Silvia Gallerano en La merda (La mierda) de Cristian Ceresoli dentro del Festival de Otoño a Primavera en la Sala Mirador
Tras presentarse con gran revuelo en el Fringe Festival de Edimburgo en 2012 y 2013, La Merda ha sido merecedora de grandes premios internacionales, como los codiciados Scotsman Fringe First y el The Stage Award a la mejor actriz, la intérprete italiana Silvia Gallerano. El éxito de la obra se asienta sobre dos grandes pilares: los certeros y airados textos de Cristian Ceresoli y la cautivadora interpretación de su “joven, fea y desnuda” protagonista, como literalmente la describe la propia compañía. En un descarnado monólogo, Gallerano descubre sobre las tablas sus secretos más terribles mientras lucha de forma valiente, decidida y obstinada por alcanzar el éxito en un lugar que ella misma define como “la sociedad de los muslos y la libertad”. Vivimos en un mundo donde la imagen es lo que cuenta, tanto mides tanto vales… De ese modo creamos monstruos que no están cómodos en su piel y terminan ahogados en su propia mierda. Un mundo cruel y despiadado donde los frágiles han de convertirse en animales salvajes que se muerden las manos para no acariciar los deseos profundos, esos que podrían hacer evaporar los fantasmas del pasado que nos empujan al precipicio de la dependencia e insatisfacción. La merda es un grito filosófico sobre la decadencia de un tiempo que va a la deriva. Una propuesta minimalista y contundente en la que nos encontramos a un ser semi-salvaje, feo por dentro y por fuera que al final, en el saludo, envuelto en un estandarte, recuperar la dignidad humana.
Adolfo Simón
El caballero de Olmedo(el de Lope no, el otro) en el Teatro Lara
Si Lope fue un hombre inteligente y con sentido del humor y se levantase de su tumba para ver esta versión disparatada de una de sus más nombradas tragedias, se reiría a mandíbula batiente… ¿Qué hacen ustedes el próximo martes a la noche?…¿Ver la tele?…Nooooo…vayan al Teatro Lara y pasen un rato delicioso viendo a un grupo de actores jugando como niños en la escena; como ha de ser por otro lado…Ay! como se nota cuando los actores en escena disfrutan con su oficio…y como nos hacen felices al público de este modo. Ah! no vayan esperando ver la tragedia que ocurrió en Olmedo aunque se van a enterar del meollo de la cuestión. Vayan relajados y déjense invadir por la locura y el melodrama en verso. No sé, soy poco de aconsejar desde estas páginas pero si quieren olvidarse de su propia realidad por un tiempo y ver teatro en verso jocoso…vayan a ver…El caballero de Olmedo (el de Lope no, el otro) en el Teatro Lara.
Adolfo Simón
México en Teatralia
Continúa llenando los escenarios de la Comunidad de Madrid de propuestas sugerentes la edición de este año de Teatralia. Este fin de semana se podría decir que el festival ha sido mejicano ya que hemos disfrutado de dos espectáculos venidos desde aquel país. El punto de partida de los dos era opuesto, si en uno la palabra era el eje, en el otro, lo era el movimiento.
En Palabras al vuelo de Núbila Teatro, se apostaba por la poética. La poesía del argentino Jorge Luján (en concreto, siete de sus poemas) inspiró el montaje en el que intervienen dos actrices, que también manipulan objetos y un músico, que también actúa. Un universo inspirador para los niñ@s en el que podían descubrir el poder del lenguaje.
Jugar de Teatro del Vacio nos mostró un espectáculo de danza, ejecutado por dos bailarines,
que jugaban a la simbolización más primaria, al modo como lo hacen los niños; cuando uno hace de oveja, el otro, de lobo; el viejo juego de agresor y agredido; de buenos y malos. Sin palabras, solo mediante movimiento, plantean una historia de dialéctica pura, sin roles estáticos, sino que los intérpretes los intercambian en varios momentos.
Adolfo Simón
Ivan-off en La casa de la portera
Hace tres años…¿Hace tres años?, parece que hubiesen pasado tres décadas. Pues hace tres años, apareció un juego de palabras sobre el nombre de un personaje conocido por todos los teatreros… Ivanof, ese misántropo del siglo XX que no sabía gestionar su crisis existencial. El resultado del juego verbal lo convertía en Ivan-off gracias al ingenio de José Martret y Alberto Puraenvidia. Ambos habían imaginado esta visión contemporánea de un personaje atemporal…Pero, lo que no sabían es que, la dificultad de no tener un espacio donde estrenarlo, iba a convertirse en un hallazgo al abrir las puertas del lugar de ensayo, una antigua portería del barrio de La Latina, como espacio de representación, dando así un giro nuevo a la idea de escenarios íntimos de representación…Por sus salas, la roja y la verde, han pasado en estos tres años lo mejor de la creación escénica de vanguardia de este país, probándose en los límites de ese territorio tan singular. Muchas salas han abierto después bajo el paraguas estético de La Casa de la Portera, incluso le surgió una hermana pequeña, más lujosa y amplia: La pensión de las pulgas. Ivan-off ha estado descansando en su hacienda rusa durante un tiempo para volver a instalarse en la calle Abades; tras 300 funciones que ya quisieran, muchos espectáculos, hacerlas. Vuelve para cerrar el círculo, para decir adiós a esta exquisita versión y para cerrar las puerta de La casa…Ahí se quedarán, escondidos entre sus paredes tapizadas, los personajes que han habitado este lugar emblemático durante todo este tiempo. Ivan-off está en su mejor momento, durante estos meses, como los buenos vinos, se ha posado el líquido y ahora tiene un sabor que se instala en el paladar para no desaparecer durante horas. La propuesta escénica y la versión siguen siendo la misma pero los actores, le dan ahora un peso y naturalidad fantásticos, todos están en estado de gracia, ya no son actores que interpretan, son personajes de carne y hueso que uno podría pensar que siempre vivieron allí y que han aparecido para hacernos ver que no solo este tiempo que vivimos ahora es incierto, que siempre hubo angustia por no saber qué va a pasar en nuestras vidas… ¿Qué habrá después de La casa de la portera?…
Adolfo Simón
¿A quién te llevarías a una isla desierta? en Nave 73
Los juegos son peligrosos a cualquier edad y más si no sabemos quién conseguirá el triunfo de la partida. Nave 73 tiene muy bien estructurada la programación de su sala, los viernes y sábados por la noche presenta proyectos jóvenes en los que, en clave de comedia ácida, nos muestran las peripecias de aquellos que han de poner en marcha su vida y futuro. En ese tránsito, aparece de todo, filias, fobias y sueños que se evaporan; solo se hacen realidad los que no tenían horizonte posible…Así de caprichosa es la vida. En clave de sit-com dramática, jugando con tres espacios distribuidos en la escena, asistimos a…¿A quién te llevarías a una isla desierta?, una comedia joven que nos habla de cómo se construyen los cimientos del futuro.
Adolfo Simón
«El buscón» de Quevedo en el Teatro Fernán Gómez
La compañía Teatro Clásico de Sevilla, nos deja una propuesta renovada de la obra de Francisco de Quevedo, en la que se relatan las andanzas, gracias y desgracias de un joven llamado Pablos que intenta subir desde su mísera escala social y alcanzar el rango de caballero. El reto dramatúrgico consistía en trasladar las palabras de Quevedo a nuestra época y efectuar una especie de paralelismo para comprobar que casi nada ha cambiado. Y efectivamente, viendo escenas recreadas de El Buscón, descubrimos que pocas cosas han cambiado y que la picaresca sigue completamente vigente.
Para recrear todo esto se ha escrito una dramaturgia con un ritmo vertiginoso, imprimiendo adrenalina a las situaciones para que parezcan creíbles y efectuando rápidos y numerosos cambios de escena y vestuario, alternando escenas escritas por Quevedo con las nuevas escenas de esta versión libre de Alfonso Zurro. El resultado es fresco, dinámico y hace que la hora y media que dura transcurra velozmente. Este ritmo frenético ha necesitado de un gran trabajo actoral para adaptarse al cambio de vestuario y registros, a lo que ayuda una escenografía formada por maniquís vestidos con harapos y trozos de telas que inundan la escenografía y que tomarán vida escena a escena. La transformación final del personaje principal culmina como guinda a un pastel un texto rico y lleno de matices que nos hará reflexionar sobre la picaresca política que nos rodea actualmente.
Un acierto y un gusto disfrutar de un clásico renovado en estos tiempos en los que la picaresca trasciende a los telediarios
Luis Mª García Grande.
Medea-Dark Matter en el Festival Ellas Crean en el Conde Duque
Se ha presentado Medea-Dark Matter dentro del Festival Ellas Crean en el Conde Duque, una experiencia hispano-griega para acercarnos de nuevo la historia de esta mujer que se enfrenta al derrumbamiento de su mundo tras la traición de Jasón. La propuesta era muy sugerente en lo concerniente a la estética y formas griegas; siempre ocurre que cuando tratamos de llevar a cabo un determinado estilo teatral que nos resulta alejado, lo hacemos desde el exceso y la violencia. Lo que atrapaba al espectador eran las miradas de los rostros en el video y la fisicidad y presencia de Natalia Dasiou y la música en directo de Chrysoula Cordouli.
Adolfo Simón
EL ENCUENTRO: la Transición a examen en el Teatro Alhambra.
Resulta lógico que las circunstancias actuales por las que atraviesa España nos lleven a revisar con ojo crítico ese tan apasionante como debatible período de la historia reciente llamado Transición. Como el teatro siempre ha sido un medio privilegiado para dar respuesta y alimento a la realidad inmediata, no ha tardado en ofrecer obras de calidad que hagan al espectador testigo de esa revisión histórica. Eso es precisamente El Encuentro: la dramatización de un hecho histórico que nos invite a debatir el momento actual.
El texto de Luis Felipe Blasco, que le hizo ganador del premio andaluz de teatro en 2014, recrea un imaginario encuentro entre Santiago Carrillo y Adolfo Suárez —aunque el autor se cuida de que las identidades no queden nunca explícitas, solamente sugeridas— en el difícil momento de acercar posturas y sembrar el camino hacia la democracia. A lo largo de una noche de diálogo franco y tensión, aparecerán ante el espectador los grandes temas del momento histórico, ya sea a modo de arma arrojadiza o de defensa: ETA, Paracuellos, el asesinato de Carrero Blanco, la posibilidad de la legalización del partido comunista… El diálogo entre el presidente del gobierno con una trayectoria dentro del franquismo más que reprochable y un Carrillo exiliado y con ánimo de venganza es ágil e interesante, meritorio. El autor ha sabido huir muy bien del tono panfletario en el que podía haber fácilmente caído, de manera que el choque de trenes que supone tal encuentro es por encima de todo, y como decía al principio, una excelente invitación a la reflexión. José Manuel Seda y Joxean Bengoetxea están bien en sus respectivos papeles, el primero labrando un Suárez encantador de serpientes, seductor, y el segundo un Carrillo contenido pero firme, una especie de bloque frío abrumado por la desconfianza.
Dirigida por Julio Fraga, se asiste a una puesta en escena sencilla, efectiva, pensada para explotar los momentos de humor, que actúan como hábil desengrasante de la artillería verbal que se despliega en los setenta minutos de espectáculo. Una propuesta más que recomendable, que hemos podido disfrutar en Granada como parte de la programación del Teatro Alhambra y que seguirá girando.
Rafael Ruiz Pleguezuelos
Cyrano de Bergerac en Los Teatros del Canal
El Festival de Otoño a Primavera nos trae un clásico francés de alto standing. Cyrano, escrito por Edmond Rostand. Una obra que nos habla sobre la vida de Hercule Savinien Cyrano de Bergerac (1619-1655), escrita en 1897 y representada por primera vez con gran éxito y revuelo el 28 de diciembre del mismo año en París, en el Théâtre de la Porte-Saint-Martin.
Todo un lujo para los sentidos en una escenografía contemporánea, despojada de adornos y en el que una especie de monte, que metafóricamente representa esa gran nariz por la que es conocido el personaje, da vida a las andanzas de uno de los primeros dramaturgos y actores franceses que supo afrontar su vida con total libertad y sin perder su orgullo. La dirección de Georges Lavaudant es impecable, destacando la sencillez con la que afronta un texto clásico y la visión contemporánea que le otorga y que hace plantearnos temas tan de actualidad como la libertad personal, la lucha por la supervivencia, el orgullo propio y el saber vivir la vida sin ataduras. Sin duda, su gran as en la manga es el actor principal que interpreta a Cyrano: Patrick Pineau. Un actor muy curtido en la poesía, que hace delicioso oír el verso francés de su boca a pesar de ese postizo que lleva pegado y que nos recuerda a esos versos de Quevedo «erase un hombre a una nariz pegado», y que ha sido la mano derecha del director en muchos montajes. Le acompaña en el papel de Roxanne una estupenda Marie Kauffmann que representa el espíritu luchador de la mujer en una época en la que no se podía permitir el lujo de ser reconocida como persona.
Todo un clásico al estilo de nuestro Don Juan que podemos disfrutar en Los Teatros del Canal todos los amantes de lo galo y que pueden descubrir los que no conocen tanto el francés.
Luis Mª García Grande.
Los restos de la noche de Yolanda Pallín en Nave 73
La programación de los jueves, en Nave 73, está dedicada a autores contemporáneos, Yolanda Pallín lo es, ha escrito y adaptado muchos textos de gran interés y de largo recorrido escénico. La autora tiene en su haber textos de muy distinto calado, unos más realistas y otros más enigmáticos. El que nos ocupa tiene un cruce de ambas texturas dramáticas, por un lado, hay escenas que son pura cotidianeidad y las hay que ocurren en tiempos y espacios oníricos, para abordar un texto así hay que dar transparencia a esos diferentes planos en la puesta en escena, si todo ocurre en la cabeza de un personaje, por mucho que sus circunstancias lo justifiquen, nos perdemos la posibilidad de descubrir todos los pliegues que la noche y la imaginación siembran en el imaginario de una mujer.
Adolfo Simón
Ifigenia Peep Show de la Compañía The Winged Cranes en Ellas Crean dentro de la programación del Conde Duque
¿Qué hay en ti cuando miras a través de una lupa de aumento?…¿Qué hay de ti cuando te sientas antes el esqueleto de una casa y alguien te mira desde dentro?…¿Qué hay de ti cuando te señala un dedo de madera?…¿Qué hay de ti cuando una mujer sajada te invita a su fúnebre tálamo?…¿Qué hay de ti cuando sigues un féretro lleno de telas de seda?…¿Qué hay de ti frente a un mar de siluetas?…¿Qué hay de ti cuando te preguntan qué hay de ti en lo que ves?…Esa es la función del teatro…Hacerte preguntas, hacerte sentir que eres un voyeur de la tragedia que cruza el tiempo hasta llegar a nuestros días. Ante un texto mítico uno siente el temor de cómo contarlo hoy, tal vez la clave está en pensar cómo hay que mostrárselo a un niño, descubrir la esencia de esa historia. En Ifigenia Peep Show, la Compañía The Winged Cranes nos sumergió en un laberinto de sensaciones y preguntas esenciales con una poética muy personal.
Adolfo Simón
«El lenguaje de tus ojos o El Príncipe travestido» en Matadero Madrid
De nuevo podemos disfrutar en Matadero, después de haber girado por bastantes lugares, de una obra de Pierre de Marivaux y sumergirnos en las tramas clásicas más puras a través de un texto sencillo, pero cuidado pero con una escenografía atrayente y muy cuidada que nos sitúa en una mansión-palacio-jardín donde va a discurrir toda la trama argumental de una manera fresca y dinámica. La dirección e interpretación está muy cuidada y aderezada con toques contemporáneos que hacen de esta obra una delicia para los que quieran disfrutar de ese clasicismo burgués, que reflexiona sobre los sentimientos que provoca el amor, la mentira, la infidelidad, la mesura, el sentido común y la confusión provocada por nuestros propios pensamientos propia de una tragicomedia con un final algo histérico. En definitiva, una crítica bastante sobre el ser humano y sus debilidades.
Luis Mª García Grande.
Needles and Opium de Robert Lepage en el Festival de Otoño a Primavera
Con un montaje altamente visual, a medio camino entre la magia y el teatro, Robert Lepage revisita, veinte años después de su producción original, Needles and Opium (Agujas y opio). Una nueva e impactante escenografía, imágenes originales y un acróbata en escena, complementan las palabras de Cocteau y la interpretación sensible e ingeniosa del actor Marc Labrèche. Robert Lepage nos tiene acostumbrados a querer dominar la técnica en escena y con ello controlar los actos del sueño…como dice al final del espectáculo y está al borde de la perfección efectista con mecanismos virtuosos pero con ello, no termina de conseguir emocionarnos. La historia del cruce de tres amores imposibles atravesadas de una serie de efectismos visuales no termina de pellizcarnos el corazón, en otras ocasiones ha conseguido mayor virtuosismo y sobre todo, no hay nueva propuesta en que consiga superar aquel poema inmenso que fue La Trilogía de los dragones, donde sin efectismo, nos hablaba, de manera sencilla, de la vida y la identidad, así, sin más.
Adolfo Simón
Los ricos también lloran y por supuesto…los pobres.
Había un culebrón que se llamaba así: Los ricos también lloran; supongo que, a aquellos que les cuesta llegar a fin de mes, les consolaba un poco pensar que no solo los dioses les castigan a ellos. Y había una serie que se llamaba Arriba y abajo, en esa tv movie, podíamos ver como los ricos, que vivían arriba, tenían, en el fondo, los mismos problemas y miserias que los pobres, que vivían abajo. Toda esta introducción es para situar dos piezas escénicas que hay en estos momentos en La casa de la portera y en La pensión de las pulgas…En la primera, podría estar el sótano en el que viven los personajes de Periodo de reflexión y en el ático de la segunda, estarían a punto de disfrutar de una fiesta fashion un grupo de seres de alta alcurnia, van a iniciar un viaje en La balsa de la Medusa.
Periodo de reflexión es un texto escrito por Sergio Martínez Vila a partir de documentación sobre la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Una propuesta cruda y directa que nos introduce hasta el rincón más íntimo de los personajes. La puesta en escena de Camilo Vásquez acentúa la estética y mundo marginal en el que tienen que convivir estas mujeres, rayando la esclavitud. Hay algo en los personajes de la madame y de la policía que desconcierta porque no queda, del todo claro, si están a un lado u otro de la línea del horror.
La balsa de la Medusa es un texto de Antonio Escribano en el que nos muestra una situación que recuerda al texto de A puerta cerrada y a El sirviente, solo que aquí carga las tintas sobre la exposición de los instintos básicos que se desatan al encerrar, en un callejón sin salida, a un grupo de aparentes triunfadores. No empatizamos con ellos porque no hay razones para que esos seres nos hagan aliarnos con su pequeña tragedia y tal vez ese horror es el que busca el autor. El director, Manu Báñez calibra con pulso el paso del tiempo del placer al del dolor. Creando una atmósfera tensa y asfixiante.
Lo más sobresaliente en ambas propuestas son los actores y actrices que están implicados al límite, en un ejercicio vivencial intenso interpretativamente.
Adolfo Simón
Las amistades peligrosas en el Matadero de Madrid
Este proyecto nació el año pasado en el Fringe Madrid…Después ha estado de gira por diferentes lugares de nuestro país y ha recalado finalmente en el mismo espacio donde surgió, en el Matadero. Seguramente ha tenido la posibilidad de crecer y modificar cosas sobre esta lectura de la historia de los amigos sexuales que aquí se instala a ritmo de rock and roll. Es complicado hacer desaparecer las imágenes de la película ante cualquier nueva propuesta y sin embargo, hay algo de rabia contenida que por momentos estalla, que no estaba en el film y que le da una lectura bastante contemporánea. Hay que destacar el trabajo de todos los actores, estaban muy implicados en sus múltiples facetas y planos interpretativos, tal vez, la puesta en escena se queda plana por momentos y en exceso narrativa.
Adolfo Simón
Nina de José Ramón Fernández en Teatro Guindalera
Todos hemos sido Nina alguna vez…o peor, seremos Nina en algún momento de nuestra vida. Aún revolotean en mí cabeza algunas imágenes del estreno de este texto de José Ramón Fernández en lo que todavía era la cafetería del Teatro Español antes de convertirse en la Sala II. Es lo que tiene de bueno el paso del tiempo, que el disco duro de la cabeza va acumulando información. Las comparaciones son odiosas y no creo que tenga sentido comparar aquella propuesta hiperrealista con esta que juega a eso que tan de moda está ahora en los escenarios y que nunca se termina de saber si es una elección estética o una cuestión de producción, me refiero a «jugar al teatro dentro del teatro»…A mostrar el proceso más que el resultado. Aquí, hay un espacio único que contiene todos los elementos para llevar a cabo la acción o la no acción. Tengo la sensación de que estoy más a favor del texto en este momento, creo que vivimos un momento en el que entendemos perfectamente que Nina se haya convertido en un juguete roto del sistema y sin embargo, desde la propuesta actoral me llega más clara la idea del castigo a un personaje que no ha aceptado las reglas del juego por una rebeldía sin justificación profunda. Una propuesta dura que hay que digerir con templanza.
Adolfo Simón
Lover en el Teatro Lara
¿Quién ha dicho que los objetos no tienen emociones y sentimientos?…Los objetos guardan memoria entre los pliegues del cartón y la tela, acumulan imágenes y momentos de muchas vidas y al tiempo, tienen que vivir la propia en cada momento de su presente real. Anoche vi una exquisita pieza de teatro de objetos donde se soñaba, se viajaba, se sufría y se amaba. Si, los objetos también se duchan, se masturban y van a la discoteca…y al tiempo se vuelven peces o pájaros en un instante… Todos los martes de marzo a las 22 horas pueden disfrutar de esta micro delicia en el Teatro Lara. En escena está Marta Marco dirigida con fragilidad por Andrés Beladiez.
Adolfo Simón
«En el baño» en el Teatro Arlequín-Gran Vía
Es el 40 cumpleaños de Lu y sus tres mejores amigas, Coco, Marisol y Ángela han decidido hacerle el mejor regalo posible; una fiesta sorpresa de cumpleaños en la casa de su novio.
También para sorpresa aparece Carmen, La madre de Lu. A lo largo de una noche de fiesta donde se mezclan borrachera, descontrol, desencuentros y descubrimientos. Sin salir del cuarto de baño.
Las cuatro amigas se enfrentan a una noche de locura pero también a la verdad de su AMISTAD.
«En el baño» es una comedia contemporánea sobre cinco mujeres que se reúnen en la fiesta de cumpleaños de una de ellas, centrando la acción precisamente en ese lugar donde la intimidad está concentrada, fluye y a veces… puede estallar. Me refiero a la cantidad de noticias personales, secretillos y secretazos, cotilleos, sorpresas e improvisaciones que cada persona debe afrontar en su vida. Cinco mujeres muy diferentes en las que va a prevalecer la amistad se encierran en el baño y lo utilizan de improvisado confesionario, bañando sus confidencias con alcohol… y aquí comienza a fluir una comedia al más puro estilo almodovariano, con sus desencuentros, descontrol, descubrimientos y con una buena puesta en escena minimalista, una buena dirección que ha pensado en los toques de teatro contemporáneo muy acertadamente y una interpretación intensa y bien adaptada a la situación por parte de las actrices que se desatan y desbocan para alcanzar el nivel de locura necesario para dar esplendor a la comedia.
Luis Mª García Grande
«Déjame ser la sombra de tu perro» en La Nao 8
¡Damas y caballeros! Mesdames et messieurs! Ladies and gentlemen! Entre estos pobres pacientes míos, todos miembros de una desagradable subespecie, está la infeliz que la última madrugada llegó al hospital prácticamente desangrada. Y también quien la hirió. ¿Los demás? Son unos tristes neuróticos escogidos al azar por la producción de mi cabaret con la única finalidad de despistarlos a todos ustedes hasta que termine de contarles la historia…
«Déjame ser la sombra de tu perro» es un cabaret llevado a la locura dramatúrgica por su director y autor Daniel Dimeco.
Imaginen que entran en un espacio en el que siete personajes nos muestran sus heridas nacidas de la soledad. Una soledad que genera rabia, dolor, desesperación, … tanto que van a ser capaces de todo por recuperarlo. Pero además imaginen que todo esto se entremezcla en un cabaret frenético en el que las músicas hacen fluir los sentimientos más perversos, eróticos y ocultos… Una labor árdua para unos actores muy bien formados, con capacidad dramática y que saben sacarle jugo a la historia que se nos quiere contar: una historia desestructurada, como sus personajes, con brotes de cierta locura, de desvarío y que a veces hace que perdamos el hilo argumental y nos descoloquemos para volver a seguirla, una historia que se presenta interesante, en la que hay instantes dramáticos fuertes y además el nuevo espacio de La Nao 8 se presenta idóneo para este tipo de obra. Un espacio versátil, recién estrenado, con una estructura de viejo sótano de edificio y con varias puertas que permiten una distribución fluida de los actores que visten al cabaret, y que han sabido explotarlo bien.
Luis Mª García Grande
‘ELEGY’: TEATRO DE AMOR, PÉRDIDA Y EXILIO
Una obra de teatro sobre refugiados, el amor y la pérdida en Irak. Dirigida por Carlos Alonso Callero con Andrés Requejo a partir de un texto de Douglas Rintoul. Ayer, abría el sumario de muchas noticias el asesinato y tortura de un homosexual en Oriente Próximo. Si el teatro no está atento a la realidad, pierde su sentido profundo. El domingo vi una función sencilla, llena de poesía escénica y de valentía dramática. Elegy ha estado en varios teatros de nuestra ciudad y espero que sigan programándola y les sugiero que cuando la vean en alguna cartelera, acudan a verla, no les defraudará. Tiene el sentido trágico y ético que el teatro busca desde sus orígenes en Grecia. Y hoy, no es fácil encontrar una pieza en la que lo pequeño se vuelva en algo tan grande en nuestro imaginario. Hay teatros que suben y bajan grúas o desmontan patios de butacas para no contar nada, aquí, con una silla, una historia honesta y un actor en estado de gracia, nos hizo volar por encima de los focos hacia la emoción y la conciencia social.
Adolfo Simón
«Constelaciones» en el Teatro Lara
Imaginen que pudieran repetir ciertas cosas que les han sucedido en su vida y darle un nuevo matiz, una nueva orientación. Esas situaciones donde después hemos pensado: qué mal lo he hecho, ahora lo haría así… Situaciones que, incluso, nunca han existido realmente, solo en nuestra cabeza. Constelaciones nos habla de nuestras relaciones, del amor y de la posibilidad de repetir una misma escena infinitas veces pero con distintos resultados…una cuestión de física cuántica, al fin y al cabo…
Nick Payne nos introduce en un mundo desconocido a través de su obra, un mundo imaginario y un entramado dramatúrgico que juega con el trabajo actoral de interpretación y que ofrece una golosina a directores y actores porque les da la posibilidad de expresar registros infinitos en una sola actuación. Fernando Soto se ha lanzado a la montaña rusa emocional que supone dirigir esta obra con soltura y muy buen resultado.
Fran Calvo e Inma Cuevas, reciente premio de la Unión de Actores como actriz secundaria, se lanzan al abismo que crea este texto con una total naturalidad y soltura que demuestra sus tablas y que hace brillar como estrellas a los personajes que deambulan por el universo de las emociones y del amor.
Una propuesta poética, luminosa y creativa que nos provoca una excitación de nuestra mente y que se ha prorrogado otro mes en el Teatro Lara, para que puedan salir a volar por el universo interestelar de las emociones.
Luis Mª García Grande
Díptico de listos en Microteatro por dinero
Hacía tiempo que no me acercaba a las pequeñas dependencias escénicas del Microteatro por dinero, han añadido un telón rojo que franquea la entrada a todas las salas que da más calor teatral al lugar… Esta noche he disfrutado de dos piezas disparatadas bajo el lema de «Por listo»
No sin mi escaño de Miguel Catarecha
El diputado Luis León Gutiérrez lleva diez días encerrado en el Congreso porque no quiere dejar su escaño. Lourdes Pérez, reportera del Canal 8, es la única que tiene acceso a hablar con él…De este encuentro surgirá la cara oculta que todos tenemos y que aparece cuando nos dan a elegir entre honestidad y dinero. Marta Navarro y Zoe Sepúlveda juegan con precisión el asalto ético.
Normal dirigida por Chiqui Carabante
Dos amigos intentan convencer a un tercero, de que no está bien ir dando besos a todo el mundo por la calle…¿Es de locos dar besos al tún tún?…¿O los locos somos los que frenamos cualquier impulso afectivo ante los demás?. Varios equipos de actores rotan para mostrarnos esta revelación a través de los besos…Vito Sanz, Font García, Juan Vinuesa, Silvia Rey y Estefanía de los Santos.
Adolfo Simón
Líbrate de las cosas hermosas que te deseo en Cuarta Pared
Hay una imagen de Joseph Beuys que me persigue desde hace mucho tiempo, el artista está sentado en una silla extraña con una liebre en los brazos. La última foto que aparece en esta pieza multiforme que se ha estrenado en Cuarta Pared, me llevó inevitablemente a aquel recuerdo, a las emociones que sentí ante la desolación de aquel hombre con un ser frágil abrazado a su pecho. Creo que María Velasco ha escrito un viaje vertiginoso entre el presente y las contradicciones de una mujer de este tiempo, una mujer marcada a fuego por recuerdos y retazos de memoria. Un caos dramatúrgico en el que ha investigado dentro del espacio ETC de Cuarta Pared. A ese pulso entre culturas que ha mantenido la autora con honestidad, se ha sumado Jorge Sánchez para trazar líneas y discurso escénico que mantengan la simbiosis de estas texturas escénicas. Un espectáculo de búsqueda y complejidad técnica.
Adolfo Simón


























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