En un lugar del Quijote de Ron la lá en la Compañía Nacional de Teatro Clásico
Se cierra 2014 como un año memorable para una compañía más que habitual en nuestros escenarios como es Ron Lalá, que en tiempos de tempestades para las pequeñas producciones han logrado un éxito casi sin precedentes con En un lugar del Quijote, su montaje más complejo, profundo y de mayor envergadura, con en el han girado por toda España y han llegado hasta Londres, ganando numerosos premios y llenando teatros. Esperemos que este año que viene sea igual o mejor y que se atrevan con esa gira latinoamericana con la que han sido tentados…
Si tienen ocasión de ver este fabuloso montaje no lo duden, entren en el mundo de la literatura, la locura, las aventuras, la justicia, la caballería y los sueños de una forma distinta, clásica y actual, a través de la música y el humor, de un elenco maravilloso que entra en contacto directo con el público, de la luz, el juego y la poesía.
¡Corran al Teatro con urgencia,
los cómicos al pueblo han llegado,
con todo un Cervantes han logrado
enamorar con su presencia!
Mis problemas con la comida de Angélica Liddell en Galileo Teatro
El teatro de Angélica Liddell está lleno de imagenes y rabia. Alude a un tiempo y circunstancias concretos pero a la vez, se sumerge en las miserias y fantasmas eternos de la humanidad. Es complicado abordar un texto de esta autora intentando darle una lectura personal, es una lucha titánica siempre. Esperanza Pedreño apuesta por crear una visión paralela a la de la autora, buscando componer un subrayado escénico sobre lo que el texto le afecta y le provoca. Los lenguajes contemporáneos nos tienen acostumbrados a varios planos de discurso al tiempo en el escenario. Aquí, la palabra de la Liddell se ensambla con la plasticidad que el cuerpo y juego teatral propone la actriz.
Adolfo Simón
“Granos de uva en el paladar” en la Sala Mirador
Un suelo rojo, unas bombillas pendiendo de cables y un cuerpo tendido al fondo, es todo cuanto recibe al espectador antes de que comience la obra. En seguida, una canción popular anuncia la entrada del resto de actrices. Una canción que llega de otro lugar y parece querer convocar otro tiempo. Cuando éstas – las actrices – entran en escena así ocurre: una parte de nuestro pasado, de nuestra historia, cobra vida en el escenario. Una prenda gris, que aparentemente nada dice, les sirve a ellas para transfigurarse en aquel valiente y torero propietario, en una joven o un muchacho, monja o soldado de un pelotón de fusilamiento. Con esta mínima e infinita prenda, junto con sus cuerpos, sus voces y sus acciones construyen estas jóvenes actrices tres historias quebradas, tres mundos marcados por una guerra fratricida y su correspondiente dictadura. Nada más entra en la escena para acompañar al cuerpo tendido sobre el suelo rojo que dio la bienvenida al espectador. La acción del resto nos atrapa y parece desarrollarse indiferente a su presencia. Pasado el tiempo, su total inmovilidad y posición poco privilegiada, le confiere cierto carácter de elemento escénico. Pero un cuerpo tendido, esté donde esté, no se puede ignorar: capta la atención y plantea cuestiones al espectador. La puesta en escena resuelve algunas: todas aquellas que tienen que ver con la fabula, con la historia. Es generosa dejando otras abiertas: aquellas que apelan a la memoria y al recuerdo de toda víctima. La puesta en escena, gracias al trabajo de sus actrices, logra transformar ese espacio, ese no-lugar que es cualquier pasado, en otros donde olvidados y silenciados cobran vida. En un lugar donde el tiempo se dobla y los cuerpos abandonados por la historia despiertan.
Más que interesante propuesta de unas jóvenes actrices españolas nacido y creado en Argentina donde se percataron de “que la obstinación por ocultar no pertenece a una frontera”. Proyecto que tras cuatro temporadas en Buenos Aires, donde contaron con el apoyo de las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, y pasar por Madrid, inicia una gira por España. Un viaje de ida y vuelta a la Memoria.
http://granosdeuvaenelpaladar.blogspot.com.es/p/gira-espana.html
Juan Antonio Marigil
La Bella de Amherst de William Luce en Guindalera Teatro
En La Bella de Amherst, William Luce hace una delicada exploración de la autora estadounidense en varios momentos de su experiencia vital: desde los 15 años, cuando estaba llena de esperanza y éxitos, hasta su muerte a los 56 años, recluida en casa y con la puerta cerrada a la sociedad. Su vida se recrea con pasajes escogidos de su poesía y a través de la recreación de los roles de su padre, familiares y amigos. Este viaje vital y atemporal está muy bien recreado en la puesta escénica que ha creado Juan Pastor en el íntimo escenario de Guindalera Teatro y para dar vida a esa innumerable cadena de acontecimientos reales e imaginarios, por la existencia de Emily, María Pastor despliega todas las habilidades interpretativas que tiene, que son muchas, de gran destreza y sensibilidad.
Adolfo Simón
Fisuras de Diana I. Luque en Escritos en la escena del CDN
Fisuras podría aludir a las heridas físicas de los personajes. Sin embargo, éstas evolucionan hasta volverse lesiones de un riesgo latente: un brazo que podría acabar amputado, unas piernas que, tal vez, no suelden bien y deban volver a romperse, que quizás no vuelvan a servir para bailar o andar. Ambas forman parte del tratamiento de lo siniestro en el texto, de cómo lo cotidiano se torna extraño y temible. David Ojeda, el director, aborda la propuesta en proceso textual desde un cruce de poéticas, como si se estuviesen simultaneando las dos historias en el tiempo. Algo que genera extrañamientos en la escena. Hay momentos de inquietante escenificación en paralelo que le da sentido a la búsqueda de lo contemporáneo en una escritura de laboratorio.
Adolfo Simón
Hambre, locura y genio del Teatro de la Reunión en el Teatro Lara
Juan Carlos Corazza lleva muchos años formando a artistas con diferente trayectoria. Por su estudio han pasado grandes nombres y desconocidos que han dado el salto al teatro o al mundo audiovisual. No es habitual ver propuestas escénicas firmadas por él, es como si no quisiera presentar un trabajo si no está seguro de ser coherente con su forma de entender la presencia del actor en escena. En estos días hay dos piezas breves de August Strindberg que Corazza firma como versión y dirección. Dos piezas de diferente estilo… Débito y crédito es una comedia dramática y El pelícano un drama trágico. Y es un placer ver, desde el patio de butacas íntimo de la sala OFF del Teatro Lara como, se dan la mano en escena actores y actrices que han asimilado el trabajo escénico como un espacio de comunicación y escucha. Donde no hay diferencias entre el elenco y que todos trabajan codo con codo para que la poesía y la emoción se instale en el escenario. Habría que nombrar a todos los actores, más conocidos o menos porque todos ponen lo mejor de sí en esta propuesta.
Adolfo Simón
Fausto de Tomaž Pandur en el CDN
El Fausto de Tomaž Pandur es una ópera plástica, una narración sobre el pánico a vivir en el vacío y la caída en las garras de la tentación como huída de esa vida sin sentido. Fausto es una historia que tienta a todos los creadores por lo ambicioso de su discurso poético. Pandur nos ha acostumbrado a grandes espectáculos donde la literatura dramática se trenza con el universo personal de este director de escena y para que el ritual se lleve a cabo, precisa de actores máquina. En esta ocasión, la plasticidad tiene mucha potencia pero el relato es demasiado literario y sobre todo, los actores, en general, no están a la altura del gesto poético que requiere la ocasión. Todo el tiempo parece que va a estallar una bomba pero la mecha no prende.
Adolfo Simón
Bleu! de TPO en el Teatro de la Abadía
Remolinos del mar, paisajes submarinos con peces que se fugan, medusas flotantes y cangrejos juguetones. Arenas que danzan formas y dibujos en la orilla que se borran con la ola que rompe la escena. Estas navidades podéis disfrutar de la playa en medio del centro de Madrid, en el Teatro de la Abadía, con el espectáculo de danza Bleu!. Un cuento delicioso de una plasticidad apabullante. Un marinero y una niña-sirena se sumergen en el fondo del mar e invitan a los pequeños espectadores a seguirles en un viaje fascinante lleno de colores y formas. Danza, pintura audiovisual y juego son los elementos que componen esta pieza de baile familiar.
Adolfo Simón
Inmunidad diplomática de Alberto Herreros en el Centro de Arte Fernán Gómez
La multiplicidad de tramas y espacios, característicos del thriller, son herramientas difícil de jugar en la dramaturgia escénica. Sin embargo, la propuesta presentada logra hacerlo con sentido. Construyendo, junto con otros elementos, una obra de teatro con tintes de thriller de suspense e, incluso, psicológico. La curiosidad y la intriga se sostiene mediante un interesante macguffin y la amenaza velada que desde el exterior cae sobre una inocente. Sobre estos dos elementos logra entremezclarse todas la tramas y se construyen escenas donde el trabajo actoral aporta el componente psicologico del género. Espacios de inclusión para las llamadas entre los personajes se mezclan con acierto con un espacio realista semi-fijo haciendo que fabula y conflictos avancen. Juego escénico que – a modo de macguffin – atrapa y entretiene a espectador en torno a temas como la violencia de género o la justicia que obvia la idoneidad de usar ciertos medios.
Juan Antonio Marigil
El testamento de María de Colm Tóibín con Blanca Portillo en el CDN
No hay mejor sensación que aquella que nos hace sentir que el peligro acecha desde el escenario. Y no hablo de esos espectáculos en los que temes que te empujen o sacudan físicamente, hablo de esas propuestas en las que sabes que has acudido a un lugar donde se va a abrir la puerta del rito sagrado, donde las meigas acudirán y el duende se abrazará a tu pecho. El testamento de María es un texto hermoso y desmitificador sobre la figura de la madre de Jesús. Una mirada emocionante y profunda de lo que tal vez vivió aquella mujer en un momento que cambió la religiosidad en el mundo. Está contado como si fuese una narración que se recuerda, un recorrido por los pasajes de los momentos cruciales de Jesús de Nazaret. La puesta en escena es sobria y llena de elementos para que una gran actriz como es La Portillo, se sumerja en un juego lúdico y comprometido. Ella llega al escenario caminando en la penumbra y ahí uno siente, desde el patio de butacas, que el teatro abrirá las puertas del imaginario de todos los allí convocados. Ella es una maga y una médium que transita por todos los momentos y personajes de la narración como si estuviesen escritos en su piel y en su cerebro. Blanca Portillo no está sola en escena, está rodeada de los fantasmas convocados para que entre en trance y nos traslade a aquel tiempo. Pocas veces hay peligro en el patio de butacas y muy pocas hay teatro en mayúsculas en la escena, en esta ocasión hay de ambos.
Adolfo Simón
Vaivén de Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola – Antonio Ruz en el Festival de Otoño a Primavera
Pocas veces me he salido de un espectáculo sin aplaudir… Siempre aguanto hasta el final de una obra de teatro por si en el último momento, aparece la clave para entender lo visto anteriormente. En Vaivén he aguantado hasta el final los 100 minutos que duraba y me salí sin aplaudir, no he entendido como una pieza de este tipo está en un festival de este prestigio.
Adolfo Simón
Sueños y visiones del rey RICARDO III De William Shakespeare en el Teatro Español
¿Es posible encontrar la emoción sanadora, allí donde residen las palabras más dolorosas y terribles? ¿Nos sentimos transportados, fascinados, al contemplar la devastación total? ¿Qué hay allí, en la frontera entre la razón y el desvarío? ¿A qué desoladas playas del misterio nos arroja? ¿Por qué el dolor está tan cargado de hermosas palabras? ¿Es posible que, en lo más profundo de la tragedia, allí donde el ser humano ha sido arrastrado por el caos, el miedo, la angustia, la turbación máxima, sople una brisa depurativa y se escuche una catártica y embriagadora letanía de mujeres bañadas en duelo? ¿Queda algo tras la destrucción brutal, tras el paso del más feroz huracán emocional? ¿Es posible encontrar respuesta allí, donde algo se rompió en nuestras entrañas, allí, donde habita la enfermedad, el más desgarrador trauma, la deformación? ¿Es posible encontrar allí, un momento de conciencia total y definitiva?. Todas estas preguntas se ha hecho el director de escena Carlos Martín para abordar este clásico de Shakespeare en versión de José Sanchís Sinisterra, creando una propuesta de atmósfera opresiva y desasosegante.
Adolfo Simón
DONDE HAY AGRAVIOS NO HAY CELOS de Rojas Zorrilla en la Compañía Nacional de Teatro Clásico
Hasta el 14 de diciembre se puede disfrutar de Donde hay agravios no hay celos de Francisco de Rojas Zorrilla con dirección de Helena Pimenta y versión de Fernando Sansegundo. Una historia de equívocos llena de locura e ingenio en la puesta en escena y en los gags que propone la versión y que los actores desarrollan exquisitamente para deleite del público.
Adolfo Simón
ORPHANS de UpArte en Kubik Fabrik
En una noche tranquila, Helen y su marido Danny, están celebrando el embarazo de su segundo hijo, cuando irrumpe en el domicilio el hermano de esta, Liam, con la camiseta llena de sangre, esto hace que a partir de ese momento todo cambie en sus vidas. A veces, en la paz del hogar se cuela el horror que siempre ha estado latente en cada rincón de la casa, basta una excusa mínima para que el techo protector estalle y muestre los monstruos amordazados ocultos en los armarios. Una propuesta realista que dejaba entrever el horror que hay en el fondo del ser humano.
Adolfo Simón
Smiley de Guillem Clua en el Teatro Maravillas
Esta función debe dejar de estar programada en una franja nocturna para pasar a un horario de máxima audiencia. Sencillamente porque es estupenda, sin pretensiones, para todo tipo de público e inteligente. En principio parece que es una obra dirigida al público gay pero ya en la promoción se avisa que es «una historia de amor». Y ese es su gran acierto, tratar la historia del encuentro de dos chicos en busca o no del amor sin darle importancia ni diferenciando nada por el hecho de que sean de sexo masculino. A estas alturas de la película, es un placer ver que los problemas, miedos o deseos no tienen sexo; ha tardado tiempo nuestra sociedad en aceptar esto pero ya se están consiguiendo frutos de todo el trabajo realizado por dar igualdad a todos los seres humanos, más allá de lo que hacen en la cama. Además, el montaje es ágil, con guiños al público, divertido y lleno de situaciones que reconocemos pero que está muy bien verlas en un escenario, porque se puede reflexionar mejor sobre ello. Y hay dos actores: Ramón Pujol y Aitor Merino que juegan a la ficción como si fuese el juguete que siempre pidieron a los Reyes Magos y que por fin les ha llegado. Y de todo esto tiene la culpa un texto ingenioso y actual de Guillem Clua que también ha dirigido la obra.
Adolfo Simón
Delicia de Triana Lorite en La casa de la Portera
Cuando entré en la sala verde de La casa de la portera tuve una visión, una regresión en el tiempo, de golpe me encontré frente a Lola Gaos que probaba delicias culinarias. Y de golpe, la visión se duplicó y vi entrar a la sala a Laly Soldevilla para una cena ceremonial con la Gaos. Madre mía!…¿Estaba viajando al pasado y me encontraba frente a estas insignes actrices de la historia de nuestro teatro en un ritual privado entre las dos?…¿Qué estaba pasando?, desgraciadamente, no creo que mucha gente que lea estas líneas recuerde quién fue Lola Gaos y Laly Soldevilla; así de cruel es lo efímero de esta profesión. En realidad, estaba en medio del ceremonial de visiones de la protagonista de Delicia, la última locura que se instala entre estas paredes. De nuevo, la protagonista es una portera que podría haber sido la que habitó ese lugar. Y de nuevo, asistimos a un teatro en el que se dan la mano el esperpento y el realismo, funcionando perfectamente. Hay una energía en ese espacio que facilita la creatividad y la locura, siempre en la dosis apropiada para que el espectador disfrute. Alberto Velasco presenta de nuevo un trabajo en este peculiar teatro, en esta ocasión dirige la pieza, dando juego y delirio a la parte del texto donde hay más pesadilla y dramatismo, cuando la realidad se instala de la mano de las citas bíblicas, el texto decae pero Velasco mantiene el pulso para que siga captando nuestro interés.
Adolfo Simón
Rio de Luna de Da te Danza en La Usina
Río de Luna es un espectáculo cargado de energía positiva, que va creciendo como la vida de un río, traduce en movimiento la evolución de un bebe, como nace, gatea, se pone en pie, descubre la naturaleza, y danza con ella. Investiga en los recursos comunicativos que tienen los seres humanos cuando venimos al mundo. Es una propuesta exquisita y delicada, llena de imágenes y sensaciones, un placer para los sentidos del público pequeño y adulto, pocas veces se ve en nuestros escenarios un trabajo tan elaborado y comprometido con el público al que se dirigen, una pena que la Red de Teatros Alternativos genere los circuitos y funciones para que se pueda ver este tipo de trabajos en múltiples lugares y no ponga más empeño en publicitarlos, no entiendo como un espectáculo así, en una ciudad como Madrid, tenía tan pocos espectadores en la función a la que asistí.
Adolfo Simón
Los nadies en Espacio Labruc
Los nadies es una propuesta a caballo entre el teatro sensorial y la danza, creada por Carolina Calema a partir del texto de Eduardo Galeano. En la cercanía del Espacio Labruc, los espectadores asisten a un ritual en la niebla del tiempo, intuyendo unos personajes que se persiguen por laberintos filosóficos y mentales. Un teatro para paladares que gustan de la abstracción y las atmósferas oníricas.
Adolfo Simón
















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