La casa de los huéspedes, capitulo I en La Trastienda
Dentro de un tiempo, cuando se pregunte qué se puede hacer un domingo a la mañana en Madrid, habrá más respuestas a la que hasta ahora era la habitual: Ir al Rastro!. Si, el mercado popular de esta ciudad es el gran acontecimiento del fin de semana, pero, ahora hay otros atractivos, algo que además se puede sumar al recorrido por Cascorro: Ir al teatro. Si, desde hace unos meses, se están llevando a cabo sesiones matutinas en domingo, empezaron en La Pensión de las Pulgas, siguió La casa de la portera y ahora empiezan a programarse estas funciones en La Trastienda; creo que en breve también las habrá en la Sala Mirador. Las personas somos como ciudades, depende de cuál sea el recorrido vital que compartamos con el interlocutor, tendrá una idea de nuestro paisaje personal u otra. Una ciudad puedes recorrerla de arriba a abajo o de derecha a izquierda…Puedes empezar una ruta al amanecer y otra al atardecer, seguramente, cuando hables de este lugar con alguien que lo conozca, creerá que le hablas de otro, es sencillamente que cada uno ha mirado sus calles desde ángulos distintos. Eso ocurre en el I Capítulo de La casa de los huéspedes, escrita por Luis López de Arriba que se representa en La Trastienda, muy cerca del Rastro. El público entra con una tarjeta roja o verde, dependiendo del grupo al que correspondas, tendrás un recorrido por la sala u otro…y por tanto, conocerás las historias de los personajes desde un ángulo u otro. Así, participamos de un rompecabezas con varios posibles finales. Además, con esta propuesta, tenemos acceso a todos los espacios de La Trastienda, verdaderos recovecos sugerentes. Si quieren sentir que eres parte de ese grupo de viajeros que irán descubriendo a los personajes y sus historias…tal vez muy parecidas a las nuestras, acudid a La Trastienda.
Adolfo Simón
Tape de Sthephen Belber en La pensión de las pulgas
La venganza es un plato que se sirve frio pero a veces, si se recalienta demasiado puede ser indigesto y terminar haciendo más daño a quién lo sirve que al comensal al que va dirigido. La Canoa teatro ha presentado este texto dirigido por Bruno Ciordia e interpretado por Fran Calvo, Jano Sanvicente y Yolanda Vega en los salones de La pensión de las pulgas. En un primer espacio nos sitúan en el pasado, en el origen de un momento de locura de juventud que traerá sus consecuencias. Después, nos trasladan a lo que es la habitación de un hotel donde transcurrirá el resto de la acción. La pieza es teatro-teatro, un solo espacio, un tiempo real y el encierro de los personajes ante los ojos de los espectadores que iremos descubriendo poco a poco las estrategias del que se considera el cazador de esta aventura y que al final, se convertirá en un cazador cazado. Pero, hasta que llega ese momento, vivimos paso a paso el descubrimiento de lo que ocurrió o tal vez desean los personajes que ocurriese. Es curioso comprobar cómo el tiempo coloca las cosas en otro nivel de percepción y nada fue realmente como se recuerda, por mucho que uno desee reafirmarse en sus argumentos. En estas propuestas cerradas y a un palmo de la respiración del público es donde se miden los actores para demostrar que son capaces de mantener firme el viaje ficcional de una historia, capitaneados por un director con las ideas claras.
Adolfo Simón
Un hombre con gafas de pasta de Jordi Casanovas en La pensión de las pulgas
¿Te has levantado alguna vez por la mañana y no te podías poner en pie sin haber bebido ni una gota de alcohol la noche anterior?…
¿Has sentido que en la cola del cine, tras un señor con gafas de pasta, te ha dado un mareo?…
¿Cuántas veces llegas alegre a una cena con amigos y sales con una depresión profunda por aguantar al que te ha tocado al lado?…
Si, los chupa sangre ya no se llevan, están de moda los vampiros de energía…Son peores!!!. Esos que se las dan de inteligentes, amables y comunicativos y que, en realidad, son unos manipuladores de personalidades, energía y emociones. Jordi Casanovas ha escrito y dirigido una pieza extraña e interesante, está a medio camino entre esas películas francesas donde quedan los amigos para cenar en el campo para ponerse al día sobre sus últimas experiencias personales y esas películas fantásticas de los setenta en las que el vampiro de turno vivía en el ático y te chupaba la sangre en el ascensor. Pero no crean que es una obra de bla, bla, bla…o de mordiscos en el cuello, aunque de todo esto hay. No, en el fondo hay una crítica muy sibilina sobre estos tiempos en los que resulta tan fácil quedarse en la fragilidad de lo que nos dicen que somos y por tanto, perder el norte de lo que realmente deseamos. Y está dirigida con muy buen ritmo y algún que otro toque de humor que ayuda a transitar por ese precipicio teatral. Y además, hay cuatro actores experimentados como son José Luis Alcobendas, Markos Marín, Inge Martín y Olga Rodríguez que dan vida y juego a este cuento perverso de rabiosa actualidad.
Adolfo Simón
Dorian de Carlos Be en La Pensión de las pulgas
Los niños juegan al dolor en las habitaciones azules…
Los niños se visten a escondidas con las ropas de sus hermanas…
Los niños descubren que el placer seduce y duele…
Los niños pintan cuadros con carmín y esperma…
Los niños se esconden tras máscaras y se anudan los tobillos…
Los niños rompen el tiempo en los relojes…
Los niños saben que la piel es efímera…y las caricias más.
Carlos Be ha escrito un hermoso texto que trasciende la historia de Oscar Wilde para hacer de este cuento de monstruos y efebos un viaje atemporal, que ocurrió o no en Turquía en el siglo IV y que podría haber existido en Nueva York o Paris en el siglo pasado. Nunca ha muerto Dorian porque él se esconde entre los pliegues de la piel cuando esta envejece. Este vampiro de sueños y deseos trasciende al tiempo y las guerras porque su misterio se camufla tras una sonrisa mortal. El autor casi ha escrito un tratado filosófico sobre la belleza, el dolor y el tiempo. Y lo sitúa certeramente en un mundo donde el arte vale lo que pagues con el cuerpo y la mente. Porque todos queremos atrapar la belleza pero más nos seduce si podemos dominar el deseo y los sueños de los otros. Un texto sólido, lleno de espacios literarios para la cabeza y para el corazón de quien lo escuche. Y además, se ha enfrentado a dar vida a lo dibujado en el papel y acompañado de un equipo de «niños deliciosos y traviesos» ha construido un mundo de fantasmagorías donde vemos pedazos del puzle vital de los personajes y por momentos, nos dejan entrever los rincones oscuros donde juegan a la ruleta rusa del amor. Si quieren ir a ver un trabajo ligero y divertido, no vayan a ver Dorian, solo han de acudir aquellos espectadores que deseen sentarse sobre butacas forradas de cuchillas de afeitar. Ahora bien, si quieren vivir una experiencia inquietante, vayan a ver esta obra a La Pensión de las pulgas y dejen que Dorian deslice por su nuca los labios y…no abran los ojos después.
Adolfo Simón
RAÚL TEJÓN nos habla de sus experiencias en la escena
¿Cómo surge el proyecto de El huerto de los guindos?…¿Qué has modificado del texto original para tu versión?…
El proyecto nace años atrás y estaba esperando el momento de ponerlo en pie. Surge de la necesidad de contar y de seguir por el camino que llevo explorando como actor desde hace tiempo. No hay grandes modificaciones del texto original. Algunos personajes se han unido para crear alguno nuevo y me he permitido la licencia de dar una salida más amable a dos de ellos. Chejov no salva a ninguno en el texto original y los condena a casi todos a iniciar un camino en solitario.
¿Hubo ocasión, durante el proceso, para que los actores aportasen ideas en la dramaturgia y la puesta en escena?…¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?…
Si como actor, a la hora de dirigir, no permitiera que los actores aportaran, creo que me estaría perdiendo una parte preciosa del proceso de creación. Han aportado ideas, textos y su visión de la adaptación que hice. Lo que diferencia un actor de otro es la visión subjetiva que tiene de un texto. Ese mundo que es propio de cada persona y que no es repetible, es una fuente de creación que no me podía perder. De haber tenido otros actores seguramente, el huerto sería distinto. Eso es parte de la grandeza de este trabajo y yo no podía cercenar en mis actores.
El proceso ha sido fantástico. Ha habido un entendimiento rápido de todos y una visión muy parecida de la historia. Yo les propuse contar la historia de forma muy sencilla, y ellos entendieron y agradecieron la propuesta, por lo que no ha habido obstáculos a la hora de ensayar, mas allá de las propias dificultades que en un proceso de creación se pueden dar.
A casi todos les conocía y todos confiaron casi a ciegas en mi, incluida Consuelo que fue mi maestra y que desde una humildad tremenda se puso a mis órdenes. Con algunos como Carles o Barbara había trabajado en tele y sabían como trabajo y con otros he hecho tanto teatro que me entendían rápidamente.
¿Hay algún referente técnico o estético del que has partido para esta puesta en escena?… Háblanos de ello…
Antes de estrenar leí una entrevista de un actor argentino que decía que cuanto más crecía, mas se daba cuenta que menos tenía que actuar. Y esa ha sido mi propuesta. No hacer, no construir, sino ser, encarnar. En este sentido, desde hace mucho tiempo hemos visto montajes de Veronese o de Tolcachir, donde los actores fluyen en la historia sin necesidad de hacer. Sin querer compararme, que desde luego soy un recién llegado con mucho que aprender, técnicamente me parecía que ese era el camino. También porque como actor, ese es el camino que me interesa. Y desde hace tiempo que lo exploro. El reto era saber si podía transmitir ese modo de contar a los compañeros. Y la verdad que estoy contento con el resultado.
¿Cómo ha sido el proceso de creación?…¿Qué has querido contar desde la dirección?…
El proceso ha sido fácil, fluido. Ponerte en la creación es el único modo de que no te asalten las dudas como director y que tu propia inseguridad cercene la creatividad de los otros. Cuando se está inseguro, impones criterio, porque te preocupas del resultado que has imaginado a priori. Sin embargo, si el proceso se centra en crear, el resultado cambia, pero es más interesante y más sorprendente, para ti y para los demás.
Lo que yo quería era trasmitir la idea de que, por mucho que evolucionemos, que lleguemos a Marte, que seamos capaces de secuenciar el ADN de cualquier ser vivo, cuando nos ponemos frente a otro individuo y tenemos que vivir, no hemos cambiado nada en siglos. Desde finales del XIX hasta ahora han pasado grandes cosas, estamos de nuevo en un momento de cambio, donde comunismo capitalismo, liberalismo, todo ha fracasado, como paso en aquel momento, en el que todo un sistema social, político y económico cambiaron. Pero seguimos siendo muy torpes frente al otro. Esa es la raíz del huerto y lo que quería contar. Por eso la función va rozándote como el agua a una piedra hasta que te erosiona.
¿Qué balances haces de tus últimos trabajos para la escena?…
Pues estoy francamente contento de todo lo que me está pasando y de cómo he encontrado un punto de madurez, actoral y personal que me permiten tener más recursos expresivos. Estoy contento. Ivan, Axel en el Pelicano, ahora la dirección… Solo puedo estar a gradecido de tener las oportunidades de seguir haciendo personajes así y de que haya huecos para hacerlos. Creo que cada vez hago personajes mas complejos y que tengo la madurez para hacerlos. Y eso es fantástico. Aunque siempre pienso que lo puedo mejorar…
¿Qué espectáculo has visto últimamente?¿Qué te pareció?…
Pues MBIG En la Pensión de las pulgas. Y ¿que puedo decir de ellos si somos familia? Que son fantásticos, que el montaje esta lleno de aciertos, desde el espacio creado por Alberto Puraenvidia hasta esa Inma Cuevas que es fascinante.También que tengo amigos y compañeros de escuela en el reparto. Con lo cual, para mi es algo que nadie se puede perder. Pero es que no soy objetivo. Ni tengo por que serlo. Asi que, todos a ver ese Shakespeare. También, porque es necesario que haya gente como Alberto y Jose que apuesten por la creación de nuevos espacios y porque un Shakespeatre es muy necesario en la cartelera de todas las ciudades.
¿Cómo crees que está afectando la subida del I.V.A. y los recortes a la escena?…
Pues a nosotros no muy bien. Pero creo que el gobierno ha recaudado un 40% más pero con una bajada del numero de espectadores similar a la de los peores momentos de nuestro cine y teatro. Es una pena que impidan el acceso a la cultura y que sea cada vez más elitista. Esto suena a rancio y a épocas pasadas. Pero a los actores no se nos dejaba entrar dentro de los muros de las ciudades en la edad media y todavía hoy no ha habido rey, presidente o ministro que haya podido callarnos. Así que si la estrategia es esa, no lo van a conseguir. Mientras que el arte esté vivo y haga sentir vivas a las personas seguirá adelante. Y la capacidad de crear no nos la pueden quitar ni encerrándonos. Así que, deben pensar otro modo, porque una subida de impuestos es infantil como estrategia para disuadir a creadores y publico de que se reúnan. Será mas difícil, nos apretaremos mas el cinturón los unos y los otros, pero seguiremos dando guerra.
¿Proyectos?…
Pues alguno hay de teatro, pero como todavía no se que pasará con otros en los que estoy, no puedo decir que si.
Alguna sugerencia para seguir creando en tiempos de crisis…
Solo eso. Crear. Es tan fácil y tan difícil a la vez. Aunque sea para tus amigos, para tu madre y tu abuela. Hay que crear como terapia frente a la desidia y los problemas. Hay que hacer sin importar el resto. SI haces al final modificas tu entorno. Y eso siempre es bueno. La militancia del artista es la creación y desde ella es desde donde tiene que responder. Porque la capacidad de creación no esta mediatizada por nada.
Teatro para un nuevo milenio
Hubo un tiempo, en la Edad Media, que tanto se parece a esta época, en la que el teatro fue expulsado de sus lugares de representación porque el poder ocupó el púlpito, no para dar libertad a la mente de los espectadores si no para aprisionar sus conciencias con el terror del pecado y el mal. Pero, en ese tiempo, los cómicos, siempre hábiles y estrategas buscaron otro espacio de representación y pisaron las calles y plazas, buscando la complicidad y el diálogo con el pueblo. Hoy vivimos una época en la que el teatro ha pasado a ocupar el lugar de la representación mediática, cercana a los parques temáticos. Pocos espacios públicos siguen respetando las reglas de lo que siempre fue el teatro, un espacio vivo en el que hablar de tú a tú entre la ficción y la realidad. Recortes económicos y privación de expresión nos asaltan día a día en los medios de comunicación…¿Son las leyes de esta época incierta?…¿No haremos nada por salir de ese callejón sin salida donde nos están acorralando?. El teatro no morirá nunca porque se reinventa en cada época, porque es necesario, porque tiene que ver con los ancestros del ser humano, con su origen tribal. Y si nos expulsan del paraíso, nos iremos al infierno. Y si no nos dejan los templos teatrales, nos iremos a las cuevas o a las pensiones…o a cualquier rincón donde pueda seguir existiendo lo que solo nos da la catarsis real, la escena viva, el latido de los actores frente a nuestra mirada. Para estos tiempos es necesario la complicidad y la lucha codo a codo, algo que se han encargado durante mucho tiempo de hacer desaparecer de nuestra manera de relacionarnos en la sociedad de hoy: Es preferible un pueblo tonto que educado, un pueblo bruto que sensible; se le maneja mejor si no piensa ni siente. Hace un par de años, dos locos se embarcaron en una aventura teatral distinta: La casa de la portera, huyendo de las modas y los efectismos y tal vez, por esa manera de plantearse un teatro desde la necesidad y la coherencia, su empeño funcionó. Durante estos dos años hemos disfrutado en muchas ocasiones de lo que allí se presentó y estaba claro que, tarde o temprano, la aventura crecería. Ayer presentaron su nuevo sueño: La pensión de las pulgas y los que tuvimos ocasión de disfrutar de este evento pudimos ver cómo han trabajado duro por seguir fieles a una idea. Y funcionará muy bien de nuevo, porque hay muchos elementos en juego… una versión libre e inteligente de Macbeth de Shakespeare realizada por José Martret y que ha dirigido con buen pulso en un espacio cuidado hasta el máximo detalle por Alberto Puraenvidia que aquí, llega a cotas muy altas como dirección de arte, llenando de detalles los espacios por los que el espectador transita por un laberinto donde la belleza y contundencia están al servicio de la obra. Y qué decir de los actores, esos seres valientes que muestran sus contradicciones humanas a un palmo del público…Pues que se confirma esa máxima de que el teatro existe cuando un actor se pone frente al público, lo demás sobra. Cuando vivimos un momento en el que las opciones culturales son los parques temáticos, los sex-shops o los pasajes del terror donde solo empujan nuestra sensibilidad al precipicio de la ignorancia, hay que dar las gracias y apoyar iniciativas como La pensión de las pulgas y este MBIG al que auguro larga temporada en escena. Aviso a los cómicos: Si nos excluyen del espacio cultural al que tenemos derecho, escapemos a las montañas o las pensiones y hagamos teatro de guerrilla.
Adolfo Simón
La pensión de las pulgas, un nuevo proyecto escénico de los creadores de La casa de la portera
Hace ya dos años que Alberto Pueraenvidia y José Martret pusieron en pié «IVÁN-OFF» y abrieron «La CASA de la PORTERA». Algunos de los mejores autores, directores y actores han desplegado todo su arte entre las cuatro paredes de esa casa. Ahora el proyecto crece, por la necesidad de seguir trabajando, creando, experimentando y poniendo en marcha nuevos proyectos para que el público viva experiencias teatrales únicas.
Van a inaugurar un nuevo espacio y para ello han seleccionado una obra de W. Shakespeare. El público tendrá la oportunidad de ver una de sus obras maestras a muy pocos metros de distancia…en varios palmos. Esta vez 35 espectadores podrán disfrutar en exclusividad de esta experiencia. 10 actores encarnarán a los personajes de la tragedia, el público recorrerá diferentes estancias del nuevo espacio persiguiendo conocer el futuro de los personajes.
José Martret ha descontextualizado MACBETH y la he llevado al mundo de la empresa, una multinacional que da título al espectáculo: MBIG (Mc Beth International Group), cuya versión y dirección corre a su cargo.
ESTE MIÉRCOLES DÍA 20 a las 20:30h. ES EL ESTRENO MUNDIAL. A PARTIR DE ESA FECHA ESTARÁN DE MIÉRCOLES A DOMINGO.
EL NUEVO ESPACIO TAMBIÉN TIENE SU HISTORIA:
Se trata de la casa de una de las grandes estrellas de principios del siglo XX: LA BELLA CHELITO, la primera mujer española que fue empresaria teatral, adquiriendo y gestionando el Chantecler, lugar que ahora ocupa el Teatro Muñoz Seca. La película de Sara Montiel “La reina del Chantecler” está basada en la vida de LA BELLA CHELITO, la mujer que hizo famoso el cuplé “La PULGA”. En honor a ella y a ese clásico del género, han bautizado al nuevo local con el nombre de “La PENSIÓN de las PULGAS”.
Más info en: http://www.lapensiondelaspulgas.com
















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