Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

Teatro para un nuevo milenio

Hubo un tiempo, en la Edad Media, que tanto se parece a esta época, en la que el teatro fue expulsado de sus lugares de representación porque el poder ocupó el púlpito, no para dar libertad a la mente de los espectadores si no para aprisionar sus conciencias con el terror del pecado y el mal. Pero, en ese tiempo, los cómicos, siempre hábiles y estrategas buscaron otro espacio de representación y pisaron las calles y plazas, buscando la complicidad y el diálogo con el pueblo. Hoy vivimos una época en la que el teatro ha pasado a ocupar el lugar de la representación mediática, cercana a los parques temáticos. Pocos espacios públicos siguen respetando las reglas de lo que siempre fue el teatro, un espacio vivo en el que hablar de tú a tú entre la ficción y la realidad. Recortes económicos y privación de expresión nos asaltan día a día en los medios de comunicación…¿Son las leyes de esta época incierta?…¿No haremos nada por salir de ese callejón sin salida donde nos están acorralando?. El teatro no morirá nunca porque se reinventa en cada época, porque es necesario, porque tiene que ver con los ancestros del ser humano, con su origen tribal. Y si nos expulsan del paraíso, nos iremos al infierno. Y si no nos dejan los templos teatrales, nos iremos a las cuevas o a las pensiones…o a cualquier rincón donde pueda seguir existiendo lo que solo nos da la catarsis real, la escena viva, el latido de los actores frente a nuestra mirada. Para estos tiempos es necesario la complicidad y la lucha codo a codo, algo que se han encargado durante mucho tiempo de hacer desaparecer de nuestra manera de relacionarnos en la sociedad de hoy: Es preferible un pueblo tonto que educado, un pueblo bruto que sensible; se le maneja mejor si no piensa ni siente. Hace un par de años, dos locos se embarcaron en una aventura teatral distinta: La casa de la portera, huyendo de las modas y los efectismos y tal vez, por esa manera de plantearse un teatro desde la necesidad y la coherencia, su empeño funcionó. Durante estos dos años hemos disfrutado en muchas ocasiones de lo que allí se presentó y estaba claro que, tarde o temprano, la aventura crecería. Ayer presentaron su nuevo sueño: La pensión de las pulgas y los que tuvimos ocasión de disfrutar de este evento pudimos ver cómo han trabajado duro por seguir fieles a una idea. Y funcionará muy bien de nuevo, porque hay muchos elementos en juego… una versión libre e inteligente de Macbeth de Shakespeare realizada por José Martret y que ha dirigido con buen pulso en un espacio cuidado hasta el máximo detalle por Alberto Puraenvidia que aquí, llega a cotas muy altas como dirección de arte, llenando de detalles los espacios por los que el espectador transita por un laberinto donde la belleza y contundencia están al servicio de la obra. Y qué decir de los actores, esos seres valientes que muestran sus contradicciones humanas a un palmo del público…Pues que se confirma esa máxima de que el teatro existe cuando un actor se pone frente al público, lo demás sobra. Cuando vivimos un momento en el que las opciones culturales son los parques temáticos, los sex-shops o los pasajes del terror donde solo empujan nuestra sensibilidad al precipicio de la ignorancia, hay que dar las gracias y apoyar iniciativas como La pensión de las pulgas y este MBIG al que auguro larga temporada en escena. Aviso a los cómicos: Si nos excluyen del espacio cultural al que tenemos derecho, escapemos a las montañas o las pensiones y hagamos teatro de guerrilla.
Adolfo Simón

magib

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s