado con una curiosidad máxima en conocer el oficio. Hablo de Grafiteros, hay una asociación importantísima…escultores, pintores clásicos…y un largo etcétera de personas que cultivan la artesanía de los oficios vinculados a las artes.

¿Como se veía la realidad teatral española desde allí?

A penas hay conocimiento directo de la producción española. Coincidí en el Sucre con la programación de Pagagnini, espectáculo de Yllana y Desaparecido de Poe, pero creo que fue pura coincidencia.Todos somos conscientes del movimiento migratorio ecuatoriano de los últimos años a España y de que hay una vuelta de nuevo al país de origen debido a la crisis sin precedentes que estamos viviendo aquí. Esa es la información que ellos tienen… “No lo estáis pasando nada bien en España, no?…claro nosotros llevamos así desde hace lustros…” Ese es el comentario del pueblo en general. Hay que decir que una pequeña minoria  tiene una cultura amplia de nuestro teatro que ya la quisiera yo para mi, tienen conocimiento de autores españoles que va desde los clásicos del siglo de oro hasta David Desola o Sergi Belbel, por ejemplo.

¿Que balance haces de tu trabajo en el último año?

Para mí el cambio de perspectiva laboral comenzó a finales del dos mil ocho. Desde entonces hasta ahora me he visto obligada a rediseñar mi sistema de trabajo intentando mantener los valores fundamentales de la creación y adaptarme a la economía de guerra, en fin…MENOS ES MÁS.

¿Que proyectos tienes para la próxima temporada?

La temporada se presenta llena de ilusiones depositadas en pequeños pero grandes proyectos. Vuelvo en un mes a Ecuador para estrenar una Lisistrata co-producida por las mujeres de la Bernarda y dirigida por un tipo increíble, Diego Aramburo, director boliviano muy, muy interesante. Con Daniel Veronese tomaré contacto para su adaptación de La gaviota de Chejov a Los hijos se han dormido en octubre, en el Matadero. En noviembre voy para México DF para realizar el diseño de escenografía del concierto de Reyli Barba: Bien acompañado. Concierto único lleno de cantantes latinos de primer orden. Tengo que decir que estoy muy nerviosa por tratarse de un género diferente  a los que me he enfrentado hasta ahora. Al volver a España colaboraré con Suripanta, grupo extremeño muy querido, en su próximo proyecto De vacaciones de Miguel Murillo. Para principios del próximo año, un texto de Desola con dirección de Roberto Cerda  producido por Mutis Escena. Y con el equipo del musical  Pegados, Ferran Gonzalez y Victor Conde haremos una comedia…Fisterra.

¿Crees que va a cambiar el sistema de producción tras los recortes que se han hecho en cultura en nuestro país?

Obviamente ya ha cambiado. Tengo que decir que estoy hasta el mismísimo de ver a todo el mundo alojado en la pena. Necesitamos continuar y a mí me resulta muy difícil levantarme cada mañana  mirando la cara de los que nos gobiernan. Si hay que ir a las barricadas, vayamos… YA !!!! pero dejemos de quejarnos y no desaprovechemos las oportunidades que nos da nuestro oficio de hacer teatro activo y no pasemos de puntillas por los textos y las propuestas.

¿Alguna sugerencia para seguir creando en estos tiempos de crisis?

Dejar de mirarnos el ombligo y viajar para contrastar.