Da capo de Vol Ras en el Teatro Bellas Artes
La compañía Vol Ras vuelve a Madrid para seguir con su trabajo gestual.En esta ocasión, el juego está en mostrarnos todas las peripecias que ocurren tras la escena, en ese tiempo donde se prepara lo que el público finalmente verá. Poco a poco van desfilando personajes que realizarán la comedia frente al público y que entretienen al respetable real viendo las dificultades del teatro al revés.
Adolfo Simón
Una pareja cualquiera en el Teatro Figaro
Una Pareja Cualquiera es la última aventura que presenta en Madrid el director de cine y teatro Miguel Ángel Calbo Buttini.
La obra es una pieza que se extiende en el tiempo, un largo flas back que se acerca a la comedia romántica y que se convierte en un drama vital dónde muere hasta el apuntador.
Todo comienza con una pareja cualquiera en una amplia sala minimalista, donde el blanco impoluto invade la escena. Dos enamorados en una situación más que shakesperiana comienzan a retomar su relación mientras esperan en una sala «archinumerica» que como espectadores debemos suponer que se trata del cielo.
La obra la podemos resumir en un conjunto de escenas de pelea de parejas a la americana, donde la trama o conflicto teatral se reduce a reflejar situaciones habituales en el día a día de un matrimonio.
Un texto lleno de frases delirantes dirigidas a un público que entra a jugar en la historia con facilidad, donde se exploran la farsa comedia, los personajes estereotipados, o la imitación. Existen ciertas escenas de lucidez, con ritmo y sorpresa donde se puede apreciar a unos actores más cómodos.
La escenografía que en éste caso viene de la mano de Tomas Muñoz es sutil, original y practicable.
Se puede visitar cómodamente con un refresco todos los lunes y martes de enero en el teatro Fígaro de Madrid.
Pablo Cano
Teatro terminal
La muerte siempre ha sido un tema muy sugerente a la hora de crear ficción, la muerte o sus alrededores. Estos días se han representado dos piezas ácidas y curiosas sobre ese momento previo al camino de luz o cuando ya se habitan las tinieblas.
En «Páncreas» de Patxo Tellería, presentada en el CDN, asistimos a un ritual de aire inglés y en verso en el que tres personajes juegan a una ruleta rusa imaginaria, proponiendo un desenlace terrible en función de quién aprovecha mejor lo que tiene el otro y que no valora en vida, en el fondo hay una crítica desalmada a una sociedad que consume y trafica con todo.
En Lagrada, la Compañía Hongaresa ha presentado “Serenata para un país sin serenos” de Lluisa Cunillé y Paco Zarzoso, un tándem muy fructífero que escribe a cuatro manos que genera textos muy sugerentes en los que mezclan la realidad con la ficción a partes iguales. Aquí nos sumergen en una Fedra contemporánea muy inquietante que dialoga con el sonido de un violonchelo en el tanatorio donde vela la muerte del marido junto a su hijastro…Dramaturgia esencial y transgresora.
Adolfo Simón
Superdotados escénicos
Los súper héroes, los súper dotados ya no son como los veíamos de niños en los comics. Ahora son de carne y hueso…Que tiemblan ante el horror del día a día para sacar fuerzas con las que superar el infortunio.
Súper héroe de la Cia. El perro azul se ha presentado para público familiar en Cuarta Pared. El ejercicio de superación de un niño ante la vida dura que le ha tocado vivir con su abuela y sobre todo, demostración virtuosa de un actor que se transforma en múltiples personajes a vista del público, permitiendo que vivamos la peripecia con él, gracias a la cual se convierte en un súper héroe de andar por casa.
Nobilmente de Ximena Vera se ha presentado en LaZonakubik. Una pieza de teatro inspirada en la vida y superación de la violonchelista Jacqueline du Pre. Ante el espectador, la actriz-bailarina hace uso de sus recursos expresivos para demostrar que, tras el horror de la enfermedad, la superación del día a día puede convertir la fealdad en belleza creativa. De nuevo, una artista portentosa que demuestra en escena su habilidad virtuosa.
Adolfo Simón
Sin anestesia de Mariano Rochman en el Teatro del Arte
Vivimos unos tiempos en los que la testosterona ya no es la reina de la pista. Los machitos de turno creen que pueden seguir manejando los deseos de las mujeres si se ponen en complicidad en el ruedo de la carne. Pero, el cuento ya no es como lo contaban y los cazadores, a menudo se convierten en la presa de la cacería. La pieza tiene su temblor para mostrarnos que, en el fondo, lo que esconden los personajes son sus complejos de inseguridad que resuelven mirando quién la tiene más grande dentro del slip. Que Aitana Galán dirija la pieza da garantías para que no se caiga en el mal gusto de estos travoltas trasnochados.
Adolfo Simón
Amén de Carlos Be en el Café del Kosako
Cerca de la plaza de la Paja de Madrid hay un curioso y emblemático café llamado Kosako por el que han pasado muchos artistas y bohemios de la ciudad. Ahora, además, está programando propuestas de arriesgado teatro para las que todo el café se convierte en un escenario por el que los personajes transitan, haciendo que el público se convierta en el verdadero protagonista de la función. La programación de enero es muy sugerente pero no han de perderse «Amén» de Carlos Be. Una propuesta para aquellos espectadores que no quieren vivir experiencias pasivas. En esta pieza que arranca casi como una letanía susurrada al oído y que termina como una pintura negra de Goya, se constata que el horror es atemporal, que la censura y discriminación no tiene ideología ni país…Y que poco ha cambiado desde la edad de piedra. Ahora somos muy modernos y políticamente correctos respondiendo con un «me gusta» cuando vemos una noticia o imagen sobre un atentado a los principios básicos de los derechos humanos, pero ahí queda todo. Sólo el teatro, sigue metiendo el dedo en la llaga a riesgo de que nos cierren las salas o nos pongan bombas en los camerinos, pero…¿Qué habría sido del ser humano sin tener constantemente, frente a frente, ese espejo deformante que nos muestra la realidad de lo que somos?…Vayan a ver «Amén» y dejen de lado…»Por mi culpa, por mi culpa…»
Adolfo Simón
Seguramente vendrán mañana en el Teatro Alhambra de Granada
El Teatro Alhambra inaugura el 2016 con la programación de un montaje local de calidad, a
cargo de la compañía La Bohemia, dirigida por Carmen Ruiz- Mingorance. El texto de Esther Pérez
Arribas se encuentra inspirado, según reza en el programa, en textos de Samuel Beckett, que la
autora transforma y retuerce hasta centrar un tema de especial relevancia en nuestra historia
reciente: los muertos por los paseíllos de la Guerra Civil. La premisa inicial es tremendamente
sugestiva, pues a lo largo de la puesta en escena el espectador asiste a la recreación de una serie
de diálogos imposibles entre muertos de la contienda que yacen enterrados en fosas comunes sin
que nadie les haya encontrado ni identificado todavía.
Bien asentada en la tradición del absurdo, y apoyándose en la reiteración obsesiva y la
angustia desde la incomunicación, la obra tiene la capacidad de conmover en su profunda tristeza,
y en el carácter tremendamente incomprensible de los diálogos que intentan mantener sus
personajes. La atmósfera creada por los sucesivos parlamentos es un curioso mosaico de dejà vus
que consiguen emocionar al espectador. Con dos personajes sólidamente dibujados (Cipri y Pepa,
de cuyas vidas anteriores a la contienda llegaremos a saber retazos) y otros dos algo más
desenfocados y confusos, el cruce de parlamentos imposibles es exitoso a la hora de mostrar la
tragedia de la imposibilidad de descansar cuando se ha muerto en un conflicto como el de nuestra
Guerra Civil y en las circunstancias de injusticia y agravio en las que tantos lo hicieron.
Hay muchos factores a favor a la hora de disfrutar el montaje: la impresionante
escenografía, llamativa y muy bien pegada al texto (trabajo de Juande Martín) y la interpretación de
las dos protagonistas, Cristina Carrascosa e Inma González. La dirección de Carmen Ruiz-
Mingorance sabe ser sobria en el dolor, y dosifica de una manera muy acertada la tensión de un
texto rotundamente trágico.
Rafael Ruíz Pleguezuelos
Navidad…dulce y…agria Navidad
Volver a Madrid, tras una escapada por las fiestas navideñas, permite degustar en un intensivo fin de semana aquellas propuestas que no pude disfrutar con anterioridad o retomar el ritmo escénico con nuevas opciones en la cartelera. Para todos los paladares hay posibilidades en una ciudad como Madrid. Un lugar lleno de estímulos culturales que por momentos satura. Llegar y encontrarse de golpe con “Medea” en el Teatro Español me ha permitido ver de nuevo lecturas diferentes de los clásicos sin tiempo. En esta ocasión se optaron por realizar una mirada histórica a los ancestros del personaje, tal vez para situarla con mayor claridad en un contexto contemporáneo, entendiendo más profundamente los motivos que mueven a esta mujer emblemática.
En el Teatro del Barrio presentó un nuevo trabajo, el que fuera director de la sala con anterioridad cuando se llamaba Sala Triángulo, Alfonso Pindado estrenó un nuevo trabajo como director: “En defensa propia”, un ejercicio caleidoscópico por el que transitan dos mujeres jugando a transgredir la realidad que les ha tocado vivir en nuestra actual sociedad. En la misma sala, todo el fin de semana se ha repuesto una de las obras que más interesó al público la temporada anterior: “La piel del huevo te lo da”, una propuesta de con Sol Picó, Candela Peña y La Shica en la que han trabajado conjuntamente para profundizar sobre el papel de la mujer en la sociedad actual, fusionando y cruzando sus personales mundos creativos.
En los Teatros del Canal se han propuesto desmitificar la Navidad con «Papa Noel es una mierda». Ángel Facio sigue incombustible y realiza un retrato mordaz de estas fechas familiares y del personaje mítico a través de una serie de situaciones límites que ocurren en la oficina del teléfono de la Esperanza. Un disparate lleno de locura anti navideña.
El Circo Price ha estado animando todas las fiestas con uno de los espectáculos más sólidos y bellos. Gracias a la curiosidad de una niña que quiere descubrir cómo fue la fábrica que su abuelo cerró, se sumerge en las entrañas del edificio del que irán apareciendo múltiples propuestas circenses de diferentes técnicas y gran virtuosismo estético.
El momento álgido del fin de semana fue volver a ver, después de veinte años, el emblemático «Entremeses» de la Abadía. Un espectáculo por el que no ha pasado el tiempo, sigue igual de fresco y locuaz. Si me apuran, ha ganado en energía y escucha de los interpretes… Y la atmósfera rural y sensorial también ha crecido en todos los sentidos. Un placer para paladares exquisitos.
Y ya en la recta final, una sesión de magia clásica en el Círculo de Bellas Artes con Chequín. Un espectáculo lleno de sorpresas y juegos en los que el público fue el verdadero protagonista.
No podía tener mejor cierre esta vuelta a la cartelera que asistiendo a Natta del Teatro del Velador en la Sala II del Fernán Gómez. Un espectáculo de clown y música, lleno de virtuosismo interpretativo y locura inteligente. Una propuesta cargada de gags enloquecidos con los que el público disfrutó de lo lindo.
Ahora hay que encauzar esta semana que también tendrá interesantes propuestas.
Adolfo Simón
«En marcha al cine», concierto teatralizado
Uno está acostumbrado a empezar el año con esos Conciertos de año nuevo que cada uno de enero se retransmiten por televisión desde Viena. Esos conciertos engolados con el patio de butacas lleno de pieles y brillantes. Es una forma, pero hay otras, más sorprendentes si cabe porque se hacen con humildad y por amor a la música, para conseguir que un pueblo, en una noche fría de invierno se encuentre y disfrute de música y cine; como ha sido el caso de «En marcha al cine». Anoche, en el Salón Cultural de Aliaguilla, la Banda de Música «Santa Cecilia», dirigida por Rafael Pérez Vigo mostró una propuesta sencilla pero llena de ingenio, como en aquellos tiempos del cine mudo, en los que, mientras la banda, que en este caso sonaba estupendamente, tocaba fragmentos de las bandas sonoras originales, podíamos disfrutar de una selección muy cuidada de películas con las que se generaba una dramaturgia sutil sobre estos tiempos inciertos en los que vivimos…Y al tiempo, el público degustaba palomitas como en aquellas épocas del cine de programa doble. Y en el intermedio, en ese tiempo de anuncios, más sorpresas en las que los músicos jugaban vocal y teatralmente, haciendo las delicias del respetable. A veces hay que huir de los grandes focos «culturales» y acudir a lugares donde las personas encuentran huecos en su día a día para soñar y hacer cultura de base.
Adolfo Simón
El grito del Contrabajo en La Pensión de las pulgas
El grito del contrabajo es la adaptación teatral de la novela de Patrick Süskind, «El Contrabajo», y se puede disfrutar todos los miércoles de diciembre en La Pensión de las Pulgas. Dirigida por David Lorente, que consigue introducir al espectador en una musical atmosfera. Protagonizada por Roberto Drago con la ayuda a las cuerdas del músico, Ernesto Drago. Una simbiosis que hace que el público se emocione. Un monólogo en tono de drama, que nos desvela la apasionante relación que tiene un músico con su instrumento. La Historia puede parecer en algunos momentos lineal y de poca ligereza por el gran peso que coge la palabra con terminología instrumental y musical, que se compensa con el gran trabajo del actor, que hace que esté completamente viva. En ese acogedor salón podemos contemplar un músico obsesionado, impulsivo y un tanto esquizofrénico. Junto a un figurativo y sombrío músico que bebe, escucha música mientras descansa o calienta su instrumento antes del gran concierto. Esta dura historia comienza en un tono sarcástico y burlón donde el protagonista nos desvela sus intimidades con el Contrabajo, a modo de escusa, pues tras ese gran Instrumento de nobles materiales y anchas curvas se esconde una mujer. Instrumento que tienen el placer o desgracia de tocar. Pues lo que parecía una relación de amor y pasión se convierte en una carga y un obstáculo, una obcecación por reivindicar su sitio dentro de la orquesta, al igual que en una sociedad deshumanizada que le ignora. Una trastornada relación que llevará a Ernesto hasta el grito final en plena representación «El Oro del Rin”.
Pablo Cano
Insolación en el CDN
Hay muchas cosas sobresalientes en esta propuesta escénica que se presenta en el Teatro María Guerrero del CDN. Desde el sugerente título que de manera metafórica nos sumerge en ese estado por el que transitará la protagonista hasta «ver» lo que realmente siente su corazón para dejar de lado los prejuicios sociales de una época que no es tan distinta, en algunas cosas, a la que vivimos hoy. Emilia Pardo Bazán imagina una mujer moderna en su tiempo y la sitúa en una encrucijada existencial de la que saldrá airosa. La versión es otra cosa cuestión destacable, Pedro Víllora transita con su pluma con delicadeza por la obra original para acercarla a nuestra mirada escénica de hoy. La puesta en escena, creada por Luis Luque, consigue que se den la mano, en ella, un tiempo pretérito con formas contemporáneas que ha creado Mónica Boromello y que ilumina de manera sugerente Juan Gómez-Cornejo. Los intérpretes consiguen las formas de una sociedad burguesa sin tener que crear personajes engolados sino seres de carne y hueso que laten endiabladamente bajo un sol intenso. María Adánez, Chema León y José Manuel Poga transitan febrilmente por sus pasiones contenidas…y Pepa Rus, crea tres personajes con el virtuosismo de las grandes secundarias que están en la memoria de todos los amantes del teatro.
Adolfo Simón
Rapsodia para un hombre alto de Félix Estaire en el CDN
Es la final del mundial de baloncesto. El marcador está ajustadísimo. Una falta personal y tres tiros libres por delante. El tiempo se ha muerto. ¿Qué ocurre en la mente del jugador que tiene en sus manos la gloria o el fracaso de su equipo? El resultado real del partido en escena (es decir, según se encesten o no los tiros libres) determinará el final entre las distintas posibilidades de continuidad y desenlace que ofrece la pieza. El teatro es un espacio metafórico, en él se puede contar una guerra a través de un juego. El autor y director de esta propuesta que surje del ciclo «Escritos en la escena» nos habla del hombre y su complejidad a la hora de enfrentarse a una decisión trascendental que, en esta ocasión es unos tiros a la cesta pero en la vida, los tiros van directos al corazón. Un ejercicio interesante por la sencillez y precisión escénica que clarifica los planos dramatúrgicos del texto.
Adolfo Simón
Los hermanos Karamazov en el CDN
Un largo proceso creativo de Gerardo Vera junto a José Luis Collado ha dado como resultado la adaptación de una de las grandes cumbres de la novela universal que se puede ver en el Teatro Valle Inclán del CDN. Un viaje a la infancia perdida de unos personajes que, al crecer, se tienen que enfrentar a todos los prejuícios de una sociedad con rasgos feudales con los que inhibe todo deseo natural, convirtiendo a los seres en animales enjaulados que solo encontrarán el abismo como salida a su dolor y horror. Un montaje sobrio, lleno de rasgos poéticos que dan a la obra caracter atemporal y universal.
Adolfo Simón
El cínico de Chevi Muraday en la Sala Margarita Xirgú del Teatro Español
La danza regresa al Teatro Español y lo hace de la mano del coreógrafo Chevi Muraday y su espectáculo El cínico. El montaje sobre el filósofo Diógenes de Sínope, que estará en la sala Margarita Xirgu hasta el 10 de enero, es una idea original del coreógrafo, que cuenta con la dirección escénica de David Picazo y los textos de Pablo Messiez. Cuando murió Francis Bacon, dejaron su estudio de trabajo tal como estaba el último día en el que el genial pintor estuvo allí peleando con sus fantasmas, hoy se puede visitar como si de la sala de un museo de tratase; es una oportunidad única para entrar en el imaginario de este creador, convivir con sus fantasmas y sus inseguridades. Chevi, fiel a su línea de trabajo, en la que no baja el listón del riesgo, realiza un ritual donde confluye la danza, la música, la palabra y el espacio, este último es un intérprete más en ese baile catártico en el que se busca una luz al final del tunel que de sentido a la existencia.
Adolfo Simón
“Simon Says” de Alejandro Renedo en Teatro Lagrada
La palabra, como dice Mayorga en una entrevista, “es la forma de ejercer el amor o la
violencia, más nuclear, más fundamental que tienen los seres humanos”. La propuesta escénica que
estos días nos presenta el Teatro Lagrada es una atrevida investigación en torno a esa idea. En torno
a cómo el ejercicio del poder se instaura en los rincones del ser y condiciona hasta el propio cuerpo.
El director y dramaturgo, partiendo de unas escenas de “Polvo eres” de Harold Pinter, y
aprovechando algunos de sus motivos y estructuras, construye un universo donde una fábula abierta
y una estudiada y bella puesta en escena se ponen al servicio de la tesis. Especial mención merece el
trabajo de los actores donde, partiendo del naturalismo y sosteniéndose sobre elementos estilizados
y deformados del mismo, se alcanzan cotas de gran calidad en un estilo interpretativo complejo.
Pero los cuerpos construidos de los actores, sus gestos estilizados, la ritualización y la prolongación
hasta casi agotarse de algunas acciones, no es un simple ejercicio estético. Gracias a ello, y en
constante contraste con el resto de elementos, la obra hace un recorrido en torno al deseo y la
obsesión que – enmascarados tras una reconstrucción de la memoria y el pasado, ocultos tras un
aparente intento de vencer el olvido – son el centro de todo ejercicio de poder que acaba
instalándose – y conformando – todo cuerpo. Hasta el social.
Una propuesta donde el ejercicio de amor y violencia de un personaje a otro traspasa los
límites del escenario y se extiende hasta “las sillas de la sala”. Un juego de seducción donde la
sugestión estética – incluso por momentos hipnótica – intenta mostrar de forma aceptable – incluso
bella – los mecanismos y el ejercicio del poder contenido. Una propuesta que alerta de la aceptación
cotidiana que hacemos de la violencia camuflada tras las palabras supuestamente amorosas
Juan Antonio Marigil
Nada que perder en Cuarta Pared
Nada que perder es una obra para los que aún se preguntan cosas. Para los que no han tirado la toalla, para los que no miran para otro lado, para los que no cierran los ojos, para los que insisten en preguntar y repreguntar, para los que quieren saber. Es un alivio acudir a esta sala y ver que la grada está llena, a veces, uno piensa que ya nada va a tener solución, que no habrá nadie que se pregunte nuevas cosas cuando no entienda lo que ocurre. La nueva propuesta de Cuarta Pared no pierde el tiempo en periferias, va al centro del problema y pregunta entre diálogos, para que no haya ocasión para que se distraiga la atención sobre el problema fundamental. Un espectáculo austero, sobrio que llena el patio de butacas de preguntas…¿con respuesta?…
Adolfo Simón
Aire en los Teatros Luchana
Seguramente, el primer sonido fue provocado por el viento al atravesar las hojas de un árbol. Los payasos de otro tiempo preguntaban al entrar en la carpa…¿Cómo están ustedes?, pero eso fue hace mucho tiempo…Ahora, los payasos-clowns son seres blancos que surgen de burbujas de aire para encontrarse con el público y jugar con él…En el patio de butacas, a través de instrumentos ingeniosos, irán descrubriendo el lenguaje, la comunicación…lo sonidos posibles e imposibles creados a partir de elementos que contienen aire. Una propuesta lúdica en la que los espectadores son el director de orquesta de una banda de sonidos aereos.
Adolfo Simón
Vuelos de Aracaladanza en el Teatro de la Abadía
Después de inspirarse en Miró, Magritte y El Bosco, la compañía Aracaladanza, se adentra en la imaginación del genio visionario de Leonardo de Vinci. Aracaladanza pretende con este nuevo espectáculo —tras su trilogía basada en artistas plásticos, que ha girado por todo el mundo— dar alas a la imaginación con el impulso creador que multiplicó, sin tregua, el hombre renacentista interesado por todos los campos del saber y la creación. Enrique Cabrera, junto a un equipo creativo de lujo y a unos intérpretes excepcionales, construye una propuesta sobria, luminosa en la que las formas y las figuras van componiento un puzle exquisito que nos refiere al universo inventivo de Leonardo. Un espectáculo de factura impecable que hará las delicias de todo el público que acuda a verlo.
Adolfo Simón
Encuentros y desencuentos de perdedores en la cartelera
No siempre las obras están llenas de héroes que triunfan y resuelven sus problemas en la vida, a veces, por suerte, en la cartelera aparecen «perdedores» que nos sirven de espejo para entender mejor el comportamiento humano. La muerte de una madre siempre puede ser una excusa para intentar poner orden en ese baúl sin fondo que es la memoria y los recuerdos. En «Siempre me resistí a que terminara el verano de Lautaro Perotti en el Teatro Marquina, el entierro de la madre de uno de los protagonistas provoca el reencuentro de unos personajes que tuvieron una intensa relación en la infancia. El tiempo ha pasado y ya nada es como fue, ni los lugares, ni las personas y menos las relaciones, a menudo nos empeñamos en recuperar el tiempo perdido y es imposible. La puesta en escena habría requerido de un espacio más íntimo donde pudiéramos recibir de cerca la respiración de los personajes. En Losers de Marta Buchaca en el Teatro Bellas Artes, la protagonista, una deliciosa María Pujalte, trata de dar de baja el móvil de su madre que murió hace cinco años. Las peripecias para conseguirlo harán que ella y un hombre sencillo que la atiende en la tienda de telefonía descubran que, siendo muy distintos, tienen más puntos en común que el resto de los mortales. Una comedia romántica resuelta de manera sencilla escénicamente que hizo sonreir y reir un muchos momentos al público asistente.
Adolfo Simón

Cierre de ciclo de danza
Esta semana se han cruzado dos eventos de danza en la cartelera madrileña, por un lado, el señero Certamen Coreográfico de Madrid con un gran nivel creativo y de participación por parte del público, resultaron ganadores de la edición de este año: Primer Premio para Carmen Fumero y Miguel Ballabriga por «Eran casi las dos” y Mención especial del Jurado a un coreógrafo con voz clara de autor y programación en Tanec Praha, Praga: David Guerra por «Outline”. Y por otro, se clausuró Madrid en danza 2015 con un espectáculo curioso: Pavement, creado en un contexto social gracias al cual se demuestra que el arte puede ser una buena herramienta para conseguir la rehabilitación de un entorno de difícil convivencia.
Adolfo Simón






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