Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

CRÍTICAS

«Dear Darwin», teatro en inglés contra el acoso escolar, ciberbullying y las bandas en Los Teatros del Canal

Un espectáculo familiar con una escenografía sencilla en la que se mezclan el rap, free running, danza, baloncesto y música en vivo abierto a todos los públicos el 24 y 31 de enero en Los Teatros del Canal

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan ‘Dear Darwin’, un espectáculo de Parlon Film y Cup of Theatre. Esta obra de teatro dinámica, innovadora e interpretada en inglés, muestra las dificultades que un adolescente pasa en la Secundaria. Interpretada por doce actores nativos, cuenta con un fin educativo, no solo por estar enteramente en lengua inglesa, sino también por acercarse a cuestiones tan de actualidad como el acoso escolar, el ciberacoso, el primer desamor y el peligro de las malas amistades. Todo ello expuesto de manera ilustrativa y positiva para que el mensaje de no al acoso escolar a través del respeto sea posible.

Baloncesto en escena, rap y guitarra en vivo, free-running y danza contemporánea aportan frescura y ritmo a esta divertida obra que también tiene como fin entretener y buscar el vínculo con el espectador. Para ello constantemente se intercalan segmentos del trabajo de artistas multimedia con animación 2D, stop-motion y cómic.

Kieran es una adolescente de 16 años que, orgulloso tras haber ganado un concurso de tecnología con su aplicación para regar plantas, anuncia su premio en una red social. Para su sorpresa, en lugar de recibir alabanzas, comienza a ser víctima de burlas y risas. Su novia, Ellie, no aguanta el rechazo social y decide separarse de él. Su distanciamiento junto con la tensión familiar le llevan a acercarse a Jason, el líder de una banda del barrio, que comienza a pedirle «favores» para probar su fidelidad e introducirle en la pandilla.dear darwin

La directora, Rebeca Cobos, ya ha colaborado anteriormente con la productora británica Parlon Film Company, adaptando y dirigiendo el musical infantil ‘Canterbury Tales’, de G. Chaucer, espectáculo que ya pasó por la Sala Verde de los Teatros del Canal. Rick Limentani, encargado de la dramaturgia de ‘Dear Darwin’ junto a Cobos, llegó por primera vez a España con ‘Freedom’ en 2013 tras una exitosa gira por Reino Unido y una temporada en el teatro Arcola de Londres. Este espectáculo también forma parte de la campaña escolar de los Teatros del Canal, con funciones para los colegios del 20 al 23 y del 27 al 30 de enero.


“MALENTENDIDO Rousseau” de David Alarcón en Lagrada

Un puede creer que el pensamiento social del XVIII apenas tiene relación con la actualidad y aun menos con el teatro de nuestros días. La propuesta de esta compañía valenciana se encarga de desmentirlo. Efectos sonoros en directo, música y ruidos sacados de la realidad se entretejen con la voz de los actores y un espacio fraccionado para adentrarnos en momentos íntimos y sociales de la vida de Rousseau. Una selección de fragmentos originales del pensador y músico francés, junto con algunas alusiones a la realidad social actual, forman la base textual de esta pieza. Pero es a través de un excelente trabajo actoral en torno a la musicalidad de la palabra y su interrelación con el espacio sonoro donde esos fragmentos de textos adquieren sentido. La sonoridad de la palabra a veces se impone al entorno sonoro; otras su expresividad es casi apagada por el mismo y somos sólo testigos del gesto y la acción del actor. Pero la palabra – y el espacio – también puede ser proyectada, escrita, vista. Es entonces cuando la escena adquiere una especie de silencio quebrado por algunas soflamas grabadas, sobre un papel o una pista sonora, y que apelan directamente al espectador. A esa voz que suena y se expresa en el interior y calla ante, o es callada por, nuestro actual entorno.
Juan Antonio Marigil

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Miguel de Molina al desnudo de Ángel Ruiz en el Teatro Infanta Isabel

En la dictadura franquista había pocos oasis en los que respirar un poco de libertad, como siempre, el teatro era el espacio donde poder huir del horror de aquel tiempo. La escena en todas sus expresiones, salas convencionales o al aire libre se convertían en lugares de encuentro y comunicación. Recuerdo que en las fiestas de mi pueblo, en verano, se montaban verbenas en descampados donde actuaban los cantantes populares de esa época. A esos eventos acudían hasta los que no iban nunca a ningún festejo, como mis padres, por ejemplo. Un año, se anunció como gran evento la actuación de Rafael Conde «El Titi», un cantante de copla peculiar y pintoresco. Días antes del evento, de la mano de mi madre, pasamos por una calle donde estaban el cartel de dicha actuación y mi madre me dijo…»Mira, el sábado iremos a ver a El Titi»…quería decir que irían ella y mi padre porque no era apto para menores. Aquella imagen de El Titi se quedó grabada en mi cabeza…Un personaje con pose provocadora y vestuario extravagante. Años después, cuando pensé en esos festivales de cante entendí porque iban a este tipo de actuaciones, seguramente, les haría olvidar la grisura del día a día y poner fantasía y humor a sus vidas. Anoche, viendo a Miguel de Molina al desnudo pensé en ese tiempo y en lo difícil que debió ser sobrevivir a tanta miseria. Miré alrededor mío, en el patio de butacas y vi de nuevo a mucha gente que acudía a recordar unas canciones, un tiempo y unas experiencias que por suerte ya son pasado…La emoción se instaló entre las butacas y durante hora y media disfrutamos del enorme talento de Ángel Ruiz que por momentos parece la reencarnación absoluta de aquel mito de la canción.
Adolfo Simóntiti

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Un balcón con vistas en el Pequeño Teatro Gran Vía

En el teatro hay un tipo de espectáculos en los que la improvisación es el eje del juego escénico. Lo más importante es que la locura provoque el juego y que la creatividad de los actores hagan volar las historias que surgen en ese momento. En la vida es complicado improvisar porque te arriesgas a que nada de lo que ocurra en tu día a día sea lo que deseas. En Un balcón con vistas los personajes se empeñan en improvisar en su vida para superar sus frustraciones y miedos, de ahí surge el disparate y muchas secuencias que rallan el teatro del absurdo.
Adolfo Simón

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«La cena de los idiotas» en el Teatro La Latina

La Latina lleno como en los mejores tiempos con una obra que ya va por la quinta temporada… esto me ha recordado a su anterior propietaria, Lina Morgan. Ahí estaba de nuevo el humor bien hecho, para todos los públicos, para ir acompañado al teatro y luego echarse unas risas recordando las escenas mientras te tomas una caña, llenando el teatro y con actores que sabían dar la talla…no descarto verla grabada en alguna televisión en futuras navidades, no descarto una edición en VHS de esas que se compraba mi abuela para ver a la Morgan repetidamente hacer esparajismos, aspavientos y tangos con la pierna torcida… eso sí, ahora en el moderno blurrey, que diría ella.

Josema Yuste ha conseguido adaptar al castellano una obra francesa que ya venía con avales pero para la que era necesario retocar todos los gags y «bocadillos» a nuestro sentir humorístico… y quién mejor que él, que de esto sabe y tiene una larga experiencia haciéndonos reír. Además le podemos ver sobre las tablas con sus gestos y manera de trabajar tan conocida que nos garantiza ya de por sí unas buenas risas, que falta nos hacen. Pero no sólo Josema nos hace soltar carcajadas…Félix Álvarez Felisuco y David Fernández hacen que la obra se convierta en hora y media delirante.

Y sí, tienen razón en que el mundo iría mucho mejor con buena gente, que hacen falta listillos y pícaros pero que los inocentes siempre permanecerán, porque aunque nos tomen por tontos… ya saben, con la que está cayendo a veces la mejor solución es la más simple, la menos pensada…y la más graciosa.

Y ahora, con su permiso, me voy a cenar.

Luis Mª García Grande.

la cena de los idiotas


«Olivia y Eugenio» en el Teatro Bellas Artes

Volver a ver a Concha Velasco sobre las tablas es todo un placer. No ha perdido ni un ápice de su vitalidad aunque haya pasado últimamente por los avatares que la vida nos pone por delante. Y de eso mismo trata esta obra. Parece hecha a propósito para la Velasco. Una mujer madura, con un hijo con síndrome de Down que se enfrenta a una de las mayores complicaciones de la vida… una enfermedad difícil que le pone un complicado reto a superar y que se enfrenta a una toma de decisiones vitales. Los grandes actores son así, arriesgados, y se toman las dos tazas de ese caldo que no quieren, y se meten en un personaje que les puede remover las tripas porque ya saben lo que es eso en la vida real, y se ponen de nuevo el mundo por montera tan ricamente y lo mismo les da afrontar un papel de heroína a lo Hécuba que una galerista como Olivia. Y aquí no solo es Concha quien tiene el reto de representar un papel que ya ha vivido en la vida real… también dos actores con síndrome de Down como Rodrigo Raimondi y Hugo Aritmendiz han tenido que superar muchas barreras y prejuicios por tener un cromosoma más…y han conseguido saltarlas todas y llegar a su meta.

Herbert Morote escribió una obra con un personaje con síndrome de Down y el quería que ese personaje lo interpretase alguien así. Un papel largo, que pone en escena por primera vez a estas personas durante toda la obra, nada de secundarios, protagonistas y con texto. El reto también era complicado pero José Carlos Plaza ha conseguido superarlo con creces. Todo muy cuidado y muy mimado, recosido con la aguja de Caprile y retocado con la escenografía de Franciscoo Leal supone una obra redonda en la que afloran sentimientos por los muchos temas que tocan y por la calidad del discurso escrito y oral.

Una obra que es una apuesta y una reflexión sobre muchos temas actuales y… una pequeña lección para aprender ternura, humor, nobleza y compromiso de incluso aquellos de los que creemos que no podemos aprender nada.

Luis Mª García Grande

Olivia y Eugenio


Perdona si te mato, amor de Carlota Pérez-Reverte en las Naves del Español

Una de las buenas cosas que tiene Madrid es la amplia oferta teatral que pone al servicio del respetable, tanta que es imposible ver todo lo interesante que se programa en sus salas. Hay veces que, ante las funciones que solo se dan en un fin de semana o en una sola representación, hay que ir postergando aquellas que se programan durante más tiempo y ocurre, como en este caso, que veo esta función el último día. Más que nunca me da rabia no haber tenido ocasión de verla antes para haberla difundido desde esta revista y para animar al público a no perdérsela, solo puedo escribir para que quede constancia de que este trabajo existió; ojalá tenga gira porque allá donde vaya hará las delicias del respetable. Hay varios aspectos interesantes en esta propuesta, por un lado está el texto que bebe directamente de las fuentes de Jardiel, Tono y Mihura…Ay! si este país no fuese tan cateto con sus autores, habría teatros que deberían programar constantemente las obras de estos geniales autores; si fuesen ingleses, estarían entre los diez más representados en el mundo, pero estamos en Spain. La historia es un juguete absurdo lleno de trampas de acción que hay que resolver de manera delirante para que haga las delicias del espectador. En la trama se juega con un tiempo pasado en el que hay elementos de actualidad como el delicioso ejemplo de escribir en una máquina olivetti un correo electrónico y como no tiene @ pues se escribe con todas las letras. Bueno, esto solo es un detalle para hablar de por dónde iban los tiros en esta comedia negra delirante de crímenes fallidos. El espacio escénico tenía elementos de situación casposa mezclados con proyecciones coloristas tipo anuncios de los años 50. Lo que hace que todo este material vuele y provoque placer en los que lo vimos son un grupo de actores que se toma muy enserio la locura y el disparate, dándole el tono apropiado en cada momento y acción de los personajes. Si hay justicia en este país, habría que darle unos cuantos premios a Silvia de Pe porque nos traslada a una época de melodrama delirante con su trabajo y consigue que no le quitemos la vista cada vez que ella aparece en escena. Y bueno, que todo esto es fruto de una dirección fresca y ajustada de Alberto Castrillo-Ferrer. No puedo decirles que vayan a verla pero sí, que estén atentos y si se repone o tiene gira, no se la pierdannnnnnnn!.
Adolfo Simón

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Edda y Kassandra: Hombres crisálida

Madrid, como ciudad cosmopolita que es, está llena de mil y una propuestas culturales. A alguien que llegue por primera vez a la Capital, seguramente le costará encontrar esos rincones típicos y excelentes, como también les resultará complicado encontrar pequeñas joyas en medio de una cartelera teatral llena de grandes eventos con el apoyo publicitario que los teatros oficiales o comerciales que se pueden permitir. Habría que hacer la guía del Madrid Insólito, ese que solo conocemos los que nos pateamos la ciudad de día y de noche. Hay dos espectáculos performance en estos momentos, los dos justo en la noche del viernes, que son piezas exquisitas, para paladares particulares…Y además, se pueden ver uno seguido del otro gracias a que uno se muestra en función de tarde y el otro en la de noche.
Edda de Andrea Caltrán se exhibe en el particular espacio escénico de Selectos Puraenvidia, en pleno corazón del Rastro madrileño. En su peculiar escenario y con la colaboración del público, el performer nos lleva de la mano a sus recuerdos infantiles, aquellos en los que una mujer de su familia: Edda, le enseñó a enfrentarse a la vida con valentía y libertad. Un trabajo arriesgado y generoso que nos vuestra los múltiples rostros del ser humano.
En Kassandra de Sergio Blanco en Espacio Labruc, un joven juega con pequeñas figuritas con las que, de forma divertida y trasgresora nos cuenta la historia profunda de la familia de Kassandra, no esa que aparece firmada por grandes autores griegos que, seguramente, ocultaron muchas de las realidades que en esta ocasión si nos hacen llegar. El personaje, a medio camino entre narrador y ser mágico, nos traslada a la trastienda de la historia y además, esta pieza es en inglés, pero un inglés accesible porque es tan expresivo el relato que se entiende perfectamente todo.
Adolfo Simón

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¡Chimpón! Planfleto post mórtem de Juan Margallo y Petra Martínez en el CDN

Hay familias teatrales y familias teatreras. Las primeras son aquellas que provienen de largas y excelentes sagas y luego hay otras, de sangre o no, que se forman en los viajes que hay que realizar en furgonetas por los caminos de este u otro país. Petra y Juan son dos referencias del teatro independiente y de una profesión labrada a fuerza de rigor y compromiso. De su larga trayectoria podríamos destacar muchos títulos pero no es el caso ni el momento, toca hablar de esta pieza que suena a obra tras la cual caerá el telón, cuando todavía les queda mucho recorrido escénico. ¡Chimpón! es una suerte de memorias de cómicos de la legua con toques de humor absurdo… Hay una primera escena excelente en la que hablan dos sillas de ruedas vacías que da paso al encuentro de dos personajes que se intuyen pero que no reconocen del todo…A partir de aquí, una serie de anécdotas divertidas y emocionantes nos conducen por su memoria desdibujada para terminar en un epílogo post-obra del que no voy a hablarles para que vayan y lo disfruten. Olga Margallo les dirige con ternura y precisión.
Adolfo Simón

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Luces de Bohemia de Valle Inclán en el Círculo de Bellas Artes de Madrid

El Círculo de Bellas Artes de Madrid es uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad. Por él han pasado los artistas y creadores más importantes del Siglo XX. En su programación teatral dan mucha cabida a compañías de teatro de otras autonomías que de otro modo no podríamos ver en Madrid. En esta ocasión, aprovechando el XX Aniversario de la Compañía Aragonesa: Teatro del Temple, han vuelto a programar Luces de Bohemia de Valle Inclán. Un montaje que llevan representando desde hace ocho años con buena acogida por parte del público. En esta propuesta deambulan por la escena, personajes turbulentos y situaciones grotescas a lo largo de una noche iniciática en la que, el poeta ciego Max Estrella, junto con su amigo Latino y el resto de personajes nocturnos, pululan por el Madrid más sórdido. A lo largo de la noche, estos dos visionarios van encontrándose con todo el lumpen de la ciudad: delincuentes, prostitutas, proletarios mal pagados, policías, periodistas, ministros…En definitiva, un microcosmos completo de la sociedad de la época de entonces que no se distancia tanto de la de ahora. La austeridad en el vestuario y el espacio escénico nos sitúan en un espacio atemporal, propiciando de este modo que el espectador de hoy conecte con la historia que, un siglo después, sigue hablándonos de los mismos pecados del ser humano. Un grupo pequeño de actores eficientes se desdobla en todos los personajes precisos para contar esta fábula esperpéntica.
Adolfo Simón

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«Las Sicalípticas» en el Pequeño Teatro Gran Vía

Cuplés es un espectáculo de música en el que Carmen Barrantes y Thais Curiá hacen un recorrido por los cuplés más picantes y divertidos de los años 20 y 30.

Me encantan los cuplés, me encanta imaginar sexualmente las historias que nos interpretan estas chicas venidas de los años 20 españoles directamente a la Gran Vía madrileña para recordarnos de dónde venimos y adónde vamos, para recordarnos que nuestro «jardín» hay que regarlo de vez en cuando y que más vale un buen tinto con sifón que un mal champán francés.

Con el descaro, la picardía y el humor heredado de viejas músicas estas chicas nos están enseñando a untarnos bien el «higo» con mejunjes aceitosos y afrodisíacos… No se asusten, es que sicalíptico viene de ahí, del griego higo y aceite… de untarse el higo con ricos aceites…ya imaginan ustedes para qué y si no… hagan la prueba.

Y es que nuestro cerebro también se puede untar con melosas canciones que nos hagan excitar y salir placenteramente cantando del teatro y más si lo hacen ellas, que lo hacen muy bien, y cantan también fenomenal. Una idea para excitar nuestros sentidos, nuestro humor y nuestros higos con la imaginación que desbordan estas dos sicalípticas. ¡Enhorabuena!

Luis Mª García Grande

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Carmina Burana de La Fura del Baus en los Teatros del Canal

La Fura del Baus parece haber encontrado en la ópera el mejor espacio para experimentar sus estéticas futuristas y espectaculares. En esta ocasión, la obra elegida es Carmina Burana y hacen de ella un surrealista viaje para los intérpretes y el público. Sobre el escenario, un cilindro de diez metros de diámetro envuelve literalmente la orquesta, mientras los cantantes surgen del mismo performáticamente y las imágenes proyectadas sobre este cilindro-pantalla, ilustran la obra de principio a fin… Una luna gigante, el deshielo, cascadas de agua, éxtasis floral, una vendimia en directo, vino, agua y fuego: Los elementos en estado puro…Un derroche sensorial para los sentidos.
Carlus Padrissa, director artístico de La Fura dels Baus, ha concebido un Carmina Burana trepidante, donde el espectador, a través de impactantes escenas, efectos especiales e incluso fragancias primaverales, se sumerge en la contundente y visceral música de Carl Orff, interpretada en directo por la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid y el Joven Coro de la Comunidad de Madrid.
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/carmina-burana-fura-dels-baus/#sthash.hJ2PZppO.dpuf

Adolfo Simón

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Conversaciones con Alá en el Off del Teatro Lara de Madrid

Jbara tan solo tiene 16 años, es muy joven y vive en las montañas del Magreb con sus padres, sus cinco hermanos y su rebaño en un entorno de gran miseria. La pequeña pastora es, además, reducida a la condición de criada por un padre ignorante…Este es el punto de partida de una historia que podrías haberse quedado en un hermoso y crudo cuento y sin embargo, gracias a la magia de una actriz en estado de gracia: María Hervás…Se convierte en teatro puro, en retazos de vida desperdigados por la escena. Vivimos unos tiempos en los que es complicado hablar de según qué personajes o figuras, pero aquí lo importante es qué se cuenta y no donde está ubicada la trama aunque sea importante para los acontecimientos que ocurren. A veces oigo hablar de física cuántica y pienso…¿Por qué no pensamos más en los mundos paralelos que de verdad están ocurriendo al tiempo en este planeta que habitamos?. Si quieren vivir una experiencia profunda más que ver una obra, no se pierdan este trabajo honesto y emocionante.
Adolfo Simón

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La puta enamorada de Chema Cardeña en el Teatro Fernán Gómez

Hay varios aspectos interesantes en este montaje, por un lado, un texto sobre hechos históricos que al ser escrito por un autor actual, genera conexiones de aquella realidad con la nuestra…Es curioso observar cómo pasan los siglos y todo se sigue pareciendo mucho…La misma manipulación y tiranía por parte del poder y las parecidas estrategias de supervivencia por parte del resto de la sociedad ante esos abusos. Y la gente del arte forma parte de esta ciudadanía…Da lo mismo ser un gran artista o un pobre criado, todos sienten parecido y sufren las mismas miserias. Pero al final, lo que queda para la historia, lo que trasciende, es la belleza y el deseo profundo por ser coherente con las convicciones éticas de cada época; algo que habría que recuperar en esta sociedad tan poco humanista que vivimos hoy. El espacio escénico es sencillo, resuelve lo que la obra propone…El otro factor necesario para que esta obra trascienda al patio de butacas es el trabajo de los actores, aquí está bien elegido el reparto y el director saca el máximo provecho de todos los elementos que tiene en juego.
Adolfo Simón

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Un obús en el corazón de Wadji Mouawad en el Teatro Alfil

Un obús en el corazón es un monólogo donde Wahab narra su historia, en una noche de invierno, cuando recibe una llamada de teléfono pidiéndole que salga de casa, pero el viaje no será solo por la ciudad espectral si no también un recorrido catártico. Por primera vez Hovik Keuchkerian se sube a un escenario para interpretar un papel dramático y sale muy airoso de la experiencia. Desde el primer momento sabemos que vamos a asistir a un recorrido iniciático por su memoria existencial. El actor está preciso en gestos y emoción, se nota que ha sido dirigido con delicadeza por Santiago Sánchez, huyendo del efectismo en esa narración con la que limpia su mundo personal y que le cambiará para siempre. Un espectáculo sencillo y emocionante, de esos que se agradece en la cartelera, en medio de propuestas ruidosas que solo buscan complacer al público.
Adolfo Simón

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Luciérnagas de Carolina Román en el TDA

Tras unos segundos deambulando por las sombras, Julio aparece en mitad de una luz para invitar al público a entrar en la que, para él y su hermano menor, fue mucho más que una casa. Ya no parece vivir nadie en ella, pero todos los rincones contienen para él cierta historia: cierta memoria. Todo, desde la cocina a los catres, desde el teléfono que corona una torre de libros a la vieja rueda que hace de columpio, parece hablarle en un idioma que nosotros, el público, aun no comprendemos. La historia y los personajes que la pueblan, de los que seremos testigos durante los siguientes noventa minutos, nos ayudaran a entenderlo. Es un idioma que habla de afectos y deseos, de necesidades y compromisos, de grandes sonrisas y algún que otro desaliento. Un lenguaje que como las luciérnagas es “mitad luz y mitad escarabajo incombustible”. De la mano de la especial inocencia de Alex, la locuacidad huidiza de Lucia y la precoz madurez de Julio, aprendemos las primeras lecciones. Ellos son los que han construido ese lenguaje, se lo han cedido a los rincones de la escena y nosotros sólo entrevemos a medias. Su historia compartida nos va desvelando otras lecciones. Ésta trascurre a través de situaciones a las que hay que hacer frente. Sacan adelante las sorpresas diarias y giros que trae consigo toda vida aunque ello implique sobrevolar personales tragedias o aparcar pequeños dramas. Situaciones aparentemente cotidianas que irremediablemente les terminarán cambiando. Nosotros, el público, somos testigos de cómo se va conformando un mundo donde a veces la inocencia resulta algo cruda o la serenidad se desborda y roza la brutalidad; una historia donde las palabras desbocadas acaban apaciguadas dejando entrever algún secreto: algún silenciado y cotidiano abismo. Gracias a ello, la obra consigue que al final entendamos lo que le decían esos rincones a Julio. Comprendamos que le hablaban de la complejidad de los afectos.
Juan Antonio Marigilluciernagas


«NOC» en el Teatro del Arte

Los hermanos Quintana continúan creando escuela… David Quintana se ha puesto al frente de un espectáculo en el que no aparece junto con su hermano, sino que ha inyectado en los actores parte de ese saber ser travestí loca y fonomímica que llevan en la sangre. En NOC nos proponen adentrarnos en el mundo acelerado del vodevil a través de una gran maestra de ceremonias bataclanera que nos llevará por los interiores de un cabaret. NOC, que, aunque significa noche en croata,  ellos han preferido encontrar un significado a cada inicial: N de noche O de ovación y C de complicidad.

Un cabaret con situaciones extravagantes y descaradas que están enmarcadas por un vestuario tan cuidado como kitsch. Pero lo novedoso de este cabaret no son las partes en las que se interactúa con el público, que las hay y muy divertidas, sino que se ha aplicado la «técnica Quintana» a todos los números y se ha introducido el sketch con fonomímica que tanto nos divierte. Números sorprendentes de acrobacia, danza y humor se entremezclan magistralmente para no parar de reír durante todo el espectáculo. No se pierdan ya la tercera temporada de este espectáculo en el Teatro del Arte y olviden por un tiempo sus problemas añadiendo rimmel a sus pestañas.

Luis Mª García Grande

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«Luna, el show» en el Alfil

Hay normas que dejan de cumplirse y normas que son eternas porque son buenas en sí mismas, como las que rigen los ingredientes de un buen cabaret. Y es que en el cabaret hay que saltarse la norma y dejar de ser políticamente correcto, educado, discreto y vergonzoso para lanzarse al espacio y poder jugar con tus fantasías, con el humor, la espontaneidad, la perversión y por qué no, el sexo y la lujuria.

Esto es lo que nos proponen desde el Teatro Alfil en «Luna» un juego con la fantasía, un viaje imaginario a la luna en el que te puedes encontrar todo tipo de extraterrestres y jugar con ellos.

Luna cuenta con un complicado montaje luminotécnico que incluye la utilización de tecnología maping para conseguir tele-transportarnos a nuestras fantasías más eróticas escondidas en la cara oculta del satélite. Y, aunque en la NASA a veces también fallan los despegues,  al final con algo de magia e improvisación llegamos a clavar nuestro cohete en el sitio adecuado.

Luis Mª García Grande

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Yllana con The Gag Father en los Teatros del Canal

Se está convirtiendo en una tradición que la Compañía Yllana presente su nueva producción durante las Navidades en los Teatros del Canal. Es importante que una compañía de Madrid que lleva tantos años peleando por tener un espacio propio en la cartelera, tenga la posibilidad de producir y mostrar cada nuevo espectáculo en las mejores condiciones posibles y estas son las que propician los Teatros del Canal. Ya son varias décadas de trabajo sobre el estilo personal que está desarrollando Yllana, con él han obtenido grandes éxitos de público, consiguiendo unos seguidores que esperan con inquietud cada nuestra propuesta. En esta ocasión, han entrado en el mundo de la delincuencia y el orden. Esto que, a priori, podría parecer un asunto serio y lo es, en su obra se convierte en una sucesión constante de locuras y delirios, un viaje a la provocación sana y jocosa… Una experiencia placentera para todo el que ocupa un lugar en el patio de butacas. Además, este trabajo tiene una solidez importante dramatúrgicamente y una puesta en escena precisa o ágil. Seguro que le queda mucha vida a esta nueva locura de Yllana, si ven una pistola apuntando por ahí, no lo duden, acudan y muéranse de risa.
Adolfo Simón

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FLA.CO.MEN de Israel Galván en el Festival de Otoño a Primavera

Tras revolucionar la clausura del pasado Festival de Otoño a Primavera con el estreno en España de TOROBAKA, su sonada colaboración con el coreógrafo y bailarín británico Akram Khan, Israel Galván ha regresado en los primeros días de enero de 2015 al festival madrileño con FLA.CO.MEN, una pieza con la que revisa su trayectoria sobre las tablas de un modo muy especial. El año nuevo ha empezado muy bien desde la danza, ni más ni menos que con este flaco genio. Ya no hay remedio, Israel Galván ya está por derecho en ese espacio dedicado a unos pocos: La genialidad. Solo cuando un artista y creador ha pasado por la medida exacta de su arte puede entrar a jugar con él para reinventarlo. En FLA.CO.MEN hay flamenco puro y también la destrucción del canon clásico para ir más lejos, más allá de lo que ni este genio de la escena imagina. Verle en escena es como ver a un pintor frente a un lienzo en blanco, extasiado con el aroma de la pintura y sus colores. No le tiene miedo a nada, ni musical ni interpretativamente. Se rodea de una buena cuadrilla que le acompañan con deleite en su viaje a la deconstrucción y la recomposición del baile en su más alta expresión escénica. No sé qué va a hacer después de esta pieza ya que aquí ha llegado a lugares insólitos.
Adolfo Simónflacomen


El mago de Oz en la Sala SANPOL

El mago de Oz es un clásico del cine familiar, no pasa el tiempo por esa historia. Igual que es complicado llevar una novela a la escena, también lo es convertir en teatro un film que está en la memoria de todos. Pero la Sala SANPOL no baja el listón a la hora de seguir proponiendo espectáculos de formato musical con una producción digna de cualquier teatro de la Gran Vía madrileña. En este caso, resuelven muy oportunamente las diferentes localizaciones para hacer ese viaje iniciático sobre baldosas amarillas. Una escenografía y vestuarios sugerentes y un grupo de actores-cantantes completan la interesante propuesta que ha hecho las delicias de la familia en estas navidades.
Adolfo Simónel-mago-de-oz


A vueltas con la vida con Beatríz Carvajal en el Teatro Fernán Gómez

Beatriz Carvajal tiene una extensa y exitosa carrera a sus espaldas, atrás quedan sus principios donde el humor y la caricatura eran el tema de sus propuestas, ha demostrado de sobra que es una actriz de múltiples registros. En este nuevo trabajo se enfrenta a la soledad del escenario aunque lo comparte con el público asistente, creando un diálogo imaginario que el personaje también realiza en su vida, con personajes imaginarios, para sobrevivir. Todos tenemos un libro que nos quitó la venda de los ojos y una banda sonora que nos ha acompañado durante mucho tiempo. Beatriz Carvajal da humanidad y comicidad a una situación confesional que le permite mirar el pasado sin ira para ver con nuevos ojos el futuro. El texto está escrito a dos manos entre Antonio Albert y Juan Luis Iborra que también dirige la puesta en escena.
Adolfo Simón

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El Escondite teatro arranca el año con nuevas propuestas y reposiciones

En El Escondite siempre se viven experiencias singulares, como bien dice su nombre, es un espacio en el que esconderte para asistir a pedazos de vida peculiares, mientras esperas en el hall que da acceso a las dos salas tienes ocasión de compartir, con el resto del público, la inquietud por lo que descubrirás cuando atravieses sus puertas. En enero renuevan su programación y reponen dos de las piezas de tuvieron más éxito en diciembre, tuve la ocasión de disfrutar del trabajo de buenos profesionales en las dos piezas que vi enconces. En Dr. pasión nos cuentan las terapias al revés de la mano de los actores Enrique Sebastián e Iñaki Díez dirigidos por Pedro Forero. Y en Mami, mamá, madre asistí al ritual absurdo y divertido de tres hermanos ante una decisión trascendente; para ello, juegan y disfrutan de su trabajo…Chusa Barbero, Miguel Mota y Jesús Calvo dirigidos por Pepa Pedroche que debuta en estas lides.
Adolfo Simón

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La casa de Bernarda Alba en OFF LATINA

Representar una obra de Lorca siempre es tarea ardua, y más si se trata de todo un clásico como es La casa de Bernarda, una de las obras más representativas de nuestro teatro y nuestra cultura, de la que se han hecho cientos de versiones. Por eso hay que valorar el riesgo de la propuesta que nos encontramos en el Off de la Latina, de la cuál, por cierto, me gustaría poder acceder a más información acerca de la compañía, dirección e intérpretes…
Creo que a veces en el Arte se abusa demasiado de la cuerda de seguridad y se agradece cuando el planteamiento es muy kamikaze, especialmente en el caso de clásicos como éste. El problema del riesgo es que al mínimo resbalón el montaje se derrumba como un castillo de naipes. Huir del dramatismo sin perder la esencia lorquiana y buscar un lenguaje clownesco y de máscara es, de entrada, un concepto más que interesante, pero el desarrollo en escena se ensucia al mezclar los códigos, desdibujados dentro del propio elenco. A mi parecer, la causa es la búsqueda de la emoción real, lo que enturbia el lenguaje corporal. Respetar el texto original es un acierto, un contraste potente que podría haber sido brillante si se hubiesen dejado llevar más hacia ese esperpento que podíamos vislumbrar, con un lenguaje bufonesco, a cuya energía sólo llegan algunas de las actrices individualmente, pero que funcionan bien en coro.
En el teatro no está todo inventado, y aunque no sea el resultado esperado, es atractivo ver la historia de siempre contada de forma distinta.

Jorge Azcona

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