Concha Velasco es Reina Juana en La Abadía
Concha Velasco hace mucho más que teatro en esta función, hace un gesto de amor a ese amante incondicional e infiel que ha sido el teatro para ella…Concha Velasco sale y está en escena como un animal encerrado en una jaula…No deja un instante al vacío ni al desaliento…En realidad, uno se olvida del texto y la historia, del lugar y las atmósferas que la rodean, se queda prendado de ella, de esa fragilidad que emana rondando por cada centímetro del escenario, su casa, su guarida, su puerto definitivo. Uno, al irse, tras ver aplaudir de pie a todo el teatro y ella, agradecida dando la mano a todos los de la primera fila…piensa…»Tal vez, esta mujer, cuando nos hayamos ido, se quedará a dormir en el teatro y amanecerá sobre ese camastro, para preparar la nueva función». No me cansaré de decirlo, esta artista es un lujo para nuestro teatro y nuestra vida…y el público lo sabe.
Adolfo Simón
«Debate» en los Teatros del Canal
Desmantelar los entresijos de un sistema siempre lleva consigo la aparición de los despojos del hombre como cabeza de turco. No es nuevo para nuestros oídos hablar de corrupción, estafas y robos, en cierto sentido da miedo aceptar que tal situación es casi inevitable en la actualidad. ¿Se trata de sobrevivir o revivir en bucle está penosa situación? En este caso la propuesta nos adentra al desmantelamiento de una situación controlada y manipulada por los intereses del poder. ¿Dónde se están los límites? ¿hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir lo que queremos? ¿el fin justifica los medios?. En este caso, estamos ante un debate donde los hechos y la conciencia, luchan por establecer el posicionamiento del espectador. Dejándonos adentrar en un sistema retro-alimentado de valores podredumbres, que apunta directamente a los iconos políticos de nuestro país.
https://entradas.teatroscanal.com/janto/?Nivel=Evento&idRecinto=TDC&idEvento=DEBATETC2016
África Arimú

Mitos de ayer y hoy
Cuando se crearon los mitos, para aleccionar a los pobres mortales, los autores no dejaron, en la tragedia, espacio a la esperanza, el final de cada obra se engarza en un nuevo episodio de horror y destrucción. Hay dos obras en la cartelera madrileña que nos muestran los mitos de antaño mirados desde hoy como hace Lourdes Ortiz de la mano de Santiago Sánchez en el CDN con la pieza Aquiles y Pentesilea. Creo que no he visto nunca a estos personajes intentando encontrarse en medio de ese tiempo donde todos los seres que les rodeaban, creaban obstáculos para que pudieran dialogar en medio de la batalla. Y en otro teatro, en las Naves del Español, se puede asistir a un ejercicio ético y esperanzador sobre estos tiempos turbios que vivimos; creando mitos de hoy. La obra Tierra de fuego de Mario Diament toma el relevo a los mitos trágicos para darles un ápice de aliento, para poner luz en medio del horror y para dar ocasión al diálogo. El montaje está a la altura del texto y los actores se implican en la propuesta como si la vida les fuese en ello. Una pieza cargada de emotividad y rebeldía.
Adolfo Simón
La lista en Cuarta Pared
Cuando en la infancia nos quedamos atrapados en el armario, entre trajes de adultos y no somos capaces de disfrazarnos con ellos, no conseguiremos proyectarnos hacia el futuro, nos quedaremos ahí, acurrucados entre peluches y globos de colores. No hay nada peor que la prisión que se instala en nuestra cabeza cuando algo anecdótico nos dispara y sumerge en nuestros miedos más profundos. Entonces, solo nos quedara dormirnos sobre la nieve para desear que todo haya sido una pesadilla y sonreír al despertar. La lista es una metáfora terrible de nuestra existencia hueca, de nuestras huidas hacia el futuro, lejos del asfalto, para terminar enterrados en tierra yerma. Franxta Arraiza transita por la escena intentando mantenerse firme ante el horror de lo que está en su mente, de esas voces que ha de trasladar a una lista para poder salir de la telaraña de la infancia truncada.
Adolfo Simón
Lorca en el laberinto de escaleras infinitas…
Así que pasen cinco años está plagada de imágenes premonitorias, fantasmagorías que vaticinan el fatal destino del poeta. Pocas veces, un autor ha escrito sus pre-memorias para la escena. Atalaya, bajo la dirección de Ricardo Iniesta y con un elenco compacto y sensible, genera un caleidoscopio febril que transita por escaleras laberínticas sin fin, todo el tiempo, en el patio de butacas, estamos sumergidos en una pesadilla donde la realidad se da de bruces con la ensoñación. Hay algo sorprendente en esta propuesta y es el humor que asalta momentos dramáticos, dando ligereza a la visita constante de la muerte.
Adolfo Simón
La escena viaja en el tiempo
A veces, parece que la cartelera se pone de acuerdo para mostrar viajes en el tiempo. En La Pensión de las pulgas se ha estado representando «Satisfaction» de Blanca Bardagil en la que se nos sitúa en la hipótesis del viaje al pasado del personaje protagonista. Esta disparatada situación, provoca múltiples juegos de reflejos de seres que existen al tiempo perteneciendo a épocas diferentes… ¿Qué pasaría si te encuentras contigo mismo en otro momento de tu vida?, curioso…¿No?…Y todo a ritmo vertiginoso. Y en el OFF Latina, Germán Torres construye un ritual sencillo y poético de la mano de la primera mujer de la historia, para que, saltando en el tiempo, podamos conocer a las herederas de aquella primera fémina y que tanto han marcado a las posteriores en la ¿evolución? y respeto hacia el mal llamado sexo débil. Una pieza con momentos de fragilidad y emoción contenida.
Adolfo Simón
«Pánico» en el Teatro Lara
Ojalá pudiéramos presionar tres teclas CTRL+ALT+SUPR y reiniciar nuestro disco duro para formatear todo eso que nos pesa, nos entorpece y transtorna de nuestra mente… para ir más rápidos, seguros y potentes por la vida… pero no es así, tenemos que someternos a procesos mucho más complejos que un simple reinicio. Nuestras herramientas del sistema neuronal no son tan sencillas como un micro-chip y necesitamos de psicólogos, gurús, chamanes, predicadores, consejeros, coach y demás técnicos del cerebro para superar abandonos, crisis, traumas, incomprensiones y desdenes… pero lo más importante es que necesitamos de los demás, de su comprensión y opinión para sentirnos ready.
Mika Myllyahho ha sabido reflejar una mínima parte de estos «apuros del sistema» en un texto con un buen fondo, versionado por Fernando J. López y dirigido por Quino Falero de una manera dinámica y actual. Una buena interpretación por parte de los tres actores que componen el elenco de Pánico hace que esta obra nos sirva de posible antivirus de nuestro sistema.
Luis Mª García
Afterwork en el Teatro Alfil
Fredo, Rober y Dani, empleados de una multinacional, se reúnen cada tarde en AFTERWORK, el bar de moda al que acuden oficinistas de la zona financiera con sus trajes elegantes y sus afiladas lenguas. A medida que transcurre la conversación, sin embargo, comienzan a surgir dudas porque todos parecen tener algo que ocultar. Se dan cuenta de que quizás no se conocen tanto como pensaban y de que, en realidad, nada ni nadie es lo que parece, ni siquiera ellos mismos. La cartelera está llena de hombres en crisis, en su vida, en sus relaciones personales o sexuales…en el trabajo, está claro que el hombre está en un momento en el que o se reinventa o tal vez, desaparecerá…
Adolfo Simón
El día que Chejov bailó con Elvis en el Teatro Lara
Obra de sketches con música y una trama que lo enlaza todo, en la que drama, comedia, inocencia y crueldad se dan la mano, la propuesta quiere hacernos bailar y pensar, sufrir y divertirnos a partes iguales. Un curioso concepto del musical donde las canciones y las escenas se dan la mano para que el teatro musical tenga un peso más específico del que habitualmente tiene.
Adolfo Simón

Celestina en el Burdel a escena
Aunque esta Celestina, puta vieja que se puede ver en el Burdel a escena es una versión libre de Doriam Sojo adaptada a este peculiar espacio escénico, tiene la esencia de la obra original y el autor que la escribió, nunca debió soñar que su personaje sería mostrado en un burdel de verdad. Que el público esté disfrutando de la pieza como clientes del burdel sitúa al espectador en ese espacio de complicidad con la ficción, como si pudiese estar reescribiendo la historia a su antojo, eligiendo para su deleite…a Calixto, Melibea o la propia Celestina. Viajar por las habitaciones de ese lugar para escuchar a través de las paredes el amor imposible de los jóvenes nos sitúa en la impotencia del impulso frenado que desencadenará la tragedia. En estos momentos, hay dos Celestinas en la ciudad de Madrid, una transita por laberintos de metal y la otra por las entrañas de un burdel.
Adolfo Simón

Trabajos de amor perdidos en los Teatros del Canal
Actualmente podemos ver en los teatros del canal la obra “Trabajos de amor perdidos” de William Shakespeare, una propuesta enmarcada en una comedia burlesca que invade la vida de estos personajes. Con una puesta en escena interesante, vemos como la escenografía retoma pinceladas de los nuevos diseños de este siglo XXI, sin dejar pues, de trasladarnos a aquellas incesantes ocurrencias que enmarca este texto. La energía que se desprende se ve transformada en un canal comunicativo que abren al espectador una respuesta a modo de carcajada. Así pues, podemos añadir que perdernos por los amoríos de estos seres es una buena forma de acercarnos a aquellos clásicos que poco tienen que ver con antiguos, pues la realidad es que aquellos valores viajan hasta nosotros de manera directa, solo que en este caso, la comedia nos sirve de barco para navegar y acabar perdiendo el norte.
https://entradas.teatroscanal.com/janto/?Nivel=Evento&idRecinto=TDC&idEvento=TRABAJOSTC2016
África Animú

«Books», el infinito viaje de la vida.
Puede que sea una absurda perversión de alguna teoría sobre el alma pero a menudo he sentido que en el triángulo entre los pezones y el ombligo habita una parte de mí que responde solo a ciertos estímulos. Es un organismo frágil, curioso y epidérmico que asoma la cabeza cuando siente que el silencio lo protege y la luz lo guía. Creo que el mayor logro de Books es precisamente interpelarle directamente a él (o a ella) y permitir que, como en la calma de un sueño apacible, se deje llevar.
¿El viaje verdadero ha de ser en solitario? Tal vez no, pero a lo largo del recorrido uno se siente calurosamente solo, paradójicamente abandonado a su suerte con mucho amor. El mundo desplegado ante nosotros no es agresivo pero sí impactante, contundente. Me acordé mucho del monstruo Casiopeo, protagonista de una de mis historias infantiles favoritas. El monstruo descomunal, inabarcable, causaba terribles males a los humanos cada vez que decidía moverse. Su corazón bondadoso le hacía sufrir ante el sentimiento ajeno pero no podía tolerar la quietud absoluta. Finalmente con la ayuda de los hombres logró horadar un inmenso túnel por el que se dejó caer hacia el centro de la tierra, donde pudo campar a sus anchas por el resto de la eternidad.
Sin duda books recuerda a ese juego de escalas, los libros parecen pequeños pero cuando cobran vida se vuelven inmensos; paisajes infinitos de recuerdos flotando al viento. Si uno se permite ser una partícula de polvo y dejar de aferrarse al suelo el viaje no tendrá fin.
Creo que en la intimidad de books reside una clave maravillosa de lo que nos ocurre cuando vamos al teatro. Para que estalle la comunicación y los cuerpos respiren un aquí y ahora común es necesaria la desnudez, tanto del que actúa como del que observa. La delicadeza lo hace a uno vulnerable. Si conseguimos que nuestra piel salga un poco más blanda, más libre de armaduras, estaremos mejor preparados para el infinito viaje de la vida.
Javier Tirado

Dios también ha estado en las salas de Microteatro por dinero
Dice el refrán que en abril…aguas mil!. Pero a partir de ahora, igual habrá que asociar el mes de abril a Dios…en todas sus acepciones posibles. ¡Ya es sabido que Microteatro por dinero tiene un tema que vertebra la programación de cada mes, en esta ocasión era Por Dios! y.…como Dios está en todas partes, también estaba allí, en cada rincón de este peculiar lugar. Desde la exposición Libros 3D de Simón Ribes en el hall que nos mostraba, en formato de Libros de artista, múltiples piezas creadas a partir de los grandes dioses de la literatura, convertidos aquí en lienzo libros escultóricos donde la natural y el artificio se daban la mano. Este creador también era el artífice del libro escena que propiciaba el viaje a la mente de otro Dios: Tolstoi…a través del micro… Karenina Spress en los martes de Microfusión donde también se pudo disfrutar de Quiero ser como George Clooney dirigida por Carolina Román. El fin de semana ya se sabe que es una ensalada frutal con todas las propuestas de mañana, tarde y noche…Podríamos destacar Kiki Kagaseya, aperitivo de la película de Paco León, Los hijoimputa dos con Marta Valverde y Tonino Guitán en plena decadencia de estafas monetarias o Se montó la de Dios con una Silvia de Pé y Antonio Ponce en estado de locura divina.
Mayo es el mes de las flores, a ver qué nos depara el Micro.
Adolfo Simón
Celestina de Fernando de Rojas en la Compañía Nacional de Teatro Clásico
Aunque en esta ocasión, tal vez habría que decir…Celestina de José Luis Gómez ya que hay un autoría dramatúrgica y escénica que contiene la visión profunda del director sobre este personaje y su época. No es la mera caracterización de uno de los personajes más enigmáticos de la literatura española. En esta propuesta no solo se aborda el recorrido por unos acontecimientos personales de los personajes sobre los que gravita Celestina, se perfila y traza un tiempo que salta, desde esos laberintos metálicos hasta el presente, para hacernos ver que la miseria es algo que atraviesa todas las épocas y que se convierte en moneda de cambio para que los miserables nos muestren la máscara real de la sociedad. Un mundo de horror se abre desde las entrañas del escenario, para hacernos conscientes de que la luz no siempre esclarece las tinieblas.
Adolfo Simón
Los amores diversos de Fernando J. López en el Teatro Lara
Esta pieza de teatro es un canto de amor a la poesía, a la literatura y a los libros…En ella, el personaje que interpreta la actriz Rocío Vidal viaja a la memoria de su padre para descubrir todo lo que las páginas de su vida escondían entre líneas. Un ejercicio íntimo donde el lenguaje ayuda a comunicar y a desvelar los secretos guardados y que solo, cuando se escribe la última línea, se pueden compartir. Los lunes en el Teatro Lara, bajo la dirección de Quino Falero se puede asistir a un encuentro con la realidad a través del imaginario atrapado en palabras.
Además, aprovecho para recomendar la lectura de las obras de este joven autor que apuesta por una literatura dramática en la que la realidad, sin artificios, se mire en la ficción del teatro.
Adolfo Simón

Quijote, femenino plural en versión de Ainhoa Amestoy dirigida por Pedro Víllora en el Teatro Español
Los niños juegan y son felices proyectándose en los elementos con los que inventan sus historias. No hay momento más delicioso que aquel en el que nos escondemos detrás de un muñeco para usurpar su identidad y redescubrirnos más de este modo. En este año de fastos alrededor de Cervantes, pocos o ningún homenaje va a tener el mundo femenino del insigne autor que lo tenía y mucho. Por suerte, Ainhoa Amestoy ha decidido hacerles un homenaje a las mujeres del Quijote y así darles el lugar que les corresponde también a las anónimas de hoy, reivindicando esa sombra que suele caer sobre la singularidad femenina. La pieza tiene la duración precisa para recorrer a saltos El Quijote quedándose unos minutos al lado de cada mujer que en el sale y este delicioso ritual se realiza con el eterno juego escénico, el de los muñecos de guiñol solo que aquí, se funden con la interpretación de las dos actrices, medida esta con delicadeza por Pedro Víllora. Estoy seguro que esta propuesta tendrá larga vida más allá de los fastos cervantinos.
Y aproveché mi visita al Teatro Español para conseguir las publicaciones que se han realizado de alguna de las producciones realizadas en los últimos meses en una edición muy manejable para su lectura en cualquier lugar.
Adolfo Simón

Las princesas del Pacífico en La guindalera teatro
Agustina y Lidia (tía y sobrina) son dos personajes que viven recluidos en el salón de su casa, dos seres a diez minutos de la realidad, con una única ventana al mundo: la televisión. Ahí tienen su bastión para no resultar dañadas mientras se convierten en cronistas de las desgracias ajenas. Dos mujeres que se enfrentan como pueden a las miserias y avatares diarios, aplazando los pagos de la manera más naif, haciéndose invisibles dentro de su propia casa. El peligro de este tipo de personajes es que se escapen de sus casas y se sumerjan en la realidad porque el choque es frontal y las consecuencias, similares al descarrilamiento de un tren. Cuando se asiste a piezas de teatro como esta, hecha con humildad, amor al teatro y a la comunicación, se sale del local de exhibición con la sensación de haber conectado con el arte y la vida. Y para esto, no es necesario grandes alharacas ni superproducciones, es preciso tener arte y sensibilidad…Y jugársela a través del juego del teatro…Provocando, desafiando en la forma de contar y expresar… Buscando la complicidad con el público y haciéndole reír y llorar al tiempo. ¿Con qué medios? Con un par de actrices en estado de gracia… ¿Alguien da más? Hoy último día en La Guindalera…pero donde vean que se representa, acudan, no les defraudará.
Adolfo Simón
España que perdimos no nos pierdas en Dt espacio escénico
Una congoja que sienta mal al cuerpo, que hace que la comida no apetezca, la sonrisa no apetezca, el tacto no apetezca y el amor quede enterrado bajo la melancolía. Algo radical y sencillo, caricaturesco, irónico, como una lanza clavada en los corazones de los que sentimos que desde las esquinas de españa nos mira el pasado, como esperando.
Pasado de piel fina bajo la que se perciben venas rojas. Torrentes de sangre española, olas de sol, de patios umbríos, de naranjas, de garbanzos, de coplas y de gemidos.
Para mí la cultura española siempre ha tenido un halo de exotismo. Heredé del exilio una imagen de la España palpitante de recuerdos que tantos y tantos se vieron obligados a dejar atrás. Un exilio es todos los exilios. Los exilios cotidianos, los exilios geográficos, la ruptura con el nosotros que nos hacía ser. La grieta, el abismo.
Aquellos para los que los Pirineos fueron un muro infranqueable y el atlántico un foso de tiburones tuvieron que vivir del recuerdo en una tierra cálida que les acogió con los brazos abiertos. Creo que no hay mejor momento para rescatar una pieza que casi cumple la mayoría de edad. Debemos repasar las heridas que dejan el odio y la sinrazón porque habitan en todos nosotros. Sobretodo ahora que otros exiliados llaman a nuestra puerta con el deseo de que abramos los brazos y les permitamos llorar en paz su memoria y su esperanza. Exhumemos nuestros huesos para que dejen de crecer. Y amémonos.
Si tienen la oportunidad no se lo pierdan.
Javier Tirado
Hamlet de Alfonso Zurro en el Centro de Arte Fernán Gómez
¿Queda algo más que contar con Hamlet?…Como toda obra maestra textual es inagotable!…Así que siempre se puede mirar desde un ángulo nuevo. El Teatro Clásico de Sevilla, de la mano de Alfonso Zurro trae una lectura curiosa, una óptica desde el reflejo en espejos deformantes, algo que nos conecta con el esperpento; tal vez la mejor forma de observar el pasado para conectarlo con nuestro hoy. Aquí nos encontramos con un Hamlet/Shakespeare que va anotando y reescribiendo su propio destino, su tragedia inevitable para, al final, entregar la libreta de notas a su mejor amigo, para que este, siga transmitiendo el caos moral y emocional del ser humano, abocado a un precipicio sin sentido. El espacio aquí es un personaje más que se funde con los actores en ese desvelar la tierra que pisan, ahora niebla…más tarde sangre. Resulta curioso ver cómo, un proyecto que viene de fuera de los grandes focos del teatro, tiene una solidez como esta propuesta diferente sobre el clásico del bardo.
En la sala pequeña de este centro, hay una función deliciosa para los diminutos de la casa, Oceanos…es el espectáculo de teatro para bebés que no hay que perderse en este puente festivo.
Adolfo Simón
La soledad del paseador de perros en Cuarta Pared
Somos perros atados al deseo…
Estamos atrapados en la baba del desamor…
Perdemos la orientación si no olemos la orina del ser amado en cada esquina…
Vagamos por la piel de la ciudad esperando encontrar una caricia o un esputo.
Estas hojas del diario emocional que María Velasco ha llevado a escena, supuran dolor y desidia al tiempo.
Adolfo Simón
Tierra del Fuego en el Teatro Español
Alicia Borrachero, Tristán Ulloa, Abdelatif Hwidar, Juan Calot, Malena Gutierrez y Hamid Krim son los protagonistas de esta escalofriante pero cierta historia que llega a las Naves del Español de la mano de Claudio Tolcachir. Con honestidad y respeto Tolcachir ha puesto en escena una obra que supera con creces las expectativas que muchos nos poníamos antes de entrar a la sala. Una obra que nos hace toparnos con la realidad desde un punto de vista muy diferente, Un encuentro íntimo y vertiginosos entre la victima Yael, una joven azafata de vuelo israelí y él terrorista que lleva 22 años encarcelado por cometer un atentado dónde Yael saldría herida y su compañera y amiga moriría. Esta entrevista se convertirá en la trama principal que Alicia Borrachero es la encargada de dar vida a Yael, defiende y capitanea con sus propias armas, las palabras con un discurso valiente pero muy cuestionable que en todo momento trata de buscar respuestas. Una historia con idas y venidas en medio de un conflicto velico, un recuerdo que se ha ido diluyendo con el tiempo pero que más allá de nuestras fronteras sigue presente cobrándose vidas. Como el propio director relata “Tierra de Fuego es una oportunidad de entrar en la historia, en la eterna esperanza de lograr el encuentro en medio de tantos años de dolor”.
Tierra de Fuego se maneja con habilidad y sutileza por tierras movedizas entre la verdad escénica, lo formal y la realidad de la historia a la hora de contar un hecho verídico mezclado con la ficción. Un texto que trata el dolor de la contienda desde el mayor de los respetos y que ofrece la oportunidad de conocer las dos caras de un mismo problema. Una escenografía minimalista pero muy dinámica que sintetiza junto a los actores, los diferentes espacios que se habitan sin necesidad de grandes modificaciones. Un excelente ambiente sonoro creado música en directo y una cuidada iluminación completan la puesta en escena que se podrá disfrutar hasta el próximo 5 de junio.
Pablo Cano
La kárcel azul en Lagrada
La historia nos enseña los acontecimientos del pasado con objeto de evitar cometer los mismos errores. Pero el hombre tiene la mala costumbre de ser el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y es por ello que hoy día seguimos arrastrando costumbres arcaicas que impiden el desarrollo de los seres humanos. “La kárcel azul” es una historia de pasados, presente y futuro, donde durante una hora que dura la función somos enganchados a una realidad cruda, a la que al parecer nos estamos acostumbrando de una manera demasiado frívola. Es de inteligente respetar al otro, aunque no por ello se debe caer en la pasividad ante lo que consideramos el destino. Precisamente esta propuesta nos plantea una revolución ideológica, deshaciendo la simbiosis que acarrea la religión islámica con el uso que se hace de ella. La vida siempre se habré camino y de las futuras generaciones depende la historia del mundo, y quizás ya va siendo hora de quitarnos ese burka que nos delimita la realidad que nos rodea, ya sea a la vuelta de la esquina o en algún paraje desértico.
África Anamú
El cuarto jinete en e Teatro Alfil
En un futuro apocalíptico demasiado próximo, dos hombres se baten en duelo por sus principios. Jan opina que nada le ata a un mundo que ya no reconoce; Ludvík, que aún hay mucho por hacer, un futuro por el que apostar. El cuarto jinete es un thriller futurista que enfrenta la humanidad contra sus propios límites hasta el punto de transgredirlos y mostrarnos qué sucede. Nos advierten al principio que es un cuento para niños porque solo ellos lo pueden entender…Ojalá este espectáculo lo viesen esos niños del futuro, esos que han de enfrentarse a un tiempo complicado donde no estará en nuestras manos ni el destino ni la vida-muerte que tan de la mano van siempre pero que, aquí, nos advierten sobre un tiempo incierto lleno de oscuridad y oscurantismo. Carlos Be, de nuevo, pone el dedo en la llaga, en estos temas que no se muestran habitualmente en nuestros escenarios.
Adolfo Simón
La Joven Compañía viaja al origen del teatro
La Joven Compañía está creando un precedente del que surgirán, con el tiempo, muy interesantes efectos resultantes de todo lo que se está sembrando ahora. Resulta curioso que, de manera muy humilde, se ha ido construyendo un proyecto tan serio y necesario como este. No solo porque es una plataforma que permite el acceso a la profesionalidad a todo el sector joven de las artes escénicas si no, también, porque lo está haciendo con un rigor y generosidad envidiable. Cuando llevamos décadas intentando crear espacios oficiales que, con el dinero de todos se construyan puentes y tejidos culturales, sin conseguir, a día de hoy, mucho más que el relevo de gestores creativos que han desembarcado en los espacios para realizar su obra magna, olvidando que su tarea es, sobre todo, construir una realidad que aglutine los profesionales y les proteja en la complicada y frágil tarea de la creación. Pero bueno, ese es otro debate sobre el que habría que pedir responsabilidad algún día y que, los gestores en activo hoy, todavía están a tiempo de mirar con lupa el trabajo que se está desarrollando en La joven compañía. Sus primeros trabajos fueron una búsqueda de lenguaje común, de elenco creador y gestor del que han surgido trabajos muy interesantes. Ahora, han dado un giro o una pausa a ese posible repertorio poético y han viajado a los orígenes del teatro: Proyecto Homero. Y ahí, con la misma pasión de equipo, han sumado a dos autores: Alberto Conejero y Guillem Clua a los que han encomendado la tarea de adaptar a hoy La Odisea y La Ilíada. Las comparaciones son odiosas y en este caso más y valorando la idea de buscar un espacio común para las dos propuestas y un equipo artístico que transita también por las dos piezas. Ambos trabajos son muy valiosos y el patio de butacas lo valora como pude comprobar en una sesión doble para Institutos. No obstante, hay algo en La Ilíada que le da contundencia escénica, tal vez tiene que ver con ese lenguaje corporal paralelo que va construyendo un sub-texto escénico de gran poder. La Odisea nos sumerge en un viaje que sobrevuela más por encima de las olas del mar.…en la otra, nos sumergen en las entrañas de una tormenta marina.
Adolfo Simón


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