Merche Esmeralda con «Ultima Parada» en el Teatro Fernán Gómez
Merche Esmeralda es una maestra y sigue destilando un aire de elegancia y saber estar encima de un escenario, aparte de su sabiduría técnica sobre el flamenco, aunque ahora haya decidido mostrar más su faceta teatral y menos su faceta como bailaora. Ha tenido que cambiar de piel y adaptarse a la edad, en la que la técnica no importa ya tanto como lo que se cuenta, estupendamente, en su «Ultima Parada» , en la que se nos transmite el sentimiento sobre las vidas truncadas en la Guerra Civil a través de una mujer que cuenta la última noche que pasa en la cárcel imaginando cómo habría sido su vida si no hubiese pasado por tales circunstancias.
Esmeralda ha apostado por hablar de la libertad, volviendo al escenario en su medio retiro, dentro de un entorno privado de ella y este es un argumento que da para mucho y que ella sabe exprimir a través de su tamiz flamenco.
Un escenario invadido por sacos de trincheras que recrea varias islas donde trasladar la acción y unas paredes oscuras con una iluminación escénica muy marcada para ir recorriendo los sueños de esta mujer, acompañada por el cantaor Diego el Boquerón y el guitarrista Jesús Guerrero bastan para sumergirnos en una dramaturgia dura, por su contenido, y claramente influida por el sentío flamenco de la vida.
Hemos podido disfrutar de una penúltima parada para Merche Esmeralda en el festival Suma Flamenca de Madrid, que sigue transmitiendo vitalidad y frescura en sus apuestas escénicas.
Luis Mª García Grande
A través de la luz, ópera flamenca en el Centro de Arte Fernán Gómez
En tres movimientos precedidos de una obertura, esta “ópera” cuenta una historia en la que los miedos a la muerte, el sonido del vacío, la existencia de una luz y la vuelta a la vida son los protagonistas. Todo ello con el concepto de la antigua “Ópera flamenca”, en la que se auna el flamenco y la música electrónica creando una paleta abstracta en un paisaje donde la luz es el cuerpo dramático en la escena.
Adolfo Simón
«El Arte por delante» en el teatro Fernán Gómez
Dentro del festival «Flamenco Madrid», promovido por el Ayuntamiento de Madrid y con la colaboración de la Comunidad y de Suma Flamenca, asistimos a uno de los platos fuertes programados en el teatro Fernán Gómez. «El Arte por delante» de Rojas y Rodríguez ha inaugurado este año el festival con la presencia de la Lupi y Pol Vaquero como artistas invitados. Un espectáculo que empezó en los tablaos, intentando teatralizar el flamenco que allí se experimenta y que se ha trasladado al teatro intentado mostrar el flamenco de un tablao… justo todo lo contrario. Pero el espectáculo sigue encajando a la perfección e incluso mejora sobre las tablas del Fernán Gómez.
La iluminación espectacular que se ha aportado y la escenografía, sencilla pero poética y con la evocación necesaria a los auténticos tablaos mediante una división de espacios a través de candilejas antiguas. Con el espectáculo se han tratado de ceñir a lo que sería una actuación en un tablao, al Flamenco más puro, con la misma estructura tradicional de lo que podemos disfrutar cualquier noche en los más conocidos antros flamencos de España, baile de grupo, actuaciones de solistas y juerga final. Sencillo, pero necesario, según ha reconocido Ángel Rojas en el encuentro con el público posterior. Es necesario mostrar el arte del Flamenco que se vive en un tablao y trasladarlo a un escenario, revivir lo clásico, cada uno a su manera. Disfrutar de unos verdiales, alegrías, bulerías… en su estado más puro, pero adornado teatralmente.
De la técnica y arte que destilan Rojas y Rodríguez ya he hablado en numerosas ocasiones y aún así es necesario reconocer una vez más que son unos de los mejores exponentes del baile español en la actualidad, que saben crear, innovar, transmitir y enseñar prácticamente tocando todos los palos de la danza y, si es necesario, mezclándose con otras disciplinas. Que saben crear un gran espectáculo flamenco, uno más patrio o uno más internacional, que también se pueden meter en un pequeño tablao y crear esta pequeña joya de la que he disfrutado…Como dirían los modernos y yuppies de ahora, son un must del Baile Español y del Flamenco, pero es que se lo han currado mucho desde los inicios y ahora disfrutan de esa plenitud y savoir faire de su madurez.
Mención especial para el arte de La Lupi, toda una maestra del gesto flamenco, en el que cada mirada, cada mano volteada, cada hombro que se mueve, cada volante de su vestido, conserva el compás y que se recrea con su bata de cola transformando la estructura de unas alegrías para mostrarnos con sutileza todo lo que puede destilar el sentío flamenco.
Un verdadero espectáculo, flamenco y teatral, para los sentidos.
Luis Mª García.
«Bailar en hombre» en Espacio escénico DT
El Espacio escénico DT nos presenta el VII Ciclo Ellos y ellas bailan… o no, dentro del cual se encuentra la propuesta de Fernando LR Parra que lleva cuestionándose dos años esta famosa frase del decálogo de Vicente Escudero, en el que recomendaba cómo se debe bailar el flamenco.
Se nos presenta un trabajo de investigación sobre la estética masculina en el baile flamenco desde la perspectiva de un bailaor homosexual. Alguien que se cuestiona quién es y porqué debe someterse a unas rigideces en su baile impuestas no solo por grandes bailarores, sino también por un público que quiere y espera ver cómo el hombre se comporta de determinada manera en el baile flamenco, con sobriedad, cuidando que sus manos nos se muevan demasiado femeninamente, las caderas quietas…bailar asentao y «pastueño»
¿Porqué un hombre siempre tiene que cortejar a la mujer, parecer protector, fuerte, potente, incluso agresivo en el flamenco?El espectáculo rompe con los tabús y estereotipos del flamenco, con humor y mostrando una desnudez en el baile que rompe con las imposiciones del flamenco. Desde esa desnudez se pueden encontrar nuevas formas de expresión que permitirán renovar la estética en el baile flamenco… una buena apuesta para seguir creando en el mundo de la Danza.
Amaluna del Circo del Sol en Madrid
Amaluna invita a los espectadores a una misteriosa isla gobernada por Diosas y guiada por los ciclos lunares. Su reina, Prospera, celebra la ceremonia de entrada en la etapa adulta de su hija con un ritual en honor a la feminidad, la renovación, el renacimiento el paso de estos valores de una generación a otra. El estallido de una tormenta provocada por la propia Prospera obliga a un grupo de jóvenes hombres a aterrizar en la isla, una llegada que desencadenará una épica y emocionante historia de amor entre la hija de Prospera y un joven pretendiente. Pero su amor será puesto a prueba. La joven pareja deberá enfrentarse a difíciles pruebas y superar reveses desalentadores antes de lograr alcanzar la confianza mutua, la fe y la armonía. Siempre que vuelve a Madrid el Circo del Sol es un acontecimiento, al poco de ponerse a la venta las entradas, se agotan y hay que ampliar funciones. Creo que podría haber un Circo del Sol estable en Madrid, hay un público ávido y fiel de estos emocionantes espectáculos. En esta ocasión, Amaluna es, probablemente, la propuesta más completa y rica desde aquel maravilloso Alegría. Con el tiempo han ido enriqueciendo las obras, sobre todo, dramatúrgicamente; la técnica y espectacularidad siempre ha sido difícil de igual, la marca del Circo del Sol es algo que atrae a cualquier espectador curioso y exigente en todos los continentes. En Amaluna hay, además, reminiscencias shakesperianas, de manera sutil, los personajes de La tempestad y Romeo y Julieta se entrecruzan dando consistencia a la historia que podría situarse en el universo femenina de Pentesilea. A veces, se juega con mezclar personajes históricos y el resultado no es muy interesante. Aquí la historia de magia y amor de los seres que se encuentran por casualidad en esa isla gobernada por mujeres, da paso y juego a todos los números de acrobacias y humor. No hay un momento en que decaiga el show…Es frenético, teatral y espectacular en cada momento y todos los artistas son de un nivel excepcional. Y, además, los componentes, en gran medida femeninos, dan un toque personal y peculiar a la estética y poética de Amaluna…Bello y de fuerza fascinante. Hay algunos números que no se habían visto hasta hoy y que dejarán boquiabierto a todo el que acuda a la carpa instalada en la Puerta del Ángel de Madrid. No lo duden, vayan a ver Amaluna, no les defraudará.
Adolfo Simón
Reflexiones de una disléxica de Inés Narváez Arróspide en la Sala DT dentro de Surge Madrid
Cuando ya hemos atravesado el ecuador de la edición de Surge de este año, creo que para próximas convocatorias, deberían dar más espacio o estimular más a los creadores de danza o danza-teatro a participar. Sin duda, de lo presentado hasta el momento, la danza ha sido de los más interesante, como el caso de estas Reflexiones de una disléxica de Inés Narváez Arróspide en la Sala DT. Un trabajo sobre el que la joven creadora lleva tiempo investigando y que está dando muy sugerentes resultados. Además, en esta ocasión, ha estado acompañada de Mónica Runde; un lujo ver a esta veterana creadora sudando y trabajando codo con codo junto a Inés, una ocasión perfecta para que dos trayectorias distintas se den la mano y compartan su mirada personal de la danza, un regalo para el público asistente.
Adolfo Simón
Tríptico de grafías en movimiento en Teatro Pradillo
Anoche se inauguró el ciclo Primavera 2015 en Teatro Pradillo con un tríptico en el que se reunió a tres de los creadores escénicos que han desarrollado un lenguaje personal desde sus inicios hasta hoy. Son tres veteranos en el universo de la danza, cada uno con su peculiar manera de entender la escena en movimiento.
Oscar Dasí con Ánima nos mostró unas hojas arrancadas del diario de trabajo sobre la última fase en la que está tratando de indagar sobre el vértigo al cambio, una pieza dialogada con el público.
Ana Buitrago con Boira, niebla en el cuerpo nos sumergió en su espacio atmosférico, cargado de penumbras donde las figuras están desdibujadas y cuesta sujetarlas en el paisaje de un cuerpo. Un trozo íntimo expuesto.
Mónica Valenciano con Impregnaciones en la Srta. Nieve y Guitarra volvió a deleitarnos con ese personal mundo de indiscutible sello donde una silla, un papel o una presencia intangible se convierten en la partitura perfecta para dibujar y escribir en el aire con su cuerpo. Si hay alguien en nuestro panorama de danza contemporánea a quién se le reconoce su lenguaje sin discusión es Mónica Valenciano.
Adolfo Simón
Carmen de Johan Inger para la Compañía Nacional de Danza
Cuando Johan Inger recibió el encargo de la CND, de montar una nueva versión de Carmen, siendo él sueco y Carmen una obra con un marcado carácter español, se encontró ante un enorme reto, pero también una gran oportunidad. Su aproximación a este mito universal tendría que aportar algo nuevo. Para ello, Inger decidió centrarse en el tema de la violencia, aproximándose a ella a través de una mirada pura y no contaminada… la de un niño. Ante un gran texto clásico o un mito dramático, lo mejor que se puede hacer, lo más inteligente, es no pensar que ya se ha hecho alguna versión de ese material. Es complicado abstraerse de una idea o referencia cuando se ha convertido en parte de la memoria popular de la gente. Pero hay que atreverse a ello o mejor no hacer un intento por releer lo que ya se considera ha sido escrito definitivamente. Para poder hacer esto hay que actuar como un niño, sin prejuicios, con ojos nuevos, aún a riesgo de equivocarse; en la creación hay que equivocarse e indagar, porque para hacer copias de copias, mejor tirar la toalla.
Resulta curioso que Inger haya elegido un niño como interlocutor de su versión de Carmen para con el público, tengo la sensación de que ese niño es también él, que de algún modo, mira al personaje con sorpresa, curiosidad y profundidad. Y al igual que el niño va creciendo durante el desarrollo de la pieza, el propio coreógrafo va siendo más contundente y atrevido en su lectura personal.
Muchas veces se piensa que hay determinados personajes o historias que no se pueden llevar al lenguaje de la danza, se cree complicada la traslación de la palabra al movimiento. En esta ocasión, se puede seguir sutilmente los acontecimientos de la historia de Carmen pero lo más importante es que esta Carmen se abre en canal para mostrarnos lo que está escrito entre líneas, profundizando en la cronología de los sucesos.
La obra empieza luminosa y juguetona para ir entrando en un laberinto oscuro, lleno de espejos que desdoblan las personalidades de los protagonistas, haciendo que tengamos la sensación de presenciar los sueños y pesadillas de estos seres, abocados al abismo del dolor como precio ante la imposibilidad de amar y ser correspondido.
Inger se ha rodeado de un equipo espléndido que le ha apoyado en la dramaturgia, el espacio escénico, la iluminación y el vestuario… Todo son piezas de un puzle imposible que termina encajando perfectamente. Y el elenco de bailarines realiza un trabajo fascinante, llenando cada movimiento de sensaciones que crean imágenes que se instalan en nuestro cerebro para no borrarse nunca más.
José Carlos Martínez está dando pasos cuidados para ir conformando un nuevo repertorio de la Compañía que será, con el tiempo, de los más sólidos de las compañías de danza europeas.
Adolfo Simón
Alma de Arturo de Arturo Turón en Nave 73
Tras el éxito de “Confesiones a Alá”, Arturo Turón vuelve a los escenarios con una nueva personal propuesta, una experiencia basada en la película “Persona” de Ingmar Bergman. Una obra de teatro preciosista e íntima, un retrato del Alma, un espejo en el que dos seres se miran constantemente para redescubrirse. Elisabeth es actriz, durante una representación teatral de la obra Electra, pierde el habla y es ingresada en un hospital, ante su nulo avance, será llevada con su enfermera a una casa de verano buscando así una pronta recuperación. Alejadas, apartadas de todo, ambas comienzan una relación en la que la palabra y el silencio son el lenguaje invertido para mostrar los más ocultos secretos de ambas mujeres. Un espectáculo en el que se cruzan la danza, el teatro y el audiovisual armónicamente.
Adolfo Simón
A-creedores de Claudia Faci dentro del Festival de Otoño a Primavera en el Teatro Pradillo
La autora, actriz, coreógrafa, bailarina y directora de vanguardia Claudia Faci cambia de tercio con su última creación y se atreve a explorar todo un clásico del teatro, Acreedores de August Strindberg. Estructurada en tres cuadros que se suceden sin solución de continuidad, la pieza narra la historia de un ajuste de cuentas entre una mujer, su ex marido y su actual pareja. En el encabezamiento de esta publicación he escrito que A-creedores es de Claudia Faci porque creo que es una creación personal inspirada de lejos en la obra del autor nórdico. Pero, a diferencia de otras adaptaciones que tan solo conservan el título original y la creación se aleja totalmente del contenido o forma de la obra inspiradora, aquí, Claudia ha hecho un trabajo de cirugía preciso, ha cortando en los lugares más sangrantes del texto, sin tenerlo en cuenta en primer plano, pero rasgando por la mitad las palabras, para ver que destilan y después, lo ha llevado a su universo escénico, a su idea de un espacio privado para voyeurs. También habría que nombrar como autores a los dos intérpretes: Pablo Messiez y Fernanda Orazi que se abren en canal para mostrar sus vísceras y fantasmas sin pudor. Si el teatro ha de acercarse a la vida, a veces…la vida se cuela en la escena.
Adolfo Simón
Muerte en Venecia, una danza de la muerte de John Neumeier para el Ballet de Hamburgo en el Teatro Real
“Danza macabra” es el subtítulo que acompaña al ballet Tod in Venedig, una adaptación libre del coreógrafo John Neumeier de Muerte en Venecia de Thomas Mann, narración que ya había fascinado con anterioridad a creadores como Visconti y Britten. En este ballet, estrenado en la Staatsoper de Hamburgo el 7 de diciembre de 2003, el personaje de Aschenbach se reencarna en un prestigioso coreógrafo en crisis. Dividido en diez escenas, utiliza la música de Bach y Wagner para ilustrar el viaje de Aschenbach del arte a la vida… y la muerte. El montaje es sobrio y estéticamente muy bello, los bailarines crean con sus cuerpos un sin fin de espacios reales e imaginarios. Durante la crisis emocional y creativa, el personaje protagonista vive en una pesadilla donde lo que imagina se confunde con la realidad. Un espectáculo complejo, de gran factura técnica y estética.
Adolfo Simón
John Neumeier: La danza es una expresión humana
¿Cómo ha sido el proceso de adaptación de la novela al ballet?…
Cuando era un chico de quince años leí la novela y me fascinó, me pareció universal. Pasó el tiempo y llegó el momento en que quise hacer un ballet con ella. Era muy importante elegir bien la música…En la película de Visconti y en la ópera se han realizado versiones muy personales y no quise inspirarme en ellas, preferí retomar la novela original. Al volver a leerla sentí un impacto importante, vi de nuevo que es un texto intelectual, para mí no es solo una historia sentimental. Creo que en ella se posiciona al artista frente al arte. Aschenbach era muy preciso…él mismo se vio en una situación similar a la que describe en la novela. Lo complicado era elegir bien la música. En el film se usa la música de Mahler y todo el mundo me preguntaba si la iba a utilizar yo, pero nunca lo pensé. Siempre imaginé a Bach por la precisión y claridad de su obra. Tras reflexionar mucho creí que no era la música apropiada pero leí que Bach había compuesto una obra para el personaje de Federico el Grande, algo que estaba también en la inspiración de la novela… El anhelo y el deseo… Descubrí también que Richard Wagner fue el modelo que también inspiró al autor. La música de Tristán e Isolda me resultaba interesante…Finalmente hice un collage con Bach y Wagner… Para mí era necesario descubrir como trasladar una obra de palabras a un mundo sin ellas…Pensé sobre qué sentiría el autor antes de que llegasen las palabras…Finalmente lo trasladé a un coreógrafo famoso en crisis…
¿Es un espectáculo autobiográfico?…
No es biográfico. Debo decir que las traslación de todos los personajes que creo en mis obras son, de algún modo, alter ego mío porque si no, no podría crearlos.
¿Hay alguna escena que haya creado y no esté en la novela?…
Hay que entender que la danza es una forma humana no realista…En el texto solo hay contacto visual entre los protagonistas pero si se piensa en el diálogo interior que hay detrás de las palabras, podemos imaginar que hay un contacto emocional que yo he intentado mostrar en el dueto en la playa. La danza va más allá de la forma natural de moverse. En el último dueto también he tratado de ir más allá de la imagen que expresa. Si miráis la foto del programa de mano puede surgir la pregunta de si este momento ocurrió o solo pasó en el alma del autor.
¿Cuánto tiempo hacía que no venía el Ballet de Hamburgo a España?..
Desde 2003 que vinimos con Niyinski al Teatro Real.
¿Qué proyectos tiene para el Ballet de Hamburgo?…
Podría escribir un libro sobre esto…Para mí, lo importante es que la Compañía sigue, pronto hará cuarenta y dos años que la dirijo…Es un río que sigue y fluye, siempre es el mismo y siempre sigue. Es un grupo de artistas que se unen porque tienen el mismo concepto del arte: La danza es una expresión humana. Cada integrante aporta su experiencia personal, no hay una idea de virtuosismo. Estamos reponiendo una pieza y en los ensayos técnicos, aunque no tendrían que estar algunos de los integrantes, todo el mundo espera hasta el final para recibir las anotaciones sobre los ensayos. Entienden que son unos privilegiados al realizar un trabajo como este…Eso es ser artista.
¿Tiene en cuenta hacer obras de diferentes estilos para el repertorio de la Compañía?…
Soy un coreógrafo de gustos variados. En España hemos presentado Cascanueces en una adaptación mía… Una Compañía tiene que introducir diferentes estilos, aunque lo más importante es mostrar la humanidad a través de la danza, independientemente del estilo, lo importante es la honradez y lo vivo que este esa obra en cada momento, da igual si son creaciones clásicas o mías.
México en Teatralia
Continúa llenando los escenarios de la Comunidad de Madrid de propuestas sugerentes la edición de este año de Teatralia. Este fin de semana se podría decir que el festival ha sido mejicano ya que hemos disfrutado de dos espectáculos venidos desde aquel país. El punto de partida de los dos era opuesto, si en uno la palabra era el eje, en el otro, lo era el movimiento.
En Palabras al vuelo de Núbila Teatro, se apostaba por la poética. La poesía del argentino Jorge Luján (en concreto, siete de sus poemas) inspiró el montaje en el que intervienen dos actrices, que también manipulan objetos y un músico, que también actúa. Un universo inspirador para los niñ@s en el que podían descubrir el poder del lenguaje.
Jugar de Teatro del Vacio nos mostró un espectáculo de danza, ejecutado por dos bailarines,
que jugaban a la simbolización más primaria, al modo como lo hacen los niños; cuando uno hace de oveja, el otro, de lobo; el viejo juego de agresor y agredido; de buenos y malos. Sin palabras, solo mediante movimiento, plantean una historia de dialéctica pura, sin roles estáticos, sino que los intérpretes los intercambian en varios momentos.
Adolfo Simón
Mujeres encontradas en el Festival Ellas crean dentro de la programación del Conde Duque
Esta propuesta presentada en el Festival Ellas crean pretende aunar diferentes disciplinas artísticas… La poesía, la pintura, la música, la danza…la palabra. Una idea sugerente y ambiciosa que no termina de cuajar precisamente por le multiplicidad de lenguajes que por momentos desdibujan el discurso o emborronan técnicamente alguno de los momentos…Como diría un amigo mío… «Zapatero a tus zapatos»…El llamado artista, si es el que ha escrito los textos, debería quedar en una voz en off, su presencia en escena no agiliza ni dan contundencia a la suma de todos los discursos expuestos.
Adolfo Simón
¡Ay! de Eva Yerbabuena en las Naves del Español
Eva Yerbabuena da un nuevo salto vertiginoso de riesgo en su carrera, con este Ay!, sonido del quejío que transforma en grito de tragedia griega. Asistimos a un ritual realizado desde la contención y el gesto mínimo. No hay aspavientos ni desmesura, desde el principio en el que atraviesa la luz cenital como entrando en el círculo de lucha hasta el recorrido que realiza durante la obra, por la cotidianeidad deformada de los elementos habituales en el espacio vital de la gente…una silla, una mesa…Todo está medido y elaborado con precisión dramatúrgica. Y detrás, el coro duro de hombres que cantan y tocan para que ella luche con los fantasmas de la intolerancia y busque la salida del laberinto. Un trabajo honesto, esencial y de trazos puros. Una obra llena de emociones amordazadas. Un espectáculo que no se evaporará fácilmente de la memoria de los que lo vimos.
Adolfo Simón
CENICIENTA y las ZAPATILLAS DE CRISTAL en Cuarta Pared
Dos bailarinas dramatizan con danzas, zapatos, sombreros, vestidos, títeres y otros objetos el cuento clásico de Perrault. Cenicienta es una joven huérfana que se ve obligada a ser la sirvienta de su madrastra y hermanastras. Un día llega una invitación para una gran fiesta que ofrecerá el Príncipe. Cenicienta ve una oportunidad de ser capaz de sentir como las otras chicas de su edad. Con la ayuda mágica de su hada madrina puede ir al baile. A las doce de la noche la magia termina y Cenicienta debe de abandonar precipitadamente la fiesta. En su huida pierde una zapatilla de cristal. El príncipe, que se ha enamorado de ella, comienza a buscarla por todo el mundo…Lo más sugerente de esta propuesta es el cruce entre danza y teatro de títeres ya que consigue momentos donde no se narra el cuento con palabras pero se hace a través de objetos o movimiento expresivo.
De la Compañía Luna Teatro Danza
en el Ciclo Pablo Vergne.
QRLA
Ne m’oublie pas (Forget me not) de Philippe Genty en los Teatros del Canal
Con Ne m’oublie pas (Forget me not), espectáculo que se ha presentado en los cuatro rincones del mundo desde su estreno en el Teatro de la Ville de París en 1992, Philippe Genty ofrece a su público uno de sus espectáculos más bellos que ha creado. Para esta recreación, Philippe Genty y Mary Underwood emprendieron un intenso trabajo de reescritura y se rodearon de nueve actores de la Escuela de teatro gestual de Verdal en Noruega. Nos ofrece aquí una odisea visual en la que actores y marionetas de tamaño humano se confunden y se mezclan, en los magníficos entornos nórdicos. Magritte es uno de los pintores más interesantes del siglo XX, todos sus cuadros son ensoñaciones, en ellos, los hombres con bombín vuelan por las nubes…Philippe Genty parece haberse inspirado en la obra de este artista para llevar a cabo su espectáculo Ne m´oublie pas, solo que un cuadro es una imagen fija en la que la imaginación del observador ha de dar movimiento a lo allí pintado. Genty, en cambio, da vida a todas esas pesadillas o sueños que recordamos a veces al despertar. Todo fluye en la escena de manera mágica, como si estuviese suspendido en el aire. Lo seres vivos y los inanimados se conjugan magistralmente en este universo imaginario que se desarrolla con asombro ante nuestros ojos. http://www.teatroscanal.com/espectaculo/ne-moublie-pas-philippe-genty/
Adolfo Simón
La Bella Durmiente de Mats Ek para Les Grands Ballets Canadiens de Montréal en los Teatros del Canal
Les Grands Ballets presentan por primera vez en España, La bella durmiente, acompañado por la música atemporal del legendario Chaikovsky, esta potente creación del coreógrafo sueco Mats Ek ofrece emoción, humor y una trama decididamente moderna. Mats Ek ya es un clásico de la coreografía contemporánea, sus lecturas escénicas de los clásicos es un referente para las nuevas generaciones. En la memoria de todos están muchos de sus emblemáticos trabajos. Ahora, una gran compañía canadiense incluye en su repertorio una de sus piezas más transgresoras. La versión que el coreógrafo ha hecho del cuento traslada a los personajes y las situaciones a un contexto absolutamente actual con la droga como trasfondo. Todo es una espectacular ensoñación en la que una familia trata de educar convenientemente a su hija pero esta, cae en las redes de la seducción y peligros de la gran ciudad. La puesta en escena es sencilla, apenas hay unos elementos en juego, pero delante de esa caja timbrada que son las paredes, un cuerpo de baile joven y muy bien dotado, convierte cada momento de la representación en la cristalización del delirio que ocurre en la mente de la protagonista una vez ha caído en la trampa de la drogadicción. Durante dos horas, la escena muta de mil y una formas, sumergiéndonos en un mundo de plasticidad oscura en busca de la luz. Un placer conocer el trabajo de esta potente formación gracias a la programación de los Teatros del Canal. http://www.teatroscanal.com/espectaculo/la-bella-durmiente-mats-ek-danza/
Adolfo Simón
Mediterráneo de Miguel Ángel Berna en los Teatros del Canal
Miguel Ángel Berna y su compañía están seduciendo al público de Madrid con el ritmo impetuoso de la pizzica y la tarantella del sur de Italia, la armonía intrigante de la música popular griega y el encanto de la jota aragonesa. Si hubiera que describir con una palabra este estupendo espectáculo, sería: ELEGANCIA. El creador aragonés ha conseguido una propuesta en la que hay un gran equilibro en la suma del baile, la música, el canto, la luz, el vestuario y sumando todo ello…La atmósfera de ensoñación y ritual que hay desde la primera hasta la última pieza. Todo se va sucediendo con una suavidad que los sentidos agradecen. En el escenario de la sala roja del Canal, se presenta una producción española con una factura a la altura de muchos de los trabajos internacionales que llegan a nuestra cartelera.
http://www.teatroscanal.com/espectaculo/mediterraneo-miguel-angel-berna-danza/
Adolfo Simón
Bleu! de TPO en el Teatro de la Abadía
Remolinos del mar, paisajes submarinos con peces que se fugan, medusas flotantes y cangrejos juguetones. Arenas que danzan formas y dibujos en la orilla que se borran con la ola que rompe la escena. Estas navidades podéis disfrutar de la playa en medio del centro de Madrid, en el Teatro de la Abadía, con el espectáculo de danza Bleu!. Un cuento delicioso de una plasticidad apabullante. Un marinero y una niña-sirena se sumergen en el fondo del mar e invitan a los pequeños espectadores a seguirles en un viaje fascinante lleno de colores y formas. Danza, pintura audiovisual y juego son los elementos que componen esta pieza de baile familiar.
Adolfo Simón
































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