Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

TEATRO

Buena despedida a Teatralia 2016

La recta final de Teatralia 2016 ha mantenido el nivel que toda la muestra ha tenido durante estas semanas. Tres espectáculos estupendos hemos podido disfrutar en estos días…

Flots, tout ce qui brille voit es un espectáculo de pequeño formato que nos cuenta una historia intimista ambientada en una jornada de playa. En escena, un actor-manipulador y un músico nos embarcan en un viaje visual, poético, sencillo y tierno, que nos lleva al cielo, a la luna, a las profundidades del mar… Una manera eficaz de iniciar a los más pequeños en el mundo del teatro, de abrirles las puertas a un universo que poder observar tranquilos, fascinados y atentos. Le Théâtre des Confettis nació en Quebec en 1977 de la complicidad artística de las intérpretes Hélène Blanchard y Judith Savard y del escenógrafo Réal Sasseville.

Noone’s Land es una obra que habla de ese universo interior que todos tenemos, de ese mundo libre, imaginado, que no puede ser limitado, vendido o comprado. Que nunca puede ser arrebatado ni conquistado. El espectáculo, interpretado por las expertas manos de Merlin Puppet Theatre, utiliza marionetas, títeres y objetos en conjunción con varios medios ópticos y tecnológicos para crear un resultado visual impecable en una obra impregnada de la poética de la libertad.

El árbol de mi vida es una comedia poética, tierna y amable que lleva a escena la vida de un matrimonio. ÉL es inventor de palabras y ELLA vende macetas. Se conocen y deciden compartir su existencia. Envejecen y cuando ÉL muere, ELLA se sienta bajo el árbol donde compartieron tantos momentos felices para recordar su historia. La obra recorre el ciclo de la vida de estos dos personajes: el nacimiento, las primeras palabras, el paso por el colegio, el amor… Todos esos acontecimientos están escritos en SU ÁRBOL, convertido en remedo de un diario íntimo. Un actor y una actriz en escena interpretan a los dos personajes en cada momento vital, (de jóvenes a ancianos), con destacable naturalismo.

Adolfo Simón

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Penal de Ocaña en el Teatro de la Abadía

Es difícil escribir sobre un montaje que refiere nuestro pasado de una manera tan intensa. Las palabras no sirven para hacer justicia ante una vida humana cargada de fuerza, de pasión y de dolor apretada contra los ojos del público.
Sobre los elementos que avivan el fuego de este pasado árido y sobrecogedor podemos decir que nada sobra. Que el recorrido es sincero y nos permite con la sencillez de una respiración intuir la inmensa complejidad de una vida. El fantasma de la guerra vive con nosotros y es imposible evitar que se revuelva cuando alguien grita su nombre.
Ver como las ideas son capaces de movilizar lo más profundo de una persona y llevarla hasta el límite de su energía es algo que me produce cierta nostalgia. Creo que el mundo ha cambiado. No hay más que ver el terrible final que tuvo esta guerra (nuestra guerra) de la que nos llegan ecos de angustia y amor.
Puede ser que la formalidad del texto (que aparenta conservar íntegramente su estructura de diario) y la formalidad de la interpretación a veces jueguen en contra del diálogo entre la experiencia de Maria Josefa Canellada y el público que la observa. Pero como decía al principio, cuando algo así es llevado a escena inmediatamente hay un montón de cosas que dejan de ser relevantes. La guerra es un monstruo que acaba con todo, que arrasa hasta con las flores más hermosas. No debemos olvidarlo nunca.
Javier Tiradopenal-4[1]


RÍO SEGURO de Carolina Román en el Teatro del Barrio

roman2¿Alguna vez habéis visto a un pez congelado bajo una capa de hielo y os habéis preguntado qué será de él cuando pase el invierno? Los animales criotolerantes pueden dejar que la mayor parte de su líquido corporal se congele durante días, semanas o meses sin causar demasiados daños internos. Es como si el animal se quedase en guardia, preparado para salir a la vida en el momento menos pensado. En “Río Seguro”, de Carolina Román, con un interesante trabajo de contención actoral y estructura dramática, genera algo de criotolerancia, para congelar los impulsos vitales y auto protegerse hasta que suban las temperaturas. Y cuando esto sucede, allí queda el animal, expuesto a la vida y sus amenazas…
Marian Patilla


El prisionero en la Sala Negra de los Teatros del Canal

Dicen que uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras, que uno siempre puede elegir bajo su condición de ser humano.
“El prisionero” nos muestra que la identidad se ve claramente influenciada por los demás, ya que de haber una única persona en el mundo, esta no existiría por el mero hecho de que nadie lo ve. En esta celda que se nos presenta, se haya una simbiosis metateatral que conjuga la existencia entre el actor y el personaje, dando así lugar a un juego de espejos. Con un ritmo constante se van sucediendo los acontecimientos, pudiendo hablar casi de una carrera a contra-reloj, donde nuestros pies encuentran las arenas movedizas que reflejan un terreno de desiciones.
Siempre se lucha por algo, porque siempre hay algo que perder. Pero puede que en esta ocasión, hundirse sea la única manera de alzarse con la victoria.
https://entradas.teatroscanal.com/janto/?Nivel=Evento&idRecinto=TDC&idEvento=PRISIONEROTC2016
África Anamúprisi


Don Perlimplín en el Teatro de la Abadía dentro del Festival de Otoño a Primavera

Por suerte para nosotros, ya no hay obras de Lorca irrepresentables. Quién le iba a decir a él que su teatro encontraría, hoy, los interlocutores idóneos. Lorca sigue subiendo al escenario y conecta de manera profunda con todos nosotros, en su escritura está atrapada la vida y el tiempo. Cuanto menos se enmarañan sus textos, más transparentes y emocionantes son para el público. En la lectura escénica presentada en el Teatro de la Abadía por la Compañía Metatarso hay un tratamiento contemporáneo sutil y se agradece, no hay estridencias ni disparates, juego de guiñol moderno nada más y de ese modo, se establece el vehículo preciso para que nos veamos sumergidos en el imaginario del poeta y en los fantasmas de nuestro presente.
Adolfo SimónAmor-de-Don-Perlimplin-con-Belisa-en-su-jardin


Numancia en el Teatro Español

El tiempo es sumamente relativo, ya que depende de la percepción del objeto que observa. Lo que está claro es que se trata de una herramienta que mide distancias entre los acontecimientos y en este caso, “Numancia” nos invita a recorrerla a través de sus versos.
Estamos ante una versión que nos acerca más a nuestra propia realidad, poniendo sobre la mesa los conflictos que se desarrollaban en lo que consideramos una época arcaica. Con una apuesta en escena arriesgada, las líneas a-temporales son utilizadas como nexos de unión para hacernos entender que los clásicos son clásicos porque nunca pasan de moda.
Con un lenguaje cargado de matices, consigue aunar las diferentes líneas dramatúrgicas que hace de esta obra una autentica máquina del tiempo, que no solo nos deja viajes de ida y vuelta, sino que nos abre una mirada escalofriante hacia el futuro.
Sin duda estamos ante una propuesta que revuelve el estómago, consiguiendo plasmar aquel sentido que tenía el teatro, dónde la realidad del pueblo toma los escenarios y las conciencias de los espectadores.
África Anamúnumancia


‘Parsifal’ en el Teatro Real de Madrid

Festival escénico sacro en tres actos con libreto de Richard Wagner, basado en el poema épico medieval Parzival de Wolfram von Eschenbach. Estrenada en el Festspielhaus de Bayreuth, el 26 de julio de 1882 y en España, en el Teatro Real de Madrid, el 1 de enero de 1914. La producción que se presenta ahora en el coliseo madrileño es co-producción de la Ópera de Zúrich y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Con la vista puesta en La Montaña mágica de Thomas Mann y el conocimiento histórico de la vieja Europa como base de la producción, el director de escena Claus Guth desmadeja una de las partituras más emocionantes y aplaudidas del gran Richard Wagner.
Parsifal, el inocente educado en la compasión, encarna el espejismo de la redención. Este es el punto de partida de la puesta en escena de Claus Guth, uno de los grandes nombres de la dirección de escena contemporánea, que debuta en el Real con uno de sus más aclamados espectáculos. El decadente hospital para lisiados de guerra en el que transcurre la acción, inspirado en el sanatorio de La montaña mágica de Thomas Mann, encarna los traumas y el desánimo que siguió a la Primera Guerra Mundial, cuyas esperanzas puestas en un nuevo líder desembocarán en un nuevo desastre. Cuando uno asiste a monumentos artísticos de este calibre, se siente muy pequeño en el patio de butacas. Una obra excepcional en todo su conjunto, un delirio emocional y artístico.
Adolfo Simónparsi

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Adicto en DT Espacio Escénico

El amor es uno de los impulsos fundamentales del hombre. En esta propuesta tan personal e íntima el amor se entiende como la raíz del sujeto, el núcleo alrededor del cual se construye el yo, su herramienta principal al aproximarse al mundo exterior y la primera causa de derrumbes en el edificio de la personalidad. Sin amor externo, sin la mirada del otro, es imposible que conozcamos nuestras verdades.
Estar sola en escena durante una hora requiere mucha valentía. Hablar de algo que es una parte indiscutible de una misma, también. El montaje es como un despliegue de pequeñas intimidades, ordenadas una detrás de otra y vinculadas a la idea del yo y los otros. Hay espacio para profundizar más, para explotar mejor los recursos escénicos no dejándose llevar tanto por el efecto como por el contenido de lo que se está tratando. Aunque ella comparte sus noches de insomnio y sus momentos de alegría y eso se agradece mucho.
Se agradecen también las torpezas y los temblores. El riesgo de encerrar algo vivo en la cárcel de la forma es omnipresente. Para mí no hay nada más bello que ver a una actriz/actor vulnerable compartiendo su debilidad. A fin de cuentas el sujeto, el “yo” es tan frágil como una torre de gelatina.
Javier Tiradoadicto


«Chaplin XXL» en el Teatro Alfil

Dicen que el tamaño gigante lo inventaron los estadounidenses y es muy probable que se trate de una verdad absoluta. Pero cuando hablamos de calidad y no de cantidad, no podemos dejar de ojear aquellos clásicos que marcaron una generación. Charlie Chaplin fue de esos maestros que cautivo el pensamiento y la sensibilidad humana. Fue su humor característico y su genio los que hicieron historia, llegando a ser el gran cómico del cine mudo, bajo el bombín del señor Charlotte. Actualmente podemos ver en el teatro Alfil un extracto de aquellos tesoros que nos regaló Don Chaplin, un repaso por algunos de aquellos grandes éxitos. “Chaplin XXL” no sólo es un collage de historias, sino una visión tridimensional del eco que hoy recogemos de este personaje. Ya que, aquellas cosas que se quedan grabadas en las retinas no hay palabras que las traduzca.
África Anamúchaplin


Triunfo de amor en el Teatro de la Abadía

Triunfo de Amor continúa la labor de recuperación literario-teatral, reivindicando la figura de Juan del Enzina, gran autor dramático del Renacimiento español, aquel que marcaría el teatro de su tiempo y condicionaría todo el teatro posterior. Un espectáculo con música de la época en directo, lleno de candor, que de alguna manera refleja el paso del debate amoroso con base en las tradicionales disputas medievales al que será el gran tema de la literatura renacentista: el irresistible poder del Amor. Nao D´Amores sigue, de la mano de Ana Zamora, recuperando para la escena piezas exquisitas que, tratadas con una pizca de locura y juego, se convierten en propuestas que hacen las delicias de todos los asistentes. Una obra que se vuelve actual al incluir en la misma un tratamiento estético que nos la acerca a hoy. El equipo artístico es compacto y todos elaboran una poética personal y accesible.
Adolfo Simóntriunfo-de-amor-de-nao-damores-fotografias-javier-herrero-20827


El Jurado en el Matadero

Un político acusado en un gran caso de corrupción. Un largo juicio sometido a una importante presión mediática. Y un jurado popular tendrá que tomar una decisión: ¿culpable o inocente? Dicen que el verdadero poder de un pueblo soberano está en elegir democráticamente en las urnas a los políticos que le gobiernan. ¿Qué ocurrirá cuando sea el pueblo quien tiene que declarar culpable o inocente a la persona que hay tras el político? ¿Dónde acaba lo público y empieza lo privado? Sobre esta obra está la sombra alargada de la famosa película Doce hombres sin piedad de la que también se hizo una versión espléndida en aquellos Estudio 1 que tanto apoyaron al teatro desde la televisión y que tanto añoramos. Aquí se intenta acercar la corrupción actual a un público de hoy, dando casi la oportunidad de emitir un veredicto u otro. La intimidad de los personajes en su debate gira ante los ojos del público en la sala grande del Matadero, creando un mundo en espiral, inaccesible, sobre el que no se tiene oportunidad de interactuar; algo parecido a la impotencia del ciudadano de hoy ante tanto abuso.
Adolfo Simónjurado


«Books» en La pensión de las pulgas

Seguro que alguna vez habrán experimentado la sensación de que todo fluye a su alrededor, de que sólo existe el instante en el que se encuentran, absortos por la actividad que están realizando y su concentración es máxima. Es un estado en el que se siente que su físico y su mente están en perfecta unión. Ese estado, en el que somos capaces de realizar casi cualquier cosa se llama “estado de flujo” o “estado de flow”. Por esta razón se le llama flow o fluír, porque no tienes conciencia de ti mismo, tan sólo existe la tarea que está realizando, no importa nada más, ni preocupaciones externas, ni cansancio, ni dolor… toda tu pericia se pone al servicio de la acción y das lo mejor de ti mismo por lo que al acabar sientes una inmensa satisfacción interior. Este estado es muy nombrado entre los deportistas sobre todo, cuando están en ese momento de concentración que les permite superar todos los records pero también podemos asimilarlo al estado en el que entramos cuando nos sumergimos en «Books».

Una concentración máxima no solo de la mano que ejecuta la acción a través de los objetos y libros de artista sino también de los pocos privilegiados que pueden observarlo en la sala de espejos de «La Pensión de las Pulgas».  La mente se concentra en la pequeña Alice, que sale de su libro para juguetear en otras historias, para llevar su locura y ver lo que nadie ve en esos antiguos libros modificados por la mano del artista. Entrar en «Books» puede ser toda una experiencia, otra más de las muchas que ha producido la obra de Lewis Carrol, que hasta ha llegado a inspirar canciones de rock psicodélico como «White Rabbit», eso sí, a través de un LSD de aquella época… pero lo importante no es cómo se llega a ese mundo mágico en el que nuestra imaginación está en el estado único, lo importante es llegar y experimentarlo y eso lo pueden hacer tomándose un trippie o… viendo «Books»

Estará todos los sábados de abril en La Pensión de las Pulgas.

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“Books” es una propuesta de Teatro de objetos para disfrutar en la intimidad. “Books” es una experiencia sensorial que estimula la lectura y la imaginación. “Books” es un viaje de la mano de Alice que se ha escapado de su propio libro para, en vez de atravesar el espejo, abrir otros libros y viajar a través de sus historias e imágenes. “Books” hará descubrir a Alice y a los que asistan a esta singular idea, mundos sorprendentes que se verán reflejados en el imaginario propio.

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Luis Mª García Grande

 


«Karenina Express» los martes en Microteatro

Los tiempos modernos nos empujan al estrés, a la rapidez, al consumo inmediato… ya casi nadie se pone a leer un libro de quinientas hojas para saborear lo más profundo del pensamiento del autor, para tener sensaciones que de otra manera no se consiguen. Ya nadie lee críticas largas, ni se introduce en labores de investigación árduas a la hora de crear una dramaturgia a través de los objetos.

Buscamos vivir rápido y a tope, resumirlo todo o buscarlo en la wikipedia, ver obras de teatro en diez minutos, comerse una hamburguesa basura en otros diez y coger rápidamente el metro para llegar cuanto antes a nuestro hogar.

Pero hay personas que todavía saben sacar partido a esta vorágine y crear poesía en quince minutos con la basura que los demás desprecian, hay gente que puede darte una visión personal de lo que León Tolstói nos proponía y estimularnos para que volvamos a sentarnos en un sofá a leer Ana Karenina y si no… que disfrutemos con la propuesta express al menos. Hay mentes que pueden sacar la esencia más pura de entre la paja y trasmitirla de manera muy asequible, para todos los públicos, con sencillez y naturalidad, después de todo un proceso de investigación dramatúrgica.

Simón Ribes ha creado esta pequeña pieza de tearo de objetos que podemos disfrutar en Microteatro todos los martes de abril y que nos sumerge en el mundo de los libros-arte a través de Karenina Express. En un paisaje siberiano encontramos sepultado un ejemplar muy especial de la obra de Tolstói. Un ejemplar que guarda las sorpresas no sólo en sus letras… sino en la dramaturgia que va a desarrollar a través de los objetos que Adolfo Simón, gran  experto en esta materia, manipula con precisión y armonía como si fuese el dios que elige el destino, aunque en este caso, ese destino ya está escrito por el autor y el dios se dedica a ponerlo todo en su sitio, a manipular el amor, la pasión, el odio,la muerte,… pero a su manera.

En definitiva, una micro-obra-poética-artensana-conceptual para disfrutar detenidamente, pausadamente, en otro espacio y tiempo dentro de Microteatro en el que nos sumergimos placenteramente.

Luis Mª García Grande.


Cine en el Festival de Otoño a Primavera en los Teatros del Canal

La tristura regresa de nuevo a los escenarios madrileños con una pieza donde el teatro se sumerge en el ritmo y atmósfera del cine, de esos recintos de programación doble donde el patio de butacas casi era una prolongación de la pantalla. Ese parece haber sido el objetivo que han perseguido, conseguir que la teatralidad de la escena se diluya ante una pantalla por la que transitan recuerdos y deseos. Mientras, el niño que hay en nosotros escucha las voces en sus oídos y come palomitas a través de los pequeños que pululan por detrás de la proyección…Y mientras, un cantante perdido busca su identidad entre canciones y fogonazos estéticos.
Adolfo Simóncine--mario-zamora_623x356


La voz humana de Jean Cocteau en La pensión de las pulgas

La voz humana de Jean Cocteau es un juguete delicioso para cualquier actriz o actor…La he visto hecha de tantas formas y siempre funciona, es uno de esos textos que tienen el engranaje perfecto y la tensión dramática apropiada para mantener la atención del público todo el tiempo y siempre sorprende el final, porque, tal vez, esperamos que el teléfono vuelva a sonar, ese que tantas veces hemos mirado de reojo desde el sofá y que nunca más volvió a sonar. Todos hemos descolgado alguna vez para comprobar que hay tono en el auricular, para cerciorarnos que si no suena no es por error si no por decisión del otro lado…En La pensión de las pulgas hubo hace poco una versión exquisita en clave ópera…Y ahora nos muestran otra perspectiva del texto, ahora se convierte en una polifonía de cuerpos y voces que vagan entre la tiniebla de la soledad de una habitación donde se espera lo imposible. Hay dos cosas muy sugerentes en esta propuesta, la contención en la interpretación; aunque duela, no se grita nunca…y la sincronía entre cuerpos y voces deambulando entre los muebles…Seguro que, con las funciones, todavía crecerá la atmósfera del vacío.
Adolfo Simónvoz1


Corta, pica, tritura.. PULVERIZA en Nave 73

Así es como se nos presenta esta sátira del siglo XXI dónde no queda títere con cabeza.
Con un ritmo constante se ponen sobre la mesa temas de actual condolencia para la sociedad, que dandole una vuelta se convierte en un universo de humor negro que caracteriza a los personajes y envuelve el ambiente de la sala. Con una dramaturgia cargada de lenguaje connotativo y elementos con gran memoria social, Abel Zamora conjuga todos estos ingredientes para literalmente cortar, picar y triturar, los conflictos sociales a los que nos enfrentamos en estos tiempos. Es de agradecer poder encontrar algo tan refrescante como la risa, en espacios artísticos dónde no se dejan de encargar de dar un discurso moral.
Estamos ante una propuesta que hace recordarnos aquellos tiempo donde el señor Valle-Inclán despellejaba a la sociedad de la época. Ese esperpento que viaja hasta nuestros tiempos en forma de aborto, dónde encuentra lugar entre los escritos del señor Zamora.
África Anamúpulveriza1


Escribir y versionar hoy

La cartelera actual, por mucho que le moleste a más de uno, está llena de propuestas escritas hoy para un público actual. Es apasionante sumergirse en cualquier guía escénica y descubrir que los grandes clásicos se codean con nombres de jóvenes escritores que también interesan al respetable.
Abel Zamora ha creado una locura deliciosa en Nave 73 con su pieza Pulveriza, todo un ejercicio de estilo estético y dramatúrgico lleno de hallazgos de humor negro que harán las delicias de paladares exquisitos.
Y dos mujeres incansables en la escritura y la escena…
Denise Despeyroux con su última creación…Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales…De nuevo un complejo ejercicio de escritura donde la virtualidad, la vida y el tiempo se dan la mano.
Y Paloma Pedrero recupera su texto Ana el Once de Marzo para seguir homenajeando a la ciudad de Madrid que sufrió aquellos terribles acontecimientos.
La Fiesta de Spiro Scimone en versión de Álvaro Vicente se puede disfrutar en la Cineteca donde se podrá conocer la privada relación caótica de una pareja.
Otra buena versión es la que ha realizado Fernando J. López sobre la obra Paniikki de Mika Myllyaho que aquí se titula Pánico y en la que podemos descubrir, en sus funciones en el Teatro Lara, a los hombres de plástico de hoy en día que están aterrados porque no saben qué hacer con sus propias vidas.
Adolfo Simónpulveriza-terror


«La Plaza del diamante» en el Teatro Bellas Artes

La belleza de un texto necesita de varios maestros para poder ser emitida y expresada con total lealtad y para que esa belleza llegue a nuestro corazón más profundo.

En el texto de Mercé Rodoreda el simbolismo, el constumbrismo y la descripción narrativa e histórica se dan la mano fuertemente, de manera indisoluble. En la cara de Lolita Flores se concentran con fuerza todos esos elementos como altavoz de sonido cristalino que nos transmite los sentimientos a flor de piel.Lolita desgaja la historia en un monólogo íntimo que nos va poniendo la piel de gallina a cada palabra que pronuncia sentada en un viejo banco desgastado por el tiempo, como la protagonista. Se me hacía difícil imaginar a Lolita con esa templanza y sabiduría interpretando a Colometa habiéndola visto tantas veces desgarrarse sobre un escenario en otras lides… pero ¡ah!¡ sorpresa! Allí no había ninguna Lolita…estaba el personaje representado en cuerpo y alma.

Es necesario sumergirse en la historia de Colometa para sentir las heridas que provocó en Rodoreda la Guerra Civil Española, pero también para conocer el alma de muchas mujeres que lucharon en un mundo injusto, a su manera, humildemente y que sobrevivieron como verdaderos caballos sicilianos. Rodoreda escribió esta obra en el exilio, una vez pasadas las calamidades de las Guerras que le dejaron esa huella tan profunda y que tan bien reflejó en su escritura. Carles Guillén y Joan Ollé han sabido adaptarla y elegir a la protagonista desde ese amor que sentían hacia la escritora y eso ha provocado una conjunción de fuerzas que hace imposible no querer volver a verla. Enhorbuena.

Luis Mª García Grande.

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«Leche y picón» en Off de La Latina

¿De qué pueden hablar dos locas en tiempos de Fernando VII? Pues decía Quinto Horacio Flaco: Aut insanit homo, aut versus facit – El hombre está loco, o está componiendo versos- Y esto es más o menos lo que hacen nuestras dos amigas en el nuevo montaje de Gaspar Campuzano, de «Leche y picón» encerradas en su celda: componer, crear, imaginar, discernir, sí, sí, discernir, porque ya saben que hay locos muy cuerdos y esta pieza es buen ejemplo de ello. Dos enfermas mentales que han vivido tiempos convulsos, y que saben reírse y parodiar escenas imaginadas de reyes, reinas, napoleones y demás familia que vagan a través de escenas surrealistas y valleinclanescas por una celda que se va transformando a golpe de marcha militar en pasajes casi quijotescos.

Una buena dramaturgia de Javier Padilla e interpretación de Ana Oliva y María Duarte en el Off de la Latina con el gran sello de La Zaranda.

Luis Mª García Grande

 


Curso de deconstrucción del lenguaje castellano por Fran Blanes en la Sala DT

Propuesta arriesgada donde las haya. Juguetona pero un poco torpe a la hora de precisar un discurso que quizá intenta abarcar demasiado para un formato tan reducido. Hace falta un poco más de seducción para entrar a colaborar con un personaje que si bien se hace simpático se queda un poco desmenuzado entre tanto traqueteo.
El conflicto entre palabra e imagen, lenguaje y experiencia sensorial, es eterno e irresoluble. Creo que para conseguir la distancia necesaria para extrañarse de la palabra propia hace falta un pequeño trance que nos abstraiga de lo cotidiano. Este salto es el que uno espera durante todo el espectáculo; y aunque se intuya por momentos, agazapado detrás de la pizarra, puede que necesitara atracciones más sutiles para salir de su escondite.
Da la sensación de ser la entraña de algo que podría concretarse en un montaje muy original y fresco. Muchos de los caminos que se abren llegarían a lugares muy interesantes si no se quedaran inconclusos. De toda la maraña de palabras que se vertieron yo me quedo con deconstrucción y con escritura, porque el curso me enseñó algo sobre la primera y porque la escritura volvió una y otra vez a materializarse frente a nosotros en la sala de teatro.
Javier TiradoLENGUAJE


“Anagnórisis” de David Casanova en Nave 73

Dicen que la clave se haya en el equilibrio, en la combinación de los opuestos para conjugar el punto exacto en el que ambos puedan convivir en armonía. Si bien sabemos la vida está llena de extremos, dónde caer en ellos hace crear una conciencia del camino que nos separa de su opuesto. ¿Y que ocurre cuando nos saltamos ese extremo? ¿a dónde llegaríamos si rompiéramos la barrera que lo separa de lo desconocido?. La propuesta que nos presenta David Casanova en “Anagnórisis” nos habré el mundo a la posibilidad de entrelazar la conciencia propia con la esencia más profunda de la identidad. Observando la fusión de la blanquecina dermis humana, con la oscuridad de la atmósfera negra; hayamos un universo narrativo donde vemos a un ser alterado y poseído por el movimiento. Es el punto concreto donde los extremos se unen, regalando una visión simbólica del momento concreto que denominamos auto-conocimiento. Pero quizás lo más interesante que se nos presenta ante los ojos, no sea la posibilidad de ver ese segundo de autentica revelación, sino la forma en la que se encuentra moldeada. Si sobrepasamos el extremo de la visión lógica de los cuerpos sobre fondo, nos encontramos con la sorpresa de la fuerza del movimiento y la esencia más arraigada del tejido sensitivo. Recuerdo una frase del señor Neruda.. “Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas” Casanova nos presenta algo más que la posibilidad de poder disfrutar de la pulsión visual de sus fotografías, sino que nos habré la puerta a la comunicación directa de nuestra resonancia hacía lo bello, lo real y lo humano.. A medida que van pasando las imágenes nos va cargando de movimiento la reflexión y la fuerza motriz, que nos hará salir de allí con un revoltijo de sabores agrios y dulces…Y habrá conseguido su objetivo, pues saldremos de allí con una sensación desconcertante ante el paso por la exposición, que nos hará darnos cuenta de que la pasividad se habrá erradicado para conectarnos directamente con lo que les sucede a sus seres enmarcados.
África AnamúDavid-Casanova-04


Frágil en el Teatro Alhambra de Granada

El pasado 7 de abril, la veterana compañía granadina Laví e Bel (veinticuatro años en
activo, algo que ya es un mérito en sí mismo en un mundo como el teatral) estrenaba en el Teatro
Alhambra su espectáculo Frágil, escrito y dirigido por Emilio Goyanes. Su fórmula habitual de
teatro, de creación propia y con la mirada siempre puesta en el cabaret, muta en esta ocasión para
ofrecer un espectáculo curioso en su propia extravagancia. El punto de arranque impreso en la
sinopsis del programa puede ofrecer una idea al respecto: “Violeta, Jazmín y Clavel nacieron en
1916. Se pasaron la vida cambiando de personalidad y sexo para sobrevivir al siglo XX y vivirlo con
intensidad”. Lo que encuentra el espectador es un montaje de carácter híbrido, cambiante hasta la
extenuación del espectador, en el que se encontrará un diálogo apenas hilvanado que, tomando
como excusa las azarosas vidas de las protagonistas, presenta una memoria sonora y visual del
siglo XX, en los labios de los tres personajes, esto último entendido literalmente, ya que buena
parte del montaje es desarrollado en playback sobre grabaciones históricas.
Laví e Bel sienta a parte del público en el propio escenario para presentar de una manera lo
más cercana posible el motivo que atraviesa el espectáculo de principio a fin: la afirmación de que
la vida, a pesar de todo, con todas sus tristezas y avatares, merece la pena vivirse. Que la vie est
belle, en definitiva. Veinticuatro años después, siguen encontrando en el impulso original de propia
compañía la energía para seguir adelante. Como las protagonistas de Frágil.
Rafael Ruiz Pleguezuelo.Lavi-e-Bel-Frágil-552x310


El Rey en el Teatro del Barrio

El Teatro del Barrio, entre sus múltiples actividades destinadas a crear un espacio de comunicación en el corazón del Barrio de Lavapiés de Madrid, ha instaurado una línea dramática que está muy cerca del Teatro documento, dramaturgias entre las memorias y el reportaje periodístico sobre personajes que están en el punto de mira de la sociedad española. En algunos casos, han puesto el acento en las palabras dichas en público por algún político o gestor, en esos casos la teatralidad fue mínima ya que el documento informativo era lo más valioso. En la propuesta de El Rey, hay un trabajo más elaborado escénicamente, no solo hay información sobre el personaje; muchas veces no conocida o ignorada por el grueso de los ciudadanos, también hay documentos o materiales extraídos de otros contextos para situar a El Rey bajo la lupa real del tiempo. Alrededor de él, giran constantemente otros personajes que ayudan a componer el puzle de la historia de este país en los últimos cincuenta años. El conjunto de todo tiene una teatralidad inquietante pues aparecen, no solo en escena, los claroscuros de nuestro tiempo reciente.
Adolfo Simónrey


Escena de autor

Hay autores que han desarrollado la faceta de director de escena, en algunas ocasiones porque es la única forma de visualizar sus textos en el escenario y en otras porque no terminan de ver sus obras escenificadas tal como las imaginaron al escribirlas. En estos momentos, en Madrid, coinciden dos propuestas de autor que dirige su texto. Las dos son producciones oficiales, entidades que están fomentando mucho la autoría española. En el Teatro Español, en la sala II del Matadero, José Luis Alonso de Santos dirige su propio texto…En el oscuro corazón del bosque donde juega a fabular sobre la condición humana a través de personajes-gato. Y en el Centro Dramático Nacional, Jesús Campos dirige su obra…Y la casa crecía…una crítica al abuso de poder de aquellos que son capaces de manejar los hilos de algunos seres humanos que se vuelven títeres ante el engaño capitalista.
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