«Romeo y Julieta» en los Teatros del Canal
Enfrentarse a la partitura de Prokofiev y transformar un ballet para explicar la historia de Romeo y Julieta en la Revolución rusa es una tarea ardua de la que se puede salir no tan bien parado como se quisiera.
La coreografía de Bertrand D’At para la música de Prokofiev es arriesgada e intenta conjugar elementos estéticos de la época a la que nos quiere trasladar con el espíritu del Romeo y Julieta renacentista. Además, una potente escenografía basada en plataformas móviles que asemejan edificios de estilo constructivista y que llenan el escenario ayuda a situarnos en la acción de la Revolución rusa y acompaña perfectamente a la partitura.
El Ballet e l’Opéra National du Rhin, fundado en 1972, es una de las pocas compañías francesas que se desplaza sin problemas del barroco a lo moderno y de lo clásico a lo contemporáneo, y su ejecución coreográfica está a la altura de las circunstancias.
Esta coreografía no es nueva y ya ha obtenido muy buenas críticas pero, a pesar de esto, creemos que muchas veces faltan elementos de unión entre las diferentes partes de manera que se producen lapsos en escena que hacen que se pierda la atención por lo que se está viendo. Por otro lado destaca la frialdad de los movimientos coreográficos nos aleja de lo que realmente se está contando, entre una guerra, sí pero al fin y al cabo es una historia de amor.
Luis Mª García
La chunga de Mario Vargas Llosa en el Teatro Español
Escribe Mario Vargas Llosa en el programa de mano que La chunga es el texto que más se representa de sus obras teatrales en el mundo, cada dos por tres aparece una producción en algún lugar y no es de extrañar, es un texto potente. Esta obra no es la primera vez que se estrena en Madrid, hace años ya pudimos ver la que protagonizó Nati Mistral y Enma Suárez, recuerdo el montaje confuso, como si no se hubieran resuelto bien los planos temporales en los que ocurre la acción. En esta nueva producción protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón que consigue, con este personaje un giro importante en sus trabajos teatrales; su larga carrera interpretativa se dividirá a partir de ahora en un antes y después de La chunga…Tiene un reparto de lujo, compacto… Asier Etxeandia, Jorge Calvo, Rulo Pardo, Tomás Pozzi e Irene Escolar… todos están fantásticos y han creado una simbiosis creativa que da al texto una vida extraña e inquietante. Nada más empezar, hay un signo claro desde dirección que marca lo que serán los saltos entre el presente donde todos se preguntan qué pasó «aquella noche…» y las supuestas versiones de cada personaje sobre lo ocurrido. Este montaje es una investigación criminal a ritmo de ranchera; una lástima que el teatro no estuviese lleno.
Adolfo Simón
Chamaco en el Círculo de Bellas Artes
El viernes pasado, 31 de mayo, se estrenaba en “Chamaco” de Abel González Melo, en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, había expectación, mucho público que llenaba la sala, no siempre es así. Una escenografía a la vista que representaba los distintos espacios de la trama, práctica y resuelta con pocos elementos, gracias a Alain Ortiz. El texto duro y sórdido, una historia fuerte, con muchos regustos y misturas, una observación de la realidad que se retuerce en sí misma para que los personajes transiten por sus lados más oscuros. Eficaces y desenvueltos en sus personajes, el travestido Rey Montesinos y Luis Castellanos como el tío libidinoso de Kárel, se hacen creíbles y reales, lo que por desgracia no ocurre con los demás personajes, que interpretados por actores a los que ya había visto y de los que había disfrutado en otras ocasiones, caso de Ernesto Arias o Francesco Carril, y que ahora no están a la altura de las circunstancias; un desconocido para mi, Fidel Betancourt, que brilla con intermitente resolución. Creo que es más una cuestión de dirección que de talento, quizás un texto extraordinario al que le falten funciones para su credibilidad, una música que entorpecía más que ayudaba y una propuesta con tantos perfiles que se perdía parte del dialogo desde la segunda fila, no sé cómo habrá sido en las siguientes funciones; en fin, una buena obra de teatro que podía a ver sido magnífica y que no colma las expectativas.
Ángel Savín
Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán de Lagartijas tiradas al sol en Pradillo
Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán, bajo el tinte de teatro documental, es la última apuesta de la siempre interesante compañía mexicana Lagartijas tiradas al sol, cuyo reto, en esta ocasión, pasa por investigar su país y sus orígenes, para ahondar sobre un vasto pasado político que les ayude a conocer el presente en el que hoy viven. Resultado del proyecto PRI, la obra se completa con el libro de historia La Revolución Institucional, de modo que, una parte del trabajo, se agota en el momento en el que finaliza la representación, mientras que, la otra, permanece indisoluble al soporte físico. Mediante estas dos vías de expresión, la joven formación reflexiona ante los ojos del espectador sobre el tipo de relación existente entre un partido político y su pueblo. Esta propuesta de teatro documental nos permite reconocer que en la historia de todos los países, en cualquier época… acceder al poder conlleva el riesgo de terminar sucumbiendo a la tentación de no pensar en el compromiso con los ciudadanos si no en el aprovechamiento de dicha circunstancia para el beneficio propio. Y todo esto sin escrúpulos y con catastróficas consecuencias. El grupo de actores transita por diferentes estados actorales y por distintos planos dramatúrgicos, creando una compleja estructura de discursos poéticos y plásticos con un resultado final comprometido, muy potente.
Adolfo Simón
Afectos de Rocío Molina en el Festival de Otoño a Primavera
Merecedora con tan solo 26 años del Premio Nacional de Danza en 2010, la aplaudida coreógrafa y bailaora Rocío Molina define su última aventura, Afectos, como una «reflexión emocional y un desafío artístico, basado en la lucha del ser y en la capacidad de hallar la sencillez, la naturalidad y la confianza a través de la existencia y del flamenco». Y vaya si lo consigue, gracias también a la complicidad de La Tremendita y del músico Pablo Martín que crean los sonidos y atmósferas para que Rocío transite por la piel-traje que se superpone sobre el cuerpo para instalarse en esos momentos del pasado o de lo nunca ocurrido en los que los afectos fueron la razón de ser. Su cuerpo se vuelve trágico y juguetón dependiendo del paisaje al que regresa. Una propuesta de flamenco que se cuela en otros lenguajes de danza, sin fisuras.
Adolfo Simón
Programa doble en La casa de la Portera
Que gusto da, en una misma noche, ver un programa doble de teatro, como en los cines de mi infancia. Dos obras con coincidencias, ambas están escritas y dirigidas por mujeres latinoaméricanas y en las dos está el amor como un vehículo que conduce a la locura, con consecuencias imprevisibles. A veces se oye la pregunta…¿Hay una literatura femenina?…¿Las mujeres crean de manera particular?… No lo se…lo que si se es que estás dos piezas presentadas en La casa de la Portera tienen un enfoque personal que se instala muy bien en el espacio de la calle Abades.
Cuando volveré a verte de Adriana Roffi que también es la directora, nos conduce por la historia recordada por la protagonista y como a veces ocurre, la memoria traiciona lo que ocurrió o permite que los recuerdos desvelen, finalmente, lo que no se quería contar. Una historia donde se dan la mano la vida y la muerte sin fricciones. Un cuento de realismo mágico que transmite con su cuerpo y buen hacer la actriz Nerea Moreno.
Por un infierno con fronteras es la nueva propuesta que Denise Despeyroux presenta en la cartelera de Madrid. Un disparate fantástico y paródico sobre los psicoanalistas y las consecuencias de sus prácticas. Siempre se dice que el drama es lo más difícil de escribir o interpretar y por eso se premian más este tipo de propuestas, creo que es un error, el humor, sobre todo el inteligente, es más complicado de ajustar en el papel y la escena. Denise crea un juguete diabólico en el que cada palabra está medida y el juego de locura que se pretende con ellas. Y para dar vida a los personajes, dos actrices deliciosas: Carmela Lloret y Sara Torres.
Pepita Jiménez en los Teatros del Canal
Pepita Jiménez es una ópera en dos actos estrenada en 1895, compuesta por Isaac Albéniz sobre un libreto en inglés –que se respeta en esta propuesta– de FrancisMoney-Coutts, basado en la novela del mismo nombre de Juan Valera. La acción transcurre en un pueblo sin determinar de Andalucía donde conviven los personajes de la novela: la joven Pepita, el seminarista Don Luis, su padre, el Vicario y algunos otros personajes que se ajustan al naturalismo del siglo XIX. Para esta puesta en escena se ha contado con la visión, siempre personal y muchas veces rompedora, de Calixto Bieito, que afronta con este título una nueva ópera española. Hay historias escritas hace mucho tiempo que parece que se imaginaron ayer. La historia de Pepita Jiménez podría parecer que pertenece a otra época y sin embargo, recoge la forma de entender la libertad de pensamiento y el deseo de muchos individuos de nuestra sociedad de hoy. Y ahí es donde está el hallazgo de Calixto Bieito, al crear un universo plástico que nos permite mirar a los personajes instalados en su tiempo pero también a pensar que esos armarios cárceles del espacio escénico, son trampas eternas en las que vivimos atrapados por nuestros miedos. Un espectáculo medido en todo, tiene la provocación precisa, la oscuridad apropiada y la intensidad deseada para vivir el vértigo de Pepita. Para que todo ello fuese una realidad, un equipo espléndido de músicos, cantantes, actores y técnicos se entregan, sin medida, a esta bajada a los infiernos.
Adolfo Simón
Consagrados y debutantes en Microteatro Por Dinero
Mientras sigan proponiendo, profesionales de la escena de reconocido prestigio como Eusebio Poncela, Chevi Muraday, Miguel Hermoso o Luis Sánchez-Polack, pellizcos de ficción en el local de Microteatro, no dejará de haber interés por acercarse a su recoleto lugar para seguir sumergiéndonos en las historias que nos hagan volar la imaginación sentados en una banqueta. Este mes tenía como tema: Por los sentidos y la programación general se componía de varias propuestas: Contrarios comunes, Sopa, Romance Bizarro, Como Dios y Azotes. Estas pequeñas joyas se pueden disfrutar de miércoles a domingo hasta el 2 de junio. El equipo de Microteatro es inquieto y además de estar preparando una experiencia de teatro clásico que se podrá ver en el Festival de Almagro de este año sobre El caballero de Olmedo, han dedicado los martes de la semana a presentar propuestas que han llamado DEBÚ…un espacio en el que se vaya creando la cantera de autores, actores y directores que se curtan en el lenguaje del micro teatro, para que sigan surgiendo profesionales que mantengan este espíritu vivo. En la última pieza que vi en los martes debú: Photocall en tu cama, una actriz, integrada en la acción, traducía la representación al lenguaje de signos a un grupo de espectadores sordos; emocionante iniciativa.
Adolfo Simón
Viento (es la dicha de Amor) en el Teatro de la Zarzuela
Poema lírico sobre el Deseo, basado en la zarzuela de Antonio de Zamora con música de José de Nebra. Nueva producción del Teatro de la Zarzuela con dramaturgia de Andrés Lima a partir de poesía amorosa española de los siglos XVII al XXI. Escrita probablemente a principios del siglo XVIII por el dramaturgo Antonio de Zamora, la zarzuela Viento es la dicha de Amor se estrenó en Madrid el 28 de noviembre de 1743, con música de José de Nebra. Confluyeron pues el texto mitológico de Zamora y la partitura del compositor español más relevante de las décadas centrales del siglo XVIII. La obra, estructurada en dos jornadas, presenta tres historias de deseo amoroso, que se desarrollan en tres planos distintos y relacionados. El primero está protagonizado por la pareja Liríope-Céfiro. Ella es una ninfa consagrada al culto de Amor, cuyo templo arde al comenzar la acción en un incendio provocado por Céfiro, dios del viento. En un segundo plano encontramos a Antenor, conde extranjero, que esta ciegamente enamorado de Fedra. Fedra, enamorada a su vez, aunque no correspondida, de Céfiro. Delfa, ninfa, y Marsias, criado del conde, encarnan el nivel más popular de este triple enredo. En este montaje que nos ocupa, Andrés Lima nos transporta a un balneario suizo del siglo XXI, donde tres trabajadoras contarán la historia de Céfiro y Liríope a un extraño personaje que resultará ser el dios Amor. Lima sustituye la mayor parte de los versos del libreto original por una selección de poesía amorosa española de los siglos XVII al XXI, aportando al montaje grandes dosis de erotismo y deseo a través del verso, la belleza, la sensualidad, los masajes… y Epicuro. Andrés Lima con la colaboración coreográfica de Sol Picó, crea dos universos sobre el deseo, en el primero…un paisaje gélido y contenido nos muestra todo lo que se esconde tras el deseo, en la segunda parte se abandona al placer sensual de la aventura selvática. Una bacanal sensorial de imágenes potentes donde la complejidad de planos estéticos desbordó nuestros sentidos.
Adolfo Simón
Arizona de Juan Carlos Rubio en el CDN
Arizona es un texto de Juan Carlos Rubio que reflexiona sobre las fronteras, la migración, la estupidez humana y los límites de su manipulación, además de ser un tragicómico retrato del alma de dos seres humanos perdidos en el desierto de la vida. Con un sencillo argumento, dos gringos que van a la frontera estadounidense con México, en el estado de Arizona, a defender su patria de los posibles intrusos y a «reflexionar sobre las fronteras», el autor inventa un mundo de vacíos, de incomunicación entre países y entre seres humanos, un friso del absurdo que inventamos cada día con las aduanas intelectuales. Que poco hace falta para que haya TEATRO, así, en mayúsculas, en un escenario. En Arizona, una nueva propuesta en ese espacio de La Princesa que tan buenas muestras de teatro nos está dando en esta temporada del CDN, dos actores fantásticos…Alejandro Calva y Aurora Cano, nos deleitan con el absurdo de una existencia supeditada al miedo al otro. Ellos hacen creíble la historia de Rubio a ritmo de musical de bolsillo y desde fuera, Ignacio García sujeta la acción poética desde la dirección.
Adolfo Simón
Mejor dirección novel en Garage Lumière
Una joven directora de cine recibe por sorpresa el reconocimiento y el éxito con su opera prima. Una película, sobre la que su pandilla tendrá mucho que decir… ¿Hasta qué punto utilizarías públicamente tu experiencia personal y la de tus amigos?. Mejor dirección novel es una propuesta original que pretende darle al espectador la sensación de asistir a una première, donde todo ocurre a su alrededor. Para ello, se mezclan los códigos teatrales con los cinematográficos. Cine dentro del teatro, no sólo por la narrativa sino por lo historia, ya que todo gira alrededor de ‘Cuatro septiembres al año’, el falso film creado para la ocasión. Este espectáculo con claras influencias cinematográficas en la estructura y sucesión de escenas empieza con tono ligero pero poco a poco va adentrándose en las entrañas de los personajes para mostrarnos que no es oro todo lo que reluce y que conseguir un lugar en la competitiva sociedad de hoy obliga a pagar, a veces, un alto precio.
Simón Ribes
Contra las Cuerdas de La colina de Ares Teatro en La Usina
Si has recibido un golpe alguna vez ya lo sabes: el dolor viene más tarde, cuando ya el tiempo ha dejado las huellas suficientes en el cuerpo. Un boxeador retirado que apenas recuerda sus años de gloria y peleas, vive junto a su compañera, quien se encarga del deterioro del cuerpo y mente del excampeón. Relegados a una vida doméstica, tierna en ocasiones, cruel en otras, los personajes de esta trama son incapaces de comunicarse y cada uno recrea, con la mentira o su verdad, la vida que le ha tocado. Cuando pase esta crisis que tiene bloqueado al mundo sin entender muy bien sus razones, el teatro-teatro volverá a resurgir en las carteleras de las ciudades, habrá sobrevivido gracias a los espacios pequeños comprometidos como La Usina y a profesionales que se habrán curtido en la dificultad y el coraje como los miembros de La colina de Ares Teatro. En Contra las Cuerdas nos muestran la vida en un asalto y a ritmo de tango. Hay momentos de un intimidad exquisitamente impúdica y una comunicación profunda en los dos actores: Marta Pérez y
Orestes García.
Adolfo Simón
Ghost Road en el Festival de Otoño a Primavera en los Teatros del Canal
La vejez en nuestra sociedad no es un valor, más bien se piensa que los viejos no tienen lugar y puede ser cierto porque su tiempo no corresponde al presente y por tanto se ignora la memoria que se acumula en sus arrugas. Es curioso como un joven director como Fabrice Murgia haga un canto poético en defensa de los viejos y su periplo vital, de como el tiempo desgasta las cosas pero mantiene los recuerdos intactos. También hay en este extraño y hermoso espectáculo una mirada sobre la naturaleza como ese mundo que se evapora en las grandes ciudades y de la necesidad de ir a recuperarlo aunque sea atrevesando desiertos. En este montaje hay muchos elementos de documental y road movie pero se intercalan perfectamente en un teatro extraño a medio camino entre el musical operístico y la instalación plástica. Dos actrices virtuosas de más de setenta años llenan la escena de silencio y poesía durante más de una hora.
Adolfo Simón
La función por hacer en el Teatro de La Abadía
La función por hacer está en su punto. Como el buen vino, mejora con el tiempo. Los que tuvimos la suerte de ver su estreno en el hall del Teatro Lara, en aquel espacio en el que la respiración de los actores se sentía en la nuca, no olvidaremos la sensación de estar en la escena, no en el teatro. Es muy diferente cuando al público se le hace partícipe de la ficción desde la participación lúdica a cuando se le introduce en la medula del drama. La obra sigue funcionando porque introduce al espectador desde el relajo del humor, desde una situación absurda en la que se discute sobre qué es belleza…la aparición de unos seres que viene directamente de la vida provoca que se establezca un pulso entre el teatro de la vida o la vida en el teatro y ahí, el público se convierte en el protagonista, sin darse cuenta, suavemente. Al final, cuando ya hemos descubierto que la vida en la escena es la mejor experiencia posible, no querríamos que cayese nunca el telón.
Adolfo Simón
Ricardo Muti con Don Pasquale en el Teatro Real
Ricardo Muti es uno de los directores más queridos y respetados por el público. El que fuera Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2011, ha regresado al Teatro Real para dirigir musicalmente Don Pasquale de Donizetti. El director retoma una vez más su ópera talismán, al frente de la Ochestra Giovanile Luigi Cherubini, una agrupación que él mismo fundó en 2004 y con la que ha desarrollado una intensa labor de difusión de la música italiana. Ambos, orquesta y director, ya trabajaron sobre la partitura de ‘Don Pasquale’, llevándola a Ravenna en 2006 y al Musikverein de Viena en 2008. Aunque estaba prevista en programa en un principio La rappresaglia de Mercadente, Ricardo Muti, quien se sometió hace unos meses a una intervención quirúrgica, decidió cambiarla por una obra de su repertorio como Don Pasquale, antes de enfrentarse a una obra nueva sin estar en plena forma. Don Pasquale es también una ópera particular dentro del catálogo de Donizetti, fue una de las últimas del compositor, de hecho, marcó el final de su carrera y de su vida, pues su estado de salud se agravó mucho justo después de componerla. El argumento, inspirado en personajes de la Comedia del Arte, mezcla rasgos melodramáticos con situaciones cómicas habituales de la ‘ópera buffa’, algo que también se percibe en el plano musical, en el que Donizetti realiza una auténtica revisión del género y que el director de escena, Andrea de Rosa, plantea claramente en su propuesta escénica a través del juego de teatro dentro del teatro, dejando constancia así de lo trágico y lo cómico, algo inherente a las personalidades protagonistas del libreto. El elenco de voces estuvo compuesto por Nicola Alaimo en el papel de Don Pasquale, Alessandro Luongo, como el Doctor Malatesta y Eleonora Buratto y Dimitri Korchak como los enamorados Norina y Ernesto. La Ochestre Giovanile Luigi Cherubini y el Coro Intermezzo, titular del Teatro Real, acompañaron a este fascinante reparto con el gran Ricardo Muti a la cabeza.
Adolfo Simón
Exils dentro del Festival de Otoño a Primavera
Elegido hombre del año por una de las revistas de lifestyle más afamadas de Bélgica con tan solo 28 años, el joven director teatral Fabrice Murgia aterriza en el XXX Festival de Otoño a Primavera por partida doble, con Ghost Road, de la mano de la gran compañía flamenca LOD music theatre, y con Exils, obra que se engloba dentro de un ambicioso proyecto de la Comisión Europea llamado Ciudades en Escena, del que forma parte el Teatro de La Abadía. Clasificada como una reflexión sobre la política social contemporánea, Exils es una pieza que se basa en la imaginación y en las técnicas documentales, para situarse a caballo entre la realidad objetiva y la virtual, con un lenguaje propio de nuestro tiempo. Y es que Murgia, con su magia y sus artificios escénicos, logra enganchar a una generación que se pasa la vida en Facebook y Twitter, acostumbrada a ver películas, ir a conciertos y jugar a videojuegos. Murgia construye potentes imágenes teatrales a partir de luces, paisajes sonoros y efectos transitorios que simulan un auténtico montaje cinematográfico, cambiando de escenario cada vez que se cierra y se abre de nuevo el telón, como si de una sucesión de escenas fílmicas se tratase. El destino de tres jóvenes europeos y un exiliado clandestino se cruza sobre las tablas. Su encuentro revela sueños, ansias de huida, decepciones compartidas y opiniones contradictorias que se disuelven en una gran nube de humo blanco que, como por arte de magia, inunda la escena sobre sus cabezas. Si el sentido de que siga existiendo este Festival aunque sea como el Guadiana es la posibilidad de que llegue a nuestros escenarios una pieza tan fascinante como Exils, pues que continúe trabajando el equipo de esta muestra para localizar y acercarnos experiencias teatrales que van más allá de lo tecnológico, para contruir mundos imaginarios, llenos de emoción y crítica. De lo mejor visto en los últimos meses en Madrid. Atentos porque el próximo fin de semana se muestra otra obra de este director en el Festival: Ghost Road.
Adolfo Simón
La monja Alférez de Domingo Miras en el Teatro María Guerrero
La vigencia del personaje de la Monja Alférez es innegable puesto que nos hace reflexionar sobre cuestiones de sexualidad y género que siguen teniendo hoy en día una función cultural importante. La Catalina de Miras se identifica con los hombres y también con una serie de valores que a partir del siglo XVIII han sido considerados como masculinos (valor, fuerza, violencia, rígidos códigos del honor). Al actuar como hombre, Catalina no se rebela abiertamente contra las estructuras sociales, políticas o religiosas de la época, ni denuncia las injusticias de un sistema social que trata a las mujeres como inferiores. Es más, usa «su monstruosidad» como estrategia para subir en la escala social y para conseguir prebendas, que de otra forma le hubiera resultado difícil alcanzar. Este cúmulo de peripecias escrito por Domingo Miras nos habla de comportamientos del pasado que también son signos de identidad de gente de hoy en día. Por tanto, no era necesario que la puesta en escena transcurriera en una recreación milimétrica de la época en que vivió el personaje. Y sobre todo, no debieran aligerarse momentos dramáticos con chispazos cómicos y sigo preguntándome por qué todo ocurre en una especie de circo y por qué el personaje protagonista pasa de un actor a actriz cada cierto tiempo si nada que lo indique en el texto.
Simón Ribes
Olivia en Kubik Fabrik
Por fin se han vuelto a abrir las puertas de ese inquieto espacio que es Kubik Fabrik. Toda la programación prevista es interesante y sugerente, seguro que el barrio, donde está ubicada la sala será feliz por poder disfrutar de propuestas tan poco habituales en la cartelera de Madrid. La primera obra que hemos visto tras su reapertura ha sido Olivia, un espectáculo de títeres para adultos de gran fuerza atmosférica y visual. En la pieza juegan con diferentes planos para mostrarnos la historia de unos seres anclados en un cutre motel y en las pesadillas generadas por la enfermedad. Todo lo que ocurre sobre el tejado del motel es lo más potente y claro del espectáculo, seguro que con el rodaje de las siguientes funciones terminarán de encajar las piezas de esta sugerente obra.
Simón Ribes
Ay! Carmela, el musical en el Teatro Reina Victoria
Innovadora versión musical de la exitosa trágicomedia ¡Ay,Carmela! protagonizada por Inma Cuesta, Javier Gutiérrez y Marta Ribera Con temas originales de Víctor Manuel, Vanesa Martín, Pedro Guerra y el cancionero popular español, dirigida por Andrés Lima. No es de extrañar que el teatro estuviese lleno cuando fui a ver la función, seguro que el boca a boca hará que el público siga acudiendo de forma masiva para ver este musical español…Por fin se ha conseguido crear un espectáculo que no es la reproducción de un musical extranjero si no algo genuinamente español en el buen sentido de la palabra. La historia que se cuenta nos concierne y para ello se han elegido aquellos pasajes esenciales de la obra de José Sanchís Sinisterra. Y a ellos se han intercalado canciones que parece fueron escritas para esta fábula. Además no es un espectáculo prepotente como suelen ser los que se programan en la Gran Vía, todo está a la medida precisa para contar las aventuras de este familiar dúo que son Carmela y Paulino. Tanto el espacio escénico como la luz, el vestuario, los audiovisuales o la música en directo, acompañan a un equipo fantástico de actores que llenan de emociones diversas el escenario del Reina Victoria.
Adolfo Simón
Kaïros, sísifos y zombis en el Teatro Pradillo – Festival de Otoño a Primavera
Con su particular modo de producir proyectos, que entiende los espectáculos como una materia viva cambiante, directamente relacionada con el ojo del observador, Oscar Gómez Mata y su compañía L’Alakran regresan esta primavera a los escenarios madrileños para presentar una de sus últimas creaciones, Kaïros, sísifos y zombis, una combinación truculenta e hilarante de física y filosofía, que reflexiona sobre el tiempo como materia principal de la preocupación humana. Actitudes como el consumismo, la explotación del prójimo y la idoneidad de aprovechar las oportunidades que se le presentan a cada uno se ponen también sobre la mesa. A la presencia dramática de L´Alakran se incorporan además la estética y los procedimientos narrativos del videoclip y del cómic, sacando también a escena materiales verbales y gestuales extraídos de las vivencias y del comportamiento cotidiano de los propios actores. Hay espectáculos que son una suerte de incoherencias que no conducen a nada más que al exhibicionismo de quién lo creó y hay propuestas que aparentemente son un caos inútil pero que te van llevando a un callejón sin salida. De estos últimos es Kaïros, sísifos y zombis. Durante casi dos horas nos llevan de la mano y a empujones a la hilaridad y al horror. Por momentos estamos frente a niños que juegan con bombas de relojería cargadas de emoción muerta y de golpe, nos dejan frente al abismo de la soledad y el silencio. El arte contemporáneo es difícil de describir y configurar, hay demasiado intruso en estos discursos, Oscar Gómez Mata y su cómplice equipo no pierden la oportunidad para mostrarnos el pánico hacia el imposible futuro que se abre ante nuestros ojos.
Adolfo Simón


























Debe estar conectado para enviar un comentario.