«Los caciques» en el Teatro Marquina
Si Carlos Arniches levantara la cabeza hoy tendría material más que de sobra para hacer un gran culebrón televisivo sobre el caciquismo, sería un gran guionista y se forraría, pero bien, honradamente, quiero decir.
Por eso es interesante revisar a nuestros autores, nuestros críticos sociales que tratan de temas endémicos de esta ciudadanía putrefacta en que se basa la política y el poder. Quién mejor que Mingote para ilustrar el cartel de este montaje de Ángel F. Montesinos que actualiza ese texto ácido y alegre que nos dejó nuestro autor.
En escena se dan cita actores memorables que despliegan toda su escuela y demuestran sus tablas haciendo reír al personal y también levantando esa pequeña costra que hace que la herida escueza cuando se la hurga. Pasen y vean lo que se cuece en la alcaldía de Arniches y luego créanse eso que dicen las Lideresas de las culpas in vigilando e in eligendo.
Luis Mª García Grande

«Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano» en las Naves del Español
Tenía ganas de rememorar de nuevo la vida de Sócrates, además iba entusiasmado porque iba a ver a José María Pou encarnado en su persona, tan venerable, tan consagrado, tan actor. Me encanta ver teatro a modo de tragedia clásica, disfrutar del discurso intelectual, de la oratoria, tal y como lo estudié y mamé en el Bachillerato… y resulta que, de repente se me cuela el siglo XXI de por medio y me encuentro a un Sócrates hablando de móviles y molestias…y, como se dice vulgarmente, se me bajó todo.
Y me pregunto si acaso estas frases tan fuera de lugar, tan displicentes, estaban en el texto original de Mario Gas y Alberto Iglesias o si se han colado por obra y gracia de un actor que no le tiene mucho amor a los pitidos electrónicos ni a las minipantallas brillantes tal y como ha demostrado en varias ocasiones públicamente. Porque si es así, por muy consagrado que estés y por la infinidad de seguidores que te veneren, no se puede saltar a la torera el texto del director, consagrado él también, al revés, habrá que seguirlo al pie de la letra e incluso venerarlo… Y, si fuese al revés, ni siquiera la sapiencia y oratoria de Sócrates sería la excusa para insertar tales disertaciones sobre la vida moderna del espectador de teatro en un texto digno. Sabemos cómo es el público y Sócrates también conocía al suyo…al que le llevó a la condena a través de esa falsa democracia.
Aún así, merece la pena ir, disfrutar del discurso original, de la vida de Sócrates y de la interpretación de los otros actores que intervienen en el montaje, de la escenografía pura y adecuada de Paco Azorín y dar unos cortecitos, editar y pulir ese «texto»-incluso digitalmente con tu móvil- para evitar adoctrinamientos banales ideados por abanderados del purismo, que no deben de darse en el lugar sagrado del teatro, a un público que, comprendiendo a Sócrates, también puede retuitear su sabio discurso y tomar las riendas de un smartphone tal y como Sócrates lo hizo de su vida: con honor, entereza y dignidad.
Espero que estos directores y actores disculpen mi atrevimiento y mi ignorancia supinas, basadas en un discurso pobre, con pocos argumentos, pero claro y humilde al fin y al cabo.
Luis Mª García Grande

«La estupidez» en Matadero Madrid
«La estupidez» es una obra compleja, no apta para espectadores noveles o señores que van dos veces al año al teatro, por muy Teatro Español que sea. Partiendo de este punto de vista, el lector de esta crítica se estará imaginando como espectadores a sesudos catedráticos en Filología Hispánica o similares y puede que se le estén quitando las ganas de asistir a ver este entramado, pero estas no son mis intenciones al hablar sobre el montaje, ya que a veces hay que abrir la cabeza, experimentar, dejarse llevar y meterse en vena tres horas de teatro, pero del bueno, del intenso, del que no te deja respirar para pensar, y caer en la cuenta de que las sensaciones después de haber visto esta obra, afloran, surgen y regurgitan en nuestra cabeza.
Spregelburd ideó una especie de laberinto de veinticuatro registros dramáticos para cinco actores que ubicó en Las Vegas, un lugar donde, dicen, que todo lo que ocurre debe de quedarse allí. Inspirado en el pecado capital de la avaricia desarrolló toda una serie de escenas en donde se desarrolla la estulticia humana en todos sus niveles. Hasta las clases menos pudientes se ven atraídas por el vil metal y pudren su mente y la de los demás moviendo sus vidas alrededor de lo superfluo y de lo ridículo.
Feelgood Teatro demuestra de nuevo su investigación y experiencia, dando un paso más, un paso firme, arriesgado y decidido para crear montajes de calidad y bajo la sapiencia y dirección de Fernando Soto, experimentado ya como director, y conocedor del entramado dramatúrgico que quiere presentar el autor unos actores que aportan toda su experiencia y capacidad para cambiar de registros a un ritmo endemoniado y hacerlo con nota esta es obra que no dejará indiferente a nadie, sepa o no de teatro.
Luis Mª García Grande
Cuento de invierno de Declan Donnellan en Una mirada al mundo del CDN
A nadie le resultará novedoso leer sobre la complejidad de los textos de Shakespeare, por algo está considerado el gran autor de la historia. La construcción de sus historias, la humanidad de sus personajes y las fábulas atemporales hacen de sus obras objeto de estudio y revisión constante en escena. Siempre sobrevive a todos los envites que se le propician desde el escenario, rara vez hay una lectura que supere lo propuesto en el papel. Lo más importante en la obra de Shakespeare es hacerlo transparente, acercarlo a nuestro pensamiento actual sin perder la esencia y la magia de su origen. Casi siempre me irrita que se nombre al bardo cuando es pervertido y manoseado por quien le clava el diente adaptador. Creo que si uno hace una versión libérrima ha de asumir la autoría de la nueva obra y dejar al autor original en paz. La visión escénica y actual que ha hecho Declan Donnellan es personal pero sin perder de vista lo que hay en la obra de Shakespeare, transita por cada escena y pasaje pero incide y profundiza en lo que hay por debajo del texto para convertirlo en signos escénicos que nos ayuden a entender complejamente lo que mueve a los personajes a la tragedia para alcanzar, después, la redención. Todas las licencias que se permite son para apoyar el discurso ético de la obra de origen. Y además, hay un espacio escénico inquietante que nos ayuda a entrar más a fondo en el horror de la mente humana y unos actores que parecen que han nacido en un escenario y que no puedan vivir más allá de esas imaginarias cuatro paredes.
Adolfo Simón
PTV clowns con «Ya está» en Cuarta Pared
Una pieza de clowns escénicos con la que animan a los niños a descubrir y aprender como eje esencial en el crecimiento…eso sí, con risas y juegos.
Adolfo Simón
Vida de Galileo en el CDN
El CDN, de la mano de Ernesto Caballero ha puesto en escena Vida de Galileo de Bertold Brecht, para ello ha transformado el Teatro Valle Inclán, creando una constelación espacial en la que el público está incluido. En ese espacio transcurre el periplo vital de este personaje a través del cual, Brecht, quiso exponer que la sociedad no quiere escuchar ni ver los caminos que han de implicarle evolucionar; es más fácil negar que el ser humano está en constante cambio para tratar de frenar cualquier puerta que pueda abrirse hacia una mayor libertad de mente. A veces, los personajes históricos nos hablan más lúcidamente de nuestro presente. Y este es un caso claro, algo que también vivió en su biografía personal el propio autor; a veces la vida tiene estas travesuras, denuncias que un personaje tuvo que renegar de sus creencias para en el último capítulo de tu vida ocurra lo mismo. Ramón Fontserè encarna al personaje protagónico que a veces se cruza con el mismo autor referencial, llevando a escena este doble juego sobre la lealtad a las ideas. La propuesta escénica se completa con un reparto de actores y músicos que dan vida a todo el universo personal de Galileo.
Adolfo Simón
La respiración de Alfredo Sanzol en La Abadía
Esta obra cuenta, en clave de comedia, las alegrías y penas de una mujer separada, Nagore, en trance de recuperar su autoestima y de rehacer su vida. Gracias a los consejos de su madre, que tiene una intensa vida amorosa, este proceso se convierte en una verdadera aventura. Y el público participa también de este viaje, recuperando esa respiración que para todos es necesaria…No solo respiramos para vivir, también lo necesitamos para sonreír, emocionarnos…para «ser». La realidad y la ficción se dan la mano en el texto y propuesta escénica para ir descubriendo como se puede salir del pozo más profundo; si creemos en la magia y la vida, es posible. El espacio escénico es sencillo, un salón moderno donde transcurre todo porque así pasa en la vida, en cualquier lugar se puede amar o morir. Y los actores están entregados al juego de mentira y verdad para hacernos reflexionar sobre el trayecto hasta encontrar un punto de luz al final del túnel.
Adolfo Simón
Si pudiera hablar de esto no haría esto de Janet Novas en el Teatro Pradillo dentro del Festival de Otoño a Primavera
Novás es una de las figuras más destacadas de la danza contemporánea española de los últimos tiempos. Con sus creaciones, de tinte experimental, ha sabido crear un lenguaje propio, empleando el cuerpo como herramienta y dotando sus montajes de un fuerte contenido emocional, que sirve de contrapeso a la estudiada sencillez estética de sus puestas en escena. Tras haber trabajado como bailarina junto a artistas y compañías de la talla de Daniel Abreu o Les Ballets C de la B, Novás comienza su carrera en solitario como creadora e intérprete en el año 2008. Sus últimos trabajos, Cara pintada y Who Will Save Today?, han sido presentados en prestigiosos festivales nacionales e internacionales, obteniendo una gran acogida entre público y crítica. Si pudiera hablar de esto no haría esto, coproducida por el Festival de Otoño a Primavera y el Teatro Pradillo con los festivales Escenas do Cambio y BAD Bilbao, es su cuarta creación en solitario, que encuentra en el muerte y en el dolor su punto de partida. En esta ocasión, se enfrenta a un solo complejo, un territorio lleno de obstáculos técnicos que ella va desentrañando a fuerza de constancia y energía. Su cuerpo, a veces frágil parece sucumbir en el intento pero, de nuevo, vuelve a esa cuenta numérica que le permite retomar el tránsito hacia un nuevo límite espacial o corporal; una indagación sobre el precipicio del cuerpo y la desnudez emocional.
Adolfo Simón
Una noche como aquella en Nave 73
Los juegos son cosa de niños, cuando los adultos se ponen a divertirse con travesuras más propias de la infancia, es fácil que terminen llorando, como niños. En la línea de programación de noche que propone Nave 73, los sábados se puede asistir a Una noche como aquella. Y en más de una noche, tres jóvenes amigos desarrollan un juego con reglas nuevas que les llevará a pequeños paraísos y a desiertos emocionales. Es curioso ver como asiste un público muy diverso a este tipo de obras, algo que habla de una sociedad cultural mucho más abierta a historias de amor diferentes.
Adolfo Simón

Otra infancia en Cuarta Pared
Cuarta Pared siempre procura incluir en su programación, elementos que nos hagan reflexionar sobre qué está en nuestra mano para aliviar el dolor del mundo. En Éxodo, la última pieza programada en la sala para público adulto, nos muestran fotos escénicas del horror que la infancia vive en las catástrofes que día a día pueblan nuestro planeta, una obra en la que se mezclan lenguajes que transitan de lo corporal a escenas cotidianas. Y en la programación infantil, este fin de semana pasado, hubo una representación el circo creativo de Giuseppe y Peppina que la Compañía El Retablo ha elaborado a partir de materiales encontrados, estimulando así, la creatividad e imaginación de los niños-as…Circo, juego y fantasía en una misma propuesta.
Adolfo Simón
Mira hacia arriba de Polimetría 21 en Biribó Teatro
“Mira hacia arriba” es el primer montaje de Polimetría 21, una compañía de teatro compuesta por actores con y sin síndrome de Down u otras discapacidades intelectuales. Los temas centrales de esta obra son las nuevas tecnologías y la comunicación. En las distintas escenas se comprueba cómo la comunicación es alterada, transformada, cambiada o eliminada por las nuevas tecnologías y ésta, a su vez, altera el comportamiento del ser humano. Alguien me comentó que en México hay una expresión curiosa para hablar de las diferencias, se les nombra como «Capacidades diferentes» y estoy de acuerdo, es un error pensar que hay personas que no pueden hacer según qué cosas, en esta pieza queda patente que pueden estar en escena y mostrar crítica sobre la sociedad en la que vivimos, personas con unas u otras capacidades, el discurso solo cambia en matices, por suerte cada vez hay más integración en el arte.
Adolfo Simón
“A solas con Marilyn” en La Usina
En “A solas con Marilyn” un actor nos cuenta la historia de una madre abandonada por el hombre al que ama sin más explicaciones que un nombre de mujer. La lucha por mantener su integridad y la custodia de su hijo se contrapone con las perversiones de su única amiga, la cual sostiene un affaire un tanto macabro con el carnicero del supermercado en el que ambas trabajan. En la confusión que precede a la estabilidad quebrada, la protagonista se aferra a ese nombre y se sumerge en palabras indescifrables para tratar de explicarse lo incomprensible.
Marian Patilla
Hey Boy Hey Girl de La Joven Compañía en el Teatro Conde Duque
De Verona a Gandia…
Tras el éxito conseguido en las pasadas temporadas, la Joven Compañía regresa a casa. El Teatro Conde Duque acoge de nuevo el espectáculo Hey Boy Hey Girl. La tragedia romántica de Shakespeare ambientada en un reality show. Una compañía que surge de la necesidad de reivindicar una oportunidad para los jóvenes artistas, se enmarca en el proyecto Teatro Joven, un lugar de encuentro entre gente del sector artístico, profesores y alumnos de secundaria y bachillerato. Teatro hecho por jóvenes que inician su camino profesional, no solo a nivel interpretativo, sino también en la regiduria , escenografía, producción, vestuario etc y que esta echa para jóvenes. Con la intención de renovar el teatro, creando un tejido cultural accesible que suscite a ese nuevo sector del publico, el adolescente. Y es que a pesar de su corta vida, ya acumula premios. Esta vez el viaje transcurre entre focos y cámaras. Hey Boy Hey Girl, es una divertida y fresca adaptación del ROMEO Y JULIETA de Shakespeare. Que dirige Jose Luis Arellanos y ha versionado Jordi Casanovas para un elenco dejóvenes actores que demuestran estar a la altura de la propuesta. Donde los clásicos personajes se convierten en caras famosas, chonis y canis, que experimenta y sufren en sus propias carnes el éxito que les envuelve al participar en un venenoso programa de televisión. Una readaptación shakespiriana que se acerca a la vida de los adolescentes, dónde dos grupos de chavales conviven en casas separadas en busca de mayor éxito para mantenerse en la audiencia. Pero una serie de sucesos convertirá su estancia en una verdadera tragedia. La obra que comienza con energía tiene drama, critica y sobretodo un mensaje con reflexión. Donde la escenografía, dos grandes piezas moviles, que simulan ser las estancias, adquiere un gran protagonismo y en algunos momentos por el juego que se le da ponen en tensión al espectador por su peligrosidad perdiendo la atencion de la escena.
Pablo Cano
Cocina de María Fernández Ache en la Sala de la Princesa del CDN
Nos encontramos en una cocina; a través de la puerta escuchamos una animada conversación. La luz y el ronroneo de un horno nos indican que algo se está cocinando… El buen vino fluye, la conversación es brillante, competitiva: arte, literatura, la vida, la muerte, budismo… Los comensales rezuman éxito… A medida que Antonio y Emma entran y salen de su cocina empezamos a conocer sus rostros público y privado y a percibir gélidas corrientes subterráneas de envidia, amargura, desdén… Antonio no puede soportarlo más; en un absurdo acto reflejo de ira, gasta una broma pesada cuyas consecuencias escaparán a su control…A partir de aquí, la obra nos hace testigos de una serie de desayunos y cenas en los cuales asistiremos al desmantelamiento de un matrimonio, una carrera, y, probablemente, todas las relaciones sociales que rodean a esta pareja. La propuesta textual y la puesta en escena llevan al límite esa cuestión antiteatral que sitúa la acción fuera de la escena o al menos la reparte; dejando un espacio dramático que hemos de imaginar y otro, el más íntimo que transcurre en la cocina bajo nuestra mirada. En ese viaje entre lo que se ve y lo que oímos transcurre una historia que nos muestra las miserias y mezquindades de seres con piel de terciopelo, esos que viven en la abundancia, instalados en las más bajas pasiones y devociones. Un mundo elevado que se derrumba parlamento a parlamento.
Adolfo Simón
Leche y picón de Tras el trapo Teatro en Lagrada
La oscura y solitaria cámara de un recoleto hospital para enfermas mentales es el escenario de “Leche y picón”. Un personaje quijotesco, Margarita, víctima de un atracón de ideales protofeministas y liberales, es visitada por los fantasmas de su pasado. Estas máscaras de carnaval le harán revivir, al tosco compás de los tambores, acontecimientos ajados y deformados por su desatinada imaginación. Hay teatro amable y teatro combativo…Teatro sin poética singular y obras que dejan huella en nuestro imaginario. «Leche y picón» tiene los ingredientes necesarios para que el público inquieto de cualquier lugar acuda para disfrutar de su propuesta, no es una historia banal, no está contada de forma convencional…Tiene la esencia del teatro como rito verbal y plástico. Una propuesta escénica sencilla y esencial donde dos actrices, Ana Oliva, María Duarte, juegan de manera comprometida al rito ancestral de la máscara, a todo ello, ayuda Gaspar Campuzano dirigiendo con maestría este juguete enloquecido.
Adolfo Simón![]()
A puerta cerrada de Jean Paul Sartre en La pensión de las pulgas
Este texto con traducción de Alfonso Sastre ya se ha convertido en un clásico del siglo XX, una obra atemporal por el tema que trata y el tratamiento dramatúrgico tan moderno que tiene; podría situarse en cualquier época y sociedad. La obra nos sitúa en un espacio mental y filosófico para reflexionar sobre la conducta humana. En ese lugar sin tiempo ni ubicación real, los seres, como animales enjaulados tendrán que buscar la salida o devorarse entre ellos. La pensión es uno de los espacios más idóneos donde he visto representado este texto, allí, no solo los personajes están en un callejón sin salida, los espectadores asistimos como testigos mudos a ese encierro del que también formamos parte. Ernesto Arias dirige con aplomo a los actores para que se manejen con tensión y soltura entre estas cuatro paredes sin salida.
Adolfo Simón
Laberintos mentales en la escena
Todo en la vida son ciclos, hay veces que estamos en la espiral del humor y otras entramos en callejones obsesivos. Lo mismo ocurre en la escena teatral…En ocasiones todo gira alrededor del humor y otras, los temas que se tratan están llenos de sombras extrañas, seres perdidos en laberintos sin salida. En el Teatro Lara hay dos propuestas en programación que tienen cierta conexión. Los lunes se puede asistir a Si los ángeles disparan, una mirada escénica a los terribles asesinatos que hubo en Puerto Urraco. En la pieza, los personajes se pierden en un mundo obsesivo que les llevará directamente a la tragedia. Los martes hay otra obra que trata de esos seres que buscan sobrevivir a su horror dominando y haciendo víctima de él a otras personas. El coleccionista es la versión escénica de la conocida novela de John Fowles que fue adaptada al cine en 1965 y protagonizada por Terence Stamp y Samantha Eggar.
Adolfo Simón
Nexo(s) en Nave 73
Desde el primer minuto flota en el ambiente una sensación de sondeo, de reconocimiento, como si al lanzar nuestra mirada por la nave semi-iluminada el receptor fueran unos ojos inquisitivos ansiosos por saber más de nosotros. Una vez terminan los preliminares se despliega un tejido ricamente hilado donde cada uno se reconoce donde quiere. Siento que la belleza de nuestros días ha de acoger cariñosamente el error, entendido como espasmo de humanidad frente a la perfección mecánica de la máquina. Yo me reconozco en los temblores, en los titubeos, y mirando con distancia creo que engrandecen un espectáculo que de otra forma estaría demasiado bailado.
La belleza de las dos intérpretes en los fragmentos de juego coreografiado es conmovedora. Cuando aparece el teatro, la palabra, cuando los cuerpos estallan y gimen, me es imposible no identificarme con ellas y revolverme en el asiento. Prefiero las imágenes más grotescas, las articulaciones llevadas a su límite y la copia recíproca de las torpezas. No se trata de destreza técnica (de sobra demostrada durante todo el espectáculo) sino de la intensidad. Ésta se reconoce mejor cuando no está disimulada por la geometría del ballet clásico.
Creo que la profusión de recursos es a la vez el punto débil y el punto fuerte de este montaje. Hay una bellísima armonía entre ellas dos, y entre ellas dos y el espacio. La acción es por momentos muy sincera y al estar compuesta con maestría la impresión es de gran belleza. Sin embargo echo de menos el agotamiento, la profundización en menos elecciones. En lo formal se queda a medio camino entre dos pinturas: “La amistad” de Egon Schiele y “Gabrielle d’Estrées y una de sus hermanas”, el famoso cuadro anónimo que cuelga en el Louvre. La preferencia por uno u otro es cuestión de gustos, aunque después de Nexo(s) queda claro que el equilibrio, aunque diplomático, también es bello.
Francisco Martínez
La especie dominante de Agustín Iglesias en Lagrada
La especie dominante de Agustín Iglesias en Lagrada Teatro de Madrid nos plantea una reflexión sobre el declive de una especie que, a pesar de hacer creer que ha evolucionado, tiene un funcionamiento social mucho más pobre y mediocre que muchas de las especies que realmente han sobrevivido a lo largo del tiempo. Con un juego paralelo en escena donde, en una pantalla observamos pequeñas piezas de documental con animales y animaciones que muestran el sistema tribal de los animales, se completa con un plano actoral delante de estas imágenes que muestran la desigualdad entre especies y como, el ser humano, se extinguirá inevitablemente porque no será capaz de mantener el equilibrio. Un ejercicio sugerente de poética y reflexión.
Adolfo Simón
«El amor está en el aire» en el Teatro Infanta Isabel
El Amor es así…De repente entras en un café y la seducción se te cuela por los poros igual que el humo de un cigarro entra por la nariz aunque no quieras… el humo recorre tu cuerpo, entra en tus pulmones, llega a tu sangre, pasa por tu cerebro, en la mayoría de las ocasiones, vuelve a salir y se queda en el aire de nuevo…y aquí no hay quien respire! Un recorrido que todos adivinamos y, aunque advertidos por la experiencia, inspiramos una y otra vez como si fuese la primera, a pesar de haber pasado por rupturas, olvidos y decepciones.
Félix Sabroso se ha pertrechado de dos estupendos actores para hablarnos del amor en todas sus facetas, entre la comedia y la tragedia, entre lo espiritual y lo carnal. Sin perder un ápice de la ternura,frescura y petardez que emanaban sus guiones se atreve a poner a interpretar y cantar a Bibiana Fernández y Manuel Bandera, dos abanderados en el amor con una larga trayectoria a sus espaldas en estas lides. Bibiana ha ganado hondura, sentimiento, pasión cuando canta… y no ha perdido ese tipazo, sensualidad y esas piernas que harían salivar a cualquier hombre que la vea entrar en un café. Manuel Bandera lleva la seducción en los ojos pícaros y sus movimientos acaramelados a ritmo de salsa, copla y cha-cha-chá. Juntos interpretan a una pareja explosiva por la que fluye el amor a ritmo de música española: de Raphael a Fangoria pasando por bolerazos y canciones que nos hacen elevar nuestro alma o sepultarla entre la tierra.
Es una oportunidad única para disfrutar de dos grandes actores cantando en directo acompañados por el piano de Guillermo González y rodeados de la escenografía de Alberto Puraenvidia. Una escenografía perfecta para el Teatro Infanta Isabel, con un toque modernista pero a la vez contemporáneo y elegante que dota a la actuación de toda una gama de barnices y terciopelos apropiados para vivir una gran pasión o un gran desencuentro…
Luis Mª García Grande

Tres hermanas de A. Chejov por la Compañía Guindalera en los Teatros del Canal
La Compañía Guindalera presenta cada cierto tiempo sus trabajos en los Teatros del Canal, es una oportunidad fantástica para que puedan abordar producciones de mayor formato a las que realizan en su exquisita sala. Creo que esta debiera ser una de las funciones de los teatros públicos…Apoyar con difusión y medios el trabajo constante y arduo que se realiza en las salas más pequeñas. En esta ocasión, la obra elegida ha sido ese gran clásico que es Tres hermanas de Chejov y, a pesar de ser una propuesta de gran formato, mantiene la esencia de las piezas que se montan en la Guindalera Teatro. Juan Pastor apuesta por darle voz al autor, leyendo algunas de las acotaciones que van atravesando el texto, creando, además, una extraña sensación al oírlas…¿Se escribieron hace cien años y podrían servir para el mundo que vivimos hoy?. La propuesta escénica tiene un mapa trazado en el escenario, delimitando lo que es ficción y lo que pertenece a los actores fuera de escena. Y el recorrido de la pieza va transcurriendo como si los personajes hicieran un viaje de la ciudad al desierto, de una habitación llena de vida y esperanza al desván donde se amontonan los muebles y recuerdos. Ese periplo, fiel estéticamente al texto original, van siendo arañado por miradas y actitudes de algunos personajes que nos sitúan en otro contexto dramático, tal vez en la mente del autor que duda o teme lo que pueda ocurrirles al final a sus personajes. La última imagen, más allá de estar llena de esperanza textual, está herida por la presencia de unas hermanas que se vuelven de madera entre los objetos perdidos de un mundo que no ha podido conseguir la huida del desierto al mar.
Adolfo Simón
El niño adefesio de La tarara en Espacio Labruc
Hay muchas maneras de entender el ocio…Se puede salir un sábado a la noche a ver la realidad tal cual es en una película u obra de teatro, es una manera lícita de «entretenerse»…Uno ve una foto del mundo con sonrisa o mueca. Y hay otra forma de paladear el arte que es a través de espejos deformantes, en esos donde la realidad se ve de manera más profunda gracias a la distorsión de las imágenes. La Compañía La tarara ha estado unos pocos días en ese inquieto espacio escénico que es Labruc y allí nos han permitido entrar en los rincones más oscuros de una «deliciosa familia» a través de la mirada de su hijo…»El niño adefesio». El realismo nos permite asomarnos a una ventana cómoda, el teatro de la crueldad y expresionismo que utiliza este grupo como lenguaje escénico nos permite ver más allá, descubrir incluso esos pliegues negros que no queremos reconocer que están alojados en nuestro imaginario. Es una pena que trabajos tan interesantes pasen desapercibidos en la cartelera de nuestra ciudad, ojalá vuelvan pronto y nos sorprendan con sus nuevas propuestas.
Adolfo Simón
De flor en flor de la Cia. de danza Fernando Hurtado en Cuarta Pared
Hay que estimular a los niños-as a colaborar y poner empeño en la realización de sus deseos…En esta propuesta, atravesando las cuatro estaciones, dos personajes nos muestran las dificultades que van surgiendo para poder relacionarse y que vencen gracias a la constancia. Una pieza de danza y plasticidad muy sugerente.
Adolfo Simón


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