Revista digital de Artes escénicas -Año 9º-

Entradas etiquetadas como “Domingo Miras

Núria González nos habla de sus proyectos teatrales

nuriagon¿Cómo surge el proyecto de Taitantos?…¿De qué va la obra?…¿Y tu personaje?…
A mi me llega el texto de Olga Iglesias, lo leo y me río. Es la única manera que conozco de empezar bien con una comedia.
El asunto que aborda, el paso del tiempo y cómo lo enfrentamos cada uno, es universal: a todo el mundo le afecta, sea o no consciente de ello. Y me interesa, claro!
Y por fin está el flechazo con Susana Duarte: una mujer madura que hasta el momento se consideraba un ejemplo a seguir y de repente se siente excluída en el reino que creía haber conquistado. Con Susana todo es un “sube y baja y sube…”un rato te enfadas con ella, otro rato te ríes, otro empatizas con su vulnerabilidad…No te permite instalarte en nada…no deja respirar al espectador, ni a la actriz!.

¿Cómo ha sido el proceso de creación del montaje con el director?…
Ha sido muy interesante buscar con él a una Susana contradictoria, perdida como una amnésica en un mundo conocido, revolviéndose contra lo inevitable: con prepotencia ahora, luego con desesperación. Cómicamente desquiciada. Coté ha construido un recorrido emocional sólido por el que transita el tren Susana siempre a punto de descarrilar.

nuriagon-3

¿Qué balances haces de tus últimos trabajos como actriz en teatro?…
El balance es muy positivo para mi:”Tres” escrita y dirigida por Juan Carlos Rubio fue un gran éxito, y disfruté con Kitti Manver, Aurora Sánchez y Octavi Pujades de muchas funciones en todas partes.
Luego repetimos con “La monja Alférez” en el María Guerrero: una aventura completamente distinta: un texto de Domingo Miras, un personaje histórico… Bueno varios: aparte de la Catalina vital y seductora, interpretaba a la monja Catalina de Aliri y al Papa Urbano VIII. Trece actores… Magia, espadas, malabares, juegos de equilibrio….todo condensado, comprimido, una locura! Precioso espectáculo, muy especial.
Y ahora TAITANTOS una comedia de Olga Iglesias Durán a la que no conocía, dirigida por Cote Soler por primera vez y por primera vez sola en el escenario…Pues otra locura!!! Mayor, creo yo!
Afortunadamente las ganas le pudieron a los miedos y por si quedaba alguna duda, el público nos llena el teatro y se engancha a la peripecia de Susana Duarte desde el minuto uno haciendo las delicias de esta actriz que no puede estar más agradecida por esta respuesta.

nuriagon-2

¿Preparas de forma distinta un personaje para tv, cine o teatro?…¿Cuál es tu método de trabajo?…
Mi trabajo es buscar una persona en una montaña de palabras. Eso va primero siempre, si no la encuentro… Ni cine ni teatro ni tele, sin eso no hago “na”. Mucho más tarde que eso vienen las peculiaridades del medio, las directrices…Podemos hablar de diferencias si queremos(aquí hay que proyectar la voz, aquí llevas un micrófono…) pero lo básico es lo mismo: que haya personaje.
Mi método no existe, al menos de momento. Cada vez me siento impelida a abordar las cosas de forma diferente. Pero todo el mundo tiene que empezar revolviendo entre las palabras, es lo único que tienes al principio.

¿Qué función crees que ha de tener hoy el teatro para la sociedad en la que vivimos?…
Muchas…Emocionar, hoy y siempre. Excitar nuestras mentes, hacernos pensar por nosotros mismos. Hacer que nos juntemos para disfrutar un viaje diferente.
En el caso de Taitantos ayudar a reírse de las pesadillas.

nuriagon-2b

¿Cómo está afectando la subida del I.V.A. y los recortes al teatro?…
Hablando de pesadillas!!
Yo no sabría darte cifras. Pero cada vez es todo más complicado. Hay que hacer grandes esfuerzos, desde dentro y desde fuera, para que algo salga adelante. Nosotros empujando los proyectos, los teatros tratando de facilitar el acceso y el público que no nos abandona a pesar de todo. El otro día me enteré por un compañero de que un espectáculo tan lucrativo como el fútbol no paga su 21 por ciento. Un dato más de que la cosa es una maniobra indecente y dirigida a la cultura.

nuriagon-4

¿Qué obra de teatro has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Vi el “manual de la buena esposa” dirigida por Quino Falero, hicieron un gran trabajo, estuvieron fantásticas las actrices. Ahora estoy pendiente del estreno de “Las heridas del Viento” en el Lara. Deseando ver a Kitti y Daniel.

¿Proyectos?…
Que Taitantos esté mucho tiempo en cartel, y eso sólo se consigue si venís a verme, así que mi primer proyecto es convenceros de qué lo hagáis: hasta el 13 de octubre en el Teatro Lara todos los fines de semana, y a partir del 15 de octubre, todos los martes en el Alcázar Cofidis. Nos mudamos, pero no muy lejos, a la calle de Alcalá. Seguidnos, os vais a reír tengáis la edad que tengáis.

nuriagon-5


La monja Alférez de Domingo Miras en el Teatro María Guerrero

La vigencia del personaje de la Monja Alférez es innegable puesto que nos hace reflexionar sobre cuestiones de sexualidad y género que siguen teniendo hoy en día una función cultural importante. La Catalina de Miras se identifica con los hombres y también con una serie de valores que a partir del siglo XVIII han sido considerados como masculinos (valor, fuerza, violencia, rígidos códigos del honor). Al actuar como hombre, Catalina no se rebela abiertamente contra las estructuras sociales, políticas o religiosas de la época, ni denuncia las injusticias de un sistema social que trata a las mujeres como inferiores. Es más, usa «su monstruosidad» como estrategia para subir en la escala social y para conseguir prebendas, que de otra forma le hubiera resultado difícil alcanzar. Este cúmulo de peripecias escrito por Domingo Miras nos habla de comportamientos del pasado que también son signos de identidad de gente de hoy en día. Por tanto, no era necesario que la puesta en escena transcurriera en una recreación milimétrica de la época en que vivió el personaje. Y sobre todo, no debieran aligerarse momentos dramáticos con chispazos cómicos y sigo preguntándome por qué todo ocurre en una especie de circo y por qué el personaje protagonista pasa de un actor a actriz cada cierto tiempo si nada que lo indique en el texto.
Simón Ribes

la-monja-alferez-02


¿CUÁNTOS POETAS HAN MUERTO EN LOS ANDAMIOS DE LA CARPINTERÍA TEATRAL?

DOS GENERACIONES DE DRAMATURGOS ESPAÑOLES CONVERSAN

Es emocionante escuchar de boca de Ignacio Amestoy que el dramaturgo español tiene algo de Sísifo: consecuciones y logros efímeros salteados de caídas sin arnés; y, asimismo, el titular: “Seguimos con la furgoneta” (para ilustrar nuestra perenne necesidad de auto-producirnos a falta de que otros lo hagan). Amestoy (Ederra, Chocolate para desayunar, Cierra bien la puerta, etc.) Premio Nacional de Literatura Dramática, venía a corroborar que la etiqueta “emergente” no es solo aplicable a los autores menores de treinta años, aún en ese “purgatorio de duración variable, tras el cual se instalan en la gloria de los elegidos o en el infierno del olvido” (Fernando Savater), sino una condición sine qua non.
El lunes 11 de marzo, sobre la escena del teatro María Guerrero, nos sentamos a conversar dos generaciones de dramaturgos españoles nacidos, respectivamente, en derredor de los cuarenta y de los ochenta. Se trataba de una nueva cita de los “Lunes con voz”, punto de encuentro para el gueto teatral madrileño. Aunque el moderador, Ignacio García May (Alesio, El dios tortuga, Los vivos y los muertos, etc.), envalentonado por “el buen momento que vive la dramaturgia”, dictaminó que esta mesa iba a diferenciarse de otras sobre autoría en evitar el llanto y el deporte de la queja, no pudimos menos que sacar el vaso de lágrimas. La situación (recortes, subida del IVA, etc…) no es para menos.
El veterano, Domingo Miras (Una familia normal, Las brujas de Barahona, La Monja Alférez, etc.), asimismo Premio Nacional de Literatura Dramática, comenzó diciendo que los autores de su quinta, la generación realista, ganaban premios, pero no estrenaban sin haber encanecido. Nada ha cambiado, como pronto tuvimos oportunidad de aclarar los noveles (Lola Blasco –Pieza Paisaje, Proyecto Milgram-, Carlos Contreras –Verbatim Drama, La comedia que nunca escribió Mihura-, Verónica Fernández –Presas, Serena Apocalipsis- y yo –Perros en danza, La ceremonia de la confusión-), que concurríamos allí gracias al nuevo programa “Escritos en la escena”. Esta iniciativa, semejante a otras en Europa (el Royal Court) o, sin ir más lejos, el T6 del Teatro Nacional de Cataluña, ni siquiera nos depara la oportunidad de un montaje profesional. El resultado, difícil de categorizar es un semi-montado o muestra. No obstante supone un conato, un primer esfuerzo, por parte de la nueva dirección del Centro Dramático Nacional, de apoyar la creación dramatúrgica contemporánea.
Mal de muchos, consuelo de todos: las distintas generaciones no solo resemblábamos una problemática similar a la hora de ganar cierta visibilidad… También se evidenció que ciertos referentes seguían vivos y el nombre de Federico García Lorca, aquel que anhelaba el momento de “abrir los viejos escotillones del teatro” salió varias veces a colación, al igual que fuentes inspiradoras, sugeridoras de una mayor libertad dramatúrgica, como la Nouvelle Vague. No faltaron las manidas discusiones sobre si, en paralelo al teatro, podemos hablar de una literatura dramática: ¿es la obra un simple pretexto para el hecho escénico? Se trata de una cuestión cáustica, infalible a la hora de agitar una mesa de dramaturgos… Nunca nos pondremos de acuerdo: mi opinión, que el placer de leer Hamlet es distinto al de verlo representado y que ciertas obras, algunas de reciente factura, son mucho más que un cuaderno de dirección, un libro de cabecera: pequeñas biblias dialogadas.
Y mientras los veteranos discutían acerca de los pormenores biobibliográficos de Goethe (con envidia de su erudición), pensé por un momento en el viejo Allen Ginsberg revolviéndose en su tumba (querido, Ginsberg, ya queda menos para la literatura transgénero; pensé en cuántos poetas habían muerto en los andamios de la carpintería teatral; y cuánto tiempo nos lleva (como decía Picasso) llegar a ser jóvenes.
María Velasco

lunes

 


SUGERENCIA: Iluminaciones al público de José Manuel Corredoira Viñuela-Ediciones Antigona

SUGERENCIA: Iluminaciones al público de José Manuel Corredoira Viñuela-Ediciones Antigona

Iluminaciones al público es una trilogía que se compone de tres logos, tres piezas dramáticas independientes con un objetivo común: el de iluminar. Son tres iluminaciones distintas y complementarias, la del candelabro señorial del castillo cabe el Loira, la de la humilde vela del escritor solitario, y la del candil familiar de claroscuros gitanos…
Extracto del prólogo escrito por Domingo Miras